Salsa de calabaza

Qué bonitas son las relaciones y qué complicadas a veces. Cuántos malentendidos, cuántas medias historias, cuánto ir a tientas, sin saber si puedes preguntar, si no puedes preguntar, si molestarás, si no molestarás, si lo mismo esta manera tuya de escribir en WhatsApp (sujeto, verbo, predicado, frases cortas) parece demasiado borde, como te han dicho ya más veces de las que puedes recordar.

Y, sin embargo, siempre pienso que las cosas (todas) deberían ser más fáciles. Hablar, hablar, hablar, confiar, ir construyendo cierto tipo de intimidad, ahora contamos esto, ahora lo otro, preguntamos, aclaramos, afianzamos, seguimos. Generalmente, a mí se me da bien. Supongo que porque mi círculo está más que hecho… y porque, realmente, a mí la gente me fascina desde que era pequeña. Me fascina el comportamiento humano (esta frase se la he robado a Manuel García Tabuyo) y el hecho de que, como decía Dickens, todos estemos hechos de tal forma que siempre seamos un secreto y un misterio para cada uno de nuestros semejantes.

Dickens también lo dijo todo, como Shakespeare. O quizá no, pero yo amo a Dickens.

¿Se hubiera comido esta salsa con pasta de guisantes, Dickens? Voto sí. (Lo sé: tengo una manera extraña de introducir las recetas). Está sacada de From Pantry to Plate, de Heather Crosby.

Ingredientes para de 2 a 4 raciones:

  • 120 ml (1/2 taza) de agua
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva + 1 cucharada de aceite de oliva para freír
  • 300 gramos (2 tazas) de calabaza a cuadraditos
  • 40 gramos (1/4 de taza) de cebolla salteada
  • 1 cucharadita de vinagre de sidra o de manzana (yo le puse de manzana porque el de sidra se me había acabado)
  • 1 cucharadita de sal fina
  • 65 gramos (1/2 taza) de anacardos puestos a remojo cuatro horas si tu batidora no es muy potente
  • 1/4 cucharadita de pimentón de La Vera dulce o agridulce
  • 25 gramos (2 cucharadas de piñones tostados)
  • Piñones tostados para decorar, si queréis

Preparación:

Puedes asar, freír o cocer la calabaza al vapor. Yo opté por freírla, porque total, como hay que saltear una poquita de cebolla, para qué hacerlo por partes cuando puedes tenerlo todo junto. Y porque no enciendo el horno si no tengo que hacer más platos en él (o eso pretendo, que luego me dan las tantas en la cocina y solo hago hamburguesas o coliflor en filetes). Calienta una sartén grande a fuego medio, echa una cucharada de aceite de oliva, calienta el aceite, echa la calabaza y póchala durante 20 minutos. Luego, añade la cebolla y saltea 5 minutos más.

Pon en el vaso de una batidora (yo usé una normal y corriente, de las de brazo de toda la vida) el agua, los anacardos escurridos y enjuagados, el contenido de la sartén (es decir, la calabaza y la cebolla), las 2 cucharaditas de aceite, el pimentón, el vinagre de sidra y los piñones. Ahora, bate.

Queda muy espesa. Depende de para lo que la quieras, la querrás más líquida. Yo, como ya habéis visto, la quería para pasta de legumbres (de guisantes, en este caso) y añadí más agua. Ve batiendo y agrega agua, de 60 ml (1/4 taza) en 60 ml, mientras bates, hasta que tenga la consistencia que tú quieres.

La puedes usar con cualquier cereal (me refiero a arroz, bulgur, pasta de trigo o espelta y esas cosas), con legumbres, como salsa para soja texturizada en cubitos o filetes o como salsa para unas verduras al vapor.

Y está riquísima.

Salsa de calabaza

Puré de calabacín con anacardos

Hay una manera de hacer cremoso un puré: añadir grasa. Puede ser nata, puede ser mantequilla (yo uso estas palabras para referirme a sus equivalentes veganos, aclaro) o puede ser con aceite de oliva o frutos secos, que es lo que he usado yo. Anacardos. Tan versátiles, los anacardos. Y entonces, con una buena batidora, queda así de cremoso.

Puré de calabacín con anacardos y cucharita de gatito

Sí: es un puré. Y no tiene mucho más. De hecho, este fin de semana solo he hecho puré y un kilo y medio de bacon de tempeh porque tengo un sinfín de verduras de todo tipo congeladas, pero no demasiada proteína (solo garbanzos). Y me he quedado en casa, leyendo, por primera vez en muchos meses (leyendo y disfrutando el Piedras Negras de Eugenio Fuentes, al que tengo que entrevistar) y sin excesivo quebradero de cabeza, también por primera vez en meses.

No canto victoria. Hasta dentro de un año, no cantaré victoria con nada. Pongo aquí la información nutricional por 100 gramos. Recordad que, si tomáis más, porque 100 gramos no es ni verdura, hay que sumar.Ingredientes para 4 raciones:

  • 1 puerro (unos 100 gramos), limpio y picado
  • 2 dientes de ajo picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 calabacines grandes (1 kilo, más o menos)
  • 150 ml de agua
  • 17 gramos (1/4 taza) de anacardos (si no tenéis batidora potente, dejadlos a remojo al menos dos horas)
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Pimienta, nuez moscada…

Preparación:

Calentad una olla y, una vez caliente, a fuego medio, añadid el aceite. Cuando el aceite esté caliente, sofreíd el puerro y los ajos 5 minutos. Agregad los calabacines, sofreídlos 10 minutos. añadid el agua y la sal y dejad cocer 20 minutos. Luego, batid con los anacardos (si vuestra batidora no es potente, es mejor dejarlos a remojo, desde 2 horas a toda la noche) y la levadura nutricional y añadid pimienta negra, nuez moscada o copos de chile o lo que queráis.

Puré de calabacín con anacardos

Bechamel de anacardos

Bechamel de anacardos

Uno de estos fines de semana que compro verdura como si la fueran a prohibir, me sobraron como tres kilos de cebolla. Y antes de que se me pusieran malas, las pelé, las eché en el robot de cocina, las piqué y las lancé a la crock pot, con unos 60 ml de aceite de oliva de Monterrubio de la Serena y un puñadito de sal para que se medio caramelizara. Y con eso hice una bechamel de anacardos. ¿Que no tenéis cebolla casi caramelizada? Pues se pica cebolla (unas tres grandecitas), se ponen a pochar 10 minutos en una olla caliente a fuego medio, con dos cucharadas de aceite y listo…

Bechamel de anacardos
Bechamel de anacardos

Ingredientes:

  • 130 gramos (1 taza) de anacardos crudos, puestos a remojo al menos 2 horas.
  • 3 cucharones de cebolla cocida casi caramelizada. Si no tienes, 3 cebollas grandecitas picadas a cuadros y 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • 180 ml (3/4 taza) de agua
  • Pimienta negra recién molida
  • Sal yodada al gusto (depende de si salas la cebolla o no).

Bechamel de anacardos
Bechamel de anacardos

Preparación:

Escurre los anacardos y ponlos en una batidora potente con el agua, la pimienta negra recién molida y la sal. Bate hasta que tengas una crema.

Pon una olla al fuego, a fuego medio y deja que se caliente un poco. Si no tienes hecha la cebolla, calienta el aceite de oliva y añádela con una pizca de sal (así se hace antes). Déjala, removiendo de vez en cuando, unos 10 minutos.

Agrega la salsa de anacardos y remueve. Deja un par de minutos y ya está lista. Yo le puse pimienta porque tenía recién molida, pero le puedes poner las especias que quieras: perejil, nuez moscada, un pelín de cayena… Sabe a bechamel de la que comías en tu casa, lo juro.

 

Bechamel de anacardos

Crema cruda de champiñones y anacardos

Crema cruda de champiñones
Crema cruda de champiñones

Es otoño, ha tardado en llegar el frío y yo sigo programando entradas en el blog. Porque en noviembre solo podía cocinar un fin de semana, el primero del mes. Los demás los tenía completamente planificados, uno detrás de otro. Noviembre es un caos y, además, marca el final de mi año. Por estas cosas de la vida, consideré que mi 2016, que fue un año estupendo, acabó el día de la gala del FanCineGay, el 12 de noviembre. Este 2017 finaliza un día antes, el 11, sábado (las galas siempre son en sábado) y ha sido un año para olvidar, pero que, tristemente, no vamos a olvidar nunca.

El 12 de noviembre de 2016 mi padre estaba vivo. Mi mejor amigo estaba vivo. Mi primo hermano estaba vivo. Una de mis mejores amigas podía andar normalmente y correr detrás de sus hijos si quería. No había hecho unos exámenes agresivos para conservar un trabajo que amo como amo pocas cosas y de los que ni voy a hablar porque para qué: son perversos, por definición. No había miedo, ni necesidad de ser fuerte para que otros se apoyaran, ni había este aprender a vivir con las ausencias.

«Aquí había alguien que estaba y estaba, / que de repente se fue / e insistentemente no está», como escribió Wislawa Szymborska.

Y, en medio de todo esto, tuve polillas en casa que se comieron mis frutos secos y mis dátiles (son sibaritas, las cabronas: el mes que peor estoy de dinero porque se me rompió el móvil y porque tuve que llevar a Coyote a revisión, echadle a todo 650 euros) y me di cuenta de que había leído mal mi pauta dietética y que, donde ponía «raciones diarias», yo había entendido «raciones en cada comida». Me he estado poniendo hasta el culo.

Ojalá todos los males fueran tan solucionables como este.

Sí que establece bien claro que, como siempre, sea invierno, otoño o primavera, la mitad de las muchas verduras que ingieras al día han de ser crudas. Así que me hice esta crema cruda que es del libro Alimentación viva, muy recomendable.

Alimentación viva
Alimentación viva

Se puede tomar fría o caliente. También se puede congelar, pero sin el miso, porque el miso pierde propiedades si se congela. Pero eso no es problema: lo congelas, lo descongelas y le echas una mijita de miso. Yo lo tuneé, por cierto y no le eché la cebolla roja porque se me olvidó apuntarla (no me llevo libros a la cocina, que se me estropean).

Ingredientes para 4 raciones:

  • 250 gramos de champiñones bien limpios
  • 3 cucharadas de cebolla roja muy picada (no le puse)
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1 cucharada de miso (el que queráis, yo usé miso de arroz integral)
  • 1 cucharada de salsa de soja o de tamari sin gluten
  • 150 gramos de anacardos crudos
  • 1/2 cucharadita de sal marina (la receta original pone 1, que a mí me parece excesivo)
  • 1 cucharada de romero fresco (el romero sabe mucho y yo le puse unos toquecitos de romero seco, porque, si no, sabe a pasto)
  • 700 ml de agua

Crema de champiñones y anacardos
Crema de champiñones y anacardos

Preparación:

Coge una batidora bien potente y bátelo todo hasta que sea una crema, excepto el romero, que se lo añadirás al final. ¿Hace frío y la quieres caliente? Echa agua caliente en lugar de agua fría: a no más de 46 grados (que ya es estar caliente, ojo). Yo lo que hago es calentarla en una kettle (un hervidor de agua, vamos: uso la palabra en inglés porque la primera vez que la vi, la tenía una amiga en nuestro piso de estudiantes, la había comprado en Londres, aquí ni existían y ya lo de llamarla en español no me sale: las cosas del idioma son así) y luego esperar unos cinco minutos y batir. También puedes echar la crema en una taza y calentarla en el microondas un minuto, que no va a hervir (el miso tampoco puede hervir, ojo, porque pierde sus propiedades -es un probiótico-. Yo en la MyCook lo tuve 4 minutos y medio a velocidad progresiva 6-10 sin temperatura. Si queda algún trocito, pues lo batís otra vez un poco y listo.

Crema cruda de champiñones y anacardos

Mayonesa sin aceite

Mayonesa sin aceite
Mayonesa sin aceite

Yo podría haber preparado una mayonesa de anacardos, que sabe como la de mi madre, pero a mí me gusta probar nuevas recetas. Sobre todo si son de Miyoko Schinner. Sobre todo si tengo metido en la cabeza, producto de siglos de mitos dietéticos: el aceite es muy bueno, pero engorda. Lo de que los frutos secos engordan ya me lo quité, con una frase de Pablo Zumaquero, de quién si no: ¿has visto alguna vez a un obeso de comer nueces? Total, que como la de anacardos lleva aceite para aburrir y, sobre todo, ya la había hecho (y pretendo seguir actualizando el blog a buen ritmo a partir de ahora), me decidí por esta mayonesa sin aceite pero que tiene grasa buena de los anacardos (no hay obesos de comer anacardos) y, sobre todo, tofu. Total, que es una mayonesa proteica que, a mayonesa, sabe un poco. Pero no mucho. ¿Está mala? No, por Dios, está muy rica: ¡es una receta de Miyoko! Lo bueno es que a esto le metes una patata cocida machacadita y unos pocos de guisantes con su zanahoria al vapor y un pelín de ensalada de no-atún y te haces una ensaladilla rusa de muerte. Porque a mí la ensaladilla rusa me encanta.

También vale para unas patatas solas al horno o en la olla express o como dip para mojar llenito de alcaparras y pepinillos en vinagre, se me ocurre, porque total, es una salsa proteica y, si la queréis espesorra de la muerte, le podéis poner menos agua y listo. Y para meterle un pelín de ketchup y hacer una salsa rosa.

Ingredientes:

  • 85 gramos (1/2 taza) de anacardos crudos, puestos a remojar 3 o 4 horas y escurridos. Si tienes Thermomix, Vitamix o MyCook, no hace falta.
  • 120 ml (1/2 taza) de agua
  • 340 gramos de tofu medio, regular o de firmeza media. No uses extrafirme ni envasado al vacío. Yo usé tofu natural.
  • 2 cucharadas de vinagre de sidra
  • 2 cucharaditas de mostaza
  • 1 cucharadita de sirope de agave, arce o azúcar blanquilla (esto se lo podéis quitar. Realmente, es que las mayonesas estadounidenses llevan un huevo de azúcar -como todos los productos industriales, por otra parte- y yo creo que Miyoko la planta por eso, pero es una chorrada hacer una mayonesa con azúcar. He dicho)
  • 1 cucharadita de sal kala namak
  • 1/2 cucharadita de goma xantana. Es para espesar, pero de verdad que queda espesa. Yo le puse porque tenía, pero os lo podéis saltar.

Mayonesa sin aceite
Mayonesa sin aceite

Preparación:

Haz puré los anacardos y el agua en la batidora hasta que sea una crema. Si tienes una batidora potente, una MyCook, Thermomix y Vitamix, pon los anacardos, coloca el cestillo dentro del vaso, hazlos polvo 20 segundos a velocidad 7, baja lo que haya en las paredes con una espátula, echa el agua y haz la crema unos 40-60 segundos a velocidad 8.

Añade el tofu, el vinagre, la mostaza, el sirope de arce (o de agave o el azúcar blanquilla) y la sal y bate hasta que obtengas una crema. Yo lo batí 50 segundos a velocidad 7-10. Luego, añade la goma xantana y bate unos segundos para que se integre. Yo lo puse 10 segundos a velocidad 6.

Mete en el frigorífico. La receta es de Miyoko Schinner y dice que, tapado, se mantiene tres semanas, pero en verano no os va a durar tanto. Dadle a la ensaladilla rusa.

Mayonesa sin aceite

Aliño de mostaza y sirope de arce

Aliño de mostaza y sirope de arce
Aliño de mostaza y sirope de arce

Durante el pasado fin de semana, me dediqué a descansar. Pensaba cocinar como una loca, pero, en lugar de eso, ese sábado dormí la siesta de antes de comer (la del burro, la llamamos en Extremadura, o la del cordero, o la del obispo) y la de después de comer también, porque para qué conformarse con una cuando se pueden tener las dos. Luego me di cuenta de que, realmente, no he tenido vacaciones y yo ya tengo una edad.

Sigue haciendo calor. No tanto como hace días, en que Mérida fue la ciudad más calurosa de España, con sus 44 graditos de nada, pero a mí encender la vitrocerámica en esta época me mata del todo. El horno ni digamos. Pero la batidora está bien. La batidora se puede poner en marcha y no pasa nada. Y luego, metes el aliño en la nevera y te haces una ensalada con bacon de tempeh que no se la salta un caballo. Y eres feliz porque un sábado de descanso, por fin, es lo máximo que le puedes pedir a la vida.

Ensalada con aliño de mostaza y sirope de arce
Ensalada con aliño de mostaza y sirope de arce

La receta es de Terry Hope Romero, de su libro Salad Samurai. Si vais a comprar en Amazon, podéis usar, por favor, el link que os pongo aquí y así ayudáis a los gatos de una amiga mía que salva a gatos de la calle. Si queréis adoptar un animal y sois responsables, tenéis la casa protegida y dinero para llevarlo al veterinario y darle pienso bueno, podéis mirar su blog.

Ingredientes para un botecito:

  • 85 gramos (1/2 taza) de anacardos crudos
  • 120 ml (1/2 taza) de agua caliente
  • 65 gramos (1/4 taza) de mostaza a la antigua (à la ancienne, pondrá quizá en el tarro)
  • 2 cucharadas de sirope de arce (sí, es un azúcar añadido, pero le da un puntito)
  • 1 cucharada de chalota picada. Yo esto no lo mido. Pongo media chalota y listo.
  • 1/2 cucharadita de sal

Aliño de mostaza y sirope de arce a la izquierda y ensalada a la derecha
Aliño de mostaza y sirope de arce a la izquierda y ensalada a la derecha

Preparación:

Pon, en el vaso de la batidora, los anacardos con el agua en la que los has remojado y bate bien. Luego, agrega el resto de los ingredientes y bate hasta que tengas una crema. Parece líquida, pero se espesará mucho cuando la pongas en el frigorífico. La puedes rebajar con agua, cucharada a cucharada: yo pongo el aliño en un vaso, voy echando agua, remuevo con una cuchara y, cuando está a mi gusto, paro de echar agua.

Si tenéis una batidora potente, como una Thermomix, Vitamix o MyCook o alguna de estas, no hace falta que remojéis los anacardos. Se ponen en el vaso (yo pongo el cestillo para que no salten por ahí y se queden pegados en la tapadera, que son muy caros), se hacen polvo unos segundos a velocidad 7-10, se añaden el agua y el resto de los ingredientes y se bate un minuto a velocidad 7-10. Si queda poco cremosa para vuestro gusto, ponedla más tiempo. No puedo dar los tiempos exactos porque la MyCook la tenía en el lavavajillas después de cocinar y usé la batidora de vaso para hacer el aliño.

Está muy rico y se hace en dos minutos.

Aliño de mostaza y sirope de arce

Crema / salsa de champiñones para escalopes

Crema / salsa de champiñones
Crema / salsa de champiñones

Durante la pasada Semana Santa, me volví loca y compré dos kilos de setas y de champiñones: un kilo de cada. ¿Qué se hace con tanta cantidad? Pues limpiar los pies terrosos de los champiñones y pelarlos. Con paciencia y con música, porque la mise en place es muy útil, pero, digámoslo claramente, es un coñazo. Sobre todo si preparas verduras. Entonces, lo que hay que hacer es encerrarse en la cocina (bueno, yo me tengo que encerrar porque vivo con gatos. Y los gatos saltan. Y se suben a todo. Y sueltan pelo por la encimera. Y se meten en el horno (apagado). Y meten las patas en la tostadora (apagada, también). Y se lo comen todo. Y juegan con la basura. Y etc.) y poner música. Una música que incite a pelar champiñones. Por ejemplo, esta:

Después, se ponen todos en una olla o cocotte (yo tengo esta, pero no la Evolution, que es la última que han sacado. La compré en Lecuine, que es pequeña empresa y son muy amables y eficientes), se echa un chorreón de aceite y se ponen a freír a fuego medio. Si tenéis ollas que no sean de hierro, a fuego medio-alto. Con las de hierro, al medio van que se matan. Se dejan ahí hasta que expulsen la mayoría del líquido y ya los puedes usar en todas las preparaciones que quieras.

No obstante, si no tenéis champiñones ni setas hechos, pues los hacéis como os digo a continuación y ya está. La receta es de Kristy Turner. Yo la uso con escalopes de soja texturizada.

Ingredientes para 4 raciones o más, dependiendo de cómo la uséis:

  • Media coliflor grande (de 600 a 900 gramos), cortada en flores
  • 2 cucharaditas de mantequilla vegana (yo, aceite de oliva virgen extra)
  • 225 gramos de champiñones limpios y a rodajas. A mí me gusta que sepa a champiñón, así que le puse 300 gramos de champiñones y setas gírgola ya hechos.
  • 2 cucharaditas de salsa de soja
  • 75 gramos (1/2 taza) de anacardos crudos. Si no tienes una batidora potente, ponlos en remojo al menos media hora y escurre y desecha el agua.
  • 240 ml (1 taza) de leche vegetal (yo usé de soja)
  • 2 cucharadas de levadura nutricional
  • 1 cucharada de almidón de maíz (Maizena) o arrurruz
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal

Salsa o puré de champiñones
Salsa o puré de champiñones

Preparación:

Pon la coliflor en un cocedor de vapor y cuece hasta que esté tierna, de 7 a 10 minutos. Yo corté las flores grandes y la tuve 15: esto depende de cómo sea el tamaño de las flores, pero sabrás cuándo está hecha la coliflor porque, si la pinchas con un cuchillo, estará blanda.

Mientras tanto, calienta la mantequilla o el aceite en una sartén, añade los champiñones y la salsa de soja y cocina, a fuego medio-alto, hasta que estén tiernos: tardarán unos 8 minutos. Dale brío al fuego, porque, si no, comienzan a soltar agua y no se hacen nunca: tendrás una sopa de champiñones. Así que métele caña y ponlo a fuego vivo. Si tienes los champiñones hechos ya, no hace falta este paso.

Ahora, pon en la batidora (recuerda, el líquido siempre debajo) la leche de soja (o la que uses), la coliflor, los champiñones, los anacardos, la levadura, el arrurruz o la Maizena, el tomillo, el ajo en polvo y la sal. Bate muy bien hasta que tenga la textura que te guste Yo usé la MyCook. Lo pones dos o tres minutos a velocidad progresiva 7-10 y vas mirando. Digo que vayas mirando, porque puede que te guste con textura y quieras dejar trocitos de champiñones por ahí: si es así y te gusta con mucha textura, yo usaría un robot de cocina, que puedas ir viendo cómo va quedando.

Si no la vas a usar enseguida, déjala enfriar, pásala a tuppers y congela. En el frigorífico se mantiene de 5 a 7 días, pero yo no tengo nunca la comida tanto tiempo en la nevera. Descongélala en la nevera también. Si pierde textura, bátela un poco y listo.

Si lo que quieres no es una crema tan espesa para usar filetes, sino una sopa para comer por las noches, es tan simple como añadir agua o caldo vegetal mientras remueves. No olvides usar poca primero, como menos de medio vaso y luego ya añades a tu gusto la cantidad que quieras.

Yo la quería para filetes de soja tipo escalopes como estos:

Escalopes de soja texturizada
Escalopes de soja texturizada

Hacer unos escalopes de soja es fácil. Estos son de El Granero. Pon los escalopes en un bol grande. Añade agua hirviendo o caldo hirviendo, que los cubra bien. Pon un plato encima del bol. Deja ahí reposar al menos 10 minutos. Luego, escurre el caldo (yo uso un colador grande) y no aplastes los escalopes, no los escurras demasiado.

Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-alto con aceite de oliva y echa las milanesas de soja, un poco de sal y pimienta negra. Tenlas hasta que se doren un poco (unos 3 minutos por cada lado). Luego las puedes pasar a un plato y cubrir con la salsa.

No uses sartenes de hierro que no estén hipermegacuradas, porque se pega. Las mías nunca van a estar tan antiadherentes como las sartenes antiadherentes de toda la vida, me temo, porque se me pegaron que fue un gusto. En fin: se me pegó la primera tanda, luego saqué otra sartén de aluminio que tengo y las hice allí.

Ten cuidado, porque las escalopas (sí, escalopes, escalopas, milanesas… todo tiene mil nombres) tienen agua aún, así que el aceite saltará. Usa unas pinzas. Hazme caso, porque a mí nunca jamás me ha saltado el aceite a la cara ni a los brazos

Para congelar, yo lo que hice es tener varias clases de salsa y varias clases de filetes de soja, por separado, en distintos tuppers. Así luego puedo sacarlos y mezclarlos como quiera. Ensalada o vaso de gazpacho y a comer o cenar. Que esto soluciona muchas cenas.

Crema / salsa de champiñones para escalopes

Mayonesa

Mayonesa
Mayonesa

Esto es mayonesa. La mayonesa de toda la vida. La mayonesa que sabe como la que hace mi madre. Así que no la voy a llamar «mayonesa de anacardos» ni «veganesa de anacardos» ni nada, porque a la mayonesa no la llaman «mayonesa de huevo». Y porque estoy muy cansada de acotar: la leche es leche de vaca, pero no la de avena o la de soja (en Estados Unidos te preguntan ‘what kind of milk’, no hay tantas zarandajas como aquí, que parece que la nomenclatura de los alimentos veganos es ofensiva).

Vamos, que yo os pongo una ensaladilla rusa con esto y ni os dais cuenta de que no lleva huevo. La receta es de Miyoko Schinner. Creo que voy a acabar haciendo todo lo de su The Homemade Vegan Pantry.

Y sí: tiene grasa por un tubo. Es mayonesa. Y esta tiene aceite en cantidades industriales y anacardos. Superadlo.

Ingredientes:

  • 70 gramos (1/2 taza) de anacardos
  • 1/2 taza (120 ml) de agua
  • 3 cucharadas (45 ml) de zumo de limón
  • 1 cucharadita de sal
  • De 300 a 400 gramos de aceite de girasol alto oleico (es decir, de 1 y 1/2 tazas a 2). Yo usé 300 gramos y quedó a mi gusto
  • 1/2 cucharadita de goma xantana si quieres que quede como cemento. Yo no le puse.

Mayonesa
Mayonesa

Preparación:

Yo la preparé en la MyCook. Puse los anacardos, el agua, la sal y el zumo de limón y también coloqué el cestillo para que los anacardos no salieran volando por todo el vaso. Se trata de batir, tengáis o no MyCook o Thermomix, hasta que quede una crema. Id parando la máquina y raspando. Sí, en MyCook también hay que hacerlo porque se queda en la base del cestillo. Ha de quedar muy fina. Yo lo tuve 1 minuto a velocidad progresiva 6-10, paré, raspé la base del cestillo y luego lo puse 2 minutos a velocidad progresiva 6-10.

Ahora, hay que añadir el aceite en hilo muy fino. Yo lo puse en una taza y fui añadiendo el aceite poco a poco por la tapa de la MyCook, con el cubilete colocado. Lo puse en velocidad 6, 2 minutos. Así quedó como veis en la foto. Si queréis que quede más espesa, añadid más aceite y, si queréis que quede como para enfoscar, la goma xantana. En el frigorífico se espesará más.

En el frigorífico, por cierto, en un bote bien tapado, dura un mes.

Y está tremenda.

Mayonesa

Aliño de anacardos y mostaza para ensalada

Aliño de anacardos y mostaza
Aliño de anacardos y mostaza

Tengo un libro de ensaladas, el Salad Samurai de Terry Hope Romero, pero nunca hago ensaladas. Todas las recetas siempre son para cuatro personas y yo vivo sola. Así que las miro, pienso que tienen que estar muy ricas y no las hago. No me pongo a asar verduras y a mezclarlas ni a hacer aliños imposibles que duren un día nada más. Pero un día, Javier, de las Huertas del Abrilongo, que es mi grupo de consumo, me regaló una ensalada de brotes de rábano, soja y no sé cuántas cosas más y me dije: esta es la mía. Y rescaté el Salad Samurai e hice este aliño tan rico. Y descubrí que la mostaza de Dijon dura años abierta en la nevera, pero pica.

Ensalada de brotes con aliño de anacardos y mostaza
Ensalada de brotes con aliño rico

Ingredientes:

  • 80 gramos (1/2 taza) de anacardos crudos
  • 170 ml (3/4 taza) de agua caliente
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 diente de ajo pelado
  • 2 cucharaditas de miso blanco (shiro miso)
  • 2 cucharaditas de mostaza de Dijon
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de cebolla en polvo
  • 1/2 cucharadita de estragón seco
  • 1/2 cucharadita de albahaca seca

Aliño de anacardos y mostaza
Aliño de anacardos y mostaza

Preparación:

Si tienes MyCook, pon los anacardos y bate 15 segundos para hacerlos polvo. Añade el agua caliente ahora y bate hasta que se haga una crema, durante 1 minuto a velocidad 7-9. Agrega el resto de los ingredientes y bate muy bien de nuevo. Con 2 minutos a máxima velocidad tienes más que suficiente para que no queden grumitos. Si no quieres que salte la salsa, pon el cestillo dentro del vaso y así no tendrás que raspar las paredes ni la tapadera para aprovecharlo todo.

Si no tienes MyCook, pon los anacardos en remojo en el agua caliente y luego, ponlos en el vaso de la batidora (todo: los anacardos y el agua). Bate hasta que se haga una crema. Luego, agrega el resto de los ingredientes y bate de nuevo. Agrega el resto de los ingredientes y vuelve a batir.

En los dos casos, mete en un bote con tapa y al frigorífico, al menos 20 minutos antes de aliñar tu ensalada. Lo puedes guardar dos días. Si no te lo vas a comer, congélalo. Sí, se puede congelar.

Terry Hope usa hierbas frescas, por cierto: 3 cucharadas de hierbas frescas (albahaca, estragón, eneldo). Yo tengo seis maceteros comprados para plantar hierbas. Desde hace dos años y medio. Casi tres. En junio hace tres. Este año me pongo. Prometido.

Aliño de anacardos y mostaza para ensalada

Curry rápido de coliflor

Estas Navidades pasadas me planteé tener más libros de cocina navideña o de fiesta (específicos, tengo el Vegan Holiday Cooking from Candle Cafe y algún día, cuando lo reediten, me llegará The Superfun Times Vegan Holiday Cookbook, pero existen más en el mercado). Pero luego me di cuenta de que, en todos, hay platos festivos. Así que adquirí otros y pedí más como regalo de Reyes. Uno de ellos fue el segundo libro de Kristy Turner. Se titula But my family would never eat vegan y tiene el mismo formato que el anterior, que se convirtió en uno de mis libros de cocina favoritos. Igual que este. De aquí saqué este curry rápido de coliflor, que también lleva garbanzos y más verduras.

NOTA: Con esta cantidad de caldo que pongo, queda líquido como una sopa. Yo lo hago así porque lo congelo, lo descongelo, lo pongo en un cazo y le meto un hervor… con arroz. Así el arroz se me cuece con el curry, coge todo el sabor, absorbe el caldo del curry y está todo perfecto en la vida. Si no os gusta así, poned menos caldo y ya está.

Curry rápido de coliflor
Curry rápido de coliflor

Ingredientes para 6-8 raciones:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana, picada en cuadritos
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 1 cucharada de curry en polvo
  • 2 cucharaditas de garam masala
  • 1 cucharadita de cilantro en polvo (coriandro)
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 450 gramos de coliflor, limpia y cortada en florecitas
  • 225 gramos de champiñones, limpios y a rodajas
  • 425 gramos de garbanzos cocidos
  • 425 gramos de tomate cortado en cubitos (puede ser de lata)
  • 700 ml (3 tazas) de caldo vegetal (lee la nota de antes de la receta)
  • 225 gramos (1 taza) de yogur de coco vegetal (aquí de esas cosas raras no hay, así que cogí yogur de soja)
  • sal al gusto (depende de lo salado que sea vuestro caldo)
  • pimienta negra molida
  • anacardos picados o almendras laminadas, opcional
  • cilantro fresco, opcional

Curry rápido de garbanzos
Curry rápido de garbanzos

Preparación:

Calienta el aceite en una olla grande a fuego medio. Agrega la cebolla, el ajo y el jengibre y saltea hasta que la cebolla se haya comenzado a poner traslúcida, de 5 a 7 minutos. Añade el curry, el garam masala, el cilantro (coriandro) molido, el comino y la cúrcuma y remueve bien durante 1 minuto para que se integren los sabores.

Ahora, echa en la olla la coliflor, los champiñones, los garbanzos, los tomates con todo su líquido y el caldo. Sazona. Sube el fuego, lleva a ebullición y, una vez que hierva, bajas el fuego y dejas cocer durante 10 minutos. Quita la tapadera y deja cocer 5 minutos más.

Ahora, agrega el yogur y cocina otros 5 minutos. Prueba de sal, agrega unos toquecitos de pimienta negra y aparta del fuego. Lo puedes servir con arroz o, si lo has hecho espeso, con pan indio.

Decora con cilantro fresco y anacardos picados (yo usé almendras, pero también puedes usar pipas de calabaza o sésamo machacado).

Lo que sobre, te dura en tuppers, bien tapados, 4 o 5 días en el frigorífico. A disfrutar.

Curry rápido de coliflor