Picada de almendras para albóndigas (o lo que sea)

Picada de almendras
Picada de almendras

En Fitzroy, Victoria, Australia, que tiene 10.000 habitantes, hay un restaurante que se llama Smith & Daughters. Sí, vale: Fitzroy es como un barrio residencial de Melbourne, la capital del país, y ahí se celebra el Melbourne Fringe Festival, que es un referente mundial. Pero me da igual: se erige como ciudad y tiene 10.000 habitantes. ¡Es un puto pueblo!

Vivo en una región de un millón de habitantes en la que no hay ni un restaurante vegano. Ni uno.

Miro con envidia allende los mares y las fronteras. Algún día iré al Smith and Daughters. Su chef se llama Shannon Martínez. Su abuela es española. Así que mezcla sabores que da gusto. Y tiene ese toque de comida casera de aquí. Que el curry está muy bueno, pero yo echo de menos los sofritos. Su socia es Maureen Wyse. Os pongo el nombre de las dos para que babeéis con las cuentas de Instagram. Y la del restaurante.

A veces me parece que España está cuarenta años por detrás de cualquier avance social. Luego recuerdo que no me lo parece: que es una realidad. Si vives en Extremadura, ya puedes morir. Lechuga y tomate es lo máximo que te ofrecen en cualquier restaurante. Y mucho pan. La gente lleva a los niños a las vaquillas del aguardiente, tienes compañeros que celebran las capeas de su pueblo como si fueran un espectáculo de Neil Young, hay matanzas didácticas… Cuando veo las fotos que cuelga Claudia en su Instagram, quiero morir de la envidia. Qué de restaurantes. A mí, que me ponen fruta en las comuniones…

Picada de almendras
Picada de almendras

En fin: vivo donde vivo. En la comunidad autónoma sin (casi) opciones. Pero dejo de quejarme, que la receta que viene ahora está muy rica.

Sale un montón. No la pesé, porque yo echo tres cucharadas a los tuppers con albóndigas y luego lo que sobra lo guardo para soja texturizada y ya. Pero sale mucha cantidad. Vamos, para cuatro o cinco personas hay. Y para más.

Ingredientes:

  • Para la salsa:
    • 60 ml (1/4 taza) de aceite de oliva
    • 1 cebolla picada en cuartos
    • 2 tallos de apio cortados en cuatro trozos
    • 3 tomates en cuartos
    • 250 ml (1 taza) de vino blanco
    • 2 hojas de laurel
    • 3 tallos de tomillo fresco o un poquito de tomillo seco (yo uso una pizca)
    • Un manojito de perejil, fresco, solo las hojas, picado
    • Un litro (4 tazas) de caldo vegetal
  • Para la picada:
    • 2 cucharadas de aceite de oliva
    • 2 rebanadas de pan bueno a cubitos (unos 100 gramos)
    • 1 cucharada de ajo picado o majado (yo usé un ajo y ya)
    • 80 gramos (1/2 taza) de almendras crudas, tostadas en una sartén sin grasa unos minutos
    • Un manojito de perejil fresco picado, solo las hojas
    • 1 cucharada de pimentón dulce (así sabe mucho a pimentón: podéis ponerle menos)
    • Una pizca de azafrán
    • Un poco de piel rallada de un limón. La receta original pone «la piel rallada de un limón», pero queda con muchísimo sabor a limón y queremos sabores más equilibrados. Echad un poco de ralladura y ya.
    • 1 cucharadita de tomillo fresco picado o 1/4 cucharadita tomillo seco
Picada de almendras
Picada de almendras

Preparación:

Con MyCook: Calienta el aceite 1 minuto a 120ºC y velocidad 1. Agrega el tomate, el apio y la cebolla y sofríe 5 minutos a 120ºC y velocidad 1. Echa el vino blanco por el boquete y, con el cubilete quitado, programa otros 10 minutos a 120º C y velocidad 2. Yo con esto tuve bastante, la verdad. Pero depende de lo que os guste de espeso. Agrega el caldo y ponlo 40 minutos a 120º C y velocidad 2, sin el cubilete. Así el líquido se evapora, se evapora el alcohol y se reduce todo.

Mientras tanto, haz la picada: Calienta el aceite en una sartén y fríe el pan a fuego medio-alto hasta que se dore por todas partes. Pásalo a un robot de cocina con el resto de los ingredientes y pica hasta que se forme una pasta. Añádelo a la salsa lentamente y remueve a fuego lento unos 5 minutos, hasta que espese. No te olvides de quitar el laurel cuando vayas a servir.

Sin MyCook: Primero, pica las verduras a cuadritos y pica muy bien el ajo, porque la MyCook pica, pero tú lo tendrás que hacer a mano. Para la salsa, calienta el aceite en un cazo a fuego lento. Agrega el tomate, el apio y la cebolla y fríe 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Agrega el vino y las hierbas y y cuece hasta que se haya reducido a la mitad. Ahora, agrega el caldo y sube la temperatura. Ponlo a fuego medio y cuece hasta que la salsa se haya reducido a la mitad también.

Ahora, haz la picada, o mientras tanto, porque en reducir tardará (para que os hagáis una idea, yo en la MyCook lo tuve 40 minutos). Calienta el aceite en una sartén y fríe el pan a fuego medio-alto hasta que se dore por todas partes. Pásalo a un robot de cocina con el resto de los ingredientes y pica hasta que se forme una pasta. Añádelo a la salsa lentamente y remueve a fuego lento unos 5 minutos, hasta que espese. No te olvides de quitar el laurel cuando vayas a servir.

Picada de almendras para albóndigas (o lo que sea)

Stracotto

Todos los pueblos tienen su «santísima Trinidad». En Nueva Orleans, son el apio, los pimientos y la cebolla. En España, los pimientos, la cebolla y el tomate. En Italia no son tres, sino cuatro: apio, cebolla, zanahoria y tomate. Con estos ingredientes se hace el stracotto, que es una receta florentina. De hecho, la saqué de un libro que se llama «Florencia, el arte de la cocina» que compré allí mismo.

Florencia. Firenze
Florencia. Su vista más famosa, me temo

La cocina italiana hecha en Italia no tiene nada que ver con lo que conocemos aquí como cocina italiana. Esa es una frase que dice mucho mi amigo Marco Scalvini, italiano, que vivió cuatro años en Florencia y que fue mi guía espiritual en mi visita a la ciudad. Estuve una semana y me hizo falta otra semana más mínimo para ver todo lo que quería ver. No sé por qué hay gente que dice que Florencia se ve en dos días: yo estuve solo seis horas en la Galería Uffizi y me faltó mucho tiempo.

Stracotto. Plato florentino.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 5 cucharadas de aceite de oliva
  • 150 gramos de filetes de soja. Yo los compro en Vegan Place.
  • 1 cebolla a rodajas finas
  • 2 zanahorias peladas y a rodajas finas
  • 2 ramas de apio, sin los hilos y a rodajas finas
  • 1 diente de ajo picado
  • 100 ml de vino tinto
  • 400 gramos de tomates de pera a cubitos (yo los uso de lata cuando no es temporada)
  • sal
  • perejil
  • unos toques de pimienta negra
Stracotto

Preparación:

Hidrata la soja en un bol tapado con agua hirviendo (también puedes poner caldo) durante 10 minutos. Mientras tanto, pon el aceite a calentar en una olla grande a fuego medio.

Cuando el aceite esté caliente, añade la zanahoria, el apio y la cebolla y sofríe 10 minutos, dando vueltas de vez en cuando. Añade el ajo picado y sofríe un minuto más. Ahora puedes hacer dos cosas: una, escurrir la soja y freírla en aceite aparte, hasta que esté doradita o dos, sin tanto miramiento, añadirla a la olla una vez escurrida y sofreírla durante unos 10 minutos o 15 hasta que se haya evaporado el agua. Si lo haces así, que es como lo hago yo, sube un poco el fuego. Sala al gusto y ve removiendo. También puedes añadir unos toques de pimienta negra. Si decides dorar la soja aparte, cuando esté lista, échala en la cazuela para seguir con la receta tal y como viene a continuación.

Ahora, sube el fuego: ponlo a fuego medio-alto y añade el vino. Deja que se evapore: tarda menos de 10 minutos. No te olvides de remover, que la soja se puede pegar un poquito. Ahora, añade los tomates, baja el fuego y cuece otros 10 minutos, removiendo de vez en cuando.

Sirve adornado con perejil picado y a comer.

Stracotto

Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada

Los fines de semana de mi vida se dividen en: planes con amigos, que parecen casi vacaciones, porque vemos la ciudad (la mía, Mérida) de otra manera; encierro en casa cocinando, leyendo y mirando libros de cocina, días en los que solo salgo para ir a comprar; excursiones para asistir a fiestas tradicionales o ver castillos o monumentos con alguna historia truculenta o de leyenda detrás (es lo que tiene que la jefaza de Extremadura Secreta sea una de tus mejores amigas) y retomar la semana con mucha alegría. Para mí no hay diferencia, salvo el trabajo, entre los fines de semana y los días laborales: todo pertenece a lo que hago, a lo que pienso o a lo que soy. Me gustan los sábados lo mismo que me gustan los lunes o los miércoles. En realidad, a mí me gusta la vida, así, en general. En particular, algunas cosas un poco menos.

Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada
Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada

Comer sí que me gusta. 😉

Y esta salsa boloñesa también. Es del libro Mi pequeña carnicería vegana, pero la he tuneado porque no tenía algunos ingredientes (por ejemplo, tomate, que sí que tenía, pero era kumato y ese me lo como crudo con hummus) y vino tinto, que no sé cómo me he quedado sin vino tinto. Pero sí: esas cosas pasan: tres botellas de blanco, ninguna de tinto. Pues venga, es vino igual…

Ingredientes para 4 raciones de las mías:

  • 1 cebolla en cuadritos pequeños
  • 2 zanahorias peladas y en cuadritos pequeños
  • 1 rama de apio, sin los hilos y muy picada
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 200 gramos de tempeh
  • 30 gramos de soja texturizada fina
  • 150 ml de vino blanco
  • 300 ml de caldo de verduras
  • 60 gramos de tomate concentrado
  • sal, si el caldo no la lleva. Si la lleva, no hace falta
Boloñesa de tempeh y soja texturizada
Boloñesa de tempeh y soja texturizada

Preparación:

Calienta el aceite de oliva en una cacerola y dora la cebolla, el apio y las zanahorias a fuego medio durante unos 7 minutos. Mientras tanto, ve desmenuzando el tempeh en un bol y mézclalo con la soja texturizada: sí, en crudo: sin hidratar ni nada.

Añade el tempeh con la soja y sofríe unos 2 o 3 minutos, dando vueltas de vez en cuando (pero a menudo). Ahora, añade el vino, mezcla bien y deja que cueza, a fuego algo más bajo, hasta que se evapore. Tarda poco, unos minutos nada más.

En un bol, diluye el tomate concentrado en el caldo de verduras y, cuando se haya evaporado el vino, añádelo a la cacerola. Sube el fuego, deja que hierva y, cuando hierva, baja el fuego, tapa la cacerola y deja cocer 30 minutos.

Recuerda que, si tu caldo no lleva sal, hay que ponerle sal.

Ya está listo y, obviamente, lo que le va mejor es una pasta corta integral y a comer.

Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada

Ragú de verduras con jackfruit

Llevo viendo en mis libros americanos la palabra «jackfruit» no sé cuánto tiempo. Es una fruta, se parece al mango y la compré en lata en Vegan Place, después de que Gema me regalara una. Tiene dos particularidades: está muy rica y se desmenuza, así que parece atún o carne mechada y se usa así. Como el atún o la carne mechada. Tiene otra más: viene de donde Cristo perdió el mechero, así que dudo mucho que la vuelva a comprar. Creo que se puede hacer lo mismo con seitán casero a tiras.

Ragú de jackfruit
Ragú de jackfruit

Esta receta es de Instant Pot también, pero se puede hacer sin ella, con una olla rápida normal, o sin olla rápida, pero entonces se tratará de freír todos los ingredientes y dejar que la salsa se reduzca: en vez de 10 minutos, tardará unos 40.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (nunca lo aclaro, pero siempre uso virgen extra)
  • 1 cebolla pequeña muy picada
  • 4 dientes de ajo muy picados
  • 2 zanahorias peladas y muy picadas
  • 1 tallo de apio, sin los hilos, bien limpio y muy picado
  • 1 lata de jackfruit en salmuera (no en sirope) de unos 500 gramos. Puedes echar seitán, boniato en tiras o calabaza cacahuete, todas esas cosas, siempre en tiras, si no encuentras jackfruit o no lo quieres comprar porque viene de quinta leche
  • Un bote grande (unos 600 gramos, creo que pesan) de tomate triturado, comprado o hecho en casa (batiendo tomates en una batidora, fíjate qué fácil)
  • 1 cucharada de vinagre balsámico de Módena (no reducción, que es azúcar: el vinagre de toda la vida, pero de Módena)
  • 2 cucharaditas de orégano seco
  • 1 cucharadita de albahaca seca
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 hoja de laurel
  • 1/4 cucharadita de romero seco
  • Unos toques de pimienta negra
Ragú de jackfruit
Ragú de jackfruit

Preparación:

Si tienes una olla rápida eléctrica, usa la función SALTEAR a media potencia (modo Normal) y calienta el aceite. Saltea la cebolla 5 minutos, hasta que esté traslúcida. Si no tienes olla rápida eléctrica, puedes usar la olla rápida normal y saltear la cebolla u otro tipo de olla. Añade el ajo, las zanahorias y el apio y saltea 4 minutos más, removiendo de vez en cuando.

Escurre la lata de jackfruit en un colador y luego desmenuza la fruta. Quedan unos tallitos, que puedes cortar con el tenedor. Si usas seitán, calabaza o boniato, pícalos en tiras finas también. Ponlo en la olla con el tomate triturado, el vinagre, el orégano, el laurel, la sal, el romero y unos toques de pimienta. Tapa y ten cuidado de mirar que la válvula esté en la posición correcta (SEALING). Ponla en modo Manual y selecciona 10 minutos. Si tienes olla rápida normal, coloca la tapa, ponla a alta presión y pon un temporizador 10 minutos desde que comience a salir el vapor y bajes el fuego. En ambos casos, deja que el vapor salga de forma natural. Prueba, rectifica de sal y ya puedes servirlo con pasta o guardarlo en tuppers.

Si no tienes ollas rápidas, el proceso es el mismo: se saltean las verduras, se añade el resto de los ingredientes, se lleva a ebullición, se baja el fuego y se sofríe a fuego lento unos 40 minutos, con la tapa puesta los primeros 10 minutos porque el tomate salta y te ensucia toda la cocina. Luego ya la puedes quitar para que se reduzca un poco la salsa.

Ragú de verduras con jackfruit

Garbanzos estofados

Garbanzos estofados
Garbanzos estofados

Esta receta está en inglés, pero se llama así, «garbanzos estofados»: tal cual, en español. Es de Eat Vegan, uno de los libros de cocina mejor editados que tengo. Smith and Daughters es un restaurante vegano de Melbourne, en el que cocina una chica que no es vegana. Y por eso algunos veganos no van. Porque la cocinera no es vegana. Porque la gente es así de gilipollas, yo qué quieres que le haga. Eso sí: sus recetas son espectaculares. Su abuela era española, así que les da un toquecito allá, en las antípodas, que recuerda mucho a la comida de acá. Que yo, ya lo sabéis, he terminao un poco hasta el culo de curry. Y, como los garbanzos son mi legumbre favorita por encima de ninguna otra…

La receta la pongo tal cual con las modificaciones que yo le hice. Entre otras cosas, no ponerle patata, porque la patata, ya lo sabemos, no congela nada bien. Y yo lo congelo todo.

Foto de Eat Vegan, de su página
Foto de Eat Vegan, de su página

Ingredientes para 12 raciones:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla grande finamente picada
  • 1 pimiento rojo picado
  • 2 tallos de apio, bien limpios, sin los hilos y picado
  • 2 dientes de ajo machacados o muy picados
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce de La Vera (obviamente, ellas usan paprika)
  • 1 cucharadita de pimentón agridulce de La Vera (ellas usan aquí pimentón ahumado)
  • 1/2 cucharadita de orégano seco
  • 1 pizca de azafrán
  • 400 gramos de tomates pelados y en cubitos
  • 750 gramos de patatas peladas y chascadas en trozos
  • 400 gramos de zanahorias, peladas y picadas en trozos
  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 350 gramos de acelgas, con las pencas separadas de las hojas. Las pencas se cortan a medias lunas y las hojas, en tiritas.
  • 2 hojas de laurel frescas o 1 hoja seca
  • Una pizca de tomillo seco
  • 1 litro de caldo vegetal
  • Un manojo de perejil picado fresco
  • Sal
Garbanzos estofados
Garbanzos estofados

Preparación:

Calienta el aceite en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla, el pimiento, el apio y el ajo con una buena pizca de sal. Reduce el fuego y cocina, removiendo, durante 15 minutos o hasta que las verduras estén muy suaves.

Agrega las dos clases de pimentón, el orégano y el azafrán y remueve durante un minuto. Añade los tomates y cocina a fuego bajito 20 minutos, hasta que la mezcla esté suave.

Yo ahora, como odio el pimiento, metí la batidora y lo batí todo.

Ahora, en este punto, si lo hacéis con patatas como para un regimiento porque tengáis gente para comer, podéis echar las patatas y remover. También hay que añadir las zanahorias, las pencas de acelgas, los garbanzos, el laurel y el tomillo. Remueve otra vez y echa el caldo. Sazona con sal y pimienta, si el caldo no está salado.

Lleva a ebullición, baja el fuego y cocina a fuego lento durante 1 hora, tapado, o hasta que las patatas y las zanahorias estén tiernas. Ahora, agrega las hojas de acelga y cocina 5 minutos: no más, que pierden el color verde tan bonito y se quedan marrones. Decora con perejil y prueba la sazón.

La salsa está como para mojar pan.

Yo lo que haré, porque lo he congelado, es cocer al vapor la patata aparte. No queda con todo el jugo del caldo, pero menos da una piedra, oyes.

Garbanzos estofados

Caldo concentrado en MyCook

Hace tiempo, decidí no comprar productos altamente procesados (por ejemplo, salsas de tomate, hamburguesas vegetales, caldo de brik o de cubitos…), así que me los tengo que hacer yo. A mí, lo voy a confesar de una vez, lo que realmente me gustaría sería tener un cocinero en casa y, mientras yo veo series, que él me cocine. Y me llene el congelador. Porque yo, lo admito, me planifico mal. Compro ingredientes para hacer x platos, pero luego me sale mucha más cantidad y termino haciendo lo que Dios me da a entender. Me encantaría tener tiempo a diario para cocinar. Bueno, realmente lo tendría si hiciera un plato cada día (salvo los que tengo deporte). Pero en mi vida hay más cosas que el comer. Aunque no lo parezca. Y yo solo cocino los fines de semana. Entonces, ¿qué ocurre con esto? Pues que, si hago un caldo vegetal en condiciones y lo pongo en botes, ya lleno el congelador. Pero resulta que en el libro A todo vapor de Thermomix me encontré con una receta de un caldo concentrado de verduras. Y me dije: «esta es mi salvación». Y lo es. Ocupa muy poco en el congelador, siempre y cuando lo pongáis en una cubitera (en cada espacio de los cubitos, 1 cucharadita) y luego en bolsas. Por ahí dicen que, por su alto contenido en sal, no se congela. Es falso. Congela. Así que no lo guardéis todo junto, que es lo que he hecho yo. Ponedlo en la cubitera. Aprended de mis errores.

Ingredientes:

  • 200 gramos de apio bien limpio
  • 250 gramos de zanahorias
  • 100 gramos de cebollas
  • 100 gramos de tomate
  • 150 gramos de calabacín
  • 1 diente de ajo
  • 50 gramos de setas frescas
  • 1 hoja de laurel
  • 4 ramitas de perejil fresco
  • 200 gramos de sal gorda
  • 30 ml de vino blanco
  • 1 cucharada de aceite de oliva

Preparación:

Vamos a ver: realmente, las verduras son lo de menos. Con poner unos 900 gramos de lo que os apetezca, este caldo se puede hacer perfectamente. Se le puede poner un poquito de pimiento también (no mucho, que el pimiento es potente) o espárragos o calabaza o lo que tengáis.

Trocea las verduras, ponlas en el vaso de la MyCook junto con el perejil (también puedes usar otras hierbas frescas, como albahaca, salvia, romero… pero con mucha moderación, ojo, que si no el caldo te sabe a pasto). Tritúralas 10 segundos a velocidad 7. Abre la tapadera y baja las verduras con la ayuda de la espátula.

Ahora, añade la sal, el vino y el aceite. Quita el cubilete del vaso y pon el cestillo invertido encima de la tapadera. Programa 40 minutos a 110º C y velocidad 3. Deja enfriar unos minutos y tritura con velocidad Turbo, siempre con el cestillo puesto encima de la tapadera.

Sí: son 40 minutos. No, no tiene casi líquido, pero no se quema nada. Era mi gran duda, sinceramente. Sale perfecto, saladísimo, obviamente, y para tener un caldo vegetal en condiciones, se usa 1 cucharadita por cada medio litro de agua. Si lo queréis más potente, usad 2 cucharaditas.

Para mí ha sido un invento grandísimo. Y mira que, por lo visto, es de las preparaciones básicas de la Thermomix… Pero yo lo acabo de descubrir. Ah, los descubrimientos: qué haríamos sin ellos.

Caldo concentrado en MyCook

Crema de coliflor e hinojo

Me he pasado más tiempo en la cocina este último mes que en toda mi vida. Y lo que antes me parecía un horror (hay que cocinar porque hay que comer), ahora, con una buena ración de música y varias listas de Spotify sonando, me parece muy divertido. A cocinar se le coge el gusto, señores. Y además, yo, que tiendo a cenar siempre lo mismo (es decir, algo que se pueda calentar rápidamente cuando llego de las clases de inglés a las diez y cuarto de la noche desmayadita, con lo cual ganan las hamburguesas por goleada y siempre tengo de varias clases congeladas) necesito de platos de verduras que se hagan rápido, se calienten rápido y se puedan congelar, así que adoro las cremas. Casi tanto como adoro a Miyoko Schinner y a su libro The Now and Zen Epicure.

Ingredientes para 6-8 personas:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla en rodajas
  • 2 tallos de apio, sin los hilos y picados
  • 700 gramos de coliflor cortada en trocitos
  • 1 bulbo de hinojo a rodajas (es opcional, pero yo sí se lo puse)
  • 1 cucharada de semillas de hinojo
  • 940 mililitros (4 tazas) de caldo vegetal, si usas el hinojo. Si no lo usas, pon solo 3 tazas, que son 700 mililitros
  • La piel rallada de un limón
  • 1 taza (235 mililitros) de leche de avena (la receta dice de soja, que yo nunca tengo)
  • Sal
  • Pimienta negra

Preparación:

En una cacerola a fuego medio, calienta el aceite. Una vez caliente, añade la cebolla con una pizca de sal y póchala unos cuatro minutos. Luego, agrega el apio y póchalo, junto con la cebolla, 5 minutos más, removiendo de vez en cuando. Agrega ahora la coliflor, el bulbo de hinojo, el caldo, la ralladura de limón y algo de sal (ya rectificarás después). Lleva a ebullición y, cuando hierva, tapa la cacerola y deja cocer a fuego medio-bajo unos 20 minutos. Comprueba que la verdura esté muy blanda. Ahora tienes que batir. Si tienes una batidora de inmersión que puedas usar en la cacerola, la puedes batir directamente. Si tienes una batidora de vaso, espera a que se enfríe un poco y no pongas el tapón: en su lugar, pon un paño encima de la tapadera (el calor hará que el tapón salte por los aires… y el puré acabe en el techo de tu cocina. Sí, me ha ocurrido. Con una sopa de tomate).

Una vez batida, agrega la leche, dale vueltas, calienta un poco y a comer. Está impresionantemente rica, de verdad.

Crema de coliflor e hinojo

Puré de brócoli

simbolo_2Esta receta, tal cual, es del libro Keep it Vegan. Es brócoli puro. ¿Problema? Que yo veo algo verde y creo que es puré de calabacín, así que me extraña que sepa a brócoli. ¿Solución? Tunearlo como queráis. Levadura de cerveza, un poquito de picante, un chorrito de zumo de limón… Así lo he hecho yo, de varias maneras, y cada vez he tenido un entrante de sopa distinto. También le podéis poner frutos secos tostados y picados o unos picatostes.

Ingredientes para 4 raciones

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla pequeña finamente picada
  • 1 tallo de apio sin los hilos finamente picado
  • Unos 500 gramos de brócoli, con las flores y los tallos picados
  • 1 cucharadita escasa de vinagre de manzana
  • 1 cucharadita de caldo vegetal en polvo
  • 65 gramos de leche de soja
  • Agua hirviendo (pon un cazo grande)

Preparación:

No te olvides de poner agua a hervir. Calienta el aceite en una cacerola grandecita. Agrega la cebolla y el apio, además de los tallos de brócoli y sazona con sal y pimienta. Agrega el vinagre y deja que las verduras se hagan unos 5 o 7 minutos, removiendo de vez en cuando.

Añade las flores de brócoli y la suficiente agua hirviendo como para que lo tape, pero no demasiada más (ten en cuenta que luego tendrás que batirlo todo). Hierve unos 5 minutos. Echa el caldo en polvo y remueve. Ve comprobando si el brócoli está tierno, porque un brócoli sobrecocinado está asqueroso. Pero vamos, te llevará unos 5 minutos. Usa una batidora de inmersión (que se pueda meter en la cazuela) o espera a que se enfríe para batirlo. Queda granuloso, así que yo usé la Mycook, porque a mí los purés con tropezones es que me dan un asco tremendo.

Vuelve a poner el puré en la cazuela, añade la leche de soja, calienta un poco y sirve.

Puré de brócoli

Sopa de alubias blancas y hojas verdes

Uso muchos aparatos de cocina. La olla rápida, la crock pot, la Mycook, la picadora, el robot de cocina… Son estupendos para ahorrar tiempo y para tener comida casera siempre, porque, ya lo he dicho muchas veces, para comer bien hay que cocinar… y hay que planificar. Esta sopa está hecha en la olla rápida y, con adaptaciones, está sacada de Vegan Pressure Cooking, que considero imprescindible para saber sacarle el partido a la olla rápida. Cada olla es un mundo, así que los tiempos que aparecen en el libro son orientativos: mi olla tarda más. Eso hay que tenerlo en cuenta porque, cuando se hace por primera vez una comida en la olla rápida, hay que apuntar los tiempos que tarda tu olla en que las legumbres estén blanditas. La receta cunde mucho: yo la tuve que hacer en dos tandas, porque, cuando uno cocina legumbres y otros alimentos que producen espuma, es mejor no llenar la olla hasta arriba, sino solo hasta la mitad.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 270 gramos de alubias blancas puestas en remojo toda la noche
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 4 dientes de ajo muy picados
  • 320 gramos de zanahoria a cuadritos
  • 160 gramos de cebolla picada
  • 120 gramos de apio picado
  • 140 gramos de champiñones limpios y picados
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharada de hierbas de Provenza
  • 1/8 cucharadita de pimienta negra
  • 1/8 cucharadita de copos de pimiento rojo
  • 1200 ml de caldo vegetal
  • 470 mililitros de agua
  • 65 gramos de tomate concentrado
  • 200 gramos de hojas verdes (yo usé espinacas, pero puedes usar espinacas, acelgas, rúcula, col rizada…)
  • 45 mililitros de zumo de limón
  • De 1 a 1 y 1/2 cucharaditas de sal

Preparación:

Enjuaga y escurre las alubias.

En la olla, sin tapar, calienta el aceite a fuego medio-alto. Añade el ajo, la cebolla, la zanahoria y el apio. Saltea, removiendo, durante 3 minutos. Agrega las especias y los champiñones y saltea de 3 a 5 minutos, hasta que los champiñones se hagan. Incorpora el caldo, el agua y el tomate. Mezcla. Ahora añade las alubias y las hojas verdes y mezcla otra vez.

Tapa la olla y cocina a alta temperatura (en la mía es el 2)… ahora viene el problema. En el libro pone de 6 a 8 minutos. Pero para mí esto es insuficiente. En mi olla son de 15 a 18 minutos. Es mejor quedarse corto e ir probando, porque si están duras, tiene fácil arreglo y, si se cocinan de más, se harán un puré. Que tampoco pasa nada porque puedes hacer un puré directamente batiendo la sopa entera y queda una comida riquísima. Aquí no se tira nada.

Deja que el vapor salga de forma natural. Si tras 10 minutos no ha salido todo el vapor, abre la válvula porque, si no, luego te costará mucho abrir la olla. Y mucho es mucho. Quita la tapa, agrega el zumo de limón y la sal, remueve y quita el laurel.

Yo prefiero dejarla menos tiempo y luego tenerla cociendo con la olla abierta y la sal unos 5 o 10 minutos: quedan mucho mejor las legumbres de esta manera.

Sopa de alubias blancas y hojas verdes

Minestrone

La minestrone es una sopa italiana a la que se le echa un poquito de tó. Su base es una sopa de verduras, a la que se le puede añadir todo lo que dé la tierra en la estación en la que nos encontremos. Pero yo no como sopa en verano. Sí en otoño. Viva el otoño, con sus sopas calentitas. Como de costumbre, con las legumbres, uso la crock pot. En esta ocasión, la crock pot pequeña, para dos personas. La receta, de hecho, es de Vegan Slow Cooking for Two or Just For You.

Ingredientes para 3 raciones:

  • 475 mililitros de agua (yo tuve que añadirle un chorrito más porque mi crock pot hierve en LOW que no veas y se evapora)
  • 135 gramos de tomates en dados
  • 140 gramos de alubias blancas cocidas. Yo no las usé cocidas, porque ya las cuece la slow cooker. Usé 70 gramos de alubias crudas en remojo durante 8 horas. Lo aclaro porque hay crock pots que calientan más y otras que calientan menos. La mía las cuece. Quizá otra no lo haga.
  • 60 gramos de calabaza o calabacín en dados
  • 25 gramos de apio picado fino
  • 30 gramos de zanahoria en cubitos
  • 1 pastilla de caldo vegetal (usé una cucharadita de caldo concentrado)
  • 2 dientes de ajo muy picados
  • 1 cucharada de cebolla cocida casi caramelizada
  • 1/2 cucharadita de orégano seco
  • 1/2 cucharadita de mejorana seca
  • 1/4 cucharadita de romero seco o 1/2 cucharadita de romero fresco
  • 50 gramos de judías verdes picadas. Si las usas congeladas, déjalas descongelar.
  • Pasta corta para servir
  • Parmesano vegano para servir
  • Albahaca fresca para servir

Preparación:

Pon todos los ingredientes, excepto las judías verdes, la pasta y el parmesano vegano en la crock pot. Cocina en LOW de 7 a 9 horas.

Media hora antes de servir, añade las judías verdes y ponla en HIGH. Han de estar 30 minutos o hasta que las judías estén tiernas.

Para servir, cuece la pasta aparte y añádela a la sopa. Agrega también parmesano vegano y puedes adornar con albahaca fresca.

Minestrone