Puré de calabacín con almendras

Cuando tengo visitas en casa, siempre es un agobio. Primero, porque tengo un gato que ataca y te destroza manos y piernas como se asuste (ya ha ocurrido dos veces). Segundo, porque todo el mundo come carne y pescado y en mi casa no entran animales muertos (a no ser los del pienso de mis gatos y cualquier animal que ellos necesiten comer para darles pastillas o lo que sea, que yo con eso no tengo problema ético ninguno. Otros sí lo tienen y utilizan piensos veganos. Yo no). Así que intento hacer cosas «reconocibles» y, además, intento que quien sea que venga, coma verdura. Porque, normalmente, la gente no come verdura o no come la cantidad que debería comer. Así que hice este puré de calabacín con almendras y qué triunfo. De hecho, uno de los días ni me dejaron. Y, como una de ellas (¡hola, Miriam!) no es muy buena comedora, yo contenta y sin rechistar.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 1200 gramos de calabacines limpios y pelados. Si son ecológicos, los laváis bien y los podéis no pelar: queda muy oscuro el puré y riquísimo también. Cortadlos a cuadraditos.
  • 50 gramos de almendras peladas
  • 100 gramos de puerro o de cebolla cortados a trocitos chicos
  • 2 cucharadas de aceite de oliva 
  • 150 ml de caldo vegetal
  • sal al gusto
  • pimienta o nuez moscada

Preparación:

Pon una olla a fuego medio y caliéntala. Calienta las dos cucharadas de aceite en la olla. Sí: lo primordial es que, siempre que vayas a sofreír algo, calientes aceite en una olla ya caliente. Luego, agrega la cebolla o el puerro y sofríe unos 5 minutos. Ahora, agrega los calabacines y sofríe unos 10 minutos más, removiendo bien de vez en cuando. Añade ahora el caldo vegetal y sala al gusto. Lleva a ebullición. Cuando hierva, tapa la olla parcialmente y baja el fuego a fuego lento. Déjalo así unos 20 minutos. Vigila de vez en cuando, por si se queda sin agua. Ahora, pásalo todo a una batidora bien potente y añade las almendras. Bate muy bien y, para servir, puedes añadir pimienta negra o nuez moscada recién molidas. Este puré está bien rico tanto frío como caliente, así que sirve para invierno y para verano. 

Puré de calabacín con almendras

Puré de calabacín con anacardos

Hay una manera de hacer cremoso un puré: añadir grasa. Puede ser nata, puede ser mantequilla (yo uso estas palabras para referirme a sus equivalentes veganos, aclaro) o puede ser con aceite de oliva o frutos secos, que es lo que he usado yo. Anacardos. Tan versátiles, los anacardos. Y entonces, con una buena batidora, queda así de cremoso.

Puré de calabacín con anacardos y cucharita de gatito

Sí: es un puré. Y no tiene mucho más. De hecho, este fin de semana solo he hecho puré y un kilo y medio de bacon de tempeh porque tengo un sinfín de verduras de todo tipo congeladas, pero no demasiada proteína (solo garbanzos). Y me he quedado en casa, leyendo, por primera vez en muchos meses (leyendo y disfrutando el Piedras Negras de Eugenio Fuentes, al que tengo que entrevistar) y sin excesivo quebradero de cabeza, también por primera vez en meses.

No canto victoria. Hasta dentro de un año, no cantaré victoria con nada. Pongo aquí la información nutricional por 100 gramos. Recordad que, si tomáis más, porque 100 gramos no es ni verdura, hay que sumar.Ingredientes para 4 raciones:

  • 1 puerro (unos 100 gramos), limpio y picado
  • 2 dientes de ajo picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 calabacines grandes (1 kilo, más o menos)
  • 150 ml de agua
  • 17 gramos (1/4 taza) de anacardos (si no tenéis batidora potente, dejadlos a remojo al menos dos horas)
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Pimienta, nuez moscada…

Preparación:

Calentad una olla y, una vez caliente, a fuego medio, añadid el aceite. Cuando el aceite esté caliente, sofreíd el puerro y los ajos 5 minutos. Agregad los calabacines, sofreídlos 10 minutos. añadid el agua y la sal y dejad cocer 20 minutos. Luego, batid con los anacardos (si vuestra batidora no es potente, es mejor dejarlos a remojo, desde 2 horas a toda la noche) y la levadura nutricional y añadid pimienta negra, nuez moscada o copos de chile o lo que queráis.

Puré de calabacín con anacardos

Pasta con «Esto no es un queso cremoso»

Yo me comí el bote en una sentada nada más abrirlo. Lo puse en una tostada, a pelo, no tan bonito como la foto que adjunto, y a desayunar. El resto lo usé en un plato de pasta. 

Se llama «Esto no es un queso cremoso» y es de Mommus. Ya escribí aquí mismo sobre su «Esto no es un queso camembert«. Es una maravilla. Y este también: os lo digo yo, que era totalmente adicta a los quesos crema. Se hacen también dejando que un yogur de soja pierda el suero, como explica CreatiVegan. Pero este es de anacardos. Y yo lo compro en Vegan Place, que es donde compro toda mi comida vegana, que para algo es la tienda de mi amiga Cristina.

Foto de Peace Love Vegan

¿Qué le pega a un queso cremoso para cocinar? Pues pasta. Yo compro pasta de Spiga Negra, que también la vende Vegan Place y que es de una pequeña empresa de dos hermanos, completamente respetuosa con el medio ambiente y que lo hacen todo ello: desde sembrar el grano hasta hacer la pasta. Su proyecto me encanta y lo apoyo. 

Esta foto ya sí es mía.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 150 gramos de puerros limpios y en rodajas
  • 200 gramos de zanahorias picadas en cuadraditos
  • 250 gramos de calabacín picado en cuadraditos
  • 400 gramos de guisantes, frescos o congelados pero descongelados
  • 2 dientes de ajo muy picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal al gusto
  • 270 gramos de pasta (esto va al gusto, la verdad, pero recordad que hay que comer verduras con pasta y no pasta con verduras: es decir, el grueso del plato ha de ser la verdura y no la pasta). Podéis usar pasta sin gluten.
  • 170 gramos de Esto no es un queso cremoso
  • 180 ml de agua
  • pimienta negra recién molida

 

Preparación:

Cocer los guisantes al vapor unos 8 minutos hasta que estén tiernos. Mientras tanto, pon el agua de la pasta a cocer. Yo usé spaguetti y tardan también 8 minutos. 

En una sartén grande, calienta el aceite de oliva y añade el puerro con un poco de sal. Sofríe 5 minutos. Luego, agrega el ajo, dale unas vueltas 30 segundos y añade las zanahorias. Tenlas 10 minutos, removiendo de vez en cuando, y echa el calabacín. Sofríe otros 10 minutos. Agrega los guisantes cocidos al vapor y dale unas vueltas unos minutitos más (dos o tres). 

Mientras la verdura se hace, bate el no queso cremoso con agua (yo usé 180 ml). Este queso es muy espeso, así que vosotros tendréis que ver cómo os gusta la salsa de espesa. Yo soy de las de salsas para enfoscar, pero os puede gustar más suave. Id probando. 

Añadid la salsa, cocer dos o tres minutos y probad de sal. Si hace falta más, añadid algo más.

Cuando la pasta esté, añadidla a la sartén con dos o tres cucharadas del agua de cocción. Ya solo falta un toque de pimienta negra y listo.

Tabla de nutrientes de la receta

 

Pasta con «Esto no es un queso cremoso»

Caldo concentrado en MyCook

Hace tiempo, decidí no comprar productos altamente procesados (por ejemplo, salsas de tomate, hamburguesas vegetales, caldo de brik o de cubitos…), así que me los tengo que hacer yo. A mí, lo voy a confesar de una vez, lo que realmente me gustaría sería tener un cocinero en casa y, mientras yo veo series, que él me cocine. Y me llene el congelador. Porque yo, lo admito, me planifico mal. Compro ingredientes para hacer x platos, pero luego me sale mucha más cantidad y termino haciendo lo que Dios me da a entender. Me encantaría tener tiempo a diario para cocinar. Bueno, realmente lo tendría si hiciera un plato cada día (salvo los que tengo deporte). Pero en mi vida hay más cosas que el comer. Aunque no lo parezca. Y yo solo cocino los fines de semana. Entonces, ¿qué ocurre con esto? Pues que, si hago un caldo vegetal en condiciones y lo pongo en botes, ya lleno el congelador. Pero resulta que en el libro A todo vapor de Thermomix me encontré con una receta de un caldo concentrado de verduras. Y me dije: «esta es mi salvación». Y lo es. Ocupa muy poco en el congelador, siempre y cuando lo pongáis en una cubitera (en cada espacio de los cubitos, 1 cucharadita) y luego en bolsas. Por ahí dicen que, por su alto contenido en sal, no se congela. Es falso. Congela. Así que no lo guardéis todo junto, que es lo que he hecho yo. Ponedlo en la cubitera. Aprended de mis errores.

Ingredientes:

  • 200 gramos de apio bien limpio
  • 250 gramos de zanahorias
  • 100 gramos de cebollas
  • 100 gramos de tomate
  • 150 gramos de calabacín
  • 1 diente de ajo
  • 50 gramos de setas frescas
  • 1 hoja de laurel
  • 4 ramitas de perejil fresco
  • 200 gramos de sal gorda
  • 30 ml de vino blanco
  • 1 cucharada de aceite de oliva

Preparación:

Vamos a ver: realmente, las verduras son lo de menos. Con poner unos 900 gramos de lo que os apetezca, este caldo se puede hacer perfectamente. Se le puede poner un poquito de pimiento también (no mucho, que el pimiento es potente) o espárragos o calabaza o lo que tengáis.

Trocea las verduras, ponlas en el vaso de la MyCook junto con el perejil (también puedes usar otras hierbas frescas, como albahaca, salvia, romero… pero con mucha moderación, ojo, que si no el caldo te sabe a pasto). Tritúralas 10 segundos a velocidad 7. Abre la tapadera y baja las verduras con la ayuda de la espátula.

Ahora, añade la sal, el vino y el aceite. Quita el cubilete del vaso y pon el cestillo invertido encima de la tapadera. Programa 40 minutos a 110º C y velocidad 3. Deja enfriar unos minutos y tritura con velocidad Turbo, siempre con el cestillo puesto encima de la tapadera.

Sí: son 40 minutos. No, no tiene casi líquido, pero no se quema nada. Era mi gran duda, sinceramente. Sale perfecto, saladísimo, obviamente, y para tener un caldo vegetal en condiciones, se usa 1 cucharadita por cada medio litro de agua. Si lo queréis más potente, usad 2 cucharaditas.

Para mí ha sido un invento grandísimo. Y mira que, por lo visto, es de las preparaciones básicas de la Thermomix… Pero yo lo acabo de descubrir. Ah, los descubrimientos: qué haríamos sin ellos.

Caldo concentrado en MyCook

Crema de calabacín

En el inicio de los tiempos, cuando yo le daba a mierdas como el queso triangular (como dice Mi dieta cojea, si tiene forma de triángulo, no te lo compres) y guardaba bolsas de calabacín congelado en vez de adquirirlo en la frutería para no tener que pelarlo (sí, compro verdura congelada: muy poca. Guisantes, cuando no es temporada: soy una tramposa, lo sé. Pero es que los guisantes, en mi frutería, duran 15 días. Y mi carne es débil), colgué esta receta de aquí. Ni caso, le hagáis. La información es poder: aquí está la lista de ingredientes de un queso light. Llamar queso a eso debería estar prohibido. Mejunje sabor a queso, por ejemplo. Preparado con sabor a queso. Esto no es queso y no se le parece, pero la industria alimentaria lo ha hecho palatable y fundente y lo vas a comprar, porque está en el súper y entonces es bueno para comer. Algo así debería poner en la etiqueta.

Como estamos acostumbrados al sabor de este queso guarripelo en las cremas de calabacín, porque… pues no sé por qué, sinceramente, porque el calabacín está bien bueno solo. Y es suave. Y no le hace falta queso alguno. Pero bueno, como estamos acostumbrados, digo, le puse levadura nutricional. Pero se la podéis quitar, que no pasa nada.

Ingredientes:

  • 50 gramos de aceite de oliva
  • 1 puerro bien limpio y picado
  • 1150 gramos de calabacín (3 calabacines grandecitos)
  • 100 ml de agua
  • sal al gusto
  • pimienta negra
  • nuez moscada
  • 15 gramos de levadura nutricional

Preparación:

Calienta el aceite 1 minuto a 100ºC y velocidad 3.

Añade el puerro, 4 minutos a 100ºC y velocidad 3.

Ahora, agrega el calabacín y el agua con la sal y la levadura de cerveza. Como es mucha cantidad, yo puse un poco 3 minutos a 100ºC y velocidad 3 y luego añadí el resto y lo puse 15 minutos a la misma temperatura y velocidad.

Luego le puedes dar unos golpes de Turbo para que quede como un puré cremoso. Ojo: quita el vaso dosificador, pone el cestillo boca abajo encima de la tapa y un trapo encima y pulsa Turbo. No lo hagas con el vaso dosificador o saltará y te quemarás. A mí nunca me ha pasado y hablo de oídas por supuesto. Nota mental: comprar una pomada para las quemaduras.

¿No tienes MyCook? Pues sofríe el puerro en el aceite, agrega el calabacín y el agua, cuece hasta que el calabacín esté blando y tritura con la sal y la levadura de cerveza. Y listo.

Crema de calabacín

Minestrone de verdinas

Como tengo verdinas para parar un regimiento, gracias a una de mis muy mejores amigas, que es asturiana y la tengo como dealer (qué fino queda en inglés lo de ser un traficante de drogas, oyes), resulta que me he pasado meses repartiendo verdinas a diestro y siniestro y también comiendo sin parar esta sopa, que está riquísima, pero qué diantres: la cocina es innovación. Así que, con la base de una minestrone cualquiera (porque a la minestrone le puedes echar lo que te dé la gana) y sin tomate, porque me voy a entomatar, hice esta sopita que está bien rica… y que no, no he sacado de ningún libro. Porque yo creo, ¿eh? Poco, pero creo. Y, cuando me digo: «Es que no te inventas recetas», me digo también: «Mari, tendrás que amortizar el dinero que te has gastado en las cuatro estanterías de libros veganos que tienes en casa». Así que váyase lo uno por lo otro. De hecho, tengo libros infrautilizados a los que les tengo que dar más oportunidades. He dicho.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 180 gramos de verdinas puestas en remojo la noche anterior
  • 150 gramos de judías verdes
  • 30 gramos de cebolla cocida casi caramelizada (bueno, vale, podéis usar cebolla normal, pero hay que pocharla antes)
  • 350 gramos de calabaza, pelada y cortada en dados
  • 200 gramos de calabacín, pelado y cortado en dados
  • 1 litro de un buen caldo vegetal
  • 1 cucharada de Italian Seasoning (es decir, si no tenéis, 1/2 cucharadita de albahaca seca más 1/4 de cucharadita de orégano seco más 1/4 de cucharadita de tomillo seco).
  • Sal al gusto
  • Copos de pimiento rojo al gusto

Preparación:

Es más sencillo que nada. Se echan todos los ingredientes en la crock pot y no os olvidéis de la sal (echad poca, porque siempre se puede arreglar al final: de hecho, yo siempre la echo al final).

Se programa en HIGH de 7 a 9 horas. Y ya está. Yo las tuve nueve.

Y ahora, las preguntas, a las que me adelanto: ¿Por qué 9 horas en HIGH cuando hace nada las ponías de 6 a 8 horas y en LOW -que es la mitad de potencia-?

Pues porque mis verdinas están a punto de caramelo: esto es, cuanto más tiempo tiene una legumbre, más tarda en cocer. Así que, si las tenéis casi recién cogidas, ponedlo 6-8 horas en LOW y se os harán. Nunca dejéis las legumbres más de un año o año y medio, porque si no, no hay quien las cueza. O eso dicen, que yo no lo he comprobado…

Minestrone de verdinas

Bechamel de calabacín

Estaba buscando una salsa bechamel para dos coliflores de tres kilos cada una que me llegaron del grupo de consumo y vi esta receta, que todo el mundo llama «bechamel de dieta», en páginas como Velocidad Cuchara o El rincón de Bea, que comenzó como un compendio de recetas saladas y dulces hasta que se dedicó ya de lleno a la repostería americana. Realmente, es una crema espesa de calabacín, pero queda muy rica con verduras al vapor y pasta, por ejemplo, o como aderezo de una lasaña. Me hace gracia que la llamen «bechamel de dieta»: yo le he cambiado el nombre porque estoy en contra de lo que significa, para todo el mundo, la palabra «dieta», que es algo así como comer manzana a media mañana aunque te mueras por un bocadillo, cenar un puré y nada más y comer ensalada y pescado o pollo a la plancha. La bechamel normal también es de «dieta»: solo hay que ajustar el resto de las raciones de hidratos con que la combines y listo. Así que sí: haré bechamel. Con su harina. No con margarina, porque no me veo yo usando margarina para absolutamente nada, sino con aceite de oliva…

Ingredientes:

  • 30 gramos de aceite de oliva
  • 30 gramos de cebolla
  • 600 gramos de calabacines pelados y en rodajas gruesas
  • 200 gramos de leche de avena o de soja, la que queráis
  • 1/4 cucharadita de sal
  • Nuez moscada
  • Pimienta blanca molida

Preparación:

Calienta el aceite 1 minuto, temperatura 100º C y velocidad 2.

Añade la cebolla y el calabacín y cocina 7 minutos, temperatura 100º C y velocidad 1 (es la del sofrito y pica los ingredientes, así que cortaremos la cebolla y el calabacín en trozos grandes).

Agrega la leche de avena, la sal y unos toques de nuez moscada y pimienta blanca. Ponlo 15 minutos a temperatura 100º C y velocidad 5.

Ahora, quita el tapón y pon el cestillo de la Mycook colocado bocabajo encima de la tapadera. Dale unos golpes de turbo para molerlo todo. Ya tienes tu salsa lista para usarla con lo que quieras.

Bechamel de calabacín

Sopa de verduras con mantequilla de cacahuete


Lo mismo que en verano no me apetece absolutamente nada encender el fuego (lo del fuego suena muy bien, pero es pulsar un botón en la vitrocerámica), el otoño y el invierno es el tiempo de las sopas reconfortantes para comer y para cenar. Esta es una sopa con mantequilla de cacahuete (de la que me regaló MyProtein) cuya receta es de la muy maravillosa Terry Hope Romero y su no menos maravilloso Vegan Eats World. Si no os gusta la mantequilla de cacahuete, no lo intentéis con esta sopa. Me ha ocurrido que he dado a probar platos a gente que la odia… Hombre, pues no te va a gustar. Es como si a mí me pones pimientos.

Ingredientes para 6 u 8 raciones:

  • 675 gramos de calabacín en dados
  • 1 cucharada de aceite de cacahuete
  • 1 cebolla grande, pelada y picada fina
  • 2 zanahorias grandes, peladas y cortadas en cubos o en forma de media luna
  • 4 dientes de ajo, pelados y muy picados
  • Un trozo de jengibre fresco, pelado y muy picado
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro molidas
  • 940 ml de caldo vegetal
  • 2 hojas de laurel
  • 225 gramos de tomate de pera sin semillas y en cubos
  • 185 gramos de mantequilla de cacahuete
  • 1 cucharada de zumo de lima (es el zumo de media lima)
  • 1/2 cucharadita de sal más un poco más
  • Pimienta negra recién molida
  • Cilantro fresco

Preparación:

Espolvorea una generosa pizca de sal sobre los calabacines y ponlos en un colador grande encima del fregadero o de un bol. Deja que suelten agua. La soltarán. Prepara, mientras tanto, el resto de los ingredientes. En una olla grande, calienta el aceite a fuego medio. Añade la cebolla y saltea 5 minutos, hasta que esté suave. Agrega la zanahoria y saltea 1 minuto más. Incorpora ahora el ajo, el jengibre y las semillas de cilantro molidas y saltea durante 1 minuto. No dejes de remover para que las especias se mezclen bien.

Ahora es el momento de añadir el caldo, el laurel y los tomates. Sube el fuego, ponlo a fuego medio-alto y lleva a ebullición. Prepara, mientras hierve, la mantequilla de cacahuete: ponla en un bol. Cuando el caldo esté hirviendo, agrega un cucharón del caldo al bol de la mantequilla de cacahuete y remueve bien para que se disuelva: hazlo con una cuchara de madera. Añade la mantequilla disuelta con el caldo a la olla.

Escurre el calabacín, añádelo a la olla también y espera que recupere el hervor. Cuando hierva, baja el fuego, tapa parcialmente la olla y cocina de 15 a 20 minutos, hasta que las verduras estén tiernas. Añade la lima, la sal y la pimienta. Prueba y ajusta la sazón. Ya la puedes retirar del fuego: tapa la olla y deja reposar unos 5 minutos. Agrega el cilantro fresco y sirve.

Sopa de verduras con mantequilla de cacahuete

Minestrone

La minestrone es una sopa italiana a la que se le echa un poquito de tó. Su base es una sopa de verduras, a la que se le puede añadir todo lo que dé la tierra en la estación en la que nos encontremos. Pero yo no como sopa en verano. Sí en otoño. Viva el otoño, con sus sopas calentitas. Como de costumbre, con las legumbres, uso la crock pot. En esta ocasión, la crock pot pequeña, para dos personas. La receta, de hecho, es de Vegan Slow Cooking for Two or Just For You.

Ingredientes para 3 raciones:

  • 475 mililitros de agua (yo tuve que añadirle un chorrito más porque mi crock pot hierve en LOW que no veas y se evapora)
  • 135 gramos de tomates en dados
  • 140 gramos de alubias blancas cocidas. Yo no las usé cocidas, porque ya las cuece la slow cooker. Usé 70 gramos de alubias crudas en remojo durante 8 horas. Lo aclaro porque hay crock pots que calientan más y otras que calientan menos. La mía las cuece. Quizá otra no lo haga.
  • 60 gramos de calabaza o calabacín en dados
  • 25 gramos de apio picado fino
  • 30 gramos de zanahoria en cubitos
  • 1 pastilla de caldo vegetal (usé una cucharadita de caldo concentrado)
  • 2 dientes de ajo muy picados
  • 1 cucharada de cebolla cocida casi caramelizada
  • 1/2 cucharadita de orégano seco
  • 1/2 cucharadita de mejorana seca
  • 1/4 cucharadita de romero seco o 1/2 cucharadita de romero fresco
  • 50 gramos de judías verdes picadas. Si las usas congeladas, déjalas descongelar.
  • Pasta corta para servir
  • Parmesano vegano para servir
  • Albahaca fresca para servir

Preparación:

Pon todos los ingredientes, excepto las judías verdes, la pasta y el parmesano vegano en la crock pot. Cocina en LOW de 7 a 9 horas.

Media hora antes de servir, añade las judías verdes y ponla en HIGH. Han de estar 30 minutos o hasta que las judías estén tiernas.

Para servir, cuece la pasta aparte y añádela a la sopa. Agrega también parmesano vegano y puedes adornar con albahaca fresca.

Minestrone

Verduras a la canela

Esta receta sirvió para inaugurar mi horno. No he hecho ningún dulce, porque bastante me estoy colando con mi dieta este verano (me la salto estrepitosamente todos los días. Pero ya no más), pero sí unos maravillosos vegetales asados. La receta la cogí de La Dolce Vegan, que tiene preparaciones muy fáciles, aunque todas las fotos que aparecen son de su autora en diferentes poses, lo que le ha reportado las críticas más negativas en Amazon (¿esto es un libro de cocina o un álbum de fotos?). De todos modos, tratándose de recetas de cocina, yo lo aprovecho todo, desde lo fácil a lo laborioso… Lo más laborioso de esta receta es pelar la calabaza. Me dijeron que con un pelador de patatas, haciendo varias pasadas. En Gastronomía y Cía dan este truco que yo no he probado, pero que probaré, porque cuando pelo un calabaza, siempre pienso que voy a terminar en urgencias…

Ingredientes para 5 raciones:

  • 1 cebolleta picada
  • 3 zanahorias peladas y picadas
  • 1 calabaza cacahuete pelada y en cubitos
  • 1 calabacín pelado y en cubos
  • 1/2 cucharadita de sal fina o 1 cucharadita de sal gruesa
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro molidas
  • 2 cucharaditas de comino molido
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 3 cucharadas de aceite

Preparación:

Precalienta el horno a 190ºC. En una bandeja pon las verduras y luego añade el aceite y las especias con la sal. Lávate las manos y remueve todo para que se impregnen bien.

Hornea de 40 a 45 minutos, hasta que las verduras estén hechas. A mitad de cocción, remuévelas.

Lo puedes servir con arroz, cuscús o como guarnición.

Verduras a la canela