Curry rápido de lentejas rojas

Diciembre, qué malo es. O qué bueno: cena de empresa, cena con la gente con la que hago deporte (tengo que hacer un post sobre eso: pedí menú vegano en un asador y fue magnífico, pero es que también tengo que escribir sobre los restaurantes que he visitado y sobre la cena de mi trabajo), encuentros… y comidas de Navidad que se posponen hasta mediados de enero porque a ninguno de nosotros nos quedan días libres (nosotros somos tres hombres maravillosos y yo). Ni tiempo para respirar he tenido: de hecho, casi me quedo sin comida. Nada que no arregle una soja texturizada bien macerada con especias y aceite de oliva ni una ensalada de garbanzos con tahini, pero me apetece mucho comer otras cosas. Me compré una pizarra magnética para apuntar menús… pero todavía no la he rellenado. Ay.

Planificador de comidas. Lo compré en la tienda Natura
Planificador de comidas. Lo compré en la tienda Natura. Sí, la foto es horrorosa, pero sirve para que os hagáis una idea

Y, mientras tanto, en mi congelador, una crema de guisantes y este curry que me han salvado la vida. Menos mal. Se hace con una olla rápida (yo tengo la Instant Pot y estoy enamorada de ella) y es muy rápido de hacer. No contamos nunca la mise en place (es decir, el organizar todos los ingredientes y picarlos y cortarlos y lavarlos y esas cosas), que es en lo que se tarda más… pero es que eso depende de la destreza del cocinero. Recordad: la práctica hace al maestro. La receta es de Epic Vegan Instant Pot.

Curry de lentejas rojas
Curry de lentejas rojas

Ingredientes para 13 raciones de las mías:

  • 1 lata de 400 ml de leche de coco baja en grasa
  • 400 gramos de tomates picados, que pueden ser de lata (yo casi nunca uso de lata)
  • 340 gramos (2 tazas) de lentejas rojas, espulgadas y enjuagadas
  • 3 cucharadas de tomate concentrado
  • 1 cebolla roja picada fina
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 1200 ml (5 tazas) de caldo vegetal (yo uso este concentrado)
  • 2 cucharaditas de curry en polvo
  • 1/8 cucharadita de cayena molida
  • 1 taza de espinacas congeladas o frescas, o de acelgas…
Curry de lentejas rojas
Curry de lentejas rojas

Preparación:

Pon todos los ingredientes, menos las espinacas, en la Instant Pot. Ponla en modo Manual y señala 15 minutos en alta presión. Asegúrate de que la válvula esté en posición SEALING. Si tienes olla rápida normal, pon todos los ingredientes, cierra la olla, ponla en el fuego a fuego alto, con la válvula en alta presión. Cuando alcance presión, baja el fuego y deja 15 minutos. En ambos casos, deja salir el vapor de forma natural 10 minutos y luego quita el exceso de vapor manualmente.

Abre la tapa, agrega las espinacas, remueve muy bien, espera 5 minutos para que se descongelen o para que se hagan y sirve. Está tremendamente bueno.

Curry rápido de lentejas rojas

Tofu para platos asiáticos

Desde que he descubierto el tofu al horno no hago otra cosa. Lo he hecho con sabor a pollo y al pimentón. Y ahora hago este, que es especial para platos asiáticos. O, al menos, eso dice Terry Hope Romero. Esto es de su Vegan Eats World, que es un libro preciosísimo, con un sinfín de recetas especiales, de todo el mundo, y al que le tengo que sacar mucho más partido, como a su Viva Vegan. Este tofu también es para platos internacionales. De inspiración asiática, dice ella.

Tofu para platos asiáticos
Tofu para platos asiáticos

Ingredientes:

  • 400 gramos de tofu
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de sirope de arce o de agave
  • 2 cucharaditas de zumo de limón
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo
  • 1/4 cucharadita de cayena molida
Tofu para platos asiáticos
Tofu para platos asiáticos

Preparación:

Si tu tofu no es del Aldi, prénsalo de 20 minutos a 1 hora. Córtalo en 8 rebanadas o como te apetezca. Si te gusta más crujiente, como a mí, lo puedes cortar en tiras gorditas.

Mezcla los ingredientes de la marinada (la salsa de soja, el aceite de oliva, el sirope, el zumo de limón, el ajo en polvo y la cayena) en un bol pequeño. En una fuente de horno (no una bandeja, ojo: una fuente, con sus bordes y todo) se coloca la marinada (que es el contenido del bol) y se pone el tofu. Ahora, enciende el horno a 210ºC. Deja que el tofu se macere unos 20 minutos y dale la vuelta de vez en cuando, para que se empape bien.

Mételo al horno 20 minutos. Saca la fuente con la ayuda de unas manoplas para no quemarte. Dale la vuelta a los filetes de tofu y déjalos de 20 a 24 minutos más. Luego ya lo puedes usar.

Yo soy muy simple y lo como con arroz. A mí el tofu me gusta con arroz, pocas veces lo mezclo con algo más. Es decir, tampoco le echo siquiera verdura al arroz. La verdura me la como aparte. Pero, si no sois tan raros como yo, lo podéis mezclar con más cosas. Sirve para platos de inspiración asiática.

Tofu para platos asiáticos

Alubias asadas con castañas y calabaza

El día después de que los responsables del FanCineGay me dieran el premio, me lo pasé zascandileando en el sofá. Todo el domingo. Pero el lunes no trabajaba, tenía una malla con dos kilos de castañas esperándome y diciéndome: «Como me acabes regalando, te mato», así que me puse a asar castañas y a pelarlas como si lo fueran a prohibir. Desde las diez y media de la mañana asando castañas. Por lo visto las venden congeladas, pero yo no las he visto nunca y además, están de temporada. Como las calabazas. Así que cogí el Veganomicon, esa biblia cuyas recetas tardan horas en cocinarse (algunas, no os asustéis), pero están riquísimas, y me puse a cocinar. Esto:

Castañas asadas, calabaza y alubias
Asado con castañas y calabaza

Ingredientes para 6 raciones:

  • 450 gramos de cebollas peladas y cortadas a rodajas finas
  • 65 gramos (1/3 taza) de aceite de oliva
  • 450 gramos de castañas (sí, sin pelar: yo asé muchas y cogí 240 gramos)
  • 2 calabazas cacahuetes peladas y picadas (aproximadamente, 1 kilo)
  • 420 gramos de alubias blancas cocidas (de unos 200 gramos de alubias secas). También puedes usar 280 gramos de habas tiernas.
  • 2 cucharaditas de tomillo seco
  • 1 y 1/2 cucharaditas de cilantro (coriandro) molido
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • 1 y 1/2 cucharaditas de sal
  • Unos toques generositos de pimienta negra
  • 115 ml (1/2 taza) de caldo vegetal

Para el topping:

  • 90 gramos (1/2 taza) de pan rallado (lo puedes usar sin gluten si eres celíaco)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1/2 cucharadita de salvia seca (no en polvo, en hoja)
  • Una pizca de cayena en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal
Castañas asadas, alubias, calabaza...
Sale una fuente inmensa de alubias, calabaza y castañas asadas

Preparación:

Vamos a partir de la base de que no tienes nada hecho. Yo puse 400 gramos de alubias a remojo: sobraron 600 gramos una vez cocidas, porque aumentan mucho de volumen. Si no quieres que te sobren, la noche anterior pon 200 gramos de alubias a remojar y ya está. Se cuecen cubiertas de agua en la olla. Yo usé alubias planchadas y las tuve once minutos, con salida del vapor natural.

Yo asé las castañas en La Cocinera, que es un aparato que no sé siquiera si siguen vendiendo. Se lo compré a un amigo de segunda mano y me gasté 400 euros (costaba 600 en origen, creo recordar) y no lo utilizaba desde hacía años, pero me he propuesto que, ya que lo tengo, le voy a meter tralla. Tiene varios programas y las castañas se asan de la siguiente forma:

Se cogen 450 gramos de castañas y se les hace un corte profundo a todas ellas en forma de cruz, porque así es más fácil pelarlas (y también porque siempre hay que rajarlas para que no exploten). Se pone en el programa 2 durante 55 minutos. Luego se ponen las castañas encima de un paño y el paño se retuerce bien (se hace un hatillo con los extremos del paño, como si quisiéramos hacer una bolsita) y aplastamos las castañas. Abrimos el paño, dejamos que se enfríen un poco y nos ponemos a pelarlas. Normalmente se pelan bien. Si no, pues paciencia. De esas castañas sale poco más o menos la mitad: tampoco seáis muy estrictos con las cantidades, que no hace falta.

La Cocinera Breadman
La Cocinera – Ese aparato infrautilizado que he vuelto a sacar del armario

¿No tenéis La Cocinera? Pues un horno. Precalienta el horno a 220ºC. Y esto es lo mismo: hazle a las castañas un corte profundo en forma de cruz, porque así es más fácil pelarlas y, además, evitas que exploten. Se ponen en el horno en una bandeja durante 25 minutos. Luego se colocan las castañas encima de un paño y se hace un hatillo con los extremos del paño, como si quisiéramos hacer una bolsita y aplastamos las castañas. Abrimos el paño, dejamos que se enfríen un poco y nos ponemos a pelarlas.

Luego bajamos la temperatura del horno a 190º C.

Cogemos una bandeja grande y echamos el aceite y la cebolla. Revolvemos muy bien con una cuchara de madera para que la cebolla se impregne con el aceite. Asamos en la posición media del horno durante 30 minutos, pero no te vayas a plantar el culo en el sofá, porque cada 10 minutos tienes que remover las cebollas.

Mientras se hacen, pelas las castañas (que ya deberías estar en ello, porque vas a tardar) y se pican en trozos gruesos. Se ponen en la misma bandeja que las cebollas, junto con la calabaza, las alubias, el tomillo, el coriandro, la nuez moscada, la sal, la pimienta y el caldo vegetal. Ahora, tapa bien la bandeja con papel de aluminio y métela al horno de 35 a 45 minutos, hasta que pinches la calabaza con un cuchillo y la veas blandita. Yo la tuve 45 minutos.

Castañas asadas, alubias y calabaza
El dorado de estas castañas asadas con alubias y calabazas es magnífico

Mientras, prepara la corteza (el topping). En un bol, mezcla con una cucharita el pan rallado, el aceite de oliva, la salvia, la sal, la cayena y la pimienta. Quita el papel de aluminio de la bandeja, distribuye esta mezcla por encima del asado (sí, al fin y al cabo, esto es un asado porque está asado) y hornea otros 15 minutos, hasta que la corteza esté doradita.

Y disfruta. Que esto está riquísimo.

Alubias asadas con castañas y calabaza

Bindi Bahji (okra masala)

Okra. Se llama de mil maneras. Quimbombó, quingombó, gombo, molondrón, ocra, bamia. La cultivan en las Huertas del Abrilongo, que es mi grupo de consumo y, hasta ahora, yo nunca la había probado, porque parece una especie de pimiento pequeño y, aunque lo he intentado con ahínco durante todos los años de mi vida, los pimientos y yo no nos llevamos bien. Tenía muchísima curiosidad, porque la he visto en mil recetas de gastronomías que me resultan muy atractivas, como la de Nueva Orleans o las de varios países africanos, con sus especias y sus sabores. Este es un plato indio que nos trae Terry Hope Romero en su Vegan Eats World, que es uno de los libros de cocina más voluptuosos que tengo. Y no, no sabe a pimiento y sí, creo que tengo una nueva verdura favorita. Es muy rica en vitamina K y manganeso, en ácido fólico y vitaminas del grupo B. 

Ingredientes para 3 raciones:

  • 450 gramos de okra
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de semillas de mostaza (la receta original dice negra; yo usé amarilla, porque negra no tengo)
  • 3 dientes de ajo, pelados y finamente picados
  • 1 cebolla grande, pelada y finamente picada
  • 2 cucharaditas de garam masala
  • 1 cucharadita de cúrcuma molida
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1/4 cucharadita de cayena molida (la receta original pide 1/2: ajustadla a vuestro gusto de picante)
  • 1 cucharadita de sal
  • De 2 a 4 cucharadas de caldo vegetal o de agua (yo usé agua)
  • 1 taza de tomate crudo, sin semillas y picado (2 tomates de pera)
  • 1 cucharada de zumo de lima (o de amchur, que es mango desecado y molido, que no tenía)

Preparación:

Lava las okras, quítale los tallos y córtalas en trozos no muy pequeños: observarás que algunas las puedes dejar completamente enteras.

Calienta el aceite en un wok o en una sartén grande a fuego alto. Agrega las semillas de mostaza, tapa el wok y dale unas pocas sacudidas. Una vez que las semillas comiencen a chisporrotear (saltan, como las palomitas), destapa el wok y agrega el ajo. Remueve unos 10 segundos y añade la cebolla. Déjala 3 minutos, removiendo, agrega la okra y déjala 2 minutos.

Ahora, espolvorea el garam masala, la canela, la cúrcuma, la cayena y la sal y saltea durante 2 minutos. Añade 2 cucharadas de agua y tapa el wok. Baja el fuego y ponlo a fuego medio-alto. Con el wok tapado, cocina la okra de 12 a 14 minutos. Destápalo de vez en cuando para remover y vuélvelo a tapar. Observa si se pega, porque si es así, tendrás que añadir más agua: no un chorro, sino 1 cucharada o 2, según veas. La okra es un poco babosilla, lo descubrirás cuando la cortes, pero una vez cocinada, verás que esa babosería se mengua un poco. No del todo, claro está, porque además la convierte en un vegetal genial para espesar platos, pero sí se reduce. La okra ya debería estar tierna después de estos 12 o 14 minutos, pero si no lo está, déjala un rato más. Eso sí: ten en cuenta que en el wok, la verdura se mantiene más crujiente que en la sartén.

Una vez esté hecha, destapa, añade el tomate y el zumo de lima (o el amchur, si es que lo tienes en casa) y remueve. Déjalo 2 minutos, removiendo frecuentemente. Quita del fuego, espolvorea con más garam masala, si quieres y sirve con pan o con arroz.

Bindi Bahji (okra masala)

Seitán en crock pot

descarga

Nunca había hecho seitán en la crock pot. De hecho, nunca he hecho seitán cocido, solo al vapor o al horno: en el blog tenéis muchas recetas. Tenía una slow cooker de 4 quarts cuando decidí comprar otra más pequeña (sí, quien la prueba, se enamora). ¿Por qué razón? Porque en la grande sale mucha cantidad. Y luego congelo. Todavía tengo que observar si necesito un congelador externo en mi casa nueva, porque estos meses de teatro han sido tan caóticos (y divertidos) que he cocinado lo mínimo imprescindible. Así que, con una olla lenta pequeña, puedo hacer recetas que me sirvan para la cena. La estrené con este seitán que escogí del libro Vegan Slow Cooking for Two or Just for You.

003 Italian seitan coins

Ingredientes para 6 raciones:

  • 700 mililitros de agua
  • 2 cubitos de caldo vegetal
  • 130 gramos de gluten
  • 1 cucharadita de albahaca seca
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de mejorana seca
  • 1/2 cucharadita de pimienta
  • 1/2 cucharadita de cebolla en polvo
  • 1/4 cucharadita de cayena en polvo
  • 1/4 cucharadita de romero seco
  • 1/4 cucharadita de sal fina
  • 165 gramos de agua

001 Italian seitan coins

Preparación: 

Pon los 700 mililitros de agua y las dos pastillas de caldo en una olla lenta de 1.2 a 2 quarts y ponla en HIGH mientras preparas el seitán. Que no se te olvide la tapa.

En un robot de cocina, con el accesorio de amasar, pon el gluten y las hierbas y pulsa para que se integre. Añade la mitad del agua y amasa hasta que se absorba. Agrega luego la otra mitad del agua. Ten en cuenta que las distintas marcas de gluten absorben distintas cantidades de agua, así que ve observando: tiene que quedar una masa.

Pásala a la encimera y amasa durante cinco minutos. Deja reposar, para que el gluten se desarrolle. Corta la masa en ocho trozos, da forma de salchicha (bueno, a mí no me quedaron muy bien, la verdad) y, con un cuchillo afilado, córtala en rodajitas. Ponlo en la slow cooker y cuece en HIGH de 2 a 3 horas, hasta que veas que el gluten comienza a flotar. El mío comenzó a flotar a la hora y poco, pero yo lo dejé dos igualmente.

Guárdalo en la nevera (3 días) o congélalo con su caldo. Descongélalo en el frigorífico. No tires el caldo, que te servirá para hacer más seitán, o para risotto o para una sopa.

Seitán en crock pot

Mafé

El mafé es un plato africano, con una salsa de cacahuete, que yo he conocido gracias a Terry Hope Romero y su Vegan Eats World, que considero imprescindible para toda aquella persona que quiera que, en su boca, haya sabores de todo el mundo. Porque para qué vamos a conformarnos con una gastronomía si podemos probarlas todas. Se sirve con arroz y cuscús y ya tenemos un plato completo, con su verdurita, su proteína y su hidrato de carbono. Que no se diga.

002 Mafé

Ingredientes para 6 raciones:

Para el tofu:

  • 2 bloques de tofu (450 gramos: prensado se queda en menos)
  • 60 gramos de salsa de soja o tamari, que es sin gluten
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1/8 cucharadita de cayena

Para el mafé:

  • 450 gramos de berenjenas
  • 225 gramos de col blanca
  • 3 cucharadas de aceite de cacahuete
  • 4 dientes de ajo pelados y picados
  • 1 trozo de jengibre fresco pelado y picado
  • 1 cebolla grande en dados
  • 2 cucharaditas de cilantro molido
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra
  • 190 gramos de tomate picado
  • 480 gramos de caldo vegetal
  • 60 gramos de mantequilla de cacahuete, sin trocitos
  • 85 gramos de tomate concentrado
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de vinagre de vino tinto
  • 3 cucharadas de cacahuetes pelados para adornar

001 Mafé

Preparación:

Prensa el tofu. Córtalo en 8 tiras iguales y luego, corta cada tira en diagonal para hacer 16 triángulos grandes. En un plato llano, mezcla la salsa de soja, la cayena y el zumo de limón y deja marinar el tofu, dándole la vuelta de vez en cuando mientras preparas el mafé.

Corta la berenjena a lo largo y luego otra vez a lo largo, las dos mitades. Corta cada uno de los cuartos de berenjena en medias lunas. Ponlas en un colador y añade un poquito de sal, pero sin pasarte, porque luego añadirás sal al plato.

Pica la col, una vez bien limpia y sin el tallo, en trozos del tamaño de un bocado.

En una cazuela grande, calienta 1 cucharada del aceite de cacahuete y fríe el tofu escurrido (de todos modos, verás que no queda casi nada de la marinada porque la habrá absorbido toda) hasta que esté algo dorado, de 2 a 3 minutos. Dale la vuelta a mitad de cocción. Sácalo con unas pinzas y ponlo en un plato.

Ahora calienta otra cucharada de aceite de cacahuete y agrega la berenjena. Déjala en la olla, siempre a fuego medio, hasta que se dore. Sabrás cuándo está porque cambia de color: antes estaba blanca y ahora estará marroncita. Sácala con unas pinzas y ponla en un plato.

Calienta la tercera cucharada de aceite de cacahuete y fríe el ajo, el jengibre y la cebolla hasta que esté hecho, removiendo. La receta original pone 6 minutos. Yo lo hice en la cocotte de Le Creuset y, como es de hierro fundido y se calienta que no veas, en menos de 4 está hecho. Espolvorea el cilantro, el comino y la pimienta con la sal y fríe 1 minuto removiendo continuamente.

Agrega ahora los tomates picados y el caldo vegetal. Lleva a ebullición.

Añade el tofu, la berenjena y la col. Pon el fuego a temperatura media-baja y tapa parcialmente la olla. Cuece 10 minutos.

Saca, con la ayuda de un cucharón, unos 250 mililitros del caldo y ponlo en un bol. Añade ahora el tomate concentrado y la mantequilla de cacahuete y dale vueltas con un tenedor hasta que la mantequilla se disuelva. Échalo en la cazuela con la ayuda de una espátula de silicona, para no desperdiciar nada, porque se queda una salsa bastante espesa.

Remueve bien, tapa parcialmente y deja cocer de 25 a 30 minutos, hasta que veas que las verduras están hechas. Agrega vinagre y prueba de sazón, por si tienes que rectificar.

Para servir, saca la verdura con la ayuda de una espumadera y ponla encima de un lecho de cuscús o de arroz cocidos. Agrega unos pedacitos de tofu y un poquito de salsa. Monta el resto de los platos y pon la salsa sobrante en boles para que cada uno se eche lo que quiera. Espolvorea con cacahuetes tostados picados y sirve.

Mafé

Berenjenas mogul

Esta es una salsa fuertecita para pasta, que está impresionantemente buena. Eso sí: el sabor fuerte se lo da el yogur, así que usad menos si no os gusta tanto. A mí me encantó tal cual está. La tomé del libro The gourmet vegetarian slow cooker. Yo la usé para unos macarrones de centeno integrales, pero creo que, como relleno de sándwiches o bocadillos, o con pan de pita, tiene que estar también buenísima… Mogul es un imperio del subcontinente indio, que existió hasta el siglo XIX.

Ingredientes para 5 raciones:

  • 1 cucharadita de semillas de comino
  • 6 clavos de olor enteros
  • 1 cucharada de jengibre fresco picado
  • 2 cucharaditas de ajo picado
  • 2 berenjenas pequeñas, peladas y cortadas en cubitos
  • 2 cucharaditas de garam masala
  • 1 cucharadita de cúrcuma molida
  • 1 cucharada de pimentón
  • 1/4 cucharadita de cayena (yo no le puse)
  • 800 gramos de tomates picados
  • 1/4 taza de cilantro fresco
  • 460 gramos de yogur de soja
  • 1 cucharadita de sal

Preparación:

En un molinillo de café o de especias, muele los clavos de olor y el comino hasta que sean polvo. Agrega el jengibre y el ajo y pícalos hasta que sea una pasta.

Pon la berenjena picada en la olla.

En un bol, mezcla la pasta de especias, el garam masala, los tomates, el pimentón, la cúrcuma y la cayena, si la usas. Ponlo encima de las berenjenas y remueve. Tapa y cocina en LOW durante 4 horas. La berenjena ha de quedar tierna.

Apaga la olla, quita la tapa y deja reposar 10 minutos. Agrega el yogur, remueve y añade cilantro fresco picado.

Berenjenas mogul

Pasta con champiñones y setas shiitake

Generalmente, lo que hago cuando me quedo un fin de semana en casa, es cocinar como una loca, llenar tuppers y tirar de esa comida las tres semanas siguientes. Repito algunas recetas. Entre ellas, la del ragú de seitán, que me tiene completamente enamorada y loca y que me parece una de las cosas más exquisitas que he comido jamás. Desde que cocino más seguido, me he dado cuenta de que, lo que antes tardaba en preparar siglos y me parecía una pérdida de tiempo considerable (sí, a mí lo que me gusta es apoltronarme en el sillón para ver series en versión original y leer. Y no me da tiempo a todo), ahora pienso: «Pero si se tarda poquísimo». Por ejemplo, la salsa de tomate casera. Sigo ensuciando todos los cacharros de la cocina cuando me pongo, pero eso es algo que no sé si remediaré algún día.

Esta receta está sacada del libro Big Vegan, de Robin Asbell.

Ingredientes para 3 raciones de las mías:

  • 2 pequeños champiñones secos de cualquier variedad
  • 2 cucharadas de harina normal
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 240 gramos de seitán (usé seitán con coriandro) cortado en rodajas finas
  • 75 gramos de setas shiitake frescas en rodajas finas (yo usé setas shiitake deshidratadas, que compré hace siglos en una tienda de productos orientales: se ponen en remojo una hora y se usan)
  • 2 dientes de ajo picados
  • 360 mililitros de leche vegetal
  • 60 mililitros de vino blanco
  • 1 cucharada de pasta de tomate
  • 1 cucharada de levadura de cerveza
  • 1 cucharadita de miso blanco
  • Una pizca de nuez moscada molida
  • Una pizca de cayena molida
  • Una pizca de cúrcuma molida
  • 15 gramos de perejil fresco o albahaca
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 225 gramos de champiñones en rodajas finas
  • 180 gramos de pasta
  • 30 gramos de nueces picadas tostadas (yo no le puse en esta ocasión, pero alguna vez cuando lo he descongelado he añadido un par de nueces)

Preparación:

Pon una olla con agua a hervir. En un molinillo de café, ralla los champiñones secos hasta que se hagan polvo. Ponlos en un bol pequeño y agrega la harina. Reserva.

Calienta el aceite en un cazo a fuego medio-alto. Agrega el seitán y las setas shiitake y remueve hasta que se doren un poco. Agrega ahora el ajo. Cuando comience a chisporrotear, espolvorea la harina mezclada con las setas secas en polvo y remueve bien. Remueve siempre hasta que la mezcla desprenda olor. Lo que observarás será que el seitán se reboza y se pone más crujiente. Cuando no quede harina ya en la sartén, porque la haya absorbido el seitán, está listo. Aparta del fuego.

Mientras el agua hierve, bate juntos la leche, el vino, el miso, la pasta de tomate, la levadura de cerveza, la nuez moscada, la cayena y la cúrcuma. Agrega 1/4 de líquido al cazo donde tienes el seitán y las setas y mezcla bien. Continúa añadiendo la mezcla poco a poco, removiendo en cada adición, hasta que todo esté mezclado. Agrega el perejil (sí, a mí se me olvidó) y la sal y mantén caliente a fuego bajo.

Calienta una sartén a fuego alto. Yo uso una sartén de hierro. Cuando esté caliente, añade aceite en spray y agrega los champiñones. Remueve hasta que se reduzcan.

Ya debe de estar hirviendo el agua, así que cuece la pasta según las instrucciones del fabricante hasta que esté lista.

Sirve la pasta con la salsa caliente, los champiñones y las nueces por encima.

Pasta con champiñones y setas shiitake