Pasta korma

Escribo esto mientras espero que den las nueve y cuarto para irme a Sevilla a celebrar una boda que ya fue. Tengo que leer dos libros que presento (de Antonio Muñoz Molina, con él: quería una charla; y de José Ramón Alonso de la Torre), he de preparar una entrevista sobre un tema del que no sé absolutamente nada (el castigo como procedimiento de cambio: sí sé: lugares comunes) y me he levantado pensando en que desconozco cuándo comenzamos a correr tanto. He trabajado muchas más horas en mi vida. He tenido jornadas laborales kilométricas y explotadoras, como tantos de nosotros. Ahora, con un sueldo digno, con ocho horas en la radio, con más tiempo libre del que he disfrutado jamás, ando más estresada que nunca. No voy a decir que con más ansiedad: la ansiedad ha sido una constante en mí desde que recuerdo.

Pasta Korma
Pasta Korma

La pasada Semana Santa rescaté algunos de los libros de cocina omnívora que tengo, que son muchísimos, para veganizar algunos platos. Los de Jamie Oliver son sencillos y en «La escuela de cocina» hay recetas de pastas típicas de la cocina india que yo he adaptado porque, si le meto guindillas, me pongo malísima. Si queréis que pique más, añadid una o dos guindillas a la pasta y listo. Con ella haremos korma de soja texturizada, pero la podéis usar para verduras también, con leche de coco. O lo que se os ocurra, que hay por el mundo gente mucho más creativa que yo. También ando viendo todos los documentales de cocina y veganos de Netflix y añadiéndolos a mi lista, para inspirarme. Y para intentar que haya menos residuos en mi vida. Complicado, en el mundo en el que vivimos, pero algo se podrá hacer mientras esperamos que los gobernantes se pongan las pilas. Aunque sea una gota. Una gota siempre es mejor que nada.

Pasta Korma
Pasta Korma

Ingredientes:

  • 2 dientes de ajo
  • Un trozo de jengibre pelado de unos 2 cm.
  • 1/2 cucharadita de cayena en polvo
  • 1 cucharadita de garam masala
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de aceite de cacahuete
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
  • 3 cucharadas de coco deshidratado
  • 2 cucharadas de harina de almendras (o un puñado de almendras, si no tenéis harina)
  • un manojito de cilantro
  • 2 cucharaditas de semillas de comino
  • 1 cucharadita de coriandro (cilantro en semillas)
Los ingredientes de la pasta korma en el robot
Los ingredientes de la pasta korma en el robot

Preparación:

Pon una sartén pequeña al fuego sin nada de grasa. Deja que se caliente y añade las semillas de comino y de coriandro. Deja tostar, mientras remueves continuamente, hasta que desprendan aroma (tarda unos minutos, 3 o 4). Deja enfriar. Luego, pon todos los ingredientes en un robot y bate hasta que obtengas una pasta.

Pasta korma

Alubias asadas con castañas y calabaza

El día después de que los responsables del FanCineGay me dieran el premio, me lo pasé zascandileando en el sofá. Todo el domingo. Pero el lunes no trabajaba, tenía una malla con dos kilos de castañas esperándome y diciéndome: «Como me acabes regalando, te mato», así que me puse a asar castañas y a pelarlas como si lo fueran a prohibir. Desde las diez y media de la mañana asando castañas. Por lo visto las venden congeladas, pero yo no las he visto nunca y además, están de temporada. Como las calabazas. Así que cogí el Veganomicon, esa biblia cuyas recetas tardan horas en cocinarse (algunas, no os asustéis), pero están riquísimas, y me puse a cocinar. Esto:

Castañas asadas, calabaza y alubias
Asado con castañas y calabaza

Ingredientes para 6 raciones:

  • 450 gramos de cebollas peladas y cortadas a rodajas finas
  • 65 gramos (1/3 taza) de aceite de oliva
  • 450 gramos de castañas (sí, sin pelar: yo asé muchas y cogí 240 gramos)
  • 2 calabazas cacahuetes peladas y picadas (aproximadamente, 1 kilo)
  • 420 gramos de alubias blancas cocidas (de unos 200 gramos de alubias secas). También puedes usar 280 gramos de habas tiernas.
  • 2 cucharaditas de tomillo seco
  • 1 y 1/2 cucharaditas de cilantro (coriandro) molido
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • 1 y 1/2 cucharaditas de sal
  • Unos toques generositos de pimienta negra
  • 115 ml (1/2 taza) de caldo vegetal

Para el topping:

  • 90 gramos (1/2 taza) de pan rallado (lo puedes usar sin gluten si eres celíaco)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1/2 cucharadita de salvia seca (no en polvo, en hoja)
  • Una pizca de cayena en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal
Castañas asadas, alubias, calabaza...
Sale una fuente inmensa de alubias, calabaza y castañas asadas

Preparación:

Vamos a partir de la base de que no tienes nada hecho. Yo puse 400 gramos de alubias a remojo: sobraron 600 gramos una vez cocidas, porque aumentan mucho de volumen. Si no quieres que te sobren, la noche anterior pon 200 gramos de alubias a remojar y ya está. Se cuecen cubiertas de agua en la olla. Yo usé alubias planchadas y las tuve once minutos, con salida del vapor natural.

Yo asé las castañas en La Cocinera, que es un aparato que no sé siquiera si siguen vendiendo. Se lo compré a un amigo de segunda mano y me gasté 400 euros (costaba 600 en origen, creo recordar) y no lo utilizaba desde hacía años, pero me he propuesto que, ya que lo tengo, le voy a meter tralla. Tiene varios programas y las castañas se asan de la siguiente forma:

Se cogen 450 gramos de castañas y se les hace un corte profundo a todas ellas en forma de cruz, porque así es más fácil pelarlas (y también porque siempre hay que rajarlas para que no exploten). Se pone en el programa 2 durante 55 minutos. Luego se ponen las castañas encima de un paño y el paño se retuerce bien (se hace un hatillo con los extremos del paño, como si quisiéramos hacer una bolsita) y aplastamos las castañas. Abrimos el paño, dejamos que se enfríen un poco y nos ponemos a pelarlas. Normalmente se pelan bien. Si no, pues paciencia. De esas castañas sale poco más o menos la mitad: tampoco seáis muy estrictos con las cantidades, que no hace falta.

La Cocinera Breadman
La Cocinera – Ese aparato infrautilizado que he vuelto a sacar del armario

¿No tenéis La Cocinera? Pues un horno. Precalienta el horno a 220ºC. Y esto es lo mismo: hazle a las castañas un corte profundo en forma de cruz, porque así es más fácil pelarlas y, además, evitas que exploten. Se ponen en el horno en una bandeja durante 25 minutos. Luego se colocan las castañas encima de un paño y se hace un hatillo con los extremos del paño, como si quisiéramos hacer una bolsita y aplastamos las castañas. Abrimos el paño, dejamos que se enfríen un poco y nos ponemos a pelarlas.

Luego bajamos la temperatura del horno a 190º C.

Cogemos una bandeja grande y echamos el aceite y la cebolla. Revolvemos muy bien con una cuchara de madera para que la cebolla se impregne con el aceite. Asamos en la posición media del horno durante 30 minutos, pero no te vayas a plantar el culo en el sofá, porque cada 10 minutos tienes que remover las cebollas.

Mientras se hacen, pelas las castañas (que ya deberías estar en ello, porque vas a tardar) y se pican en trozos gruesos. Se ponen en la misma bandeja que las cebollas, junto con la calabaza, las alubias, el tomillo, el coriandro, la nuez moscada, la sal, la pimienta y el caldo vegetal. Ahora, tapa bien la bandeja con papel de aluminio y métela al horno de 35 a 45 minutos, hasta que pinches la calabaza con un cuchillo y la veas blandita. Yo la tuve 45 minutos.

Castañas asadas, alubias y calabaza
El dorado de estas castañas asadas con alubias y calabazas es magnífico

Mientras, prepara la corteza (el topping). En un bol, mezcla con una cucharita el pan rallado, el aceite de oliva, la salvia, la sal, la cayena y la pimienta. Quita el papel de aluminio de la bandeja, distribuye esta mezcla por encima del asado (sí, al fin y al cabo, esto es un asado porque está asado) y hornea otros 15 minutos, hasta que la corteza esté doradita.

Y disfruta. Que esto está riquísimo.

Alubias asadas con castañas y calabaza

Salsa de coco al curry con naranja

Que adoro con toda el alma a Miyoko Schinner no es ningún secreto. Aquí, en su canal de Youtube, la podéis ver en acción. Vende quesos, además. Nota mental: sacarle partido al Artisan Vegan Cheese. Esta salsa, con un tremendo olor a curry, a coco y a especias, se puede hacer con leche de coco casera, como la que vimos aquí. ¿Para qué la podemos usar? Pues para hacernos un bocata con verdura asada; para echarla por encima de verduras asadas al horno o a la parrilla; para aromatizar un curry con pasas; para los platos de arroz… Queda así de espesorra, porque además la tuneé y le eché pulpa de coco, toda la que me sobró de hacer la leche, pero se le puede quitar si compráis leche de coco en cualquier supermercado, porque eso fue un añadido mío.

Para asar las verduras al horno, precaliéntalo a 200º C, corta las verduras en trozos de tamaño similar, ponlos en una fuente en una sola capa (o en varias, si vas a asar mucho), agrega aceite de oliva (no hace falta que los bañes: el aceite es muy saludable, pero se trata de aportar un poco de grasa, no de que nos queden bañados y grasientos) y sal y mételos de 15 a 20 minutos. Escoge calabaza, calabacín, berenjena, espárragos, brócoli, coliflor… Puedes ponerlos por separado (no cada uno en una fuente, ojo, sino separados en la misma fuente) porque unos se hacen más rápidamente que otros, así que vigila cuando transcurran 10 minutos y saca los que ya estén hechos (pínchalos y, si están blandos, ponlos en un plato).

La receta está sacada de este libro imprescindible.

Ojo: queda sosa. Porque se usa para añadirla a otras preparaciones que, en teoría, ya deberían llevar sal. Pero vamos, la sosería se arregla fácilmente. La salaúra un poco menos.

Ingredientes para casi 900 gramos de salsa:

  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro (coriandro)
  • 1 cucharadita de semillas de hinojo
  • 1 cucharadita de mostaza en grano
  • 2 cucharadas de curry en polvo
  • 1 cebolla muy picada
  • 1/2 taza (120 mililitros) de zumo de naranja
  • 1 lata de 400 gramos de leche de coco o leche de coco casera
  • Sal al gusto
  • La pulpa de la leche de coco casera (opcional)

Preparación:

Calienta el aceite en una cacerola o en una sartén muy honda. Yo elegí una cacerola porque sale muchísima cantidad. Añade las semillas de cilantro, mostaza e hinojo cuando el aceite esté caliente y saltea, removiendo, hasta que hagan pop y desprendan su aroma. Esto es un minuto, más o menos.

Ahora, agrega la cebolla y saltea hasta que esté traslúcida, lo que te llevará de 5 a 7 minutos. Luego, incorpora el curry y remueve durante 1 minuto más. Añade el zumo de naranja y la leche de coco con la pulpa, si la usas y deja cocer a fuego lento unos 5 minutos. Ojo, esto solo se hace cuando la vas a servir ya (es decir, si tienes invitados en casa o sois muchos, porque sale para un regimiento). Si la vas a congelar y a guardar, como hago yo, echa la leche de coco, la pulpa y el zumo de naranja, remueve y aparta del fuego, porque, si la cueces mucho rato, perderá el aroma. Luego, descongela y calienta un poco cuando vayas a servirla y listo.

Salsa de coco al curry con naranja

Sopa de verduras con mantequilla de cacahuete


Lo mismo que en verano no me apetece absolutamente nada encender el fuego (lo del fuego suena muy bien, pero es pulsar un botón en la vitrocerámica), el otoño y el invierno es el tiempo de las sopas reconfortantes para comer y para cenar. Esta es una sopa con mantequilla de cacahuete (de la que me regaló MyProtein) cuya receta es de la muy maravillosa Terry Hope Romero y su no menos maravilloso Vegan Eats World. Si no os gusta la mantequilla de cacahuete, no lo intentéis con esta sopa. Me ha ocurrido que he dado a probar platos a gente que la odia… Hombre, pues no te va a gustar. Es como si a mí me pones pimientos.

Ingredientes para 6 u 8 raciones:

  • 675 gramos de calabacín en dados
  • 1 cucharada de aceite de cacahuete
  • 1 cebolla grande, pelada y picada fina
  • 2 zanahorias grandes, peladas y cortadas en cubos o en forma de media luna
  • 4 dientes de ajo, pelados y muy picados
  • Un trozo de jengibre fresco, pelado y muy picado
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro molidas
  • 940 ml de caldo vegetal
  • 2 hojas de laurel
  • 225 gramos de tomate de pera sin semillas y en cubos
  • 185 gramos de mantequilla de cacahuete
  • 1 cucharada de zumo de lima (es el zumo de media lima)
  • 1/2 cucharadita de sal más un poco más
  • Pimienta negra recién molida
  • Cilantro fresco

Preparación:

Espolvorea una generosa pizca de sal sobre los calabacines y ponlos en un colador grande encima del fregadero o de un bol. Deja que suelten agua. La soltarán. Prepara, mientras tanto, el resto de los ingredientes. En una olla grande, calienta el aceite a fuego medio. Añade la cebolla y saltea 5 minutos, hasta que esté suave. Agrega la zanahoria y saltea 1 minuto más. Incorpora ahora el ajo, el jengibre y las semillas de cilantro molidas y saltea durante 1 minuto. No dejes de remover para que las especias se mezclen bien.

Ahora es el momento de añadir el caldo, el laurel y los tomates. Sube el fuego, ponlo a fuego medio-alto y lleva a ebullición. Prepara, mientras hierve, la mantequilla de cacahuete: ponla en un bol. Cuando el caldo esté hirviendo, agrega un cucharón del caldo al bol de la mantequilla de cacahuete y remueve bien para que se disuelva: hazlo con una cuchara de madera. Añade la mantequilla disuelta con el caldo a la olla.

Escurre el calabacín, añádelo a la olla también y espera que recupere el hervor. Cuando hierva, baja el fuego, tapa parcialmente la olla y cocina de 15 a 20 minutos, hasta que las verduras estén tiernas. Añade la lima, la sal y la pimienta. Prueba y ajusta la sazón. Ya la puedes retirar del fuego: tapa la olla y deja reposar unos 5 minutos. Agrega el cilantro fresco y sirve.

Sopa de verduras con mantequilla de cacahuete

Mafé

El mafé es un plato africano, con una salsa de cacahuete, que yo he conocido gracias a Terry Hope Romero y su Vegan Eats World, que considero imprescindible para toda aquella persona que quiera que, en su boca, haya sabores de todo el mundo. Porque para qué vamos a conformarnos con una gastronomía si podemos probarlas todas. Se sirve con arroz y cuscús y ya tenemos un plato completo, con su verdurita, su proteína y su hidrato de carbono. Que no se diga.

002 Mafé

Ingredientes para 6 raciones:

Para el tofu:

  • 2 bloques de tofu (450 gramos: prensado se queda en menos)
  • 60 gramos de salsa de soja o tamari, que es sin gluten
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1/8 cucharadita de cayena

Para el mafé:

  • 450 gramos de berenjenas
  • 225 gramos de col blanca
  • 3 cucharadas de aceite de cacahuete
  • 4 dientes de ajo pelados y picados
  • 1 trozo de jengibre fresco pelado y picado
  • 1 cebolla grande en dados
  • 2 cucharaditas de cilantro molido
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra
  • 190 gramos de tomate picado
  • 480 gramos de caldo vegetal
  • 60 gramos de mantequilla de cacahuete, sin trocitos
  • 85 gramos de tomate concentrado
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de vinagre de vino tinto
  • 3 cucharadas de cacahuetes pelados para adornar

001 Mafé

Preparación:

Prensa el tofu. Córtalo en 8 tiras iguales y luego, corta cada tira en diagonal para hacer 16 triángulos grandes. En un plato llano, mezcla la salsa de soja, la cayena y el zumo de limón y deja marinar el tofu, dándole la vuelta de vez en cuando mientras preparas el mafé.

Corta la berenjena a lo largo y luego otra vez a lo largo, las dos mitades. Corta cada uno de los cuartos de berenjena en medias lunas. Ponlas en un colador y añade un poquito de sal, pero sin pasarte, porque luego añadirás sal al plato.

Pica la col, una vez bien limpia y sin el tallo, en trozos del tamaño de un bocado.

En una cazuela grande, calienta 1 cucharada del aceite de cacahuete y fríe el tofu escurrido (de todos modos, verás que no queda casi nada de la marinada porque la habrá absorbido toda) hasta que esté algo dorado, de 2 a 3 minutos. Dale la vuelta a mitad de cocción. Sácalo con unas pinzas y ponlo en un plato.

Ahora calienta otra cucharada de aceite de cacahuete y agrega la berenjena. Déjala en la olla, siempre a fuego medio, hasta que se dore. Sabrás cuándo está porque cambia de color: antes estaba blanca y ahora estará marroncita. Sácala con unas pinzas y ponla en un plato.

Calienta la tercera cucharada de aceite de cacahuete y fríe el ajo, el jengibre y la cebolla hasta que esté hecho, removiendo. La receta original pone 6 minutos. Yo lo hice en la cocotte de Le Creuset y, como es de hierro fundido y se calienta que no veas, en menos de 4 está hecho. Espolvorea el cilantro, el comino y la pimienta con la sal y fríe 1 minuto removiendo continuamente.

Agrega ahora los tomates picados y el caldo vegetal. Lleva a ebullición.

Añade el tofu, la berenjena y la col. Pon el fuego a temperatura media-baja y tapa parcialmente la olla. Cuece 10 minutos.

Saca, con la ayuda de un cucharón, unos 250 mililitros del caldo y ponlo en un bol. Añade ahora el tomate concentrado y la mantequilla de cacahuete y dale vueltas con un tenedor hasta que la mantequilla se disuelva. Échalo en la cazuela con la ayuda de una espátula de silicona, para no desperdiciar nada, porque se queda una salsa bastante espesa.

Remueve bien, tapa parcialmente y deja cocer de 25 a 30 minutos, hasta que veas que las verduras están hechas. Agrega vinagre y prueba de sazón, por si tienes que rectificar.

Para servir, saca la verdura con la ayuda de una espumadera y ponla encima de un lecho de cuscús o de arroz cocidos. Agrega unos pedacitos de tofu y un poquito de salsa. Monta el resto de los platos y pon la salsa sobrante en boles para que cada uno se eche lo que quiera. Espolvorea con cacahuetes tostados picados y sirve.

Mafé

Verduras a la canela

Esta receta sirvió para inaugurar mi horno. No he hecho ningún dulce, porque bastante me estoy colando con mi dieta este verano (me la salto estrepitosamente todos los días. Pero ya no más), pero sí unos maravillosos vegetales asados. La receta la cogí de La Dolce Vegan, que tiene preparaciones muy fáciles, aunque todas las fotos que aparecen son de su autora en diferentes poses, lo que le ha reportado las críticas más negativas en Amazon (¿esto es un libro de cocina o un álbum de fotos?). De todos modos, tratándose de recetas de cocina, yo lo aprovecho todo, desde lo fácil a lo laborioso… Lo más laborioso de esta receta es pelar la calabaza. Me dijeron que con un pelador de patatas, haciendo varias pasadas. En Gastronomía y Cía dan este truco que yo no he probado, pero que probaré, porque cuando pelo un calabaza, siempre pienso que voy a terminar en urgencias…

Ingredientes para 5 raciones:

  • 1 cebolleta picada
  • 3 zanahorias peladas y picadas
  • 1 calabaza cacahuete pelada y en cubitos
  • 1 calabacín pelado y en cubos
  • 1/2 cucharadita de sal fina o 1 cucharadita de sal gruesa
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro molidas
  • 2 cucharaditas de comino molido
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 3 cucharadas de aceite

Preparación:

Precalienta el horno a 190ºC. En una bandeja pon las verduras y luego añade el aceite y las especias con la sal. Lávate las manos y remueve todo para que se impregnen bien.

Hornea de 40 a 45 minutos, hasta que las verduras estén hechas. A mitad de cocción, remuévelas.

Lo puedes servir con arroz, cuscús o como guarnición.

Verduras a la canela

Sopa de guisantes partidos al curry

Verde y naranja. Y curry, que nos lleva a la India, pero sin tanto picante. Ajo, jengibre, curry, comino… Me fascinan los nombres de las especias, la verdad. Y sus infinitas posibilidades en la cocina. Un poco de esto, un poco de aquello, una cucharadita de lo de más allá… Y todos esos sabores se combinan y nos ofrecen una sopa tan rica como ésta. Los guisantes partidos los compré en Madrid, en una de estas visitas en las que me dio por recorrerme cada supermercado extraño que vi y cada tienda de alimentación de Lavapiés (Vallecas y Lavapiés son mis dos centros de operaciones madrileños). Ahora los venden en todas partes: al menos, yo los he visto aquí en la sección de comida internacional de algunos grandes supermercados.

La receta está tomada de un libro de Isa Chandra Moskowitz, que se llama Vegan with a vengeance. No tiene fotos: es la única pega que le pongo. Porque es uno de los libros de cocina más instructivos y divertidos que he leído jamás…

Para 6 raciones.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla, pelada y cortada en cubitos
  • 3 dientes de ajo finamente picados
  • 2 cucharadas de jengibre fresco picado
  • 2 cucharaditas de curry en polvo
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/4 cucharadita de cilantro molido
  • 1/4 cucharadita de cardamomo molido
  • Una pizca generosa de canela
  • 2 cucharaditas de sal
  • 1750 gramos de agua
  • 450 gramos de guisantes partidos
  • 1 zanahoria
  • cilantro fresco para decorar

Preparación:

Calienta una cazuela con el aceite a fuego medio. Saltea la cebolla durante unos 5 minutos. Agrega el ajo, el jengibre, las especias y la sal y saltea 2 minutos más.

Añade el agua y remueve bien. Agrega los guisantes partidos. Tapa y sube el fuego hasta que hierva.

Baja el fuego y deja cocer durante una hora o hasta que los guisantes estén tiernos. En teoría, según el paquete, hay que ponerlos en remojo toda la noche. Yo no lo hice (sí, hay que leer los paquetes) y por eso los míos tardaron casi dos horas en estar listos: al final, se cuecen.

Para servir, ralla la zanahoria por encima y espolvorea con cilantro fresco.

Sopa de guisantes partidos al curry

Curry de garbanzos

La base de este curry de garbanzos (algo tuneada por mí) viene de un libro que compré hace ya ni se sabe que se llama Deliciosos platos al curry y es de Anne Wilson. Tengo un sinfín de libros de esta señora: de recetas con patatas, de comida tailandesa, de sopas del mundo, de hamburguesas, de… de todo lo que os podáis imaginar. Yo lo he tuneado un pelín, porque tenía un bloque de tofu ahumado muerto de risa y prensándose (algún día hablaré sobre el TofuXpress, sí: yo lo tengo amortizadísimo… incluso los mil quinientos pavos de gastos de envío que me costó conseguirlo -viene de Estados Unidos, creo recordar que eran 24 eurazos de nada, pero a mí me dan estos sirocos consumistas de vez en cuando. Gracias al cielo que las cosas que más me gustan de Williams Sonoma no las reparte por estos pagos-).

Ingredientes para 5 raciones:

  • 2 cebollas cortadas por la mitad y luego en tiras finas
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1/4 cucharadita de copos de pimiento rojo (la receta original pone 1 cucharadita de chile en polvo)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharadita de cilantro molido
  • 1/4 cucharadita de ajo en polvo
  • 1 bloque de tofu ahumado prensado
  • 320 gramos de garbanzos secos puestos a remojo durante 8 horas y cocidos (yo lo hago en olla rápida: 20 minutos)
  • 1 bote grande tomates enteros de lata
  • 1 cucharadita de garam masala

Preparación:

Calienta el aceite en una cacerola a fuego medio. Agrega la cebolla y saltéala durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Mientras tanto, puedes ir cortando el tofu en cuadraditos. Añade la sal, la cúrcuma, el pimentón, el comino y el cilantro molidos. Remueve constantemente y cocina otros 5 minutos, sin dejar de remover. Ten cuidado de que las especias no se quemen (es decir, no pongas el fuego muy alto). Agrega el tofu y cocina otros 3 minutos, removiendo también con cuidado.

Añade los garbanzos y los tomates con su jugo. Como los tomates están enteros, yo lo que hago es aplastarlos con las manos limpias. Ten cuidado o pondrás la cocina hecha una porquería, porque salpica. Sube el fuego, llévalo a ebullición y tapa la olla. Ahora baja el fuego, ponlo a fuego medio-bajo y déjalo cocer todo junto unos 20 minutos. Remueve de vez en cuando. Agrega ahora el garam masala, remueve, vuelve a tapar y cocina 10 minutos más. Ya está listo para servir.

Curry de garbanzos

Estofado de tomates y berenjenas con garbanzos

Esta receta es lenta. Aviso. Pero para cocinar hay que tener tiempo. Se tarda algo más de una hora en hacerla, pero se puede congelar. La receta está sacada del Veganomicon, que es uno de mis libros de cabecera de cocina vegana (y sí, estas dos chefs, Isa Chandra Moskowitz y Terry Hope Romero, se toman su tiempo en la cocina) porque me dieron berenjenas ecológicas y nunca sé qué hacer con ellas, además de asarlas a la parrilla… Así que aquí está una receta que las aprovecha maravillosamente bien. Realmente, he de decir que no sé cómo las fotos de los estofados de verduras le quedan tan bien a la gente. Yo creo que me tendría que poner a meter los dedos para sacar verduras y garbanzos, uno por uno, y colocarlos en el plato para que quedara armonioso, porque la mitad de las veces esto parece un batiburrillo. Ya sé que se come con los ojos y que a veces estos platos parecen comida de rancho, pero os aseguro que está buenísimo. La he adaptado ligeramente porque yo, lo confieso, odio los pimientos. Y los dos pimientos que ponía la receta me parecían una burrada. Como hay que picarlos muy menuditos, pensé que no se notarían mucho, pero aún así, usé menos cantidad.

Ingredientes para 6 personas:

  • 1/4 taza (50 gramos) de aceite de oliva
  • 1 kilo y 300 gramos (más o menos) de berenjenas
  • 1 cabeza de ajo entera
  • 1 pimiento rojo (la receta original usa 2)
  • 1 cebolla blanca, cortada en medias lunas finas
  • 3 dientes de ajo picados
  • 1/2 taza (100 mililitros) de vino blanco
  • 2 cucharaditas de estragón seco
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de cilantro (coriandro) molido
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 bote de unos 800 gramos de tomates pelados enteros (1 lata grande)
  • 1 bote grande de garbanzos cocidos o 160 gramos de garbanzos secos, cocidos ya

Preparación:

Vas a necesitar dos bandejas de horno y papel de hornear o papel vegetal. Tendrás que ponerlas una en el tercio superior y otra en el inferior.

Precalienta el horno a 230ºC / 450ºF.

Prepara todos los ingredientes antes de comenzar: pon las hierbas juntas con la sal y corta las verduras. Los pimientos, hay que cortarlos por la mitad, quitando primero el tallo. Luego elimina las semillas y el nervio central blanco que tienen. No hace falta que los cortes más por ahora. Pela y corta la cebolla en medias lunas. Para ello, córtala por la mitad y luego en rodajitas finas.

Prepara las bandejas de hornear. Pon el aceite en un bol y usa un pincel para pincelar el papel. Esto evitará que se peguen las berenjenas.

Corta el tallo de las berenjenas y luego córtalas a lo largo por la mitad. Ahora, córtalas en rodajas bien gorditas, de unos 2 cm de grosor. Colócalas en una sola capa en la bandeja del horno y pincélalas con el aceite de oliva del bol. No lo usarás todo. Pon el pimiento en las bandejas, al lado de las berenjenas, con el lado cortado boca abajo y pincélalo también. Ahora, coge la cabeza de ajos, quítale toda la piel que puedas con las manos y colócala en la bandeja del horno. Pincela también con aceite.

Hornea durante 25 minutos. Observarás que las berenjenas de la bandeja de abajo se hacen menos que las de arriba, y lo mismo pasa con el pimiento. Si quieres, deja el pimiento que esté menos hecho unos minutos más. Yo lo que hice fue sacar las bandejas de horno, darle la vuelta a las berenjenas y poner la que estaba arriba en la ranura de abajo y la que estaba abajo en la ranura de arriba. Si los pimientos están hechos, sácalos y ponlos en una bolsa de plástico limpia. Cierra la bolsa y reserva. El vapor hará que la piel se desprenda con facilidad. Yo saqué las dos mitades de pimiento a la vez, pero una estaba menos hecha que otra.

Vuelve a meter las bandejas en el horno y hornea durante 15 minutos más. Sácalas del horno. El ajo debería haber estado 40 minutos en el horno, pero si ves que tus berenjenas se hacen rápido (depende del grosor), mete el ajo unos minutos más.

Mientras tanto, mientras se hacen las berenjenas (no te olvides de poner el temporizador) precalienta una olla grande a fuego medio-alto. Añade una cucharada de aceite y saltea la cebolla de 10 a 12 minutos, hasta que esté ligeramente dorada. Agrega los 3 dientes de ajo picados y saltea un par de minutos más. Añade el vino blanco y las hierbas con la sal y cocina unos 5 minutos. Agrega los tomates, rompiéndolos con las manos antes de echarlos a la olla. Ten cuidado que salpican y te puedes poner perdida. Lo sé. Yo me puse. Echa también el jugo de tomate restante de la lata.

Agrega las berenjenas a la olla y mezcla bien. No te preocupes por si las berenjenas se rompen, que no pasa nada. De hecho, es bueno que se rompan.

Retira los pimientos de la bolsa, retira la piel, que saldrá fácilmente (lo juro) y pícalos muy finos. Échalos a la olla con los garbanzos. Deja que hierva, baja el fuego y cocina durante 20 minutos. Remueve de vez en cuando.

Ahora, humedécete las manos y aplasta el ajo encima de la olla. Verás que sale la carne, pero no la piel. La carne caerá en la olla. Mezcla bien, apaga el fuego y deja reposar un rato para que los sabores se desarrollen.

Estofado de tomates y berenjenas con garbanzos

Seitán con coriandro / Seitan coriander cutlets

Hace algún tiempo, como soy fan declarada de Terry Hope Romero y de Isa Chandra Moskowitz, compré el libro de Terry que se titula Vegan Eats World.

Es igual de maravilloso que sus otros libros. Ella vive en Nueva York (Nueva York no es solo Manhattan), en un barrio con una gran cantidad de población de inmigrantes, lo que se ha dado en llamar melting pot, aunque, por propia experiencia, sé que, generalmente, los grupos humanos nunca se relacionan demasiado. Es decir, en las grandes ciudades hay zonas griegas, zonas indias, zonas afganas… y sus habitantes se mezclan poco o nada con el resto.

De este libro saqué la receta de Seitan coriander cutlets, que traducido sería algo así como «chuletas de seitán con coriandro -o semillas de cilantro-. Está muy rico y queda compacto. Yo el seitán generalmente lo pico y lo añado a platos con hidratos de carbono: todavía no lo he utilizado como base total de un plato (es decir, seitán en salsa o brochetas y cosas así), pero supongo que puede valer igual este tipo de seitán que cualquier otro.

Ingredientes:

  • 285 gramos de gluten
  • 338 gramos de caldo vegetal frío
  • 2 dientes de ajo prensados o bien picados
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 3 cucharadas de tomate concentrado
  • 7 gramos de levadura de cerveza (es decir, 1/4 taza)
  • 28 gramos de harina de garbanzos (es decir, 1/4 taza)
  • 1 cucharadita de coriandro -semillas de cilantro- molido -yo uso el molinillo de café para ello-
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • Un poco más de aceite para pincelar

Preparación: 

Precalienta el horno a 180ºC.

Mezcla el caldo vegetal, el ajo prensado, la salsa de soja, el aceite de oliva y la salsa de tomate en un bol.

En otro bol aparte, mezcla el gluten, la levadura de cerveza, la harina de garbanzos, el coriandro y el comino. Revuelve para mezclarlo todo bien.

Forma un volcán en el centro de la mezcla y agrega ahora el contenido del bol que tiene el caldo.

Usa una espátula de silicona para mezclar bien los ingredientes, o una cuchara de madera. No han de quedar restos de harina y la mezcla ha de desprenderse perfectamente del bol. Con estas cantidades queda perfecto, pero, si no es así, añade más gluten hasta que la mezcla sea compacta (aunque no creo que te haga falta).

Amasa durante tres minutos. Deja reposar la masa 10 minutos. Una vez reposada, divídela en cuatro trozos iguales y dales forma de cilindro, de rollito alargado.

Corta cuatro pedazos de papel de aluminio y pincélalos con un poco de aceite de oliva. Enróllalos haciendo un paquete. Yo arrugo los extremos cortos (los que quedan al lado del borde del rollito) como si fuera un caramelo y luego uno los dos extremos más largos. Tiene que quedar espacio, aire, en el paquete, porque el seitán se expande, así que no lo aprietes mucho: solo ciérralo y ya está.

Colócalos en una bandeja de horno, a media altura, y hornea de 32 a 34 minutos. Yo los tuve 34. Luego, déjalos enfriar, dentro del papel, sin abrir los paquetes, durante 45 minutos, antes de usarlos.

Se pueden congelar perfectamente. Yo los divido en raciones de 80 gramos, los envuelvo y los congelo. Para descongelarlos, se dejan por la noche en el frigorífico.

Seitán con coriandro / Seitan coriander cutlets