Puré de brócoli con garbanzos

Ya ha llegado el fresco y por las noches apetece algo reconfortante y calentito. Esto es un puré. A ver: a mí los purés me gustan como para enfoscar. Y además me gustan sin tropezones y muy batidos. Esto va en paladares. Así que lo que podéis hacer es batirlo a vuestro gusto y echar más caldo o agua si no os gusta tan espesísimo. Está muy sabroso porque la levadura nutricional sabe a queso: de hecho, esta receta es de Kristy Turner y por cierto que ardo en deseos de que salga su nuevo libro, que será este:

Adoro el primer libro de esta mujer. Lo tengo más que machacado. Compro muchos libros de cocina veganos porque quiero que se sigan escribiendo. Sí, vale, los compro en Amazon, esa multinacional horrible. Pero es que no los puedo conseguir en otra parte…

La receta asa brócoli, así que haced otras recetas que precisen horno, ya que lo tenéis encendido. Si no queréis asar el brócoli porque pasáis de encender el horno, hacedlo al vapor.

Ingredientes para 5 raciones:

  • 1 brócoli grande con sus tallos raspaditos, bien lavado, de unos 500 gramos
  • 225 gramos (1 y 1/2 tazas) de garbanzos cocidos
  • 35 gramos (1/2 taza) de levadura nutricional o de cerveza
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1 cucharada de tomate concentrado
  • 1 cucharadita de shiro miso (miso blanco)
  • De 1/2 a 1 cucharadita de humo líquido
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • 1/2 cucharadita de pimentón agridulce de La Vera
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma molida
  • 500 ml (2 tazas) de caldo vegetal
  • 500 ml (2 tazas) de agua

Preparación:

Precalienta el horno a 200ºC. Prepara una bandeja que pueda ir al horno.

Pica el brócoli en floretes pequeñas y el tallo en rodajas finas. Ponlo en la bandeja, pincela con aceite de oliva virgen extra o añade aceite en spray y agrega un poco de sal y pimienta. Remueve. Asa durante 20 minutos, dándole la vuelta a la bandeja a mitad de cocción. Lo sacáis, veis si está pinchando con un tenedor y, si está listo, estará blandito. ¿No lo está? Pues otra vez al horno y listo.

En una batidora, pon el caldo, el zumo de limón, el humo líquido, el tomate, los garbanzos, la levadura nutricional, el ajo, el pimentón y la cúrcuma. Primero, los líquidos, porque vas a batir. Bate hasta que sea una crema y agrega el brócoli. Ahora puedes batir un poco para que queden trocitos o batir muy bien, que es lo que hago yo.

Pon la mezcla en una olla con el agua (yo, este paso no lo hice porque a mí me gustan los purés hipermegaespesorros, pero lo añado aquí porque el resto de la humanidad no es como yo) y cocina, removiendo, a fuego medio, durante 2 minutos. Tapa la olla y deja 8 minutos calentándose, removiendo de vez en cuando. Ya lo puedes servir o guardar. En el frigorífico dura 3 o 4 días. Se puede congelar. Si se separa, como tienden a hacer todos los purés, se le da un golpe de batidora y listo.

Puré de brócoli con garbanzos

Curry de lentejas, acelgas y boniato

Tengo un nuevo libro de recetas veganas favorito. Se llama But I Could Never Go Vegan! y lo ha escrito Kristy Turner. Su curry de lentejas, boniatos y acelgas fue lo primero que hice, salen siete raciones de las mías, y me alucinó. Riquísimo. El libro está dividido en todos los apartados cuyas excusas usa la gente para decir que nunca podría ser vegana: no puedo dejar el queso, cocinar vegano es muy difícil y lleva mucho tiempo, de dónde saco las proteínas, qué hago en las reuniones familiares… Está lleno de fotos, las explicaciones son clarísimas y es uno de los libros de cocina mejor editados que he visto jamás.

Yo he tuneado la receta un poco, porque los de MyProtein me regalaron un bote de aceite de coco (es la primera vez que cocino con aceite de coco: da un pelín de sabor, que a este curry le viene fenomenal, pero si no tenéis, usad aceite de oliva). Huele maravillosamente cuando se está fundiendo y, por lo visto, en postres, como sustituto de la mantequilla en ciertos bizcochos, va fenomenal. No lo he probado ni lo voy a probar, que me veo comiendo un bizcocho entero yo solita. Ni modo.

Aceite de coco de MyProtein.

Este curry se puede servir con arroz: de hecho, está muy rico con arroz. Yo he optado por hacerle la foto tal cual, al curry solo, porque ya sabéis que yo cocino y congelo, cocino y congelo. Además, me he comprado un congelador pequeñito con tres cajones y por fin voy a poder cocinar más. De hecho, estos días de vacaciones me estoy dedicando a cocinar, ordenar mi casa, jugar con mis gatos e intentar que una mastina buena y noble tenga una mejor vida. También he ido a un concierto maravilloso de la Orquesta de Extremadura. Se me van a acabar las vacaciones y no voy a saber qué he hecho estos días. Y estoy aprovechando para dormir también, cual lirona. Antes de comer, después de comer… Mis gatos me despiertan a las seis de la mañana, llueve, truene o haga sol, así que ahora aprovecho y duermo.

Cuando pongo «siete raciones de las mías», quiero decir que son las mías, las de mi dieta de adelgazamiento (sí, llevo un año y medio parada en el mismo peso… Miento: en verano, con el Festival, puse kilos y kilos que ya me he quitado: moraleja: poner kilos es muy fácil, quitarlos ya es otro cantar). Sed libres de poneros hasta el culo. Porque esto está impresionante.

Ingredientes para 7 raciones de las mías:

  • 2 cucharadas de aceite de coco (o aceite de oliva)
  • 1 cebolleta pequeña picada
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 1/2 pimiento jalapeño picado
  • Un trozo de unos 2,5 cm. de jengibre fresco picado (o seco, si no tenéis fresco, poned 1/2 cucharadita)
  • 1 cucharada de curry
  • 1 y 1/2 cucharadita de garam masala
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 1200 mililitros de caldo vegetal
  • 375 gramos de boniato, pelado y picado en dados
  • 315 gramos de lentejas
  • 170 gramos de yogur natural de soja sin endulzar o yogur vegano de coco, si es que lo encontráis: aquí yo no lo encuentro y puse de soja
  • El zumo de 1/2 lima
  • Un buen manojo de acelgas (yo puse 300 gramos), lavado y picado
  • 1 cucharadita de sal negra: sí, tengo sal negra en escamas, que compré en Carrefour. La probé sola y creo que sabe exactamente igual que la sal normal, así que no la compréis si no queréis: en teoría tiene un ligero sabor ahumado que mi paladar de fumadora no apreció en absoluto.

Preparación:

Yo, para las legumbres (y para todo en general) uso una olla de hierro colado vitrificado de Le Creuset, que compré en Lecuine. porque son un encanto y funcionan de maravilla. El hierro colado implica que, cuando pone «a fuego medio» tú lo has de poner a fuego medio-bajo, porque se calienta que no veas. Como asumo que la mayoría no os habéis gastado 180 en una olla (pero vale lo que cuesta y algo más, os lo digo, y dura toda la vida), os pongo las indicaciones para ollas normales.

Calienta el aceite de coco en la olla a fuego medio hasta que se disuelva si es que está líquido (porque el aceite de coco se solidifica con las bajas temperaturas). Agrega la cebolla y póchala durante unos 5 minutos. Ahora añade el ajo y sofríelo, removiendo, durante 1 minuto. Echa en la olla el jalapeño y tenlo, removiendo, 2 minutos. Ahora es el turno de las especias: agrega el jengibre, el garam masala y el curry y remueve sin parar durante 2 minutos para que se mezcle todo muy bien. Verás que se pega un poquito. Desglasa con algo de caldo (desglasar significa echar un poco de caldo en la olla y raspar con una cuchara de madera el fondo).

Añade el resto del caldo, los boniatos, las lentejas y remueve bien. Lleva a ebullición con la tapa puesta. Cuando hierva, baja el fuego. No quites la tapa, pero apártala un poquito. Solo un poquito, para que quede una rendija por la que salga el vapor. Ahora tienes que dejarlo hervir así, a fuego lento, el tiempo suficiente como para que se hagan tus lentejas. ¿Y eso cuánto es? Pues de 20 minutos a 45. Depende de las lentejas que hayas usado. No te fíes del paquete, porque en los paquetes (al menos, en los que yo tengo) pone 1 hora 45 minutos y con esa cantidad de tiempo se quemaría tu casa entera, me temo.

Cuando las lentejas estén hechas, añade el yogur, el zumo de lima y las acelgas picadas. Remueve bien, deja que las acelgas se rindan un poco y añade la sal. Remueve para que se disuelva y agrega pimienta si quieres. Yo no le puse porque mi curry ya es suficientemente picante.

Sirve con arroz y tendrás una comida riquísima. De postre una fruta y vamos que nos matamos de placer culinario. Si lo sirves sin arroz, como hago yo para las cenas, como es poquita cantidad hago también una ensalada y está riquísimo todo.

Qué placer tan grande comer bien.

Curry de lentejas, acelgas y boniato

Tofu con alubias negras – Proteínas a tutiplén

¿Qué come una a media mañana, cuando le entra un hambre que no veas? Pues burritos. Sí. Bueno, el pasado mes de julio ni voy a confesar qué comí, porque eso ni es comida ni es nada. Pero, a principios de agosto, justo el día 1, me dije: se acabó. Vuelve a la dieta correcta. Y hazte algo digno para pasar la media mañana. Y eso hice. La receta es de Kathy Hester y es para la crock pot.

Ingredientes para 5 raciones:

  • 2 cucharadas de cebolla cocida (si no tenéis, picad 30 gramos de cebolla y la freís en un poquito de aceite a fuego medio hasta que se dore, unos 5 minutos)
  • 300 gramos de alubias negras cocidas (6 minutos en la olla rápida)
  • 200 gramos de tofu desmenuzado. No necesita prensado.
  • 175 mililitros de agua
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma molida
  • 1/4 cucharadita de comino molido
  • 1/4 cucharadita de chile en polvo (yo le eché una pizca, como 1/8 de cucharadita o así)
  • 1/4 cucharadita de pimentón ahumado
  • sal
  • pimienta

Preparación:

Pon todos los ingredientes, excepto la sal y la pimienta en la crock pot y cocina en LOW de 7 a 9 horas. Prueba la comida y añade sal y pimienta al gusto.

Se puede usar para hacer burritos como este:

Lleva una tortilla de trigo, berros, el relleno del tofu con las alubias y chorreón de limón. Es una cena rápida y está muy rica.

No tengo crock pot.

Como está todo cocido y hecho, no hay problema. Fríe la cebolla, añade el tofu, las alubias, las especias y la sal, dale unas vueltas a todo en 2 cucharadas de aceite, agrega el agua y deja cocer hasta que se evapore.

Tofu con alubias negras – Proteínas a tutiplén

Tofu con champiñones

¿Qué libro de Isa Chandra Moskowitz me gusta más? Ni idea. Es que me gustan todos. Esta receta es del Vegan with a vengeance, cuyas recetas de tofu son insuperables. De verdad. Esta mujer ha abierto un restaurante, Modern Love Omaha. No tengo ni repajolera idea de qué hay en Omaha (¿qué demonios hay en Omaha? Es más: ¿en qué parte de Estados Unidos está Omaha?), pero sé que algún día iré solo y exclusivamente para comer allí. Todos los días. Reinventando el turismo gastronómico, esa soy yo. El tofu. Eso que no sabe a nada, pero que sí sabe: porque el tofu sí sabe. Lo que le ocurre al tofu es que es uno de los alimentos más versátiles que hay: os lo digo yo, que la primera vez que lo hice en casa acabé tirándolo porque me pareció la cosa más asquerosa y con textura de esponja que había probado jamás. Yo soy muy exigente con los sabores. Lo aseguro. Y atrevida también. Soy tan atrevida que he probado varias veces todas las clases de pimientos que existen, solo para constatar que no los aguanto. En fin. Al lío. Que esto se hace en nada.

Ingredientes para 3 raciones:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana, pelada y cortada en medias lunas de 1 cm. de grosor cada una
  • 150 gramos de champiñones, pelados y limpios, en rodajas
  • De 2 a 3 dientes de ajo, finamente picados
  • 450 gramos (2 bloques) de tofu extra firme, prensado y cortado en cubitos
  • 4 cucharadas de levadura nutricional. Si no tenéis, ponedle de cerveza.
  • el zumo de medio limón, o de uno si es pequeño
  • 1 zanahoria pelada y rallada, opcional
  • 50 mililitros de agua y algo más

Mezcla de especias:

  • 2 cucharaditas de comino molido
  • 1 cucharadita de tomillo seco, desmenuzado con tus dedos
  • 1 cucharadita de pimentón (yo, agridulce)
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo
  • 1 cucharadita de sal

Preparación:

Calienta el aceite de oliva en una sartén grande puesta a calentar a fuego medio-alto. Saltea las cebollas durante 3 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén suaves. Agrega los champiñones, saltea 5 minutos, agrega el ajo y fríe 2 minutos más, sin olvidarte de remover. Ahora, echa en la sartén la mezcla de especias y remueve muy bien durante 15 segundos o así. Agrega 50 mililitros de agua para desglasar la sartén, raspando el fondo con una cuchara de madera.

Agrega ahora el tofu. Deja cocinar 15 minutos, removiendo de vez en cuando y añadiendo cucharaditas de agua (yo echaba tres cucharaditas cada tanto, cuando lo veía seco, porque odio el tofu seco) para prevenir que se pegue demasiado a la sartén. Si ves que se está pegando mucho, baja el fuego. Tras esos 15 minutos, agrega el zumo de limón y la levadura nutricional y mezcla bien. Remueve hasta que se integre y el plato ya está listo. Si quieres añadirle color, ralla una zanahoria. Y listo.

Tofu con champiñones

Bindi Bahji (okra masala)

Okra. Se llama de mil maneras. Quimbombó, quingombó, gombo, molondrón, ocra, bamia. La cultivan en las Huertas del Abrilongo, que es mi grupo de consumo y, hasta ahora, yo nunca la había probado, porque parece una especie de pimiento pequeño y, aunque lo he intentado con ahínco durante todos los años de mi vida, los pimientos y yo no nos llevamos bien. Tenía muchísima curiosidad, porque la he visto en mil recetas de gastronomías que me resultan muy atractivas, como la de Nueva Orleans o las de varios países africanos, con sus especias y sus sabores. Este es un plato indio que nos trae Terry Hope Romero en su Vegan Eats World, que es uno de los libros de cocina más voluptuosos que tengo. Y no, no sabe a pimiento y sí, creo que tengo una nueva verdura favorita. Es muy rica en vitamina K y manganeso, en ácido fólico y vitaminas del grupo B. 

Ingredientes para 3 raciones:

  • 450 gramos de okra
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de semillas de mostaza (la receta original dice negra; yo usé amarilla, porque negra no tengo)
  • 3 dientes de ajo, pelados y finamente picados
  • 1 cebolla grande, pelada y finamente picada
  • 2 cucharaditas de garam masala
  • 1 cucharadita de cúrcuma molida
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1/4 cucharadita de cayena molida (la receta original pide 1/2: ajustadla a vuestro gusto de picante)
  • 1 cucharadita de sal
  • De 2 a 4 cucharadas de caldo vegetal o de agua (yo usé agua)
  • 1 taza de tomate crudo, sin semillas y picado (2 tomates de pera)
  • 1 cucharada de zumo de lima (o de amchur, que es mango desecado y molido, que no tenía)

Preparación:

Lava las okras, quítale los tallos y córtalas en trozos no muy pequeños: observarás que algunas las puedes dejar completamente enteras.

Calienta el aceite en un wok o en una sartén grande a fuego alto. Agrega las semillas de mostaza, tapa el wok y dale unas pocas sacudidas. Una vez que las semillas comiencen a chisporrotear (saltan, como las palomitas), destapa el wok y agrega el ajo. Remueve unos 10 segundos y añade la cebolla. Déjala 3 minutos, removiendo, agrega la okra y déjala 2 minutos.

Ahora, espolvorea el garam masala, la canela, la cúrcuma, la cayena y la sal y saltea durante 2 minutos. Añade 2 cucharadas de agua y tapa el wok. Baja el fuego y ponlo a fuego medio-alto. Con el wok tapado, cocina la okra de 12 a 14 minutos. Destápalo de vez en cuando para remover y vuélvelo a tapar. Observa si se pega, porque si es así, tendrás que añadir más agua: no un chorro, sino 1 cucharada o 2, según veas. La okra es un poco babosilla, lo descubrirás cuando la cortes, pero una vez cocinada, verás que esa babosería se mengua un poco. No del todo, claro está, porque además la convierte en un vegetal genial para espesar platos, pero sí se reduce. La okra ya debería estar tierna después de estos 12 o 14 minutos, pero si no lo está, déjala un rato más. Eso sí: ten en cuenta que en el wok, la verdura se mantiene más crujiente que en la sartén.

Una vez esté hecha, destapa, añade el tomate y el zumo de lima (o el amchur, si es que lo tienes en casa) y remueve. Déjalo 2 minutos, removiendo frecuentemente. Quita del fuego, espolvorea con más garam masala, si quieres y sirve con pan o con arroz.

Bindi Bahji (okra masala)

Tofu básico

Este es el basic scrambled tofu de Vegan Brunch, a cuya autora ya le he confesado mi amor hasta por Facebook. De hecho, no sé qué habrá en Omaha, pero sí sé que ella ha abierto su primer restaurante allí: Modern Love Omaha. Y que algún día lo mismo voy a conocer Nebraska… Este tofu, en teoría, se hace desmenuzándolo y sin necesidad de prensarlo. Pero hay que usar una espátula de metal mientras se va friendo en la sartén para transformarlo en bocaditos y que pierda toda el agua. Yo no tengo sartenes que resistan ese meneo, así que lo prensé, lo corté en cubitos y luego lo probé… y lo congelé rápidamente, porque, si no, me lo como entero. Qué rico.

Ingredientes para 3 raciones:

Especias:

  • 2 cucharaditas de comino molido
  • 1 cucharadita de tomillo seco, desmenuzado con tus dedos
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 1 cucharadita de sal
  • 3 cucharadas de agua

Tofu:

  • 3 dientes de ajo picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 bloques de tofu firme, prensado y cortado a cubitos
  • 1/4 taza de levadura de cerveza (yo usé levadura nutricional comprada en iHerb)
  • pimienta negra recién molida

Preparación:

En un bol, mezcla el comino, el tomillo, la cúrcuma, la sal y el agua y remueve hasta que se mezcle bien.

Precalienta una sartén a fuego medio-alto. Agrega el aceite, caliéntalo y añade el ajo. Saltéalo 1 minuto. Luego, echa el tofu, remueve y deja freír unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté doradito. La receta pone exactamente 10 minutos, pero hay que ir desmenuzándolo con una espumadera para que suelte el agua. Yo he notado que algunos trozos estaban secos y otros más jugosos, así que, si lo tenéis diez minutos justos porque no os apetezca saliros de la receta, tened al lado un vaso de agua, mojaos los dedos e id echándole salpicaduras de agua de vez en cuando a la sartén. Sí, salpicaduras. No hace falta usar medio vaso entero: es solo para que el tofu conserve la humedad.

Agrega las especias y mezcla. Añade ahora la levadura de cerveza. Deja freír, removiendo, 5 minutos más, hasta que el agua de las especias se haya evaporado y todo el tofu esté cubierto con la mezcla. Saca y sirve.

Esta es una receta básica que admite multitud de variaciones: se pueden añadir verduras, por ejemplo. Lo puedes servir con pasta corta, arroz, vegetales al horno, cuscús…

Tofu básico

Berenjenas mogul

Esta es una salsa fuertecita para pasta, que está impresionantemente buena. Eso sí: el sabor fuerte se lo da el yogur, así que usad menos si no os gusta tanto. A mí me encantó tal cual está. La tomé del libro The gourmet vegetarian slow cooker. Yo la usé para unos macarrones de centeno integrales, pero creo que, como relleno de sándwiches o bocadillos, o con pan de pita, tiene que estar también buenísima… Mogul es un imperio del subcontinente indio, que existió hasta el siglo XIX.

Ingredientes para 5 raciones:

  • 1 cucharadita de semillas de comino
  • 6 clavos de olor enteros
  • 1 cucharada de jengibre fresco picado
  • 2 cucharaditas de ajo picado
  • 2 berenjenas pequeñas, peladas y cortadas en cubitos
  • 2 cucharaditas de garam masala
  • 1 cucharadita de cúrcuma molida
  • 1 cucharada de pimentón
  • 1/4 cucharadita de cayena (yo no le puse)
  • 800 gramos de tomates picados
  • 1/4 taza de cilantro fresco
  • 460 gramos de yogur de soja
  • 1 cucharadita de sal

Preparación:

En un molinillo de café o de especias, muele los clavos de olor y el comino hasta que sean polvo. Agrega el jengibre y el ajo y pícalos hasta que sea una pasta.

Pon la berenjena picada en la olla.

En un bol, mezcla la pasta de especias, el garam masala, los tomates, el pimentón, la cúrcuma y la cayena, si la usas. Ponlo encima de las berenjenas y remueve. Tapa y cocina en LOW durante 4 horas. La berenjena ha de quedar tierna.

Apaga la olla, quita la tapa y deja reposar 10 minutos. Agrega el yogur, remueve y añade cilantro fresco picado.

Berenjenas mogul

Curry de garbanzos

La base de este curry de garbanzos (algo tuneada por mí) viene de un libro que compré hace ya ni se sabe que se llama Deliciosos platos al curry y es de Anne Wilson. Tengo un sinfín de libros de esta señora: de recetas con patatas, de comida tailandesa, de sopas del mundo, de hamburguesas, de… de todo lo que os podáis imaginar. Yo lo he tuneado un pelín, porque tenía un bloque de tofu ahumado muerto de risa y prensándose (algún día hablaré sobre el TofuXpress, sí: yo lo tengo amortizadísimo… incluso los mil quinientos pavos de gastos de envío que me costó conseguirlo -viene de Estados Unidos, creo recordar que eran 24 eurazos de nada, pero a mí me dan estos sirocos consumistas de vez en cuando. Gracias al cielo que las cosas que más me gustan de Williams Sonoma no las reparte por estos pagos-).

Ingredientes para 5 raciones:

  • 2 cebollas cortadas por la mitad y luego en tiras finas
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1/4 cucharadita de copos de pimiento rojo (la receta original pone 1 cucharadita de chile en polvo)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharadita de cilantro molido
  • 1/4 cucharadita de ajo en polvo
  • 1 bloque de tofu ahumado prensado
  • 320 gramos de garbanzos secos puestos a remojo durante 8 horas y cocidos (yo lo hago en olla rápida: 20 minutos)
  • 1 bote grande tomates enteros de lata
  • 1 cucharadita de garam masala

Preparación:

Calienta el aceite en una cacerola a fuego medio. Agrega la cebolla y saltéala durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Mientras tanto, puedes ir cortando el tofu en cuadraditos. Añade la sal, la cúrcuma, el pimentón, el comino y el cilantro molidos. Remueve constantemente y cocina otros 5 minutos, sin dejar de remover. Ten cuidado de que las especias no se quemen (es decir, no pongas el fuego muy alto). Agrega el tofu y cocina otros 3 minutos, removiendo también con cuidado.

Añade los garbanzos y los tomates con su jugo. Como los tomates están enteros, yo lo que hago es aplastarlos con las manos limpias. Ten cuidado o pondrás la cocina hecha una porquería, porque salpica. Sube el fuego, llévalo a ebullición y tapa la olla. Ahora baja el fuego, ponlo a fuego medio-bajo y déjalo cocer todo junto unos 20 minutos. Remueve de vez en cuando. Agrega ahora el garam masala, remueve, vuelve a tapar y cocina 10 minutos más. Ya está listo para servir.

Curry de garbanzos

Pasta con champiñones y setas shiitake

Generalmente, lo que hago cuando me quedo un fin de semana en casa, es cocinar como una loca, llenar tuppers y tirar de esa comida las tres semanas siguientes. Repito algunas recetas. Entre ellas, la del ragú de seitán, que me tiene completamente enamorada y loca y que me parece una de las cosas más exquisitas que he comido jamás. Desde que cocino más seguido, me he dado cuenta de que, lo que antes tardaba en preparar siglos y me parecía una pérdida de tiempo considerable (sí, a mí lo que me gusta es apoltronarme en el sillón para ver series en versión original y leer. Y no me da tiempo a todo), ahora pienso: «Pero si se tarda poquísimo». Por ejemplo, la salsa de tomate casera. Sigo ensuciando todos los cacharros de la cocina cuando me pongo, pero eso es algo que no sé si remediaré algún día.

Esta receta está sacada del libro Big Vegan, de Robin Asbell.

Ingredientes para 3 raciones de las mías:

  • 2 pequeños champiñones secos de cualquier variedad
  • 2 cucharadas de harina normal
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 240 gramos de seitán (usé seitán con coriandro) cortado en rodajas finas
  • 75 gramos de setas shiitake frescas en rodajas finas (yo usé setas shiitake deshidratadas, que compré hace siglos en una tienda de productos orientales: se ponen en remojo una hora y se usan)
  • 2 dientes de ajo picados
  • 360 mililitros de leche vegetal
  • 60 mililitros de vino blanco
  • 1 cucharada de pasta de tomate
  • 1 cucharada de levadura de cerveza
  • 1 cucharadita de miso blanco
  • Una pizca de nuez moscada molida
  • Una pizca de cayena molida
  • Una pizca de cúrcuma molida
  • 15 gramos de perejil fresco o albahaca
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 225 gramos de champiñones en rodajas finas
  • 180 gramos de pasta
  • 30 gramos de nueces picadas tostadas (yo no le puse en esta ocasión, pero alguna vez cuando lo he descongelado he añadido un par de nueces)

Preparación:

Pon una olla con agua a hervir. En un molinillo de café, ralla los champiñones secos hasta que se hagan polvo. Ponlos en un bol pequeño y agrega la harina. Reserva.

Calienta el aceite en un cazo a fuego medio-alto. Agrega el seitán y las setas shiitake y remueve hasta que se doren un poco. Agrega ahora el ajo. Cuando comience a chisporrotear, espolvorea la harina mezclada con las setas secas en polvo y remueve bien. Remueve siempre hasta que la mezcla desprenda olor. Lo que observarás será que el seitán se reboza y se pone más crujiente. Cuando no quede harina ya en la sartén, porque la haya absorbido el seitán, está listo. Aparta del fuego.

Mientras el agua hierve, bate juntos la leche, el vino, el miso, la pasta de tomate, la levadura de cerveza, la nuez moscada, la cayena y la cúrcuma. Agrega 1/4 de líquido al cazo donde tienes el seitán y las setas y mezcla bien. Continúa añadiendo la mezcla poco a poco, removiendo en cada adición, hasta que todo esté mezclado. Agrega el perejil (sí, a mí se me olvidó) y la sal y mantén caliente a fuego bajo.

Calienta una sartén a fuego alto. Yo uso una sartén de hierro. Cuando esté caliente, añade aceite en spray y agrega los champiñones. Remueve hasta que se reduzcan.

Ya debe de estar hirviendo el agua, así que cuece la pasta según las instrucciones del fabricante hasta que esté lista.

Sirve la pasta con la salsa caliente, los champiñones y las nueces por encima.

Pasta con champiñones y setas shiitake

Chana Masala

Chana masala. Con este nombre se esconde un plato indio que yo hice sin chiles y sin picante, pero con el sabor poderoso del jengibre. Es un plato especiado, pero supongo que podréis jugar con la cantidad de especias, según os gusten más o menos, y añadirle picante, si os gusta o si podéis tomarlo. Yo no le puse y está riquísimo igualmente. Con carbohidratos (en forma de quinoa o de arroz o cuscús) está riquísimo y es un plato de lo más completo. La receta la saqué de la página Epicurious un día que estaba buscando recetas rápidas de hacer y fácilmente congelables.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla grande picada
  • de 2 a 3 dientes de ajo picados
  • 2 botes de garbanzos cocidos de 450 gramos, escurridos y enjuagados
  • de 1 a 2 cucharaditas de garam masala o un curry de buena calidad
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 2 cucharaditas de jengibre fresco picado
  • 2 tomates grandes picados en cuadraditos
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1/4 taza de cilantro fresco picado o al gusto
  • sal al gusto
  • arroz, quinoa o cuscús, cocidos y calentitos, opcional

Preparación:

Calienta el aceite en una sartén y añade la cebolla. Saltea hasta que esté transparente. Agrega el ajo y continúa salteando hasta que la cebolla esté dorada.

Agrega los garbanzos, el garam masala, la cúrcuma, el jengibre, los tomates, el zumo de limón y como 1/4 de taza de agua. Llévalo a ebullición y, cuando hierva, baja el fuego a fuego medio-bajo y calienta durante 10 minutos, removiendo frecuentemente. Si lo necesitas, añade más agua.

Agrega el cilantro y añade sal al gusto. Sirve en un bol o sobre arroz, cuscús o quinoa cocidos si lo deseas.

Chana Masala