Berenjenas al curry

Berenjenas al curry

La semana que viene cojo vacaciones. No me voy a ninguna parte y pretendo ordenar la casa entera: los armarios, la cocina, colocar las fotos en los marcos que tengo ya colgados, y vacíos, tras estar cogiendo polvo durante cinco largos años. La madre de una amiga mía le dice: «Como está tu cuarto, así está tu cabeza» y tiene toda la razón. Pero, como esta semana que entra aún trabajo (cuatro días solamente), y no tenía ya comida disponible, uno de estos días libres (tres: el día de Extremadura caía en domingo y el festivo se pasa al lunes) he aprovechado para cocinar. El anterior me pasé toda la mañana con Ororo en el veterinario, para que le revisaran una herida que solo Dios sabe cómo se ha hecho pero que no termina de curarse bien y el siguiente haré mazorcas de maíz (por primera vez en mi vida, pero Isa Chandra Moskowitz nunca falla) y hamburguesas de garbanzos con tomates secos y verduras…

Esto son berenjenas al curry del libro de Thug Kitchen 101. Sí, tiene solo ese título. Lo de 101 lo veo en muchos sitios, así que acabo de buscar qué es: resulta que así se llama al primer año de Universidad en cualquier carrera. Es decir, es un libro o son recetas para novatos totales y, además, rápidas. Ellos recomiendan que les eches zumo de lima y cilantro al final. Es la segunda vez que las hago, porque en el grupo de consumo en el que estoy, el de las Huertas del Abrilongo, nos traen ahora berenjenas chinas (o cuerno de gacela). También dice que las comáis calientes.

Yo me las como frías y es de las cosas más exquisitas que he probado jamás.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 4 cucharaditas de curry en polvo
  • 1/4 cucharadita de sal (o al gusto)
  • 8 berenjenas muy pequeñas. Yo las uso de cuerno de gacela o chinas (son lo mismo). Hay que cortarlas por la mitad a lo largo.

Preparación:

Enciende el horno a 220º C. Pon el aceite, el curry y la sal en una bandeja en la que quepan las berenjenas. Remueve con una espátula o una cuchara o lo que quieras. Se hará una especie de pasta. Luego, pon las berenjenas encima y embadúrnalas por las dos caras. Colócalas con la parte cortada hacia abajo y la piel hacia arriba y mételas en el horno caliente hasta que se hagan: sabrás cuándo están, porque al pincharlas con un cuchillo, estarán blandas. Si no, déjalas unos minutos más: que no se te olvide poner un temporizador, que las cosas en el horno se olvidan. En ponerse blanditas tardan unos 30 minutos, pero, como depende del tamaño de tus berenjenas, tendrás que ir mirando.

Yo las sirvo frías. Se pueden servir calientes decoradas con cilantro por enci,a y 2 cucharadas de zumo de lima, pero yo las uso solo tal cual. 

Berenjenas al curry

Puré de guisantes

Hoy es 22 de diciembre y comienza oficialmente la Navidad. Yo mañana me largo a Granada, con esos sobrinos que me regaló una de las personas más definitorias de mi vida hace 18 años, porque es la primera Navidad que pasan sin su padre. Noviembre fue una vorágine de eventos y no he vuelto a ir. No he vuelto a ir y no llevo bien el duelo. Bueno, sí lo llevo bien: sigo de duelo. Y voy a seguir de duelo mucho tiempo.

Conocí a un tipo. Una de esas personas con las que conectas de inmediato y con las que es fácil la intimidad, como hacía 14 años que no me resultaba fácil la intimidad con absolutamente nadie nuevo. Y no se lo he podido contar.

Pensando en él y en otras cosas y en otras historias, escribí un texto en El Periódico de Extremadura que titula Vindicación del dolor. Deberíamos poder relacionarnos mejor con el dolor. Mandar abrazos, hacer comidas, estar presentes.

Luego trabajo, ando haciendo comidas de Navidad (o intentándolo) que colgaré aquí cuando hayan pasado las fiestas, porque me voy a Granada, luego trabajo, luego iré a comprar regalitos, luego saldré de comidas y luego… Pero aquí está una de las recetas que tenía pendientes.

Puré de guisantes
Puré de guisantes

Me encanta cuando, en los libros de cocina, pone que las recetas se hacen en 30 minutos y han pasado dos horas y tú sigues ahí, picando cebolla. Y lo comentas con tus amigas (con esas amigas a las que escribes a todas horas) y te dicen: «Pero tú para qué quieres la MyCook, ¿para picar a mano?» y se te queda cara de gilipollas y te acuerdas de Gina diciéndote «Piensa, Olga, piensa».

Yo tardo mucho en cocinar. Y, además, voy paso a paso porque, cuando he querido hacer dos recetas a la vez, me he liado con los ingredientes. Admiro a los que, como mi amiga Lucía, tienen cuatro fuegos encendidos y el horno (y no le saltan los fusibles), porque yo, lo máximo que hago a la vez es dejar la crock pot enchufada ocho horas mientras hago otras cosas. Además, si se me ocurre cocinar por la tarde, es mucho peor porque, por la tarde, mis gatos están activos. Y Coyote está enamorado de mí. Y quiere entrar en la cocina a todas horas. Si no le hago caso, aporrea la puerta, maullando de dolor porque resulta que no me ha visto y, cuando la abro, le tiemblan la cola y medio cuerpo de la alegría que siente.

Imaginaos un amor así. Qué maravilloso sería un amor así.

No es el que yo le tengo a la sopa de guisantes. El puré de guisantes lo como porque está calentito en invierno, porque soluciona una cena y porque está rico. Pero creo que mi nivel de exquisitez está ya en la estratosfera y solo lo aplico a las croquetas de Gema. Amo tanto las croquetas de Gema que el sábado pasado me lo pasé cocinando puerro, calabaza y nueces para un risotto que tenía que compartir… solo porque ella me hizo unas croquetas (las más maravillosas del mundo) que llevaban calabaza, puerro y nueces. Pero, como ese risotto no lo monté en casa, sino que me lo llevé a casa de un amigo (me llevé las verduras y el paquete de arroz y el vino en otra parte, quiero decir), no hay foto. Ya lo haré de nuevo, porque tengo calabaza como para parar un tren.

La receta es de Thug Kitchen: Fast as fuck. Amo a estos dos. Si tenéis muchos guisantes partidos y queréis probar más recetas, aquí hay otra bien rica de una sopa al curry.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla grande picada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1/2 cucharadita de pimentón de La Vera, dulce o agridulce
  • 1/4 cucharadita de curry en polvo
  • 300 gramos (1 y 1/2 tazas) de guisantes secos partidos, puestos a remojo al menos 8 horas
  • 1320 ml (5 tazas y media) de caldo vegetal
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 1/4 cucharadita de sal

Puré de guisantes
Puré de guisantes

Preparación:

Calienta, a fuego medio, el aceite de oliva en una olla. Sofríe la cebolla durante 4 minutos o así. Añade el ajo, el curry, el pimentón y la sal y cocina 1 minuto más, removiendo constantemente para que no se quemen las especias. Luego, agrega los guisantes escurridos y el caldo vegetal y cocina hasta que estén blandos, que tardará unos 20 minutos. Si los guisantes son viejos, tardan mucho más, ojo. Solo hace falta probarlos y ver cuándo se hacen.

Añade el zumo de limón y bate. Puedes batir parte de la sopa o hacer un puré. Yo hice un puré porque los purés con tropezones los odio. También lo puedes decorar. Yo no lo hice porque luego tenía que congelarla.

Puré de guisantes

Curry rápido de lentejas rojas

Diciembre, qué malo es. O qué bueno: cena de empresa, cena con la gente con la que hago deporte (tengo que hacer un post sobre eso: pedí menú vegano en un asador y fue magnífico, pero es que también tengo que escribir sobre los restaurantes que he visitado y sobre la cena de mi trabajo), encuentros… y comidas de Navidad que se posponen hasta mediados de enero porque a ninguno de nosotros nos quedan días libres (nosotros somos tres hombres maravillosos y yo). Ni tiempo para respirar he tenido: de hecho, casi me quedo sin comida. Nada que no arregle una soja texturizada bien macerada con especias y aceite de oliva ni una ensalada de garbanzos con tahini, pero me apetece mucho comer otras cosas. Me compré una pizarra magnética para apuntar menús… pero todavía no la he rellenado. Ay.

Planificador de comidas. Lo compré en la tienda Natura
Planificador de comidas. Lo compré en la tienda Natura. Sí, la foto es horrorosa, pero sirve para que os hagáis una idea

Y, mientras tanto, en mi congelador, una crema de guisantes y este curry que me han salvado la vida. Menos mal. Se hace con una olla rápida (yo tengo la Instant Pot y estoy enamorada de ella) y es muy rápido de hacer. No contamos nunca la mise en place (es decir, el organizar todos los ingredientes y picarlos y cortarlos y lavarlos y esas cosas), que es en lo que se tarda más… pero es que eso depende de la destreza del cocinero. Recordad: la práctica hace al maestro. La receta es de Epic Vegan Instant Pot.

Curry de lentejas rojas
Curry de lentejas rojas

Ingredientes para 13 raciones de las mías:

  • 1 lata de 400 ml de leche de coco baja en grasa
  • 400 gramos de tomates picados, que pueden ser de lata (yo casi nunca uso de lata)
  • 340 gramos (2 tazas) de lentejas rojas, espulgadas y enjuagadas
  • 3 cucharadas de tomate concentrado
  • 1 cebolla roja picada fina
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 1200 ml (5 tazas) de caldo vegetal (yo uso este concentrado)
  • 2 cucharaditas de curry en polvo
  • 1/8 cucharadita de cayena molida
  • 1 taza de espinacas congeladas o frescas, o de acelgas…

Curry de lentejas rojas
Curry de lentejas rojas

Preparación:

Pon todos los ingredientes, menos las espinacas, en la Instant Pot. Ponla en modo Manual y señala 15 minutos en alta presión. Asegúrate de que la válvula esté en posición SEALING. Si tienes olla rápida normal, pon todos los ingredientes, cierra la olla, ponla en el fuego a fuego alto, con la válvula en alta presión. Cuando alcance presión, baja el fuego y deja 15 minutos. En ambos casos, deja salir el vapor de forma natural 10 minutos y luego quita el exceso de vapor manualmente.

Abre la tapa, agrega las espinacas, remueve muy bien, espera 5 minutos para que se descongelen o para que se hagan y sirve. Está tremendamente bueno.

Curry rápido de lentejas rojas

Curry rápido de coliflor

Estas Navidades pasadas me planteé tener más libros de cocina navideña o de fiesta (específicos, tengo el Vegan Holiday Cooking from Candle Cafe y algún día, cuando lo reediten, me llegará The Superfun Times Vegan Holiday Cookbook, pero existen más en el mercado). Pero luego me di cuenta de que, en todos, hay platos festivos. Así que adquirí otros y pedí más como regalo de Reyes. Uno de ellos fue el segundo libro de Kristy Turner. Se titula But my family would never eat vegan y tiene el mismo formato que el anterior, que se convirtió en uno de mis libros de cocina favoritos. Igual que este. De aquí saqué este curry rápido de coliflor, que también lleva garbanzos y más verduras.

NOTA: Con esta cantidad de caldo que pongo, queda líquido como una sopa. Yo lo hago así porque lo congelo, lo descongelo, lo pongo en un cazo y le meto un hervor… con arroz. Así el arroz se me cuece con el curry, coge todo el sabor, absorbe el caldo del curry y está todo perfecto en la vida. Si no os gusta así, poned menos caldo y ya está.

Curry rápido de coliflor
Curry rápido de coliflor

Ingredientes para 6-8 raciones:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana, picada en cuadritos
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 1 cucharada de curry en polvo
  • 2 cucharaditas de garam masala
  • 1 cucharadita de cilantro en polvo (coriandro)
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 450 gramos de coliflor, limpia y cortada en florecitas
  • 225 gramos de champiñones, limpios y a rodajas
  • 425 gramos de garbanzos cocidos
  • 425 gramos de tomate cortado en cubitos (puede ser de lata)
  • 700 ml (3 tazas) de caldo vegetal (lee la nota de antes de la receta)
  • 225 gramos (1 taza) de yogur de coco vegetal (aquí de esas cosas raras no hay, así que cogí yogur de soja)
  • sal al gusto (depende de lo salado que sea vuestro caldo)
  • pimienta negra molida
  • anacardos picados o almendras laminadas, opcional
  • cilantro fresco, opcional

Curry rápido de garbanzos
Curry rápido de garbanzos

Preparación:

Calienta el aceite en una olla grande a fuego medio. Agrega la cebolla, el ajo y el jengibre y saltea hasta que la cebolla se haya comenzado a poner traslúcida, de 5 a 7 minutos. Añade el curry, el garam masala, el cilantro (coriandro) molido, el comino y la cúrcuma y remueve bien durante 1 minuto para que se integren los sabores.

Ahora, echa en la olla la coliflor, los champiñones, los garbanzos, los tomates con todo su líquido y el caldo. Sazona. Sube el fuego, lleva a ebullición y, una vez que hierva, bajas el fuego y dejas cocer durante 10 minutos. Quita la tapadera y deja cocer 5 minutos más.

Ahora, agrega el yogur y cocina otros 5 minutos. Prueba de sal, agrega unos toquecitos de pimienta negra y aparta del fuego. Lo puedes servir con arroz o, si lo has hecho espeso, con pan indio.

Decora con cilantro fresco y anacardos picados (yo usé almendras, pero también puedes usar pipas de calabaza o sésamo machacado).

Lo que sobre, te dura en tuppers, bien tapados, 4 o 5 días en el frigorífico. A disfrutar.

Curry rápido de coliflor

Salsa de coco al curry con naranja

Que adoro con toda el alma a Miyoko Schinner no es ningún secreto. Aquí, en su canal de Youtube, la podéis ver en acción. Vende quesos, además. Nota mental: sacarle partido al Artisan Vegan Cheese. Esta salsa, con un tremendo olor a curry, a coco y a especias, se puede hacer con leche de coco casera, como la que vimos aquí. ¿Para qué la podemos usar? Pues para hacernos un bocata con verdura asada; para echarla por encima de verduras asadas al horno o a la parrilla; para aromatizar un curry con pasas; para los platos de arroz… Queda así de espesorra, porque además la tuneé y le eché pulpa de coco, toda la que me sobró de hacer la leche, pero se le puede quitar si compráis leche de coco en cualquier supermercado, porque eso fue un añadido mío.

Para asar las verduras al horno, precaliéntalo a 200º C, corta las verduras en trozos de tamaño similar, ponlos en una fuente en una sola capa (o en varias, si vas a asar mucho), agrega aceite de oliva (no hace falta que los bañes: el aceite es muy saludable, pero se trata de aportar un poco de grasa, no de que nos queden bañados y grasientos) y sal y mételos de 15 a 20 minutos. Escoge calabaza, calabacín, berenjena, espárragos, brócoli, coliflor… Puedes ponerlos por separado (no cada uno en una fuente, ojo, sino separados en la misma fuente) porque unos se hacen más rápidamente que otros, así que vigila cuando transcurran 10 minutos y saca los que ya estén hechos (pínchalos y, si están blandos, ponlos en un plato).

La receta está sacada de este libro imprescindible.

Ojo: queda sosa. Porque se usa para añadirla a otras preparaciones que, en teoría, ya deberían llevar sal. Pero vamos, la sosería se arregla fácilmente. La salaúra un poco menos.

Ingredientes para casi 900 gramos de salsa:

  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro (coriandro)
  • 1 cucharadita de semillas de hinojo
  • 1 cucharadita de mostaza en grano
  • 2 cucharadas de curry en polvo
  • 1 cebolla muy picada
  • 1/2 taza (120 mililitros) de zumo de naranja
  • 1 lata de 400 gramos de leche de coco o leche de coco casera
  • Sal al gusto
  • La pulpa de la leche de coco casera (opcional)

Preparación:

Calienta el aceite en una cacerola o en una sartén muy honda. Yo elegí una cacerola porque sale muchísima cantidad. Añade las semillas de cilantro, mostaza e hinojo cuando el aceite esté caliente y saltea, removiendo, hasta que hagan pop y desprendan su aroma. Esto es un minuto, más o menos.

Ahora, agrega la cebolla y saltea hasta que esté traslúcida, lo que te llevará de 5 a 7 minutos. Luego, incorpora el curry y remueve durante 1 minuto más. Añade el zumo de naranja y la leche de coco con la pulpa, si la usas y deja cocer a fuego lento unos 5 minutos. Ojo, esto solo se hace cuando la vas a servir ya (es decir, si tienes invitados en casa o sois muchos, porque sale para un regimiento). Si la vas a congelar y a guardar, como hago yo, echa la leche de coco, la pulpa y el zumo de naranja, remueve y aparta del fuego, porque, si la cueces mucho rato, perderá el aroma. Luego, descongela y calienta un poco cuando vayas a servirla y listo.

Salsa de coco al curry con naranja

Curry de lentejas, acelgas y boniato

Tengo un nuevo libro de recetas veganas favorito. Se llama But I Could Never Go Vegan! y lo ha escrito Kristy Turner. Su curry de lentejas, boniatos y acelgas fue lo primero que hice, salen siete raciones de las mías, y me alucinó. Riquísimo. El libro está dividido en todos los apartados cuyas excusas usa la gente para decir que nunca podría ser vegana: no puedo dejar el queso, cocinar vegano es muy difícil y lleva mucho tiempo, de dónde saco las proteínas, qué hago en las reuniones familiares… Está lleno de fotos, las explicaciones son clarísimas y es uno de los libros de cocina mejor editados que he visto jamás.

Yo he tuneado la receta un poco, porque los de MyProtein me regalaron un bote de aceite de coco (es la primera vez que cocino con aceite de coco: da un pelín de sabor, que a este curry le viene fenomenal, pero si no tenéis, usad aceite de oliva). Huele maravillosamente cuando se está fundiendo y, por lo visto, en postres, como sustituto de la mantequilla en ciertos bizcochos, va fenomenal. No lo he probado ni lo voy a probar, que me veo comiendo un bizcocho entero yo solita. Ni modo.

Aceite de coco de MyProtein.

Este curry se puede servir con arroz: de hecho, está muy rico con arroz. Yo he optado por hacerle la foto tal cual, al curry solo, porque ya sabéis que yo cocino y congelo, cocino y congelo. Además, me he comprado un congelador pequeñito con tres cajones y por fin voy a poder cocinar más. De hecho, estos días de vacaciones me estoy dedicando a cocinar, ordenar mi casa, jugar con mis gatos e intentar que una mastina buena y noble tenga una mejor vida. También he ido a un concierto maravilloso de la Orquesta de Extremadura. Se me van a acabar las vacaciones y no voy a saber qué he hecho estos días. Y estoy aprovechando para dormir también, cual lirona. Antes de comer, después de comer… Mis gatos me despiertan a las seis de la mañana, llueve, truene o haga sol, así que ahora aprovecho y duermo.

Cuando pongo «siete raciones de las mías», quiero decir que son las mías, las de mi dieta de adelgazamiento (sí, llevo un año y medio parada en el mismo peso… Miento: en verano, con el Festival, puse kilos y kilos que ya me he quitado: moraleja: poner kilos es muy fácil, quitarlos ya es otro cantar). Sed libres de poneros hasta el culo. Porque esto está impresionante.

Ingredientes para 7 raciones de las mías:

  • 2 cucharadas de aceite de coco (o aceite de oliva)
  • 1 cebolleta pequeña picada
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 1/2 pimiento jalapeño picado
  • Un trozo de unos 2,5 cm. de jengibre fresco picado (o seco, si no tenéis fresco, poned 1/2 cucharadita)
  • 1 cucharada de curry
  • 1 y 1/2 cucharadita de garam masala
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 1200 mililitros de caldo vegetal
  • 375 gramos de boniato, pelado y picado en dados
  • 315 gramos de lentejas
  • 170 gramos de yogur natural de soja sin endulzar o yogur vegano de coco, si es que lo encontráis: aquí yo no lo encuentro y puse de soja
  • El zumo de 1/2 lima
  • Un buen manojo de acelgas (yo puse 300 gramos), lavado y picado
  • 1 cucharadita de sal negra: sí, tengo sal negra en escamas, que compré en Carrefour. La probé sola y creo que sabe exactamente igual que la sal normal, así que no la compréis si no queréis: en teoría tiene un ligero sabor ahumado que mi paladar de fumadora no apreció en absoluto.

Preparación:

Yo, para las legumbres (y para todo en general) uso una olla de hierro colado vitrificado de Le Creuset, que compré en Lecuine. porque son un encanto y funcionan de maravilla. El hierro colado implica que, cuando pone «a fuego medio» tú lo has de poner a fuego medio-bajo, porque se calienta que no veas. Como asumo que la mayoría no os habéis gastado 180 en una olla (pero vale lo que cuesta y algo más, os lo digo, y dura toda la vida), os pongo las indicaciones para ollas normales.

Calienta el aceite de coco en la olla a fuego medio hasta que se disuelva si es que está líquido (porque el aceite de coco se solidifica con las bajas temperaturas). Agrega la cebolla y póchala durante unos 5 minutos. Ahora añade el ajo y sofríelo, removiendo, durante 1 minuto. Echa en la olla el jalapeño y tenlo, removiendo, 2 minutos. Ahora es el turno de las especias: agrega el jengibre, el garam masala y el curry y remueve sin parar durante 2 minutos para que se mezcle todo muy bien. Verás que se pega un poquito. Desglasa con algo de caldo (desglasar significa echar un poco de caldo en la olla y raspar con una cuchara de madera el fondo).

Añade el resto del caldo, los boniatos, las lentejas y remueve bien. Lleva a ebullición con la tapa puesta. Cuando hierva, baja el fuego. No quites la tapa, pero apártala un poquito. Solo un poquito, para que quede una rendija por la que salga el vapor. Ahora tienes que dejarlo hervir así, a fuego lento, el tiempo suficiente como para que se hagan tus lentejas. ¿Y eso cuánto es? Pues de 20 minutos a 45. Depende de las lentejas que hayas usado. No te fíes del paquete, porque en los paquetes (al menos, en los que yo tengo) pone 1 hora 45 minutos y con esa cantidad de tiempo se quemaría tu casa entera, me temo.

Cuando las lentejas estén hechas, añade el yogur, el zumo de lima y las acelgas picadas. Remueve bien, deja que las acelgas se rindan un poco y añade la sal. Remueve para que se disuelva y agrega pimienta si quieres. Yo no le puse porque mi curry ya es suficientemente picante.

Sirve con arroz y tendrás una comida riquísima. De postre una fruta y vamos que nos matamos de placer culinario. Si lo sirves sin arroz, como hago yo para las cenas, como es poquita cantidad hago también una ensalada y está riquísimo todo.

Qué placer tan grande comer bien.

Curry de lentejas, acelgas y boniato

Tofu al curry

Tofu. Sí, hay varias recetas casi seguidas de tofu, porque en el supermercado, vamos a confesarlo, encontré una oferta de 3×2 y había que aprovecharla. Y además, porque, desde que hice el Tofu básico, he descubierto cómo me gusta. Que no quede seco, pero que quede crujiente por fuera. Es decir, fuego medio-alto y 10 minutos en la sartén, salteándose convenientemente. El tofu, después de una primera experiencia francamente horrible, pero que no me arredró porque no hay que rendirse nunca (salvo con algunas personas a las que no hay que dedicar mucho tiempo), es uno de los alimentos más versátiles que hay. Asume todos los sabores que le eches, se macera maravillosamente bien (no hay más que ver el mafé, plato exquisito donde los haya) y los hay de diferentes tipos, como conté aquí. Esta receta es una adaptación de Vegan Brunch, de Isa Chandra Moskowitz.

Ingredientes para 3 raciones:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana, en rodajas finas
  • 2 cucharaditas de semillas de alcaravea
  • de 3 a 4 dientes de ajo picados
  • 450 gramos (2 bloques) de tofu firme, prensado y cortado en dados
  • de 2 a 3 cucharaditas de curry en polvo
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 3/4 cucharadita de sal

Preparación:

Precalienta una sartén grande a fuego medio-alto. Saltea la cebolla y las semillas de alcaravea en el aceite de oliva de 6 a 7 minutos. Agrega el ajo y remueve unos 30 segundos o así. Añade el tofu y saltea durante unos 10 minutos, removiendo a menudo, hasta que el tofu se haya tostado un poco y adquiera un color doradito (no, no hace falta que lo tenga por todos los lados). Agrega el curry en polvo, el comino y la sal y algunas gotas de agua. Yo lo que hago es tener un vaso de agua con una cucharadita de las de medir e ir echando de vez en cuando lo que veo. A mí el tofu seco no me gusta. Remueve y cocina de 5 a 7 minutos más. Verás si el tofu se está secando porque se pega el fondo a la sartén, así que añade más agua si ves que es así (en poca cantidad, porque no quieres cocer el tofu, solo que no se pegue).

Luego ya lo puedes comer, o congelar. Sí, el tofu cocinado se congela y queda perfecto al descongelar. Yo, como podéis ver en la foto, lo serví sobre arroz basmati, pero lo podéis usar como queráis (en un curry de garbanzos, por ejemplo).

Tofu al curry

Sopa de guisantes partidos al curry

Verde y naranja. Y curry, que nos lleva a la India, pero sin tanto picante. Ajo, jengibre, curry, comino… Me fascinan los nombres de las especias, la verdad. Y sus infinitas posibilidades en la cocina. Un poco de esto, un poco de aquello, una cucharadita de lo de más allá… Y todos esos sabores se combinan y nos ofrecen una sopa tan rica como ésta. Los guisantes partidos los compré en Madrid, en una de estas visitas en las que me dio por recorrerme cada supermercado extraño que vi y cada tienda de alimentación de Lavapiés (Vallecas y Lavapiés son mis dos centros de operaciones madrileños). Ahora los venden en todas partes: al menos, yo los he visto aquí en la sección de comida internacional de algunos grandes supermercados.

La receta está tomada de un libro de Isa Chandra Moskowitz, que se llama Vegan with a vengeance. No tiene fotos: es la única pega que le pongo. Porque es uno de los libros de cocina más instructivos y divertidos que he leído jamás…

Para 6 raciones.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla, pelada y cortada en cubitos
  • 3 dientes de ajo finamente picados
  • 2 cucharadas de jengibre fresco picado
  • 2 cucharaditas de curry en polvo
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/4 cucharadita de cilantro molido
  • 1/4 cucharadita de cardamomo molido
  • Una pizca generosa de canela
  • 2 cucharaditas de sal
  • 1750 gramos de agua
  • 450 gramos de guisantes partidos
  • 1 zanahoria
  • cilantro fresco para decorar

Preparación:

Calienta una cazuela con el aceite a fuego medio. Saltea la cebolla durante unos 5 minutos. Agrega el ajo, el jengibre, las especias y la sal y saltea 2 minutos más.

Añade el agua y remueve bien. Agrega los guisantes partidos. Tapa y sube el fuego hasta que hierva.

Baja el fuego y deja cocer durante una hora o hasta que los guisantes estén tiernos. En teoría, según el paquete, hay que ponerlos en remojo toda la noche. Yo no lo hice (sí, hay que leer los paquetes) y por eso los míos tardaron casi dos horas en estar listos: al final, se cuecen.

Para servir, ralla la zanahoria por encima y espolvorea con cilantro fresco.

Sopa de guisantes partidos al curry

Curry de garbanzos y verduras

Me encantan los currys, qué queréis que os diga. Uso leche de coco baja en grasa, que no sabe igual ni de coña, pero qué se le va a hacer. Estar gordita es lo que tiene. No importa: luego se bate un poco y listo. Se bate un poco de los garbanzos, digo, para espesar la salsa. Es un plato aromático, como todos los currys, y apropiadísimo para una buena comida de invierno. La receta es de 1000 vegan recipes, con mis correspondientes tuneos (ella le echa patata, yo no, porque busco platos congelables; ella le echa guisantes y yo no porque no tenía…). Y, ahora que me doy cuenta, ¡¡es una receta repetida!! Ay, qué mal funcionan mis archivos mentales…

Ingredientes para 4 raciones:

  • 1 cucharada de aceite de pepitas de uva o de oliva
  • 1 cebolla mediana picada
  • 2 zanahorias medianas picadas
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 cucharadita de jengibre fresco picado
  • 1 cucharadita de curry en polvo
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de coriandro (cilantro) molido -es una especia redonda; no es cilantro en hojas-
  • 1 taza (225 gramos) de agua
  • 320 gramos de garbanzos secos (pero cocidos ya: es decir, el peso es de los garbanzos secos, pero la receta usa garbanzos cocidos, así que hay que cocerlos antes).
  • 1 lata de leche de coco baja en grasas
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharadita de sal o al gusto

Preparación:

En una olla grande, calienta el aceite a fuego medio. Añade la cebolla, las zanahorias picadas y el ajo. Tapa y cocina hasta que las verduras estén suaves, unos 5 minutos.

Agrega ahora el jengibre, el curry, el coriandro y el comino. Cocina, sin tapar, durante algo más de un minuto, removiendo con una cuchara de madera. Agrega el agua, lleva a ebullición, baja el fuego, tapa y deja cocer unos 20 minutos.

Añade los garbanzos, la leche de coco, las pasas, el azúcar y la sal. Cuece, sin tapar, durante otros 20 minutos para que se intensifiquen los sabores. Si quieres una salsa más espesa, pon un cacito de los garbanzos en la batidora y añádelos al guiso después de batirlos. Sirve.

Se puede congelar.

Curry de garbanzos y verduras

Puré de garbanzos, zanahoria y leche de coco / Coconut, carrot and chickpea soup

Con esta receta hay que tener cuidado. Y con todas, pero con esta más. Cuando la hagáis, esperáis a que se enfríe y la metéis en la nevera. No la dejéis fuera, porque se fermenta. Sí. A mí me pasó. Está riquísima, realmente riquísima, lo atestiguo. Pero tiré puré como para diez personas la primera vez que la hice. Ahora, como soy lista, descansa en botecitos en mi congelador.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite de coco. Yo usé aceite de oliva, porque no iba a comprar aceite de coco para esta receta
  • 1 cebolla mediana picada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1/2 cucharadita de curry en polvo
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1/4 cucharadita de jengibre molido
  • 700 gramos de zanahorias picadas groseramente
  • 450 gramos de garbanzos cocidos, sin sal añadida. Pueden ser de bote
  • 4 tazas de caldo vegetal bajo en sal
  • 1/2 taza de leche de coco ligera (es decir, baja en grasa)
  • 3/4 cucharadita de sal fina

Preparación: 

En una olla grande, calienta el aceite de coco o el de oliva a fuego medio. El aceite de coco se derretirá. Añade la cebolla y el ajo y cocina durante cinco minutos o hasta que la cebolla esté tierna. Remueve de vez en cuando. Agrega el curry, el comino y el jengibre y cocina un minuto más. Añade las zanahorias, los garbanzos, el caldo y una taza de agua y llévalo a ebullición.

Cuando hierva, reduce el fuego. Ponlo a fuego medio-bajo. Tapa la olla y hierve durante 20 o 25 minutos, hasta que las zanahorias y los garbanzos estén muy tiernos. Agrega la leche de coco y la sal y usa una batidora de varillas para hacer un puré. Deja enfriar un poco antes de hacer el puré porque, si salta, te puedes quemar. No, esto no me ha pasado. Pero sí introduje puré caliente en una batidora de vaso. No lo hagas nunca: la tapadera salta, te pone la cocina hecha una porquería y te puedes quemar. Yo no me quemé por alguna ley rara de la Física, pero tuve tomate por tres días en la cocina…

Puré de garbanzos, zanahoria y leche de coco / Coconut, carrot and chickpea soup