Albóndigas de berenjenas

Albóndigas de berenjenas
Albóndigas de berenjenas

La primera vez que comí albóndigas de berenjenas me las hizo mi amiga Cristina, del Voodoo de Badajoz, que ya tiene una carta vegana, incluidos postres, más que considerable (un brownie sin gluten, hecho con harina de almendras marconas, que es una delicia, por cierto). Fue para celebrar el comienzo de mi 2018: mi cena de Nochevieja fue maravillosa, desde luego.

Total, que busqué la receta, porque Cristina siempre las cambia y me vaciló muchísimo diciéndome que eran secreto de la cocinera. Ella les pone pan de centeno. Así que yo, que las he hecho dos veces, le puse pan de centeno también la segunda vez y están mucho más ricas.

Albóndigas de Cristina

Ingredientes para unas 24 albóndigas:

  • 600 gramos de berenjenas, lavadas, con piel, en rodajas gorditas y luego en cuadrados.
  • 4 dientes de ajo, pelados, partidos por la mitad y sin el germen
  • 2 cucharadas (30 gramos) de aceite de oliva
  • 60 ml (1/4 taza) de agua
  • 180 gramos de pan de centeno duro
  • 3 o 4 ramitas de perejil
  • 4 hojas de albahaca
  • 1 cucharada de semillas de lino molidas mezclada con 2 cucharadas de agua
  • 1 cucharadita de sal fina
  • Unos toques de pimienta molida

Para la salsa de tomate:

  • 800 gramos de tomates de pera (puede ser en conserva, de los que vienen en cubitos si no es temporada) picados a cuartos
  • 50 gramos de aceite de oliva
  • 2 dátiles sin el hueso
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de albahaca fresca picada
Albóndigas de berenjenas
Albóndigas de berenjenas

Preparación en MyCook:

  • Para las albóndigas:

Calienta el aceite en el vaso durante 1 minuto a 120º C y velocidad 1.

Pon 2 dientes de ajo y las berenjenas y programa 6 minutos a 120º C y velocidad 1. Incorpora el agua y programa otros 6 minutos, pero a 100º C y velocidad 2.

Vierte el contenido de la jarra en un bol y deja templar unos 20 minutos. No laves el vaso.

Mientras, precalienta el horno a 180º C y prepara una bandeja con papel de hornear.

Pon en el vaso de la MyCook el pan de centeno, los otros 2 dientes de ajo, el perejil y la albahaca. Tritura 15 segundos a velocidad 10. Revuelve con ayuda de la espátula para ver si el ajo está muy picado. Si no, ponlo de 2 a 5 segundos más a velocidad 10. Baja los ingredientes con la espátula y coloca la mariposa en las cuchillas.

Añade el huevo de lino, las berenjenas, la sal y la pimienta. Mezcla 20 segundos a velocidad 3. Vuelve a poner el contenido de la jarra en un bol, remueve un poco con una cuchara de madera y forma las albóndigas. Salen unas 24.

Coloca en la fuente del horno y hornea 20 minutos.

  • Para la salsa:

Mientras se hornean las albóndigas, haz la salsa de tomate. Calienta el aceite en el vaso durante 1 minuto a 120º C y velocidad 1. Añade el tomate, los dátiles y la sal y sofríe 30 minutos a 120º C y velocidad 1. Vierte sobre las albóndigas, decora con la albahaca picada y sirve.

Albóndigas de berenjenas

Avena partida con manzana y canela

Avena con manzana para desayunar
Avena con manzana para desayunar

Antes de tener que salir pitando para Granada (sí, me quedan más entradas por hacer de la comida en Madrid y del fin de semana que pasé con Mivegablog, Vegan Place y Kiss the Cook en Granada, que en Granada hubo tiempo para todo), me gasté un montón de dinero en la frutería para pasarme la semana cocinando… Lo tuve que hacer todo en una mañana. Así que junté todos los electrodomésticos y los puse a trabajar, con estrés y taquicardia y un mal cuerpo que no veas, para poder congelarlo todo. De algunas recetas no pude ni sacar fotos, pero ya las repetiré. Otras me las dictó mi madre por teléfono y voy a ver si las pongo en pie. Es lo que pasa cuando, por la noche, te dicen que te tienes que ir pitando a otro sitio. Como tenía manzanas que había comprado para comerlas crudas y solas, las metí en la olla lenta siguiendo una receta de Melissa King, de su libro Easy.Whole.Vegan. Es fácil y está muy rica. Para un desayuno de invierno, calentita, viene que ni pintada. Y se puede congelar.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 720 ml (3 tazas) de leche de almendras sin endulzar o agua. Yo puse agua, que la leche ya se la meto luego en el bol.
  • 300 gramos (1 y 3/4 tazas) de quinua cruda o avena partida. Yo usé avena.
  • 2 manzanas picadas, preferiblemente Gala. Yo usé cuatro manzanas para que no se estropearan.
  • 80 gramos (1/2 taza) de uvas pasas o dátiles Medjoul picados. Yo usé pasas.
  • 1/2 cucharadita de sal fina
  • 1 y 1/2 cucharaditas de canela molida
  • 1/4 cucharadita de jengibre molido
  • 1/4 cucharadita de nuez moscada molida. En lugar de la canela, el jengibre y la nuez moscada, yo usé 2 cucharaditas de apple pie spice.
Avena con manzana y canela
Avena con manzana y canela

Preparación:

Mezcla todos los ingredientes en la olla de la crock pot y remueve bien. Tapa y cocina en HIGH durante 3 horas o en LOW durante 6. Lo puedes servir inmediatamente, calentito, o refrigerarlo para usarlo más tarde. Yo lo he congelado y queda perfecto. Para servir, le añado leche de soja, remuevo, lo caliento en el microondas 30 segundos, lo saco, remuevo otro poco y luego lo caliento otros 30 segundos más.

Puedes añadir mantequilla de almendras para servir, o semillas de cáñamo, pipas de calabaza o semillas de chía.

Si no tienes crock pot, lo puedes hacer al fuego también. Pon los ingredientes en una cazuela, remueve, lleva a ebullición, tapa la cazuela y baja el fuego: ponlo a fuego medio-bajo para que se mantenga un hervor suave. Remueve de vez en cuando, porque además tendrás que ver cuándo se absorbe el agua. Prueba y lo más probable es que esté listo. Si no lo estás, tendrás que añadir un pelín de agua caliente más (calienta un vaso con agua en el microondas y lo vas añadiendo). Tardará unos 15 minutos. Y ya tienes tu desayuno.

Avena partida con manzana y canela

Dátiles rellenos de queso de almendra y jalapeños

Dátiles rellenos con queso de almendra y jalapeños
Dátiles rellenos con queso de almendra y jalapeños

En el intervalo que va entre algunas entradas de este blog y otras, mi padre falleció. Lo escribo y me lo digo, pero aún no me lo creo mucho, sinceramente. Fue el 17 de diciembre, una semana justa antes de Nochebuena. A él le gustaba muchísimo la Navidad, así que el duelo me lo he pasado cantando «Las doce palabritas» (no pongo versión, porque la más conocida es la de Rocío Jurado y ella no la canta como la cantamos en casa AKA «ella la canta mal»). Y, además de cantar «Las doce palabritas», he cocinado como si no hubiera un mañana. Comida navideña, que iré poniendo aquí aunque hayan pasado las fiestas, porque al final la vida hay que celebrarla, da igual cuando sea y quién dice que hay cosas que solo se pueden comer en Navidad.

Ojo: cuando digo que la vida hay que celebrarla, es que hay que cuidarse también. Que sí, que aquí estamos dos días y uno está lloviendo, pero la calidad de tu vida también importa. Yo tiendo a descuidarme cuando me pasan cosas (porque en la vida pasan cosas y, a veces, ocurren todas a la vez, pero el resto de las que ocurrieron a la vez, que también son dos cánceres más a falta de uno, no las puedo contar). Vamos, que me he puesto hasta el culo y toca retomar las buenas costumbres para el nuevo año.

Aún no tengo físicamente The Superfun Times Vegan Holiday Cookbook, que es el último libro de Isa Chandra Moskowitz y que está agotado desde que salió a la venta. Pero alguna receta de él sí que he podido hacer. Como estos dátiles rellenos. Que están muy ricos, pero pican. Así que vosotros veréis cómo les ponéis de picante. En realidad, en vez de jalapeños, la receta usa chiles chipotles. Yo hubiera jurado que tenía una lata de chipotles, pero no sé dónde demonios la he puesto, así que usé jalapeños. Pocos, pensaba yo. Pues pica que da gusto, así que a alguna gente le va a encantar. No miro a Claudia, no. Por cierto que Claudia ha iniciado un nuevo negocio, relacionado con la cocina vegana, pero de eso hablaremos en otra ocasión. Si os pica el gusanillo, se llama Mr Broccoli.

Que además diréis: ¿y por qué solo has puesto dos dátiles para las fotos? Porque me los tenía que llevar a la comida de Nochebuena y no era plan de gastarlos todos. Por eso. Coño, que lo preguntáis tó.

Ingredientes para 36 mitades de dátiles:

  • 90 gramos (1 taza) de almendras laminadas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 120 ml (1/2 taza) de agua caliente
  • De 15 a 30 gramos (1/8 a 1/4 de taza) de chiles chipotle o jalapeños
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 18 dátiles Medjoul, sin pepitas, cortados por la mitad a lo largo
  • Guantes de látex (sí, los necesitas)
Dátiles rellenos de queso de almendras con jalapeños
Dátiles rellenos de queso de almendras con jalapeños

Preparación:

Para preparar los chiles, ponte guantes. De verdad, no los toques: vas a ver las estrellas. Y, como se te ocurra tocarte los ojos, vas a acabar en el centro de salud. Así que ponte guantes desechables para manipular los chiles: los pones encima de una tabla, les cortas el rabito, los abres por la mitad, les quitas las pepitas, que pican muchísimo, las tiras a la basura sin tocarlas, cortas los chiles un poco, los pones en un cuenco, tiras las pepitas a la basura o al fregadero, lavas la tabla de madera y luego te quitas los guantes y los tiras.

Ahora, lleva un cazo con agua a ebullición. Añade las almendras y cuece durante 30 minutos. Escúrrelas y pásalas a un robot de cocina. Añade el aceite, los chiles (sin tocarlos, recuerda), el zumo de limón, el agua caliente y la sal y bate muy bien. Si lo haces en Thermomix o MyCook, dale caña poniendo el cestillo dentro para que no te salpique las paredes y la tapa y ponlo a máxima velocidad un par de minutos. Si lo haces en un robot, ten en cuenta que te costará más trabajo. Las almendras nunca se hacen una pasta entera, así que la mezcla tendrá algo de granulosa, pero ha de ser una crema. Pasa la mezcla a un recipiente con tapa y enfría. Ahora te parece muy líquida, pero luego se espesa.

Prepara una manga pastelera con una boquilla pequeña. Coloca los dátiles en una bandeja y decora con la crema: ponla en la manga y rellena los dátiles como quieras. También puedes abrirlos en libro y rellenarlos con la ayuda de un cuchillo. Si vas a usar el plato para llevarlo a otra parte, como hago yo, pues guarda los dátiles por una parte y la crema por otra.

Dátiles rellenos de queso de almendra y jalapeños

Baked beans en olla rápida

¿Qué son las baked beans? Pues ya está: en internet, con un enlace a Directo al Paladar, solucionado. Estas no llevan salsa de tomate: creo que se parecen más a las americanas (Boston Baked Beans) y, como ya explican ahí arriba, no se hacen al horno, sino en olla. Y estas, en olla rápida. Receta de Jill Nussinov, por supuesto, la maestra de las ollas. Su Vegan Under Pressure es imprescindible, sinceramente. Esta receta es de las cosas más exquisitas que he probado jamás. Solas o con arroz o con patatas cocidas o al vapor o al horno… Una buena ensalada o verduras asadas y ya tienes un plato completito.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 2 cucharaditas de aceite de oliva
  • 2 tazas de cebolla muy picada (yo le eché una cebolleta enorme)
  • 400 gramos (2 tazas) de alubias secas, enjuagadas, puestas en remojo durante 8 horas o toda la noche y escurridas. Si son a granel, mira que no tengan piedritas ni nada
  • 2 cucharadas de mostaza en polvo (yo no le puse)
  • 2 cucharaditas de pimentón (yo, agridulce de La Vera)
  • 1 hoja de laurel
  • 470 ml (2 tazas) de caldo vegetal (yo usé este)
  • 35 gramos (1/4 de taza o 3 dátiles grandes) de dátiles Medjoul picados
  • 70 gramos (1/4 taza) de tomate concentrado
  • 3 cucharadas de melaza
  • 2 cucharadas de mostaza de Dijon
  • 1 cucharada de vinagre de sidra
  • sal

Preparación:

Calienta la olla a fuego medio o pon la olla eléctrica en modo «saltear». Añade el aceite y la cebolla picada y saltea de 3 a 5 minutos. Si ves que se pega, agrega agua a cucharadas. Remueve de vez en cuando. Añade las alubias, la mostaza seca, el pimentón y el laurel. Remueve un minutito, para que se impregnen del sabor de las especias. Añade el caldo, remueve, pon la tapadera de la olla y coloca el mango en posición 2 (HIGH o alta presión) y cuece 15 minutos. Deja que el vapor salga de manera natural (es decir, aparta la olla del fuego y no hagas nada) y, cuando se haya bajado la válvula, deja reposar la olla sin abrirla durante 10 minutos más. Luego ábrela, prueba algunas alubias y, si no están hechas aún, las pones un par de minutos más y dejas que el vapor vuelva a salir de modo natural y quitas la tapa (no las dejes 10 minutos más reposando).

Quita la hoja de laurel. Añade los dátiles, el tomate concentrado, la mostaza de Dijon, la melaza y el vinagre y remueve con cuidado. Lleva la mezcla a ebullición y deja cocer 5 minutos o pon la tapa de la olla y deja reposar 10 minutos. Ajusta de sal y sirve.

Baked beans en olla rápida

Arroz con leche de desayuno

¿Por qué no de postre? ¿Por qué un arroz con leche para desayunar? Primero, porque queda líquido. Lo hago con arroz integral en lugar de con arroz blanco. Segundo, porque no es dulce. Está un pelín muy pequeño endulzado con dátiles Medjoul, pero no es dulce como un postre. Queda líquido precisamente para añadir fruta fresca, especias y lo que queráis. Sacia y no te entra hambre a media mañana, que es mi principal problema con los desayunos: si me como una tostada con pan blanco, a la media hora quiero comer. Si me como un sándwich de pan blanco, lo mismo. Si lo como integral, a los tres cuartos de hora. Pero he descubierto que los cereales me duran mucho al lado del ordenador y, como tardo mucho en comerlos, me sacian un montón y no tengo (tanta) ansiedad. Así que aquí va mi último descubrimiento, con el que estoy muy contenta. La receta la adapté de Mivegablog.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 1 litro de leche de soja normal, sin endulzantes ni sabores ni nada
  • 4 dátiles Medjoul sin hueso y picados
  • 1 palito de canela
  • La piel de medio limón, sin la parte blanca, que esté bien lavado
  • 180 gramos de arroz integral
  • Canela en polvo para decorar

Preparación:

Bate la leche de soja con los dátiles 2 minutos a velocidad 7-10 en MyCook. Añade la canela en rama y la cáscara de limón y programa 10 minutos a 90ºC y a velocidad 2. Agrega el arroz por el bocal y programa 35 minutos a 90º C y velocidad 2. Deja reposar en la jarra 5 minutos.

Sí: queda líquido para que luego se le puedan añadir frutas frescas y frutos secos con semillas.

Retira la piel del limón y el palito de canela y guarda en tuppers. Se puede congelar perfectamente.

Arroz con leche de desayuno

Salsa de tomate al vino blanco

¿Os acordáis de que hace poco dije que estaba de curry y de comida mexicana, americana e hindú hasta el moño? Que sí, que está muy rica, pero una echa de menos ese sofrito de madre de ajo, tomate, cebolla y pimiento, que yo no he replicado por no comprar pimiento, con lo fácil que sería echárselo a una fabada con chorizo. Que no será porque no tengo yo recetas de chorizo. Porque a mí el chorizo me gusta más que el jamón. Y yo he comido jamón toda mi vida: del blanco y, desde hace muchos años, del ibérico. Desde hace unos meses, tengo a un montón de italianos (son italianos todos ellos, no me preguntéis por qué) dándome la coña a base de mensajes privados en la página del Facebook. Me mandan fotos de parrilladas. Y yo adoro la gastronomía italiana, pero perdonen ustedes: soy de Extremadura. Y me costó mucho ver un cerdo y dejar de ver jamón. Que era lo que yo veía cuando veía un cerdo: jamón y paletillas. Como mi vida ha estado repleta (repletísima) de platos con carne y con pescado y muy poco repleta en esta vida de verduras, el paladar me está cambiando. Pero sigo echando de menos muchos sabores. Que no se los daba la carne, que se los daba el guiso. Ya.

Así que cogí el 1080 recetas de cocina, que es el libro con el que media España se ha metido en los fogones (gracias, Simone Ortega) y me puse a copietear recetas y a tunearlas, porque el libro se escribió antes de que llegaran los 80 (de hecho, habían comenzado los 70 y yo no había nacido siquiera) y es un pelín hipercalórico. Y además las recetas vienen en tazas y gramos todo a la vez. Yo, que soy así de inútil en la cocina, aunque no lo parezca porque tengo un blog y todo, comencé por una receta hipermegafácil y la adapté para MyCook. Y sale una salsa de tomate bien rica.

Ingredientes:

  • 1 kilo de tomates de pera
  • 60 ml de aceite de oliva (nunca lo pongo, pero se sobreentiende siempre que es virgen extra y ningún otro)
  • 1 puerro
  • 50 mililitros de vino blanco seco
  • 1 diente de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • Perejil fresco picado al gusto (sin pasarse, obviamente, que no queremos una salsa verde)
  • 2 dátiles Medjoul
  • Sal. Yo puse 2 cucharaditas, pero esto va en gustos.

Preparación:

Calienta el aceite 1 minuto a velocidad 1 y a 120º C. Añade el ajo y el puerro cortado en cuatro trozos y bien limpio y sofríe durante 5 minutos a velocidad 1 y a 100ºC. Agrega los tomates, lavados y picados en cuartos, el vino, el laurel, el dátil sin el hueso, el perejil y la sal. Ponlo 20 minutos a velocidad 1 y a 100ºC. Ahora puedes poner el cestillo invertido encima de la tapa y darle al Turbo para triturarlo, pero yo siempre espero que se enfríe y trituro, que total no tengo prisa. O lo saco de la MyCook y trituro con una batidora de inmersión. Que sí, que la MyCook tritura en caliente con la velocidad Turbo pero yo tardo menos y veo mejor el resultado si el vaso es transparente.

Y ya está. Más fácil imposible.

Si no tienes MyCook, esto es una salsa de tomate sin más. Se pone en una cacerola el aceite a calentar. Se añade el ajo picado con el puerro.  Luego, agrega los tomates triturados o picados muy finos, el laurel, los dátiles (picados y previamente remojados en agua caliente) y deja cocer 40 minutos parcialmente tapado. Añade el perejil cuando falten dos o tres minutos para finalizar y luego espera a que se enfríe o tritura con una batidora de inmersión. Si tienes una de vaso, tienes que esperar a que se enfríe porque, si no, te quemas. Sí, puedes quitar el bocal y poner un paño encima en caliente, pero para qué te quieres arriesgar.

 

Salsa de tomate al vino blanco

Batido de ciruelas

La ciruela es de esas frutas que yo descubrí tarde. Como el resto. Mirad qué color tiene esta maravilla, que también hice siguiendo las indicaciones de The Vegetarian Flavor Bible. De todos los batidos que he puesto, es mi favorito con diferencia.

Las primeras ciruelas que recuerdo haber comido las trajo hace unos años, pocos, la novia de mi hermano mayor, de su huerto. Del huerto de su padre, al que llamamos todos «señor Luis». Al señor Luis, que tiene 80 y tantos, el rey le dio una medalla porque es voluntario del Banco de Alimentos. Y allí estaba ese hombre, que lo que ha hecho en su vida ha sido trabajar y comprar mucha comida de lata por si hay una guerra, más perdido que el barco del arroz. Desde que se jubiló, cultiva. Así que nos da calabacines, berenjenas, limones, tomates… y ciruelas. Estas no son suyas, pero siempre que como ciruelas, me acuerdo del señor Luis. Que, por cierto, es bajito pero bien guapo y una buena persona, en el buen sentido de la palabra bueno.

Ingredientes para 2 raciones proteicas:

  • 6 ciruelas grandes
  • 2 naranjas
  • Un trozo de jengibre pelado
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 2 dátiles
  • 225 ml de leche de coco de tetra brik y no de lata
  • 25 gramos de proteína de arroz (opcional)

Preparación:

Lava las ciruelas, pícalas, quítales el hueso y échalas a la batidora. Pela las naranjas (yo a una de ellas le dejo algo del albedo, que es la parte blanca y la otra la pelo a lo vivo -es decir, sin que quede parte blanca pegada a la carne-). Agrega el trozo de jengibre, la canela, los dátiles deshuesados y picados, la leche de coco y la proteína de arroz. Bate hasta que esté cremoso, enfría y ya lo puedes beber. También se puede congelar.

Batido de ciruelas

Batido de pastel de manzana

Con la fruta me pasa como con los pimientos. Ojalá me gustaran. Lo he intentado de todas las maneras, ojo. Compro fruta de muchas clases. Y siempre tengo algo mejor que hacer que comerla, salvo que sean picotas del Jerte. Así que se me estropea. Y luego me da mucha rabia por ser tan poco disciplinada. El problema es que yo tengo una máxima: si no te gusta, no te lo comas. Y con la fruta, incluso con la que me gusta (naranjas, kiwis, todo lo que esté ácido de llorar y te pique en la lengua), no puedo.

Hasta ahora. Los batidos me los bebo con todo el gusto del mundo. Y me encantan. Les pongo hasta plátano, que era una fruta que, nada más olerla me entraban unas irrefrenables ganas de vomitar. Mi compañero Antonio, que se sienta en la mesa de detrás de la mía, come muchos plátanos y yo acabo levantándome hasta que termina. A mí me llegan a decir, a los 40, que yo iba a comprar plátanos y no me lo creo.

Hay quien odia los batidos. Pero porque le gusta la fruta. Suertudos, ellos. Yo voy a poner muchas recetas de batidos: primero, porque en verano me alimento de gazpacho, gazpacho de cerezas, salmorejo de picotas y ensaladas de bolsa. Y porque he descubierto que, si me tomo un megabatido a media mañana, no asalto la máquina de guarrerías varias que tenemos en el trabajo, que no es una sola, sino que hay dos. Y dos de refrescos. Y dos de cafés. Así que a mí me viene muy bien este invento de los batidos. Ahora como fruta que probaba una vez al año. Todos los días. Eso me gusta.

Este batido es mío del todo, así que no hay crédito que otorgarle a nadie… salvo a todas esas personas que le echan de todo a los batidos y entonces tú piensas: esto tiene que quedar bien. Si voy a usar manzanas y nueces, pues también especias, ¿no? Realmente, utilicé una mezcla de especias para pastel de calabaza, que tiene canela, jengibre, ajos y nuez moscada. Y queda riquísimo y con una textura peculiar, medio granulosa. Si lo queréis súper cremoso, batidlo más o añadid las nueces en polvo, que también quedará pelín granuloso pero menos. O haced una mantequilla de nueces (batiendo mucho: yo siempre tengo miedo de que el motor se me funda, aunque vaya parando de tanto en cuanto, así que bato menos de lo que tengo que batir y queda granuloso igual, pero lo mismo vosotros sois más arriesgados)..

Ingredientes para 4 raciones:

  • 3 manzanas. Yo usé de la variedad Ambrosía.
  • 2 cucharaditas de jengibre fresco rallado
  • 230 ml de leche de almendras sin azúcares añadidos
  • 1/2 cucharadita de mezcla de especias para pastel de calabaza (o una mezcla casera de canela, jengibre en polvo, clavos de olor molidos y nuez moscada)
  • 1 dátil Medjoul deshuesado
  • 60 gramos de nueces
  • 50 ml de zumo de limón
  • 50 gramos de proteína de arroz

Preparación:

Se bate todo hasta que tenga textura de batido. Yo lo hice en la MyCook, primero 40 segundos a velocidad progresiva 7-10. Luego, 30 segundos más a velocidad 10, después de haber raspado las paredes para integrarlo todo.

Tened en cuenta que la potencia de la máquina calienta el batido, así que si lo hacéis para tomarlo ya mismo, pues añadid cuatro o cinco cubitos de hielo mientras batís, pero tampoco batáis mucho, porque se calienta igual…

Sabe a pastel. Y la canela es afrodísiaca. Eso dicen.

Batido de pastel de manzana

Batido proteico de aguacate y mango

He hecho un smoothie por primera vez en mi vida. Y con proteína en polvo, además. ¿Por qué? Por tres razones. La más importante, que la proteína en polvo me iba a caducar y la tengo que gastar antes de que pasen diez meses más (que en esto yo soy como mi amiga Lourdes: si no está verde, cómetelo). La segunda es porque tengo una nueva pauta dietética, acorde con mi actividad deportiva y que además me obliga a hacer más deporte y, como a mí me da el siroco de ansiedad a media mañana (sobre la una o así, cuando más tralla de trabajo tengo y no puedo parar a comer -añado: tenemos unos horarios matadores e infumables en España. Deberíamos comer a la una como tarde. He dicho). Y la tercera es porque yo, lo de la verdura, lo llevo bien. Pero lo de la fruta no. Lo he intentado de mil maneras, pero al final la manzana se me queda chuchurría en el frutero… la manzana, los kiwis, los melocotones… Salvo las picotas del Jerte cuando es temporada y salvo las naranjas de mesa de las Huertas del Abrilongo. Y al final me dije: pues si tienes que tomar proteína a media mañana, la fruta te cuesta y los batidos no, dale a los batidos. Que total, las vitaminas y todo van a estar ahí porque yo bato y no hago zumo. Y que será mejor comerla batida, que no me cuesta, que pasar semanas sin probarla. Digo yo.

La receta está tomada, con variaciones variadas, de Protein Ninja de Terry Hope Romero, que es la primera persona de la tierra que me ha hecho comprar plátanos. Yo odio los plátanos. Como odio los pimientos. Con todo mi ser. Y sí: el batido sabe a plátano. Pero sabe a más cosas y así no me molesta. Porque yo antes era de las de «si no te gusta, no te lo comas» y ahora soy de las de «si no te gusta, prueba a ver si disfrazándolo…». La razón es que quiero ampliar mi catálogo de frutas y verduras, que es algo exiguo. Y lo sé.

Ojo. Lo de la proteína en polvo es porque yo la tengo que tomar (no en polvo, proteína , digo) y me resulta más fácil meter una ración en el batido, llevarme palitos de zanahoria y darle al hummus y comer algo de hidratos, porque dura más. Porque el batido lo bebo despacio. Pero se la podéis quitar sin problema.

Ingredientes para 3 raciones:

  • 450 gramos de mango pelado
  • 1 plátano
  • 1 aguacate pequeño, pelado y sin el hueso
  • 240 gramos de leche de almendras sin endulzar (o la leche que prefiráis. La receta original dice leche de coco de las que vienen en tetra brik… pero yo me equivoqué de tetra brik y ahí está la leche de coco, descansando en una de las baldas de mi despensa y sin abrir).
  • 38 gramos de proteína de arroz integral (de esto podéis pasar, obviamente)
  • 2 dátiles Medjoul deshuesados
  • 1 y 1/2 cucharaditas de extracto de vainilla

Preparación:

Esto es tan sumamente fácil como meter todos los ingredientes en una batidora potente (con el líquido primero, para que ayude a batir) y batir menos de un minuto o hasta que esté cremoso. Yo lo he hecho en la MyCook y lo he puesto 40 segundos a velocidad progresiva 7-10 y luego he removido (algún trozo de mango se dispara hacia la tapadera) y lo he puesto 10 segundos más a velocidad 10.

Tened en cuenta que, si lo queréis tomar enseguida, las cuchillas de la batidora calientan el batido, así que podéis echar, cuando batáis, algunos cubitos de hielo.

Se puede congelar. Cuando está frío, se espesa mucho, así que si lo congeláis para llevarlo al trabajo, como hago yo, luego lo podéis meter en una botella y rebajarlo un poco con agua.

Batido proteico de aguacate y mango

Salsa de tomate MyCook

La salsa de tomate casera es lo mejor de la humanidad. La de bote no sabemos ni cuánta azúcar ni cuánta sal. Bueno, sí lo sabemos, porque lo pone en la etiqueta, pero generalmente ni lo leemos ni nada. Como compré la MyCook un día que me dio un siroco (bueno, un día que quería celebrar y que estaba harta de sacar todos los cacharros de la cocina en mi cocina exigua y mal acondicionada. Era perfecta cuando no cocinaba) estoy haciendo pruebas. Las primeras solo han consistido en usarla como batidora. Y escogí una receta del libro de salsa de tomate, pero reduje la cantidad de aceite, porque 100 gramos a mí me parecen una bestialidad. Luego he hecho también una salsa de tomate con soja texturizada. De sabor está exquisita, pero se me ha quemado la base (un poquito nada más), así que tengo que ajustar los tiempos y ya la colgaré. Creo que puse la cebolla demasiado tiempo y la zanahoria la tendría que haber cortado en trozos algo más pequeños.

Ingredientes para 5 raciones:

  • 750 gramos de tomate lavado y picado en trozos grandes
  • 100 gramos de puerro lavado
  • 50 gramos de zanahoria pelada y cortada en trozos grandes
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 vaso dosificador de perejil fresco
  • 1 hoja de laurel
  • 3 cucharaditas de sal
  • 4 cucharaditas de azúcar
  • 60 gramos de aceite de oliva

Preparación:

Calienta el aceite 1:30 minutos a 120º y velocidad 1.

Agrega el ajo, el puerro y la zanahoria. Ponlo 5 minutos a 120ºC y velocidad 1. No te vayas de la cocina. Como tiene que cortar, la jarra se mueve y, si la zanahoria está muy grande o es muy dura, el movimiento del vaso desplaza la MyCook. Échale un ojo de vez en cuando: no es como la crock pot que la puedes dejar sola en todo momento.

Pica el perejil mientras tanto. Ahora, añade el tomate, el laurel, la sal, el azúcar y el perejil. Programa 20 minutos a 120º y velocidad 1.

Ya está lista. Queda granulosa, así que si la quieres más suave o triturada completamente dale unos golpes de turbo.

Esto tiene muy buena pinta y no tengo la MyCook. ¿Qué hago?

Pues no te preocupes, porque esto es una salsa de tomate corriente y moliente. Coge una cazuela, ponla a fuego medio con el aceite. Calienta el aceite, añade los ajos picados, el puerro picado y la zanahoria picada. Déjalo sofreír de 5 a 7 minutos, hasta que el puerro esté más o menos blandito.

Agrega el tomate picado a cubitos (tú decides si quitarle o no la piel: si le quieres quitar la piel, escáldalos 1 minuto en agua hirviendo después de haberles hecho en la base un corte en forma de cruz -la base es el lado opuesto a donde tiene el pedúnculo-), la sal, la hoja de laurel, el azúcar y el perejil.

Sube el fuego un poco hasta que haga chup chup, tápalo porque esto salta que no veas, ponlo ahora a fuego bajo sin que deje de hacer chup chup, pero con menos fuerza, porque queremos que se haga a fuego lento y déjalo 10 minutos.

Luego, quita la tapa, cuece 20 minutos más a fuego o 30 (irás viendo cómo de espeso te gusta y si está hecho o no por el maravilloso método de meter una cucharita, soplar para no quemarse y probar).

Queda granulosa, claro está. Ahora déjala enfriar un poco y pásala por la batidora si te gusta más triturada.

Salsa de tomate MyCook