Chorizo para cocido

Chorizo al corte

El fin de semana que llega la cesta de Las Huertas del Abrilongo, que vienen una vez cada quince días, toca encerrarse en la cocina. La mitad de las veces acabo creando recetas que luego no cuelgo en el blog o copiando recetas de los libros que tengo, cocinándolas y terminando con ataques de ansiedad porque son las once de la noche, no hay luz para hacer una mísera foto, estoy agotada del todo, hay cacharros en el fregadero como para poner dos lavavajillas y meto la comida en tuppers y me digo: otra vez será. Voy a procurar tomarlo todo con más calma y más alegría, porque lo cierto es que, con lo que pago al año por el servidor, yo debería actualizar el blog bastante más. Aunque no hubiera comida de por medio. Y ojo, que estoy muy contenta con Dinahosting.

Soy muy estacional comiendo. Muchísimo. Las verduras crudas, en invierno, me cuestan lo mismo que las cocinadas en verano: me alimentaría (y lo hago) a base de puré de calabacín y pinchitos de soja texturizada (que dan gases, así que no los como tan a menudo como me gustaría).

Además, he dejado de fumar. Hace casi un mes.

Y he comido lo más grande.

Y he engordado lo más grande.

Pero he dejado de fumar.

Y me acuerdo del tabaco, pero menos de lo que yo pensaba. Muchísimo menos. A veces, cuando acabo de grabar una entrevista o cuando termino de ducharme. Pero me acuerdo de que no fumo casi al instante y no tengo ansiedad. La tuve toda durante algo más de quince días, que viví a base de arroz frito, fideos fritos, roscón, turrón de almendras, más roscón, más arroz frito y pan, tartas, pasteles de chocolate y no sé cuántas cosas más y sin ver casi una verdura.

Luego me pesé y «oh, Dios mío, qué cantidad tan obscena de kilos». «Y qué te esperabas».

Como lo que me esperaba era volver a comenzar a seguir mi pauta dietética por enésima vez y regresar al deporte tras más de dos meses sin ir (por el brote de colitis ulcerosa y porque me quitaron la segunda muela del juicio que me tenían que quitar), me puse a remojar garbanzos y me dije: «prepara chorizo», que así haces cocido y te lo cenas.

Sí, ceno legumbres.

Chorizo de seitán entero
Chorizo de seitán en un bloque

Podía haber hecho uno de los chorizos que tengo aquí ya (este o este), pero me había propuesto actualizar el blog. Así que encendí la Cook Expert e hice seitán.

Es la primera vez que hablo de la Cook Expert, a la que yo nombro en femenino, pero ya haré un mensaje más grande sobre ella, que la tengo machacada. No la iba a comprar: iba a ser para un regalo, pero al final me la quedé. Y estoy más que contenta (aunque le vea algún inconveniente, como que los botones deberían ser de rueda, para que el proceso fuera más rápido).

Si tenéis Thermomix o MyCook, los principios y las velocidades son casi los mismos, porque todos estos robots funcionan de la misma manera, así que no es complicado adaptar las recetas.

Ingredientes para un seitán de unos 450 gramos:

  • 150 gramos (1 taza) de gluten
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • 15 gramos (3 cucharadas) de levadura nutricional
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de orégano
  • 1 cucharada de pimentón dulce de La Vera
  • 65 ml (1/4 taza) de salsa de soja
  • 115 ml (1/2 taza) de caldo vegetal
  • 2 cucharadas de tomate concentrado
  • 2 cucharadas de aceite de oliva

Preparación:

Pon en el bol los ingredientes secos: el gluten, el ajo en polvo, la levadura nutricional, el comino, el orégano y el pimentón y remueve pulsando 5 segundos a velocidad 5 en modo Experto.

Luego añade los ingredientes líquidos: el caldo, la salsa de soja y el tomate concentrado. Pulsa Amasado y pon el programa Pan / Brioche. A mitad de programa, suena el pitido. Raspa las paredes con una espátula para que todo se integre bien y vuelve a pulsar Auto para que el programa continúe. Se hará una bola. Sácala a un bol y amasa un poco con la mano para unirla bien (por si queda masa debajo de las cuchillas, porque es una masa más bien húmeda).

Lava el bol. Yo lleno de agua hasta la señal del vapor, pongo un poco de detergente y pulso el programa Aclarado. Luego enjuago bien.

Haz un rollito grueso con la masa y envuélvela bien, pero que quede un poco holgada, en papel de aluminio.

Rellena el bol hasta la marca de agua del vapor. Pon el cestillo y, encima del cestillo, el seitán envuelto. Programa 45 minutos en la función Vapor y luego deja reposar hasta que se enfríe, dentro del papel para que no se reseque.

Para utilizarlo, yo lo corto en trozos y lo frío en un poco de aceite de oliva para que quede más crujiente.

No tengo Cook Expert:

El proceso es el mismo exactamente. Mezclas, por un lado, los ingredientes líquidos (el caldo, la salsa de soja, el aceite de oliva y el tomate concentrado).

Mezclas, por el otro, los ingredientes secos (gluten, ajo en polvo, levadura nutricional, comino, orégano y pimentón) en un bol grandecito. Haces un volcán y añades los ingredientes líquidos.

Mezclas con una cuchara de madera (yo ya no tengo utensilios de madera: solo de silicona, por las bacterias) y amasas durante 3 minutos. Dejas reposar 5 minutos, amasas otra vez un poquito más (un minuto o así) y envuelves en papel de aluminio. Cueces al vapor 45 minutos y dejas enfriar sin desenvolverlo.

Chorizo para cocido

Salchichas a las hierbas

Posiblemente, este sea el seitán más parecido a unas salchichas reales que he encontrado. Kathy Hester lo llama «salchichas andouille veganas», pero las andouille son ahumadas y muy especiadas, así que yo las he llamado «salchichas a las hierbas». En realidad, en la foto no veréis salchichas porque a mí me quedan con forma de caca. Sigo sin saber cómo lo hace la gente con una masa que no coge forma, porque el gluten no es moldeable. O lo mismo es que sus masas son más líquidas que las mías o usan manga pastelera (lo intenté: sin resultado) o yo qué sé. Pero yo hago seitán, lo corto en cuadraditos regulares y listo. Si sois más duchos que yo, dadme un truquito en los comentarios.

Salchichas a las hierbas
Salchichas a las hierbas

Veréis en las dos recetas que saldrán publicadas  que el seitán es el mismo. Lo hice en la MyCook. Se puede hacer a mano, obviamente. Solo se trata de amasar y de poner al vapor.

Ingredientes:

  • 360 ml (1 taza y 1/2) de agua
  • 185 gramos (1 taza y media) de gluten
  • 25 gramos (1/4 taza) de levadura nutricional
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de mejorana seca
  • 1 cucharadita de cebolla en polvo
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • 1/8 cucharadita de cayena en polvo (la receta original pone 1 cucharadita, pero a mi colitis ulcerosa eso le parece excesivo)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de pimienta de Jamaica molida
  • 1/8 cucharadita de pimienta negra (la receta original pone 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida. Ojo: la pimienta recién molida abulta mucho más que la que venden ya molida. Si la tenéis ya molida, no pongáis 1/2 cucharadita, sino 1/4).
Salchichas a las hierbas
Salchichas a las hierbas

Preparación:

Pon el gluten, la levadura nutricional, el tomillo, la mejorana, el ajo y la cebolla en polvo, la sal, la cayena, la pimienta de Jamaica y la pimienta negra en el vaso de la MyCook. Remueve 5 segundos a velocidad 5. Agrega el agua y pulsa el botón de Amasado durante 1 minuto. La masa se pega al vaso, así que intégrala con una espátula y las manos y luego programa 30 segundos con el botón de Amasado. Saca del vaso y amasa y estira un poco con las manos, unos segundos.

Deja reposar un ratito. Mientras, lava el vaso de la MyCook y llénalo con un litro de agua. Pon el cestillo encima y, si ves que el agua sobresale, tira una poca porque no queremos que el seitán toque el agua: se trata de hacerlo al vapor. Pon la masa en el cestillo y programa 45 minutos a 120ºC y velocidad 3. Lo puedes envolver antes en papel de aluminio o una gasa para que te sea más fácil desmoldar porque a veces se pega (sobre todo si lo dejas enfriar en el mismo vaso y sin tapar, que entonces no es solo que se pegue: es que se seca, así que ten cuidado con eso).

Si quieres hacer salchichas y te salen monas y no como a mí, haz 8 salchichas, dividiendo la masa en 8 partes iguales y prepara la bandeja del vapor. Llena la jarra de agua. Envuelve las salchichas por separado en gasa o papel de aluminio y programa el mismo tiempo: 45 minutos a 120º C y velocidad 3.

También lo puedes hacer en la Instant Pot, envolviendo las salchichas. Pon la rejilla y añade 360 ml de agua. Envuelve las salchichas en papel de horno, una por una, y luego en papel de aluminio todas juntas. Pon el paquete encima de la rejilla, tapa la olla y programa 35 minutos en HIGH. Deja que el vapor salga de forma natural.

Salchichas a las hierbas

Nuggets asiáticos de garbanzos y tempeh

Nuggets asiáticos
Nuggets asiáticos

Escribo esto el día del cumpleaños de Jandro. Su hija mayor siempre me recuerda las fechas importantes: todos los días 1 de cada mes me dice: tres, cuatro, cinco… los que han pasado desde que murió. Cuando se acercaba su cumpleaños, lo mismo. Conocí a Jandro casi un lustro antes de que ella naciera y jamás se me olvidó el 29 de marzo: le he llamado hasta a Rumanía para felicitarle.

Su hijo pequeño se ha hecho vegetariano. Ahora me manda fotos de sándwiches vegetales con atún entre los ingredientes: Bienvenido a mi mundo, le digo. Le ha dado por cocinar y come legumbres todos los días. Tiene 14 años. Espero que haga estos nuggets y me lo cuente después. La receta es de The Complete Guide to Even More Vegan Food Substitutions.

Nuggets de tempeh y garbanzos
Nuggets de tempeh y garbanzos

Ingredientes para 25 nuggets:

  • 330 gramos de garbanzos cocidos
  • 500 gramos de tempeh
  • 80 gramos de cebolla roja muy picada
  • 60 gramos de tahini
  • 3 cucharadas de zumo de limón
  • 3 cucharadas de vinagre de arroz
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo tostado
  • 2 cucharadas de aceite de oliva o de girasol o de pepitas de uva
  • 2 cucharadas de miso blanco (yo uso siempre el que tengo abierto y era oscuro, que es más fuerte, pero queda riquísimo igual)
  • 2 cucharadas de salsa de soja o de tamari
  • 2 cucharaditas de sirope de agave
  • 8 dientes de ajo muy picados
  • 4 cucharadas de gluten de trigo
  • 4 cucharadas de harina integral
  • Aceite de oliva para pincelar los nuggets

Preparación:

Machaca los garbanzos en un bol. Desmenuza el tempeh en el mismo bol (ponedlo en un robot de cocina y lo haréis en un pispás). Añade la cebolla, el tahini, el zumo de limón, el vinagre de arroz, el aceite de sésamo y el de oliva, el miso, la salsa de soja, el sirope de agave y los ajos y mezcla muy bien con una cuchara de madera.

Ahora, espolvorea el gluten de trigo y la harina por encima y remueve otra vez para mezclar bien. Amasa con las manos para integrarlo todo, porque el tahini y el miso son espesos y quieres que todo sepa por igual.

Prepara una fuente (yo necesité dos) con papel de hornear. Coge dos cucharadas apretaditas de masa, dales forma de nugget (yo les di forma rectangular, que a saber cómo es la forma de los nuggets, si cada uno es de su padre y de su madre) y ponlos en la bandeja. Salen 25. Tapa con papel film y deja enfriar al menos tres horas o toda la noche. Así se ponen más compactos.

Precalienta el horno a 180º C.

Pincela los nuggets con aceite de oliva y hornéalos durante 15 minutos. Dales la vuelta (yo uso para ello dos espátulas finas de madera y lo hago rápido) y hornea otros 10 minutos más. Ya los puedes servir.

Lo que hay en el centro de la foto es salsa barbacoa de la marca MaryLee, que también la compro en Vegan Place. Sí, la salsa barbacoa tiene azúcar por un tubo: o jarabe, o sirope o lo que sea. Pero yo uso un pelín. Si no queréis azúcar, podéis hacerla con dátiles de forma casera: yo la tengo pendiente, pero algún día la haré.

Nuggets asiáticos de garbanzos y tempeh

Seitán al adobo de pollo

Seitán. Yo no podría vivir sin seitán y sin tofu y sin soja texturizada y sin tempeh, aunque los consumo poco. De verdad. Cuando se me acaba el seitán, lo mismo estoy tres meses o cuatro sin hacerlo. Me pasa igual con el resto de los ingredientes que he mencionado. Yo, las proteínas, las cojo de las legumbres sobre todas las cosas. Pero me dije que tengo que ponerme las pilas con la variedad de mi dieta y el mismo día que hice el seitán en MyCook, gracias a las indicaciones de Claudia y, teniendo en cuenta que me habían sobrado caldo vegetal casero y tomate concentrado, me dije: vamos a hacer otro. Pero más grande. Porque así congelas en porciones y lo tienes listo para picarlo, hacer ropa vieja de nuevo o lo que quieras.

Ingredientes para 4 raciones de las mías, poco más o menos:

  • 300 gramos (2 tazas) de gluten
  • De 4 a 6 dientes de ajo muy picados
  • 230 ml (1 taza) de caldo vegetal (mejor casero)
  • 100 ml de salsa de soja
  • 45 gramos de tomate concentrado
  • 60 gramos de levadura nutricional
  • 2 cucharadas de sazonador de pollo

Preparación:

En MyCook es tan simple como poner el gluten, la levadura, el sazonador de pollo y el ajo durante 5 segundos a velocidad 5 para que se mezclen bien y luego añadir el resto de los ingredientes (es decir, el caldo, la soja y el tomate concentrado). Como es más cantidad de gluten y de seitán, lo puse 2 minutos en velocidad Amasado y luego saqué la bola, raspando las paredes y dejándola sobre una tabla de madera para integrar la masa que se queda en el vaso de la MyCook, que es muy poca pero no me gusta desperdiciarla. Sacas el cesto de vapor grande, lavas el vaso, colocas el vaso con 2 litros de agua, colocas el cesto de vapor grande, cortas el seitán en dos trozos, lo pones encima del cesto y programas 45 minutos a 120º C y velocidad 3. Déjalo enfriar en el mismo cesto y ya está listo. En el frigorífico dura 3 o 4 días y en el congelador, dura meses, así que yo lo divido y lo meto en bolsas de congelación.

No tengo MyCook:

En un bol juntas los ingredientes sólidos: gluten, levadura y sazonador de pollo y remueves con una cuchara de madera. Luego añades los ingredientes húmedos: el ajo picado, el caldo, la salsa de soja y el tomate concentrado. Remueves y amasas después con las manos durante unos 3 minutos. Si quieres, puedes dejarlo reposar 10 minutos y volverlo a amasar para que el gluten se desarrolle. Pero no hace falta. Coges tu cocedor de vapor y lo llenas de agua y cueces el seitán al vapor durante 45 minutos, en dos trozos, para que se haga bien. Luego lo dejas enfriar y ya está listo. En el frigorífico dura 3 o 4 días y en el congelador, dura meses, así que yo lo divido y lo meto en bolsas de congelación.

Seitán al adobo de pollo

Hamburguesa barbacoa

Una vez que el verano ha acabado y hay nuevas responsabilidades profesionales (sigo en el mismo sitio, pero con más trabajo), a mí lo de meterme en la cocina todos los días, no se me da. Porque no me da tiempo. Si no tengo comida hecha, las cenas me las apaño malamente: es decir, una tostada con hummus y, si tengo, verduras. Y, si no tengo, pues no pasa nada. Pero, como he comenzado a hacer deporte y he cambiado hábitos y tengo dos congeladores, ahora me organizo mejor: legumbres cocidas para un apaño, verduras en sus tuppers, bolsas de verduras congeladas por si acaso… y hamburguesas. Hamburguesas barbacoa.

En España, si pensamos en pizza, pensamos en tomate y orégano. En América, deben de pensar en cantidades ingentes de carne picada y salsa barbacoa, que es a lo que sabe esta hamburguesa, a pesar de que no lleva salsa barbacoa. En realidad, se llama «pizza burger» y está sacada de The Best Veggie Burgers on the Planet de Joni Marie Newman, con alguna modificación mínima, porque la masa queda muy líquida y la hamburguesa tarda en hacerse. Para prepararla, hay que hacer una crema agria de anacardos, que te da para 24 hamburguesas, así que yo hice la mitad y la otra mitad de la crema la guardé en papel film para otra vez. Son potentes. Es decir, tienen un sabor fuerte. No son aptas para comerlas solas sin nada más, que es como yo me como las hamburguesas. O quizá soy yo, que me está cambiando el paladar y, donde antes veía un turrón de chocolate riquísimo, ahora veo cacao malo y azúcar y, donde antes echaba un pelín más de sal o dos, ahora todo lo noto salado. Dicen que a la vejez el paladar cambia. No puede ser, que acabo de cumplir 40: cerebro, cuerpo, esperaos un poco más.

Ingredientes para 6 hamburguesas:

  • 100 gramos (1 taza) de soja texturizada fina
  • 1 cucharada de pimentón dulce de La Vera. O agridulce. Si os gustan las úlceras, usad picante, pero lleva pimienta y chile en polvo, vosotros veréis.
  • 1 cucharada de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de semillas de anís enteras
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharadita de albahaca seca
  • 1/8 cucharadita de copos de chile
  • 1/8 de cucharadita de pimienta negra
  • 2 cucharadas de humo líquido
  • 2 cucharadas (30 ml) de aceite de oliva + 60 ml (1/4 taza) más de aceite
  • 235 ml (1 taza) de agua
  • 210 gramos de gluten (1 taza y 1/2)
  • 1 lata de 170 gramos de tomate concentrado
  • 85 gramos (1/3 taza) de crema agria de anacardos

Para la crema de anacardos:

  • 200 gramos de tofu firme, prensado y escurrido
  • 30 gramos (1/4 de taza) de anacardos crudos, hechos polvo en un molinillo
  • 1 cucharada de vinagre de arroz
  • 1 cucharada de zumo de limón o de lima
  • 1 cucharada de shiro miso (miso blanco)
  • 1 cucharada de aceite de oliva

Preparación:

Yo hice primero la crema de anacardos. Pon todos los ingredientes en un robot de cocina o en una batidora potente: pon los líquidos abajo para que las cuchillas puedan moverse bien, porque la masa es densa y dura. Yo lo hice en el robot, porque lo intenté antes con una batidora normal de vaso y ni modo: el robot sí funciona, pero la batidora sufre un poco. Y no queremos que nuestros electrodomésticos sufran. Hay que batir hasta que esté muy cremosa. Luego, resérvala. Dura una semana en el frigorífico.

En un cacito, lleva el agua a ebullición. Mientras tanto, pon la soja en un bol, junto con la pimienta, el pimentón, el anís, la sal, el azúcar, los copos de chile, la albahaca seca y el ajo en polvo. Mezcla todo bien. Una vez hierva el agua, échala en el bol, da unas vueltas con una cuchara de madera, agrega 2 cucharadas de aceite de oliva y el humo líquido, remueve de nuevo, tapa el bol con un plato y deja reposar unos 10 minutos. Quita el plato y deja enfriar.

Cuando esté manejable, más bien frío, agrega el gluten, el tomate concentrado, el resto del aceite de oliva (los 60 mililitros) y la crema agria. Remueve con una cuchara de madera y luego amasa con tus manos. Deja enfriar del todo para que el gluten se desarrolle. Forma 6 hamburguesas (salen de 150 gramos cada una, bien gorditas).

Ahora puedes hacerlas de varias maneras. Yo tengo una parrilla eléctrica que tiene cuatro posiciones (la 4 es la más alta) y, después de mucho probar, descubrí que quedan perfectas teniéndolas 20 minutos al 3. En teoría, estarán listas, según Newman, con 5 minutos por cada lado a fuego medio-alto en una sartén con un pelín de aceite. A mí así me parece que el gluten queda crudo y que debe quedar más compacto. Pero esto va en gustos personales, porque a mí todo me gusta más bien duro. También se pueden hacer al horno, en una bandeja forrada con papel de hornear, durante 15 minutos a 180º C. Dales la vuelta al finalizar los 15 minutos y luego, ponlas otros 15 minutos más. Eso sí: se endurecen cuando se enfrían, porque se siguen cocinando un pelín. Yo, ya os digo, las hice a la parrilla. Pero estoy pensando que estas parrillas son muy buenas para hacer una tanda de verduras en nada de tiempo, pero no me quedo contenta con las hamburguesas, me parece que quedan siempre mejor en sartén o al horno.

Yo las aderezaría con verduras, porque ya os digo que estas hamburguesas barbacoa son fuertes de sabor. Vamos, que yo las metería en un pan con mucho tomate a rodajas y mucho verde por el medio. Y sin salsa, porque como llevan una cantidad buena de aceite, están jugosas y sueltan su grasilla.

Hamburguesa barbacoa

Seitán en MyCook (y sin ella)

Y entonces, llegó Claudia y me cambió la vida seitanera para siempre. Claudia es que siempre llega y de pronto, dices: esto por qué no se me ha ocurrido. Es decir, por qué no se me ha ocurrido que la MyCook cuece al vapor. Por ejemplo. O que amasa. Digo. Porque yo, si la receta no pone «para MyCook», es que no la uso. Así que el 90 por ciento de las veces, la utilizo para hacer salsa de tomate (que, por cierto, es la mejor salsa del mundo y la he actualizado para eliminar algo de sal y toda el azúcar, porque para qué vamos a usar azúcar habiendo dátiles Medjoul en esta vida). Pues eso: que llegó y comenzó a colaborar con MyCook Recetas, cosa que ya sabréis si estáis suscritos al blog, porque he mandado un correo contándolo, y colgó esta receta de seitán. Y entonces yo me dije: voy a hacerla. Y la hice, pero tuneándola, porque yo ya tuneo. Poco, pero tuneo. Y porque, cuando fui a echar mano del ajo en polvo, se había acabado. Así que le metí ajo normal, del que tiene dientes. Se hace en un pispás y, en los 45 minutos que tarda en cocerse al vapor, yo limpié los areneros de los gatos, la habitación de los gatos y me hice un café. Y además, como tenía caldo vegetal casero descongelado y ese caldo solo dura tres días, pues hice más seitán, que nunca viene mal tener ahí para un ragú o… o para otro ragú.

Ingredientes para 2 raciones de las mías, poco más o menos:

  • 150 gramos (1 taza) de gluten
  • 115 gramos (1/2 taza) de caldo vegetal
  • 65 gramos (1/4 taza) de salsa de soja
  • 15 gramos (3 cucharadas) de levadura nutricional
  • 30 gramos (2 cucharadas) de aceite de oliva
  • 4 dientes de ajo picados
  • 30 gramos (1 cucharada) de tomate concentrado
  • 1/2 cucharadita de cebolla en polvo
  • 1 cucharadita de hierbas de Provenza

Preparación:

Pon el gluten, la levadura nutricional, el ajo picado, la cebolla en polvo y las hierbas de Provenza en el vaso de la MyCook y mezcla 5 segundos a velocidad 5. Agrega el caldo, la salsa de soja, el aceite de oliva y el tomate concentrado y pulsa, durante 1 minuto, el botón de Amasado. Algo de la masa, poco, se puede pegar a las paredes. Es tan fácil como sacar el seitán, raspar las paredes y darle unas vueltas con las manos. Depende de lo compacto que sea tu seitán, porque no todas las marcas de gluten absorben la misma cantidad de líquido.

Deja reposar el seitán para que el gluten se desarrolle un poquito más. Mientras tanto, lava el vaso de la MyCook y ponlo todo de nuevo. Llena con casi un litro de agua y coloca el cestillo: si ves que hay agua que sobresale por el cestillo, vacía el vaso un poco, porque queremos cocer al vapor y el agua no puede tocar el seitán. También puedes usar caldo vegetal para cocerlo al vapor, pero yo uso agua y voy que me mato. Pon el seitán en el cestillo y programa 45 minutos a 120ºC y velocidad 3. Deja enfriar (yo lo dejé en el mismo cestillo, tapado, porque si no, la superficie se seca). Ya tienes tu seitán para picar, hacerlo filetes con una salsa, usarlo en hamburguesas y lo que quieras. Como queda como una bola del tamaño del vaso, lo puedes cortar en filetes anchitos fácilmente.

No tengo MyCook ni Thermomix ni similar:

Es tan fácil como mezclar en un bol el gluten, la cebolla en polvo, la levadura nutricional y las hierbas de Provenza. En otro bol se ponen el caldo, la salsa de soja, el tomate concentrado y los ajos picados y se remueve bien para que el tomate se disuelva. Ahora, añádelo al bol donde está el gluten y revuelve con una cuchara de madera. Cuando esté todo integrado, amasa unos 3 minutos, deja reposar 5 minutos, vuelve a amasar otro poco, haz una bola y ponlo a cocer, envuelto en papel de aluminio, en una olla con un cestillo o en un cocedero de vapor, durante 45 minutos. Ya está listo.

Seitán en MyCook (y sin ella)

Salchichas con proteína de guisante

¿Por qué usar proteína en polvo? Porque soy una enreda y porque Terry Hope Romero sacó un nuevo libro. Y, si hay alguna cocinera vegana de la que me fío especialmente, es esta mujer… entre otras muchas que no me caben aquí. Se llama Protein Ninja.

Desde que a todo el mundo le ha dado por hacer deporte y quiere tener músculo, venden proteína en polvo hasta en los supermercados. La más conocida es la proteína whey, que no hemos traducido porque el inglés mola más, por lo visto, pero que no es más que lo que su propio nombre indica: proteína de suero de leche. De leche de vaca. No tomamos leche de vaca. Pero la hay vegana: de cáñamo, de arroz, de guisante. Estas salchichas están hechas con proteína de guisante. Si os da por la proteína en polvo y leéis en inglés, comprad este libro. Es muy divertido, tiene recetas sólidas y salivas nada más verlo.

La proteína de guisante la compré en iHerb, aprovechando que tenía que pedir la B12.

Ingredientes para 8 salchichas o 16:

  • 115 gramos (1/2 taza) de alubias blancas cocidas
  • 145 gramos (2/3 taza) de caldo vegetal
  • 3 cucharadas (45 gramos) de salsa de soja
  • 3 cucharadas (45 gramos) de sirope de arce
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 115 gramos (1 taza) de gluten
  • 20 gramos (1/4 taza) de proteína de guisante sin sabores añadidos
  • 25 gramos (1/4 taza) de harina de garbanzos
  • 1 cucharadita de salvia seca molida
  • 1/2 cucharadita de tomillo seco
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo
  • 1/2 cucharadita de pimentón de La Vera, dulce o agridulce
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida (si no está recién molida, echadle poco, porque es muy compacta)
  • un poco de harina integral para la encimera

Preparación:

Esto es más fácil que nada.

Precalienta el horno a 200º C. Corta 8 o 16 cuadrados de papel de aluminio, depende de lo minis que quieras las salchichas.

En un bol, con un tenedor o un machacador de patatas, machaca las alubias hasta que se hagan una crema y no quede ninguna entera. Esto te llevará un minutillo. Agrega el caldo, el sirope de arce, el aceite y la soja.

En otro bol, pon el gluten, la proteína de guisante, la harina de garbanzo, la salvia, el tomillo, el ajo en polvo, el pimentón y la pimienta y mezcla bien. Ahora, haz un volcán y añade, en el centro, el bol con los líquidos. Remueve con una cuchara de madera hasta que no veas harina y luego amasa 2 o 3 minutos con las manos. Lo puedes hacer dentro del bol.

Pasa la mezcla a una tabla de madera espolvoreada con harina y forma un rollo de unos 5 cm de ancho. Córtalo en 16 porciones o en 8, como veas. Lo vas cortando por la mitad, luego cada mitad por la mitad… y así hasta que tengas tus mini salchichas o tus salchichas más grandes. También puedes pesarlo, como hago yo, que lo peso todo. Yo hice ocho salchichas porque las minis es que salen muy minis.

Envuélvelos en papel de aluminio, sin que queden muy prietas, porque se expandirán en el horno. Si has hecho 16 salchichas, hornea 20 minutos y dales la vuelta a mitad de cocción. Si haces 8, el doble de tiempo, 40 minutos, y les das la vuelta a los 20 minutos. Pon un temporizador. Nunca lo digo, pero hay que poner un temporizador. El que tengo yo me costó un euro, pero puedes poner la alarma del móvil. De verdad: las cosas se olvidan en el horno y se queman y eso.

Luego las puedes poner a la parrilla con un poco de aceite si quieres, pero así están bien también.

Salchichas con proteína de guisante

Hamburguesas de Miyoko Schinner

Miyoko Schinner las llama The real burger. Así. Tal cual. Son hamburguesas con champiñones. Se necesita, ojo, un barreño grande. Porque la masa es inmensamente enorme. Así lo digo. En ninguno de mis boles (y tengo boles de dos litros) cabe. Voy avisando, porque, si no tenéis, podéis hacer la mitad. Pero vamos, que yo uso un barreño. Las hice por primera vez en la sartén cuando a mi horno le dio por morirse. Estaban buenas, pero no tanto como al horno, por la textura, porque me quedaron chiclosas. Al horno quedan perfectas. Sale una cantidad bestial de hamburguesas, como para un regimiento, que es lo que a mí me gusta porque así no me preocupo por las cenas en una buena temporada. El gluten, ojo, no es una proteína completa, así que tampoco las comáis todos los días. Una o dos veces por semana, porque está rico. Alternad con otras proteínas, legumbres de preferencia… si es que he aprendido algo de nutrición en todos estos años. Si no, ya vendrá Lucía a decirme algo. 😉

Ingredientes para 18 hamburguesas bien grandes:

  • 900 gramos de champiñones, bien limpios y en cuartos
  • 2 cebollas grandes
  • 4 tazas (560 gramos) de arroz integral cocido
  • 1/2 taza (120 gramos) de tomate concentrado
  • 1 taza (30 gramos) de perejil picado
  • 1/3 taza (80 gramos) de salsa de soja
  • 3 cucharadas (60 gramos) de miso blanco o de garbanzos
  • 1 y 1/2 cucharadas de albahaca seca
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de salvia seca (no en polvo)
  • 1/4 cucharadita de pimienta de Jamaica molida
  • 3 tazas (450 gramos) de gluten

Preparación:

Pica la cebolla con una picadora para que esté bien menuda. Sácala y pica los champiñones también. Quieres transformarlos en trozos muy pequeños, pero no hacerlos puré. Lo tendrás que hacer en tandas. Pasa las cebollas y los champiñones al bol más grande que tengas, con el arroz, la salsa de soja, el tomate concentrado, el perejil, el miso y las hierbas y mezcla con las manos. Cuando esté todo bien incorporado, agrega el gluten y mezcla bien. Amasa.

Precalienta el horno a 180ºC. Prepara dos bandejas con papel de hornear.

Divide la masa en 18 porciones y dales formas de hamburguesa. Lo puedes hacer con un aparato, con las manos o con un aro de emplatar. Coloca las hamburguesas en las bandejas y hornea 30 minutos. Quedan firmes, pero no excesivamente firmes, porque se endurecen más cuando las dejas enfriar.

En el frigorífico duran una semana. En el congelador, de 6 a 8 meses. Cuando las saques, déjalas toda la noche en el frigorífico y luego las puedes calentar bajo el grill del horno, en el horno mismo o en la sartén con un poco de aceite de oliva.

Están impresionantemente buenas.

Hamburguesas de Miyoko Schinner

Filetes rusos

En la traducción española del Veganomicon, esto se llama escalopes de garbanzos. A mí me recordaron a los filetes rusos. No, en sabor no. Dejad de dar la coña. Los garbanzos con gluten y hierbas y un poquito de ralladura de limón. saben a garbanzos. Y a limón. Pero no saben a carne picada. Me recordaron a los filetes rusos por la forma de hacerlos (se hace una bola, se aplasta… Eso lo hacía yo con mi madre de pequeña, de las pocas veces que nos dejaba entrar en la cocina, porque nunca hemos tenido una cocina en la que cupieran, para cocinar, más de dos personas). La textura es perfecta con las cantidades que pongo aquí. Para calentarlos en el microondas y que no se sequen, yo los saco del frigorífico (se pueden congelar) y los pongo 30 segundos a máxima potencia por cada lado. Si los queréis algo más calentitos, porque están calientes, pero no demasiado, ponedlos 40 segundos por cada lado y listo. Rajas un tomate, o te haces una ensalada o unas verduras al vapor y ya tienes cena.

Ingredientes para 8 filetes:

  • 2 tazas (400 gramos) de garbanzos cocidos
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 taza (125 gramos) de gluten
  • 1 taza (170 gramos) de pan rallado
  • 1/2 taza (115 ml) de caldo vegetal o agua
  • 4 cucharadas de salsa de soja
  • 4 dientes de ajo rallados con el Microplane o prensados
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 1/2 cucharadita de salvia seca (no en polvo: yo solo tengo en polvo y usé unos toquecitos)

Preparación:

Se pueden hacer o fritos o al horno. Yo los hice al horno, así que precaliéntalo a 180º C.

Machaca los garbanzos con un machacador de patatas o un tenedor hasta que no quede ninguno entero. Agrega el resto de los ingredientes y amasa bien, durante unos 3 minutos, para que se desarrolle el gluten. Divide la masa en 8 porciones iguales, haz una bola con todas ellas y luego aplástalas entre tus manos. Como si hicieras filetes rusos, mismamente.

Prepara una bandeja con papel de hornear, un cuenquito con algo de aceite y un pincel. Pincela las dos caras de los filetes rusos. Ponlos en la bandeja. Hornea durante 20 minutos. Sácalos (¡usa guantes!), dales la vuelta y hornea de 8 a 10 minutos más. Deja enfriar un poco y ya los puedes comer. Se pueden congelar también así tal cual. Deja descongelar toda la noche en el frigorífico y luego los calientas.

Si optas por freírlos, pon una fina capa de aceite en la sartén y hazlos hasta que veas que están dorados por las dos caras.

Con variaciones, Mivegablog tiene una receta aquí.

Filetes rusos

Chorizo

¿Chorizo? ¿Otro? Sí, ya tengo un chorizo. Picante. Ahora tengo otro. Para el cocido. Al menos es el que le echo al cocido. Por fin hay un cocido que me sabe a cocido. La clave es un buen caldo vegetal y pimentón. Ya está. No hay más. Este chorizo (tuneado por mí) lo saqué de un libro muy divertido que se llama Vegan Spanish Cooking, cuyo autor ha estado viviendo en España y dedica una página al pimentón de La Vera, que es el mejor pimentón del mundo. Recuerdo una vez que me preguntaron: ¿has probado el de Murcia? Pues sí, he probado el de Murcia. Y no tiene nada que ver. Murcia tiene una huerta espléndida, pero en pimentón, los extremeños nos llevamos la palma y es una cosa objetiva. No lo digo yo: el pimentón de La Vera aparece hasta en The Vegetarian Flavor Bible, que es un libro carísimo pero imprescindible en mi biblioteca.

Mi amiga Liliana es murciana. Aprovecho para publicitar su blog entre los omnívoros del mundo que me leen. Porque esta señora es omnívora. No come carne con cosas. Come lo que viene siendo en la mente de la gente normal eso que se llama «comer de todo». Pero de todo de verdad. No ternera y pollo y cerdo y de vez en cuando una ensalada. De lo de comer de todo ya hemos debido de hablar aquí, pero algún día le dedicaremos un mensaje como se merece a lo de comer de todo y a lo de la dieta equilibrada. Lo de la dieta equilibrada irá por mi amigo Marc.

Y así, con esta estructura circular, mi amiga Liliana, mi amigo Marc, vamos con los chorizos.

Ingredientes para 6 chorizos:

  • 1 y 1/2 tazas (330 gramos) de caldo vegetal
  • 400 gramos de alubias rojas cocidas
  • 1 y 1/2 cucharadas de vinagre de vino blanco (yo usé tinto)
  • 6 cucharadas (90 gramos) de aceite de oliva
  • 2 tazas (300 gramos) de gluten
  • 1/4 taza (30 gramos) de harina de garbanzo
  • 3 cucharadas de levadura nutricional
  • 2 cucharadas de pimentón de La Vera, dulce o agridulce
  • 2 cucharaditas de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de clavos de olor molidos
  • 1 y 1/ 2 cucharaditas de sal

Preparación:

En el vaso de la batidora, echa el caldo, las alubias, el aceite y el vinagre y bate hasta que tengas un puré.

Ahora, en un bol, pon el gluten, la harina de garbanzo, la levadura nutricional, el pimentón, el ajo en polvo, el orégano, el comino, el clavo y la sal y mezcla bien. No te olvides de mezclarlo, que este paso, aunque no lo parezca, es muy importante, porque si no, corres el riesgo de que el chorizo quede desparejo de sabor y de color.

Haz un volcán en el centro de la mezcla de gluten y añade el caldo. Mezcla con una cuchara de madera hasta que esté todo integrado y no quede harina en los bordes del bol. Luego amasa unos minutos para desarrollar el gluten (2 o 3) y deja reposar 5 o 10 minutos. Depende de la temperatura y la humedad que haya en tu cocina, puede que la parte de arriba se seque, así que, si no quieres que esto pase, tapa la masa con un paño o pon un poco de papel film en la superficie.

Prepara tu cocedor de vapor y divide la masa en 6 partes iguales. Moldea en forma de chorizo (tampoco te obsesiones con la forma) y envuelve cada chorizo en papel de aluminio, sin apretar, como si envolvieras un caramelo. Tienes que dejar un poco de aire en el envoltorio porque el seitán se expandirá. Ponlo en el cocedor de vapor 40 minutos, apágalo y deja reposar durante 30 minutos. Luego ya puedes desenvolverlo y usarlo.

Si vas a comerlo tal cual y no en guisos, recomiendo freírlo un poco, vuelta y vuelta con una pizca de aceite (sin empapuzarlo todo de aceite. Si vas a comerlo en guisos, también. Está más rico porque se seca un poquito, queda más crujiente y más doradito.

No queda con el color rojo subido, como el otro chorizo, que tenía 4 cucharaditas de pimentón y 4 de chile, que también da color, pero el sabor es riquísimo. Siempre se le puede meter más pimentón, aunque a mí así me parece que está perfecto para usarlo en un potaje o para comerlo picado con pasta y salsa de tomate.

Chorizo