Salchichas con proteína de guisante

¿Por qué usar proteína en polvo? Porque soy una enreda y porque Terry Hope Romero sacó un nuevo libro. Y, si hay alguna cocinera vegana de la que me fío especialmente, es esta mujer… entre otras muchas que no me caben aquí. Se llama Protein Ninja.

Desde que a todo el mundo le ha dado por hacer deporte y quiere tener músculo, venden proteína en polvo hasta en los supermercados. La más conocida es la proteína whey, que no hemos traducido porque el inglés mola más, por lo visto, pero que no es más que lo que su propio nombre indica: proteína de suero de leche. De leche de vaca. No tomamos leche de vaca. Pero la hay vegana: de cáñamo, de arroz, de guisante. Estas salchichas están hechas con proteína de guisante. Si os da por la proteína en polvo y leéis en inglés, comprad este libro. Es muy divertido, tiene recetas sólidas y salivas nada más verlo.

La proteína de guisante la compré en iHerb, aprovechando que tenía que pedir la B12.

Ingredientes para 8 salchichas o 16:

  • 115 gramos (1/2 taza) de alubias blancas cocidas
  • 145 gramos (2/3 taza) de caldo vegetal
  • 3 cucharadas (45 gramos) de salsa de soja
  • 3 cucharadas (45 gramos) de sirope de arce
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 115 gramos (1 taza) de gluten
  • 20 gramos (1/4 taza) de proteína de guisante sin sabores añadidos
  • 25 gramos (1/4 taza) de harina de garbanzos
  • 1 cucharadita de salvia seca molida
  • 1/2 cucharadita de tomillo seco
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo
  • 1/2 cucharadita de pimentón de La Vera, dulce o agridulce
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida (si no está recién molida, echadle poco, porque es muy compacta)
  • un poco de harina integral para la encimera

Preparación:

Esto es más fácil que nada.

Precalienta el horno a 200º C. Corta 8 o 16 cuadrados de papel de aluminio, depende de lo minis que quieras las salchichas.

En un bol, con un tenedor o un machacador de patatas, machaca las alubias hasta que se hagan una crema y no quede ninguna entera. Esto te llevará un minutillo. Agrega el caldo, el sirope de arce, el aceite y la soja.

En otro bol, pon el gluten, la proteína de guisante, la harina de garbanzo, la salvia, el tomillo, el ajo en polvo, el pimentón y la pimienta y mezcla bien. Ahora, haz un volcán y añade, en el centro, el bol con los líquidos. Remueve con una cuchara de madera hasta que no veas harina y luego amasa 2 o 3 minutos con las manos. Lo puedes hacer dentro del bol.

Pasa la mezcla a una tabla de madera espolvoreada con harina y forma un rollo de unos 5 cm de ancho. Córtalo en 16 porciones o en 8, como veas. Lo vas cortando por la mitad, luego cada mitad por la mitad… y así hasta que tengas tus mini salchichas o tus salchichas más grandes. También puedes pesarlo, como hago yo, que lo peso todo. Yo hice ocho salchichas porque las minis es que salen muy minis.

Envuélvelos en papel de aluminio, sin que queden muy prietas, porque se expandirán en el horno. Si has hecho 16 salchichas, hornea 20 minutos y dales la vuelta a mitad de cocción. Si haces 8, el doble de tiempo, 40 minutos, y les das la vuelta a los 20 minutos. Pon un temporizador. Nunca lo digo, pero hay que poner un temporizador. El que tengo yo me costó un euro, pero puedes poner la alarma del móvil. De verdad: las cosas se olvidan en el horno y se queman y eso.

Luego las puedes poner a la parrilla con un poco de aceite si quieres, pero así están bien también.

Salchichas con proteína de guisante

Chorizo

¿Chorizo? ¿Otro? Sí, ya tengo un chorizo. Picante. Ahora tengo otro. Para el cocido. Al menos es el que le echo al cocido. Por fin hay un cocido que me sabe a cocido. La clave es un buen caldo vegetal y pimentón. Ya está. No hay más. Este chorizo (tuneado por mí) lo saqué de un libro muy divertido que se llama Vegan Spanish Cooking, cuyo autor ha estado viviendo en España y dedica una página al pimentón de La Vera, que es el mejor pimentón del mundo. Recuerdo una vez que me preguntaron: ¿has probado el de Murcia? Pues sí, he probado el de Murcia. Y no tiene nada que ver. Murcia tiene una huerta espléndida, pero en pimentón, los extremeños nos llevamos la palma y es una cosa objetiva. No lo digo yo: el pimentón de La Vera aparece hasta en The Vegetarian Flavor Bible, que es un libro carísimo pero imprescindible en mi biblioteca.

Mi amiga Liliana es murciana. Aprovecho para publicitar su blog entre los omnívoros del mundo que me leen. Porque esta señora es omnívora. No come carne con cosas. Come lo que viene siendo en la mente de la gente normal eso que se llama «comer de todo». Pero de todo de verdad. No ternera y pollo y cerdo y de vez en cuando una ensalada. De lo de comer de todo ya hemos debido de hablar aquí, pero algún día le dedicaremos un mensaje como se merece a lo de comer de todo y a lo de la dieta equilibrada. Lo de la dieta equilibrada irá por mi amigo Marc.

Y así, con esta estructura circular, mi amiga Liliana, mi amigo Marc, vamos con los chorizos.

Ingredientes para 6 chorizos:

  • 1 y 1/2 tazas (330 gramos) de caldo vegetal
  • 400 gramos de alubias rojas cocidas
  • 1 y 1/2 cucharadas de vinagre de vino blanco (yo usé tinto)
  • 6 cucharadas (90 gramos) de aceite de oliva
  • 2 tazas (300 gramos) de gluten
  • 1/4 taza (30 gramos) de harina de garbanzo
  • 3 cucharadas de levadura nutricional
  • 2 cucharadas de pimentón de La Vera, dulce o agridulce
  • 2 cucharaditas de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de clavos de olor molidos
  • 1 y 1/ 2 cucharaditas de sal

Preparación:

En el vaso de la batidora, echa el caldo, las alubias, el aceite y el vinagre y bate hasta que tengas un puré.

Ahora, en un bol, pon el gluten, la harina de garbanzo, la levadura nutricional, el pimentón, el ajo en polvo, el orégano, el comino, el clavo y la sal y mezcla bien. No te olvides de mezclarlo, que este paso, aunque no lo parezca, es muy importante, porque si no, corres el riesgo de que el chorizo quede desparejo de sabor y de color.

Haz un volcán en el centro de la mezcla de gluten y añade el caldo. Mezcla con una cuchara de madera hasta que esté todo integrado y no quede harina en los bordes del bol. Luego amasa unos minutos para desarrollar el gluten (2 o 3) y deja reposar 5 o 10 minutos. Depende de la temperatura y la humedad que haya en tu cocina, puede que la parte de arriba se seque, así que, si no quieres que esto pase, tapa la masa con un paño o pon un poco de papel film en la superficie.

Prepara tu cocedor de vapor y divide la masa en 6 partes iguales. Moldea en forma de chorizo (tampoco te obsesiones con la forma) y envuelve cada chorizo en papel de aluminio, sin apretar, como si envolvieras un caramelo. Tienes que dejar un poco de aire en el envoltorio porque el seitán se expandirá. Ponlo en el cocedor de vapor 40 minutos, apágalo y deja reposar durante 30 minutos. Luego ya puedes desenvolverlo y usarlo.

Si vas a comerlo tal cual y no en guisos, recomiendo freírlo un poco, vuelta y vuelta con una pizca de aceite (sin empapuzarlo todo de aceite. Si vas a comerlo en guisos, también. Está más rico porque se seca un poquito, queda más crujiente y más doradito.

No queda con el color rojo subido, como el otro chorizo, que tenía 4 cucharaditas de pimentón y 4 de chile, que también da color, pero el sabor es riquísimo. Siempre se le puede meter más pimentón, aunque a mí así me parece que está perfecto para usarlo en un potaje o para comerlo picado con pasta y salsa de tomate.

Chorizo

Seitán mediterráneo

Las magas del seitán son Isa Chandra Moskowitz y Terry Hope Romero, a las que nunca me cansaré de publicitar convenientemente. porque creo que son las mejores cocineras que hay encima de la tierra. El seitán este que voy a poner ahora es de Terry. Uno de mis sueños es (lo voy a confesar) hacer con alguna de las dos un taller de cocina vegana. Ahora pienso que, si yo hubiera ido a Nueva York en estos tiempos (¿se apunta alguien a un viaje culinario a Nueva York?) habría buscado talleres y cursos… y habría llevado una maleta vacía para llenarla de productos del Williams Sonoma. Ay. Soñar, qué precioso es. Creo que he dicho más de una vez que el seitán comprado me parece (lo siento, industria) la cosa más asquerosa del mundo. Pero desde que hago el tomate frito casero yo, las salsas de tomate compradas también me lo parecen.

Ingredientes:

  • 350 gramos de caldo vegetal frío
  • 4 dientes de ajo muy picados
  • 45 gramos de salsa de soja (3 cucharadas)
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 3 cucharadas de tomate concentrado
  • 260 gramos de gluten de trigo
  • 16 gramos de levadura nutricional o levadura de cerveza
  • 30 gramos de harina de garbanzos
  • 2 cucharaditas de orégano seco desmenuzado
  • 2 cucharaditas de romero seco desmenuzado

Preparación:

Para desmenuzar el orégano y el romero, ponlos en un cuenquito y apriétalos con los dedos.

Precalienta el horno a 180ª C.

En un bol, pon el caldo, el ajo picado, la salsa de soja, el tomate concentrado y el aceite.

En otro bol, pon el gluten, la levadura, la harina de garbanzo, el orégano y el romero. Ahora, añade el contenido del bol de los líquidos y remuévelo con una cuchara de madera. Verás cómo se integran y se hace una masa. Cógela, ponla en la encimera y amasa unos 3 minutos: deja reposar 10.

Divide la masa en cuatro partes. Corta cuatro piezas de papel de aluminio. También se puede hacer con papel film resistente al horno. Engrasa el papel de aluminio con aceite de oliva y un pincel de repostería (de estos de silicona). Dale forma de chorizo a cada trozo de masa entre las manos. Pon cada trocito de masa en el papel y haz un caramelito, pero sin que esté muy apretado, porque el seitán se expandirá.

Hornea de 32 a 34 minutos. Saca del horno y deja enfriar 45 minutos sin desenvolver. Luego ya lo puedes cortar, congelar (se descongela en el frigorífico) o usar para otros platos. Si lo guardas en la nevera, dura 3 días.

Seitán mediterráneo

Seitán a las cinco especias chinas

Otro seitán, sí. Yo no aguanto el seitán comprado, que me parece salsa de soja gelatinizada, no sé si lo he contado por ahí. Y tengo que hacer más platos con seitán, porque siempre se lo echo al arroz y vamos que nos matamos. Con la de salsas riquísimas que hay por ahí… Es jugoso y compacto y para platos orientales viene muy bien. Aunque yo acabe usándolo para el arroz a la cubana. La receta es de Terry Hope Romero, de su libro Vegan Eats World. Que, siempre lo digo, es una maravilla.

Ingredientes: 

  • 350 gramos de caldo vegetal frío
  • 2 dientes de ajo pelados y picados
  • 60 gramos de salsa de soja
  • 1 cucharada de aceite de cacahuete
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 275 gramos de gluten
  • 2 cucharadas de levadura nutricional o levadura de cerveza
  • 30 gramos de harina de garbanzo
  • 2 cucharaditas de cinco especias chinas
  • 1/2 cucharadita de pimienta blanca

Preparación:

En un bol, pon el caldo, la salsa de soja, el aceite y el jengibre y remueve bien.

En otro bol, pon el gluten, la harina de garbanzo, la levadura, las especias chinas y la pimienta. Forma un volcán y vierte el contenido del bol de los líquidos.

Remueve con una cuchara de madera. Pasa la mezcla a la encimera (sin enharinar y limpia, claro) y amasa durante 2 o 3 minutos. Deja reposar 10 minutos para que el gluten se desarrolle.

Corta el seitán en cuatro trozos iguales. Envuelve cada uno de ellos en papel de aluminio, haciendo un caramelito y dejándolo holgado, para que se expanda, porque crecerá con la cocción. Cuece al vapor 30 minutos. Déjalo enfriar sin desenvolver otros 30 minutos.

Se puede congelar. Para descongelarlo, déjalo por la noche en el frigorífico y listo. Luego cocínalo como quieras.

Seitán a las cinco especias chinas

Seitán con hierbas provenzales

Esta receta no es de Isa Chandra Moskowitz, sino de su partenaire en varios libros, Terry Hope Romero. Ella también nos ha dado algunas de las recetas veganas más ricas que he probado jamás. Sus seitanes son insuperables. Lo digo yo, que le di varias oportunidades al seitán comprado y me parecía salsa de soja gelatinizada y asquerosa… Así que no le volví a dar ninguna oportunidad más, hasta que se me ocurrió hacerlo. Con el seitán hay un problema. Las recetas de los libros de estas dos señoras están optimizadas para la marca de gluten que usan, que es Bob Red’s Mill. Yo la he comprado por iHerb, pero, cuando se me ocurrió comprar gluten en el herbolario de siempre, me encontré con que necesita mucho menos líquido. Así que tened en cuenta que el gluten, como las distintas clases de harina, absorbe el líquido que le da la gana. Un truco es hacer la mezcla en un bol con los ingredientes líquidos, pero con menos caldo del que dice la receta y luego, si hace falta, ir echándolo con cuidado.

Ingredientes:

  • 360 gramos de caldo vegetal
  • 2 dientes de ajo prensados
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 3 cucharadas de tomate concentrado
  • 260 gramos de gluten
  • 15 gramos de levadura de cerveza
  • 30 gramos de harina de garbanzo
  • 1 cucharada de hierbas de Provenza secas

Preparación:

En un bol, bate el caldo vegetal, el ajo, la salsa de soja, el aceite de oliva y el tomate concentrado.

En otro bol, mezcla bien el gluten, la levadura de cerveza, la harina de garbanzo y las hierbas de Provenza.

Forma un volcán en el centro y añade el bol con el caldo.

Ahora, con una espátula de silicona o una cuchara de madera, mezcla bien, hasta que el bol esté limpio y no haya restos de harina. Pasa la masa a una encimera (limpia) y amasa con las manos 2 o 3 minutos. Deja reposar la masa 10 minutos y vuelve a amasar 2 minutos más.

Precalienta el horno a 180ºC.

Divide la masa en cuatro trozos iguales. Yo la peso. Recorta cuatro rectángulos de papel de aluminio lo suficientemente grandes como para que quepan cada uno de los trozos. Haz una especie de salchicha gorda con cada uno de ellos y ponlos en el papel de aluminio. Ahora tienes que hacer un paquetito: une los dos extremos más anchos de tu papel y séllalos, pero deja espacio suficiente, porque el seitán se expande. Ahora, sella los otros dos extremos, como si hicieras un caramelo.

Ponlos en una bandeja de hornear, a media altura, y hornea de 32 a 34 minutos, hasta que el seitán esté firme al tacto. Sácalos y deja enfriar, sin desenvolverlos, durante 45 minutos antes de usarlo.

Seitán con hierbas provenzales

Seitán con coriandro / Seitan coriander cutlets

Hace algún tiempo, como soy fan declarada de Terry Hope Romero y de Isa Chandra Moskowitz, compré el libro de Terry que se titula Vegan Eats World.

Es igual de maravilloso que sus otros libros. Ella vive en Nueva York (Nueva York no es solo Manhattan), en un barrio con una gran cantidad de población de inmigrantes, lo que se ha dado en llamar melting pot, aunque, por propia experiencia, sé que, generalmente, los grupos humanos nunca se relacionan demasiado. Es decir, en las grandes ciudades hay zonas griegas, zonas indias, zonas afganas… y sus habitantes se mezclan poco o nada con el resto.

De este libro saqué la receta de Seitan coriander cutlets, que traducido sería algo así como «chuletas de seitán con coriandro -o semillas de cilantro-. Está muy rico y queda compacto. Yo el seitán generalmente lo pico y lo añado a platos con hidratos de carbono: todavía no lo he utilizado como base total de un plato (es decir, seitán en salsa o brochetas y cosas así), pero supongo que puede valer igual este tipo de seitán que cualquier otro.

Ingredientes:

  • 285 gramos de gluten
  • 338 gramos de caldo vegetal frío
  • 2 dientes de ajo prensados o bien picados
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 3 cucharadas de tomate concentrado
  • 7 gramos de levadura de cerveza (es decir, 1/4 taza)
  • 28 gramos de harina de garbanzos (es decir, 1/4 taza)
  • 1 cucharadita de coriandro -semillas de cilantro- molido -yo uso el molinillo de café para ello-
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • Un poco más de aceite para pincelar

Preparación: 

Precalienta el horno a 180ºC.

Mezcla el caldo vegetal, el ajo prensado, la salsa de soja, el aceite de oliva y la salsa de tomate en un bol.

En otro bol aparte, mezcla el gluten, la levadura de cerveza, la harina de garbanzos, el coriandro y el comino. Revuelve para mezclarlo todo bien.

Forma un volcán en el centro de la mezcla y agrega ahora el contenido del bol que tiene el caldo.

Usa una espátula de silicona para mezclar bien los ingredientes, o una cuchara de madera. No han de quedar restos de harina y la mezcla ha de desprenderse perfectamente del bol. Con estas cantidades queda perfecto, pero, si no es así, añade más gluten hasta que la mezcla sea compacta (aunque no creo que te haga falta).

Amasa durante tres minutos. Deja reposar la masa 10 minutos. Una vez reposada, divídela en cuatro trozos iguales y dales forma de cilindro, de rollito alargado.

Corta cuatro pedazos de papel de aluminio y pincélalos con un poco de aceite de oliva. Enróllalos haciendo un paquete. Yo arrugo los extremos cortos (los que quedan al lado del borde del rollito) como si fuera un caramelo y luego uno los dos extremos más largos. Tiene que quedar espacio, aire, en el paquete, porque el seitán se expande, así que no lo aprietes mucho: solo ciérralo y ya está.

Colócalos en una bandeja de horno, a media altura, y hornea de 32 a 34 minutos. Yo los tuve 34. Luego, déjalos enfriar, dentro del papel, sin abrir los paquetes, durante 45 minutos, antes de usarlos.

Se pueden congelar perfectamente. Yo los divido en raciones de 80 gramos, los envuelvo y los congelo. Para descongelarlos, se dejan por la noche en el frigorífico.

Seitán con coriandro / Seitan coriander cutlets

Seitán blanco al vapor / Steamed white seitan

Me he puesto a dieta. O me han puesto una dieta. Tengo que perder no sé cuántos kilos (es que no quiero ni decir la cantidad, que me aturullo). Mi dietista se llama Mónica y también tiene un blog. Le apasiona su trabajo (y eso se nota: en mi primera cita yo la reñí porque echaba muchas horas), está pendiente de mí todo el rato (cómo lo llevo, cómo lo dejo de llevar, me da consejos y es un encanto).

Cuando leo recetas, en los blogs o en los libros de cocina pone «para 4 personas» o «para 6 personas». Y yo ahora lo tengo que pesar todo y las raciones que se establecen a mí no me sirven. Así que, a partir de ahora, como este blog es para mi uso personal, sobre todo, intentaré poner las cantidades exactas de cada receta y las raciones que me corresponden a mí. Los demás tendrá que ampliarlas o disminuirlas según su conveniencia…

Son, en total, 620 gramos de seitán, suficientes para 8 raciones de las mías.

En Viva Vegan, que es el libro del que he sacado la receta, dice que salen 4 filetes y que cada filete es suficiente para 2 personas, incorporado generosamente a entradas u otros platos.

Ingredientes:

  • 1 y ½ tazas (350 gramos) de caldo vegetal frío
  • 4 dientes de ajo picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 y ½ tazas (200 gramos) de gluten de trigo
  • ¼ taza (27 gramos) de harina de garbanzo
  • ¼ taza (20 gramos) de levadura de cerveza
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • ½ cucharadita de paprika molida (pimentón rojo dulce)
  • ½ cucharadita de comino molido
  • 1 cucharadita de sal o más, al gusto

Preparación:

En un bol pequeño, mezcla juntos el caldo, el ajo y el aceite de oliva.

En otro bol, combina el gluten, la harina de garbanzo, la levadura de cerveza, el tomillo, la paprika, el comino y la sal. Forma un volcán en el centro.

Pon los ingredientes líquidos en el volcán y mezcla, batiendo, con una espátula de silicona, hasta que la masa se separe de las paredes del bol. Amasa durante 2 o 3 minutos para desarrollar el gluten. Deja la masa descansar durante 10 minutos y luego amasa otra vez 30 segundos.

Pon la masa en una tabla de madera y córtala en cuatro partes iguales con un buen cuchillo sin sierra. Amasa ligeramente cada pieza unos momentos. Dales forma de barrita.

Corta cuatro cuadrados de papel de aluminio de 30,5 cm. Pon cada pieza de seitán en el centro de cada cuadrado. Dobla los lados cortos del papel sobre la masa y luego dobla los extremos, de manera que hagas un paquete. Este paquete debe estar bien sellado, pero tiene que tener espacio libre para que la masa se pueda expandir.

Pon los paquetes en un cocedero de vapor y cuece 30 minutos. Deja que se enfríe antes de ponerlo en el frigorífico durante una hora o toda la noche.

Se mantiene en el frigorífico, en un tarro tapado, durante dos semanas.

Seitán blanco al vapor / Steamed white seitan

Seitán rojo al vapor / Steamed red seitán

¿Qué es el seitán? El seitán es un preparado alimenticio a base de gluten de trigo, lo que lo hace desaconsejado completamente, claro está, para los celiacos. Si se compra, suele ser caro y, al menos a mí, me sabe a soja gelatinizada. Admite muchas de las preparaciones que admite la carne; de hecho, se le suele llamar «carne vegetal», porque además tiene muchas proteínas… pero sin el colesterol, las hormonas, las vacunas y los antibióticos que se usan en el engorde del ganado. Y además es bajo en grasas. Se puede rebozar, se puede hacer frito, empanado, como base para unas albóndigas, al vino… Esta que yo traigo aquí es una receta extraída de Viva Vegan.

Para 2 personas

Ingredientes:

  • 1 y ½ tazas (350 gramos) de caldo vegetal frío
  • 4 dientes de ajo, picados o prensados con un prensador de ajo
  • 3 cucharadas de salsa de soja suave
  • 4 cucharadas de pasta de tomate
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 y ½ tazas (200 gramos) de gluten de trigo
  • ¼ taza (27 gramos) de harina de garbanzo
  • ¼ taza (20 gramos) de levadura de cerveza
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • ½ cucharadita de comino molido

Preparación:

En un bol, bate juntos el caldo, el ajo, la salsa de soja, la pasta de tomate y el aceite de oliva.

En otro bol, mezcla el gluten, la harina de garbanzo, la levadura, el orégano y el comino y forma un volcán en el centro. Echa en el volcán los ingredientes líquidos y mezcla bien con una espátula de madera hasta que todo esté integrado y quede como una masa, sin pegotones en los lados del bol.

Amasa bien durante dos o tres minutos para desarrollar el gluten. Deja descansar la masa 10 minutos y amasa de nuevo 30 segundos. Ponla en una tabla de madera y córtala en cuatro trozos iguales. Amasa cada uno de ellos un rato. Dales forma de pan alargado.

Corta cuatro cuadrados de papel de aluminio de 30 cm cada uno. Pon cada masa en el medio y envuélvelos, pero de manera que haya espacio para dejar que la masa se expanda. Ponlo en una cesta de vapor y cuece durante 30 minutos. Deja que la masa se enfríe del todo antes de ponerla en el frigorífico una hora o toda la noche.

Guarda el seitán en la nevera,  tapado con un film de plástico dos semanas. O congélalo y úsalo después.

Seitán rojo al vapor / Steamed red seitán

Chorizo de seitán / Chorizo seitan sausages

¿Un chorizo sin carne? Pues no: si sois omnívoros, esta receta recuerda al sabor del chorizo picante, pero solo lo recuerda, no es exactamente igual que un chorizo. Pero, también me pregunto, ¿para qué queremos hacer recetas exactamente iguales a productos que ya existen? En el mundo del vegetarianismo hay grandes debates sobre esto: los hay que rechazan cualquier cosa que les recuerde a la carne. Y los hay que renuncian a sustentar una industria ganadera insostenible, pero no al sabor. Y, en cuanto al sabor, y en cuanto a la textura, esta receta me ha hecho ver cuán importantes son las especias en la cocina. Con las cantidades que he dado, y eso que yo no le puse chile, ya queda bien picante. Si no os gusta mucho el picante, añadid más de cualquiera de las otras especias en lugar de la cayena.

Para 6 o 7 chorizos de 15 cm de largo.

Ingredientes:

  • 1 y ½ tazas (330 gramos) de caldo vegetal
  • 4 cucharadas de pasta de tomate
  • 3 cucharadas de aceite de achiote o de aceite de oliva
  • 3 cucharadas de vinagre de vino tinto
  • 6 dientes de ajo picados
  • 1 y 2/3 tazas (210 gramos) de gluten
  • ¼ taza de harina (30 gramos) de garbanzo
  • 3 cucharadas (15 gramos) de levadura de cerveza
  • 4 cucharaditas de paprika, dulce, agridulce o picante, al gusto
  • 4 cucharaditas de chile en polvo
  • 3 cucharaditas de orégano seco
  • 2 cucharaditas de comino molido
  • 1 y ½ cucharaditas de cayena molida, o más al gusto
  • 1 cucharadita de coriandro molido
  • 1 y ½ cucharaditas de sal
  • ½ cucharadita de pimienta negra molida

Preparación:

Corta seis piezas de papel de aluminio de unos 20 cm de lado. Precalienta el horno a 180ºC. En un bol, bate juntos el caldo, la pasta de tomate, el aceite, el vinagre y el ajo.

En otro bol, combina el gluten, la harina de garbanzo, la levadura de cerveza, la paprika, el chile, el orégano, el comino, la cayena, el coriandro, la sal y la pimienta y forma un volcán en el centro.

Pon los ingredientes líquidos en el volcán y remueve con una espátula de silicona hasta que la masa se despegue de las paredes del bol. Amasa con las manos durante 3 minutos para desarrollar el gluten. Deja reposar 10 minutos y luego vuelve a amasar 2 minutos más.

Divide la masa en seis piezas iguales. Pon cada pieza en el aluminio y dale forma de chorizo, de unos 15 cm de largo por 4 de ancho. Enrolla el papel de aluminio para envolver todo el chorizo, firmemente, pero dejando espacio para que se expanda durante la cocción. Si no, el papel reventará y adiós chorizo. Si se rompe el papel, por esta razón, coge otro. Haz lo mismo con los chorizos que quedan.

Pon los paquetitos en la bandeja del horno, a altura media y hornea 35 minutos. Deja enfriar el chorizo 40 minutos antes de usarlo, para permitir que la textura se vuelva firme y que se tomen los sabores. Para que sea mejor, lo puedes dejar en el frigorífico toda la noche.

Se mantiene 2 semanas en el frigorífico, envuelto en papel de film transparente, o se puede congelar.

¿Qué podemos hacer con él? Se puede usar en sopas, en ensaladas, en empanadas, en arepas, con pasta… y se puede asar a la parrilla, untándolo con una fina capa de aceite por cada lado de la rodajita que queramos asar y poniendo las rodajas al fuego de 2 a 4 minutos por cada lado.

Receta extraída de Viva Vegan.

Chorizo de seitán / Chorizo seitan sausages

Hamburguesa Baba Ghanoush / Baba Ghanoush Burger

Estaba yo harta de comer hamburguesas de soja compradas, que están muy buenas, ciertamente, pero pienso siempre que a lo mejor lo casero está más rico (siempre y cuando, claro está, no acabe en el cubo de la basura, como me ocurrió con otras hamburguesas que hice ese mismo fin de semana) y aproveché que me había llegado mi primer pedido del grupo de consumo ecológico en el que estoy ahora y que tenía dos berenjenas para buscar unas hamburguesas que pudieran atraerme. Y las encontré, en The Best Veggie Burgers on the Planet.

Se llaman Baba Ganoush Burgers. El baba ganoush es una comida típica de Oriente, un puré a base de berenjenas que podéis ver escrito de las más diversas maneras. Estas hamburguesas no llevan tahini y tienen un sabor muy suave.

Me salieron 5 hamburguesas bien grandes, hechas con un aparato que tiene Moulinex para hacerlas. El dibujo es muy pequeño, pero se ve, creo, cuál es el aparato. No sé con qué da forma a las hamburguesas el resto de la humanidad. Supongo que con las manos, para que queden como unos filetitos rusos…

Ingredientes:

  • 30 mililitros de aceite de sésamo
  • 340 gramos de berenjena pelada y en cubitos
  • 30 gramos de ajo picado
  • 1 cucharadita de comino
  • 227 gramos de cebolla picada
  • sal
  • pimienta
  • 120 mililitros de caldo vegetal
  • 72 gramos de soja texturizada
  • 120 gramos de harina de garbanzo
  • aceite para freír, opcional

Preparación:

Precalienta el aceite de sésamo en una sartén a fuego medio alto. Añade la berenjena y cocina durante 5 minutos.

Agrega el ajo, la cebolla, el comino y sal y pimienta al gusto. Cocina durante 15 minutos, sin tapar, moviendo de vez en cuando.

Agrega el caldo vegetal y luego la soja texturizada. Tapa la sartén y aparta del calor. Déjalo reposar al menos 10 minutos.

Destapa la sartén y agrega la harina. Mezcla muy bien.

Tapa y refrigera al menos 30 minutos. Lo puedes dejar incluso hasta el día siguiente. Mientras más tiempo lo dejes en el frigorífico, más absorberá los sabores y además, refrigerar esta masa hace que luego las hamburguesas sean más fáciles de formar.

Precalienta el horno a 180ºC. Forma de 4 a 5 hamburguesas y hornea, sin tapar, 20 minutos, o hasta que estén firmes y comiencen a tostarse. Luego, si lo deseas, para que queden más crujientes, puedes freírlas en aceite de oliva (una fina capa) de 2 a 3 minutos por cada lado, pero en realidad no hace falta.

La puedes servir en pita con hummus, que le queda muy bien, o con un tabulé.

Aclaro: el sabor de la harina de garbanzo (además, lleva una cantidad ingente) es muy particular. Para espesar, Mivegablog me dijo que podría intentarlo con avena, en lugar de la harina, pero no lo he probado aún… La próxima vez, las haré con avena, a ver qué tal.

Hamburguesa Baba Ghanoush / Baba Ghanoush Burger