Hamburguesas de remolacha cruda

Receta de Isa Chandra Moskowitz, del Isa Does It, que para eso tiene recetas que no implican estar tres horas en la cocina. Aunque yo, cuando me meto a cocinar, tardo mucho. No sé si es que yo soy una tardona o qué, pero es alucinante lo que tardo en hacer un plato que, en teoría, está listo en un pispás. Está un pelín tuneada, eso sí lo voy a decir. Porque ya no tengo miedo de quitar y poner ingredientes.

La receta original pide pasta de almendras. Yo no tenía, pasaba mucho de comprarla y usé mantequilla de cacahuete de MyProtein, que me la regalaron y es 100 por 100 cacahuete y no tiene grasas hidrogenadas, sal ni azúcar. Además, la receta original lleva media cucharadita de sal. Pero la remolacha es dulce. Si las vais a hacer para ponerlas en pan de hamburguesas, con su ketchup y sus cosas, poned 1 cucharadita de sal, porque con media quedan, para mi gusto, excesivamente dulces. De todos modos, no hay nada como meter los dedos en la masa y probarla.

Ingredientes:

  • 255 gramos de arroz integral cocido y frío
  • 195 gramos de lentejas pardinas cocidas y frías
  • 110 gramos de remolacha cruda rallada
  • 60 gramos de pan rallado
  • 60 gramos de cebolla picada muy fina
  • 30 gramos de mantequilla de cacahuete (por favor, que solo tenga cacahuetes. Yo usé la de MyProtein). La receta original habla de mantequilla de almendras.
  • 1 cucharadita de tomillo seco desmenuzado
  • 1 cucharadita de mostaza en grano
  • 1/2 cucharadita de semillas de hinojo
  • De 1/2 a 1 cucharadita de sal
  • 2 dientes de ajo muy picados o rallados con un rallador Microplane

Preparación:

Hay que cocer las lentejas y el arroz antes. Y dejarlos enfriar. Lo podéis hacer por la noche. También hay que pelar y rallar la remolacha: yo tengo un rallador eléctrico que las deja muy finas, pero se puede hacer con una mandolina, que era lo que me tenía que haber comprado en vez del rallador, o con un rallador manual. O a cuchillo, muy pacientemente. Tiene que quedar muy finita para que se integre con la masa.

Pon la remolacha, el arroz y las lentejas en el robot de cocina o en la picadora y pulsa unas cuantas veces: lo justo para que todo se integre, pero que no quede un puré, que no queremos hacer hummus. Tiene que quedar con una textura parecida a la carne picada.

Ahora, pasa esta mezcla a un bol y añade todos los ingredientes restantes de la receta. Usa las manos (bien limpias) para mezclarlo todo muy bien. Puede llevarte un minuto o dos, pero verás cómo la masa se transforma en eso: en una masa compacta.

Pon la masa en el frigorífico para que se enfríe durante media hora.

Ahora, forma las hamburguesas. Yo usé un aro de emplatar, como muestra Isa Chandra Moskowitz en esta imagen:

Foto de la web de Isa Chandra Moskowitz

No te preocupes por las marcas de los dedos, porque desaparecerán cuando le des la vuelta a la hamburguesa. Si quieres, aplástalas un poquito con una espátula y desaparecerán del todo, pero yo no hice tanta floritura.

Ahora las puedes envolver en papel film y congelar. Cuando las vayas a freír, calienta una sartén (si tienes una de hierro, mejor que mejor) a fuego medio, añade aceite y pincela la superficie y pon las hamburguesas, desenvueltas y directamente del congelador, en la sartén. Tapa la sartén y déjalas 6 minutos por cada cara.

También puedes freírlas durante 6 minutos por cada cara una vez hechas y congelarlas ya fritas. Así luego, cuando las saques, solo las tienes que poner un poco en el microondas y están listas para comer. Las hamburguesas se te churruscarán un poquito y quedarán crujientes por fuera y blanditas por dentro.

Hamburguesas de remolacha cruda

Lentejas garam masala

Después de los artículos sobre olla rápida, tocaba estrenarla, claro que sí. Y creo que va a ser uno de mis aparatos de cocina favoritos. El libro Vegan Pressure Cooking es maravilloso. Al menos, tiene ingredientes que yo uso (eso, en mi idioma, significa «no todo lleva pimiento» y las recetas están muy bien explicadas. Estas lentejas son muy básicas, pero insuperables. Quedan así de espesorras. Que, por cierto, es como a mí me, gustan. La receta original dice algo que los americanos… Mirad, no sé por qué hacen estas cosas: 2 cucharadas de chalota picada, dice. Un cuarto de cebolla, oye, y vamos que nos matamos. Es que yo, la chalota, no sé qué es y nunca la he visto. Ni las cebollas dulces. Bueno, sí, las cebollas dulces las he visto en supermercados, pero no compro verdura en supermercados, la compro en pequeño comercio. Lo mismo un día me hago con una bolsa… por probar.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 350 gramos de lentejas pardinas
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1/4 cebolla picada
  • 2 zanahorias en daditos
  • 1 o 2 tallos de apio en daditos
  • 1/2 cucharadita de garam masala
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1 hoja de laurel
  • 470 mililitros de caldo vegetal
  • 705 mililitros de agua
  • de 1/4 a 1/2 cucharadita de sal
  • pimienta al gusto

Preparación: 

Enjuaga y escurre las lentejas.

En la olla destapada, calienta el aceite a fuego medio. Añade la zanahoria, el apio y la cebolla y saltea de 3 a 5 minutos.

Agrega el garam masala, el comino, la canela, la hoja de laurel y las lentejas y remueve para que los sabores de las especias se mezclen bien.

Tapa la olla, ponla en el punto máximo (la mía tiene 1 y 2 y la puse en el 2) y déjala de 7 a 10 minutos. Permite que salga el vapor de forma natural: esto es, aparta la olla del fuego y deja que el indicador de presión baje.

Agrega ahora la sal y remueve y añade un toquecito de pimienta.

Lentejas garam masala

Sopa de lentejas

Sí, ha llegado el otoño. Ha llegado el otoño de una manera brutal. No por el tiempo, que está más o menos como todos los otoños (esto es, nunca sabe una qué ropa ponerse…) sino porque vino con gente nueva que llegó de golpe (a veces ocurren estas cosas) y porque trajo también noticias maravillosas. Noviembre siempre es bonito. Adiós, ensaladas. Hola, platos contundentes de cuchara. Bienvenidos, nuevos sabores. Y nuevos libros. Este es de Vicki’s Vegan Kitchen. Recetas facilitas, que siempre salen (adoro los libros americanos de cocina, con tanto detalle y tan profusamente explicados para torpes como yo). Y es mi primer plato de lentejas desde que, allá por aquellos tiempos del inicio de mi genial (léase con ironía) colitis ulcerosa, dejé de comerlas porque me moría de miedo si las veía…

Ingredientes para 4 personas.

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla grande pelada y picada
  • 4 hojas de laurel
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 200 gramos (1 taza) de lentejas secas, enjuagadas y escurridas
  • 850 gramos (5 tazas) de agua o caldo vegetal sin sal
  • 2 cucharadas de vinagre balsámico de Módena
  • 2 cucharadas de salsa tamari
  • Una pizca de cayena (yo no le puse, porque es picante)
  • De 4 a 6 dientes de ajo picados

Preparación: 

Calienta una olla grandecita a fuego medio. Añade el aceite y deja que se caliente un ratito. Agrega la cebolla y el laurel y saltea, removiendo de vez en cuando, durante 10 minutos.

Ahora agrega el ajo y el comino y saltea, sin dejar de remover y siempre a fuego medio, de 2 a 3 minutos más.

Echa en la olla las lentejas, el agua o el caldo y el vinagre. Sube el fuego, tapa la olla, lleva a ebullición y, cuando hierva, baja el fuego. Ponlo a fuego medio-bajo (yo lo dejo en el número 3 de la vitrocerámica) y cuece hasta que estén tiernas. A ver: cada lenteja es un mundo. Las mías, que son pardinas, tardan más de media hora. Así que yo las tuve 30 minutos.

Antes de que finalice la cocción de las lentejas, cuando queden unos 10 minutos, agrega el tamari. ¿Cómo sabemos cuánto tiempo tardan las lentejas y cuándo tenemos que añadir el tamari? Pues yo no lo sé. Así que yo lo eché a la media hora. Luego, cuece unos 20 minutos más. Esto es lo que pone la receta: que una vez agregado el tamari, cozamos 20 minutos más. Yo no lo tuve tanto tiempo porque no quería que las lentejas se deshicieran, pero para estar hechas del todo necesitaron 45 minutos. Así que id probando, que seguro que habéis hecho más lentejas que yo…

Sopa de lentejas

Cocinar legumbres

Yo, lo reconozco, soy adicta a los garbanzos. Las lentejas, desde hace año y pico, aún no las he vuelto a probar (las tomé en pleno brote de colitis ulcerosa, me sentaron fatal y les cogí un miedo tremendo, que solucionaré dentro de poco, prometido). Las alubias también me gustan (excepto las que son muy grandes y harinosas, que me las como, pero sin mucho entusiasmo) y los guisantes me pirran, aunque todo el mundo los considera una verdura. Y acabo de enterarme de que los altramuces y las judías verdes también son legumbres.

Legumbres en un mercado, de Wikipedia.

Clases de legumbres.-

Las principales legumbres que se consumen en España son los guisantes, las judías (o alubias), los garbanzos, las habas, las judías verdes, las lentejas, los altramuces (o chochos o chochitos. Sí: se llaman así) y la soja (que no es de consumo amplio, pero cada vez la come más gente).

Las legumbres son pesadas. Y no me gustan.

A ver, señores, que tengo colitis ulcerosa y gases y como legumbres día sí y día también… Que tampoco pretendo que mi caso sea un ensayo clínico, yo, que no me he atrevido con las lentejas aún, pero que me como los garbanzos y las judías negras doblados… Creo que hay que tener en cuenta una serie de consejos para cocinarlas bien. Y también intentar que el cuerpo se acostumbre a digerir legumbres: comienza con las más blanditas, como las lentejas.

Webos Fritos nos da dos trucos que ayudan a evitar los gases:

Hervirlas durante cinco minutos en una olla con abundante agua. Dejarlas reposar una hora, tirar el agua y comenzar la cocción como acostumbremos. Dice que no hay gases, pero se pierden nutrientes y sabor, así que no compensa.

Una cocción prolongada, que descompone los oligosacáridos culpables de los gases. Es decir, en olla a fueguito lento y tapadas y las horas que hagan falta. A mí tampoco me compensa, porque no suelo tener mucho tiempo para cocinar.

Así que yo uso el mejor truco del mundo, que es un trocito de alga kombu que luego se tira y listo. Se compra en herbolarios.

En algunos sitios se añaden muchas verduras y un poco de comino o de clavo, pero le da sabor a las legumbres. Y a mí el comino y el clavo me gustan, pero que todo sepa igual no.

Las legumbres se pueden tomar hasta en las dietas blandas, siempre que se pasen por el chino para eliminar la piel o que se hagan puré con un pasapurés para lo mismo y en pequeñas cantidades. Si os interesa más el tema, en ese enlace de Dime qué comes está muy bien explicado todo.

Alubias en La Alberca

Las legumbres no me gustan.

Hay quien dice que es que no le gustan. Lo mismo es que solo ha probado el puré de lentejas de su madre o el cocido. No sé. Pero hay un sinfín de recetas con legumbres que están muy ricas: legumbres no significa solo «potaje».

El primer consejo cuando se van a comer legumbres es usarlas de la mejor calidad que se puedan comprar. Y frescas. Es decir, no compréis un paquete de garbanzos y un día, al cabo de dos años, decidáis poner a cocerlos, porque lo más seguro es que ni con las cataratas del Niágara aquello se ablande.

Lavar las legumbres.-

Antes de remojar las legumbres hay que lavarlas. Se ponen en colador y se mueven bien con los dedos porque pueden tener alguna paja o piedrecitas que hay que eliminar antes de cocinarlas. El colador se pone bajo el grifo y se enjuagan bien mientras se remueven con los dedos.

El remojo de las legumbres.-

 No todas necesitan remojo previo. Las lentejas y los guisantes se pueden cocer sin necesidad de remojarlas, pero las legumbres más duras, como la soja o los garbanzos, necesitan que los dejemos con agua. Esto nos permitirá menores tiempos de cocción, eliminar algunos gases y preservar los nutrientes. Se pueden remojar de varias formas:

  • Toda la noche; es decir, de 6 a 8 horas.- Pon las legumbres en un recipiente grande y cúbrelas con agua fría, salvo en el caso de los garbanzos, que el agua deberá ser templada (no sé por qué es, y lo mismo estoy equivocada, pero así me lo enseñó mi madre y no he variado el método desde que los hago). Escúrrelas, ponlas bajo el grifo de agua fría y cuécelas como quieras: en una olla normal, en olla a presión o en olla rápida. No se remojan en agua caliente, porque pierden nutrientes.

En verano, si hace mucho calor, déjalas en la nevera para evitar que broten. Porque brotan. Lo sé.

  • Remojado rápido para un apuro.- Hierve las legumbres secas en una olla con abundante agua durante 3 minutos. Tapa la olla y deja reposar de 40 a 60 minutos y hasta dos horas si tienes tiempo. Escurre, lava las legumbres y cuece como acostumbres. Es para un apuro, ojo. No es recomendable hacerlo siempre.

Con respecto a usar el agua del remojo de las legumbres para cocinarlas, hay opiniones para todos los gustos. Unos dicen que no, porque contienen todas las sustancias que no queremos comer, como taninos y demás, y otros las utilizan porque dan color a los platos (como el agua de remojo de las judías negras) o porque es costumbre (como en Asturias). Yo no he usado nunca el agua de remojo para cocinarlas: siempre las escurro y les doy un agua y las enjuago. Pero esto supongo yo que va en gustos y en paladares.

Cómo cocinar las legumbres. Consejos generales-

Yo las meto en la olla rápida y sigo rigurosamente los tiempos de cocción, pero he encontrado varios consejos por la red que voy a seguir para ver si quedan (aún más) ricas:

  • Durante los primeros 5 o 10 minutos todas las legumbres deben hervirse a fuego rápido y sin tapar para que se destruyan las impurezas. Se producirá espuma, que podremos eliminar con la espumadera y que no estará en el caldo de cocción.
  • La sal se añade al final, para que las legumbres no se despellejen y queden tiernas.
  • El tiempo de cocción varía dependiendo de la legumbre que se utilice y la olla. Las hay normales, a presión y rápidas.
  • Si tenemos olla rápida, podemos cocer las legumbres un rato en la olla (15 minutos en el caso de los garbanzos y las alubias, menos en el caso de las lentejas, que tardan mucho menos: mirad las instrucciones de vuestra olla y los tiempos recomendados y ponedla cinco o siete minutos menos). Luego abrir la olla (con cuidado; es decir, siempre que haya perdido todo el vapor) y volvedla a poner al fuego para hervir las legumbres a fuego medio-bajo hasta que estén hechas.
  • La cuchara no se mete en la olla. Se mueve la olla sujetándola por las asas con ambas manos para que no se peguen las legumbres. Pero no se mete la cuchara, que si no tendremos un puré.
  • En algunos sitios recomiendan usar bicarbonato. Yo no lo he usado nunca y no lo voy a usar, porque sí he leído que saben distintas.
  • Para que no se despellejen, hay que cocerlas a fuego muy suave. El agua debe temblar, no bullir. Por eso se baja el fuego una vez rompa el hervor.
  • Para acertar con la cantidad de agua que se le echa a las legumbres, cubre al ras y vigila que se mantengan cubiertas- Añade más agua fría, siempre por los bordes, cuando el líquido se reduzca.
Alubias de Saldaña, de Wikipedia.

Cómo cocinar las alubias.-

Las judías se comienzan a cocinar con agua fría. Se ponen en una olla y se cubren con agua o caldo sin sal. Se pueden añadir condimentos, pero no sal, porque la sal endurece las judías e impide que cuezan bien. A las judías hay que asustarlas: cuando rompa el primer hervor, se añade un poco de agua fría. Y así hasta tres veces. Luego ya se cuecen a fuego lento y continuo para que no se rompa el hollejo y no se despellejen. Si necesitan más agua, siempre se añade agua fría. En las ollas exprés y las ollas rápidas esto no hace falta: se ponen las judías con agua hasta que las cubra, se asustan tres veces y se desespuman, se tapa la olla, se espera a que hierva y luego se dejan 15 minutos. Se destapa la olla y se vuelven a poner al fuego para que cuezan a fuego medio-bajo un rato más hasta que estén listas. No pongo tiempos porque cada persona sabe la olla que utiliza. En mi caso, con la olla rápida, son 20 minutos. 

Tres tipos de lenteja, de Wikipedia

Cómo cocinar las lentejas.- 

Comienzan a cocinarse en agua fría. Son las legumbres que menos tiempo tardan, así que hay que estar pendiente de ellas. Si hace más falta durante la cocción, se añade agua tibia para no romper el hervor.

Garbanzos de Pedrosillano y Fuentesaúco, de Wikipedia.

Cómo cocinar los garbanzos.-

Los garbanzos comienzan a cocinarse en agua caliente. Es decir, no los pongas con agua fría en la olla, sino con agua caliente. Si necesitan más agua durante la cocción, añade agua hirviendo para no interrumpir el hervor y para que no se encallen. Se sazonan después de cocidos.

Enlaces.-

Cocinar legumbres