Pastel de carne Tito Andronico

Tito Andronico alimenta a Tamora. Foto de Diego Casillas para Teatro del Noctámbulo.

José Vicente Moirón vino al magazine de la radio el viernes pasado. Escribo esto el sábado: esta noche voy a verles otra vez. Hoy domingo (qué trasiego) es la última oportunidad que tienen para asistir a su función en Mérida. Carmen Mayordomo, su alter ego en Tito Andronico, ha de comer un maravilloso pastel de carne aderezado con ciertos ingredientes secretos que Tito le cocina con frialdad y relamiéndose. Habían leído mi blog (la última entrada, Festivales y descontroles) y me dijo: «¿Por qué no haces un pastel de carne?»

Sus deseos son órdenes:

Pastel Tito Andronico

Carmen Mayordomo tampoco come animales. Hice una receta enorme, en un molde alargado, pero el pastel grande se me desparramó porque desmoldar nunca ha sido lo mío y he optado por hacerle la foto a los más pequeños: al fin y al cabo, se comen un pastel de carne individual.

Está tremendísimo de bueno

Pasteles de carne hay muchos. Quizá uno de los más conocidos no sea un pastel de carne propiamente dicho, sino un estofado con una cubierta de hojaldre por encima o un Shepherd’s pie, el pastel de pastor inglés, que lleva patata. Pero yo estoy muy trabajada, señores: cubrir el Festival de Mérida es un palizón. Un palizón enorme. No iba a ir a comprar hojaldre ni me voy a poner a hacer pastel con una cubierta de patatas que no se puede congelar. Así que lo hice desnudito. El típico pastel de carne inglés. Con su sangre (su ketchup casero) y su todo. Os pongo la foto del pastel desparramado, en la cocina (mi cocina es un campo de batalla) y hecha con el móvil.

Queda muy rico, la verdad. Aquí está a mitad de cocción. Luego se desparramó.

¿Habéis leído Tito Andronico? Hay dos personajes que me fascinan: Tamora y Aaron. Con Tamora recordé a Denis Rafter (director de muchos de los montajes de Teatro del Noctámbulo y autor de una tesis magnífica titulada «Hamlet y el actor. En busca del personaje«) cuando me dice que los personajes femeninos de Shakespeare son mucho mejores que los personajes masculinos. Lo son, lo son.

Eso sí, permitidme que ponga otra imagen. Es Cándido Gómez, que BORDA el papel de mensajero. Es un mensajero un tanto particular, todo hay que decirlo: ¿por qué? Eso sí que tendrán que ir a verlo. Llevo entrevistando a Cándido unos 20 años, creo. Fue el primer actor al que entrevisté, de hecho. Y le quiero locamente. Que lo sepa.

Rústico y Tito Andronico. Imagen de Jero Morales para el Festival de Mérida.

La receta está sacada de la plantilla de hamburguesas que Heather Crosby hace en Pantry to Plate. Si no sabéis qué libro vegano comprar, comprad este. Son plantillas, así que admiten infinidad de posibilidades.

Ingredientes para alimentar a los protagonistas de una tragedia. Salen 8 raciones.

  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 320 gramos de cebolla picada a cuadraditos
  • 4 dientes de ajo muy picados
  • 1 cucharadita de sal (o más, al gusto)
  • 600 gramos de remolacha cocida cortadas en cuadraditos
  • 150 gramos de zanahorias cortadas a cuadraditos
  • 280 gramos de champiñones a láminas
  • 175 gramos (2 tazas) de garbanzos cocidos, bien escurridos
  • 325 gramos (2 tazas) de lentejas de Puy cocidas
  • 35 gramos (1/2 taza) de soja texturizada fina
  • 4 cucharadas de hierbas frescas (yo puse tomillo, perejil, romero y cebollino), bien picadas
  • 2 cucharadas de mostaza de Dijon
  • 4 cucharaditas de levadura nutricional
  • 2 cucharaditas de humo líquido
  • 4 cucharaditas de psyllium en polvo (es el aglutinante: funciona maravillosamente bien, pero SUPONGO -no lo he probado- que le podéis poner huevo de lino). Yo lo compro en Vegan Place. Si no lo tienen en la página, se lo podéis pedir a Cristina sin problema.
  • Pan rallado, copos de avena o gluten por si acaso. Si sois celíacos, no uséis el gluten, claro está y mirad la etiqueta del pan rallado y de la avena
  • Ketchup para pincelar
En formato individual quedan muy monos

Precalienta el horno a 180º C. Hidrata la soja texturizada: ponla en un bol y añade agua hirviendo. Espera 10 minutos y escurre bien.

Pon una cacerola a fuego medio. Una vez esté caliente, añade el aceite y deja que se caliente a la vez. Agrega ahora la cebolla y la zanahoria y sofríe unos 5 minutos. Luego añade la remolacha y los champiñones y deja sofreír a fuego vivo (súbelo un poco) hasta que los champiñones eliminen toda el agua. Debe quedar sequito, sin quemarse. Añade el ajo, baja el fuego y deja sofreír 1 minuto o así. Ahora, agrega la soja texturizada, las lentejas bien escurridas y los garbanzos y y la sal y dale unas vueltas un par de minutos más para que se impregnen los sabores.

Ponlo en un robot de cocina, pero no pulses todavía. Añade las hierbas frescas, la mostaza, la levadura nutricional y el humo líquido y espolvorea el pysillium. Dale unos toques y ve parando la máquina para raspar las paredes. No quieres un puré, sino que quede textura, pero que todo esté mezclado. Prueba ahora la sazón: puedes añadir lo que quieras: más hierbas, sal, pimienta, copos de chile, tomates secos muy picados…

Ahora tienes que ver si la masa está muy húmeda. Si es así, añade avena en copos (que sean pequeños) o pan rallado, de cucharada en cucharada, mientras remueves. Al mío no le hizo falta, pero puede que sí te sea preciso. No ha de quedar seco ni muy compacto, que luego va al horno.

Prepara un molde de plum cake o moldes individuales. Si son de silicona, no hace falta engrasarlos. Si son de metal, fórralos con papel de cocina o engrásalos con aceite. Pon la masa en los moldes y aplánala con ayuda de una cuchara.

Mete en el horno 30 minutos, tapados con papel de aluminio. Luego, quita el papel, pincela con ketchup y deja 15 minutos más. Deja enfriar unos minutos y ya está listo para comer.

Se lo podrías servir a tus enemigos, pero está demasiado bueno como para eso. Es mejor dárselo a los amigos antes de ver una tragedia potente y sangrienta y culinaria como esta…

Pastel de carne Tito Andronico

Curry rápido de lentejas rojas

Diciembre, qué malo es. O qué bueno: cena de empresa, cena con la gente con la que hago deporte (tengo que hacer un post sobre eso: pedí menú vegano en un asador y fue magnífico, pero es que también tengo que escribir sobre los restaurantes que he visitado y sobre la cena de mi trabajo), encuentros… y comidas de Navidad que se posponen hasta mediados de enero porque a ninguno de nosotros nos quedan días libres (nosotros somos tres hombres maravillosos y yo). Ni tiempo para respirar he tenido: de hecho, casi me quedo sin comida. Nada que no arregle una soja texturizada bien macerada con especias y aceite de oliva ni una ensalada de garbanzos con tahini, pero me apetece mucho comer otras cosas. Me compré una pizarra magnética para apuntar menús… pero todavía no la he rellenado. Ay.

Planificador de comidas. Lo compré en la tienda Natura
Planificador de comidas. Lo compré en la tienda Natura. Sí, la foto es horrorosa, pero sirve para que os hagáis una idea

Y, mientras tanto, en mi congelador, una crema de guisantes y este curry que me han salvado la vida. Menos mal. Se hace con una olla rápida (yo tengo la Instant Pot y estoy enamorada de ella) y es muy rápido de hacer. No contamos nunca la mise en place (es decir, el organizar todos los ingredientes y picarlos y cortarlos y lavarlos y esas cosas), que es en lo que se tarda más… pero es que eso depende de la destreza del cocinero. Recordad: la práctica hace al maestro. La receta es de Epic Vegan Instant Pot.

Curry de lentejas rojas
Curry de lentejas rojas

Ingredientes para 13 raciones de las mías:

  • 1 lata de 400 ml de leche de coco baja en grasa
  • 400 gramos de tomates picados, que pueden ser de lata (yo casi nunca uso de lata)
  • 340 gramos (2 tazas) de lentejas rojas, espulgadas y enjuagadas
  • 3 cucharadas de tomate concentrado
  • 1 cebolla roja picada fina
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 1200 ml (5 tazas) de caldo vegetal (yo uso este concentrado)
  • 2 cucharaditas de curry en polvo
  • 1/8 cucharadita de cayena molida
  • 1 taza de espinacas congeladas o frescas, o de acelgas…

Curry de lentejas rojas
Curry de lentejas rojas

Preparación:

Pon todos los ingredientes, menos las espinacas, en la Instant Pot. Ponla en modo Manual y señala 15 minutos en alta presión. Asegúrate de que la válvula esté en posición SEALING. Si tienes olla rápida normal, pon todos los ingredientes, cierra la olla, ponla en el fuego a fuego alto, con la válvula en alta presión. Cuando alcance presión, baja el fuego y deja 15 minutos. En ambos casos, deja salir el vapor de forma natural 10 minutos y luego quita el exceso de vapor manualmente.

Abre la tapa, agrega las espinacas, remueve muy bien, espera 5 minutos para que se descongelen o para que se hagan y sirve. Está tremendamente bueno.

Curry rápido de lentejas rojas

Harira (otra versión)

Harira
Harira

El invierno, desde que la descubrí hace cuatro años, siempre ha venido acompañado de harira. La harira es una sopa marroquí que se usa para romper el ayuno del Ramadán y que lleva carne y mantequilla. Pero esta no lleva carne, porque para qué queremos matar a un animal cuando podemos no hacerlo, me pregunto, y ojalá me lo hubiera preguntado antes. Siempre he hecho la versión de Isa Chandra Moskowitz, pero aquí os traigo otra, la de los chicos de Happy Pear, tuneada un poco por mí, porque me gustan las sopas espesas… y porque me he quedado sin cilantro molido, así que le puse menos. Y tampoco quería ponerle chile en polvo, pero sí copos de chile, que cunden más (es decir, tienen más volumen) y pican menos. Y tampoco tenía arroz basmati integral (bueno, me quedaban 10 gramos), así que puse espelta. Ni que decir tiene que le podéis echar las especias que consideréis oportunas y que, si os gusta más picante, le deis a la cayena, a la pimienta negra o al chile chipotle. Pero, como yo no puedo abusar del picante, aquí está mi versión:

Harira
Harira

Ingredientes para 10 raciones:

  • 1 cebolla grande picada en cuadritos
  • 5 dientes de ajo picados
  • 5 zanahorias, peladas y cortadas en rodajas finas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharaditas de sal
  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 200 gramos de lentejas de Puy o verdinas, espulgadas y enjuagadas
  • 100 gramos de espelta (si lo queréis sin gluten, poned arroz integral basmati)
  • 400 gramos de tomates picados (pueden ser de lata)
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • El zumo de 1/2 limón
  • 1 cucharada de comino en polvo
  • 1/2 cucharadita de canela molida (o un palo de canela)
  • 2 cucharaditas de pimentón agridulce de La Vera
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 1/4 cucharadita de copos de chile
  • 1 cucharadita de cilantro en polvo (coriandro)
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra molida o 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida (sí, la recién molida ocupa el doble que la molida industrialmente)
  • 2,5 litros de caldo vegetal
  • Un buen manojo de perejil

Harira
Harira

Preparación:

Calienta el aceite en una cacerola grande a fuego medio. Añade el ajo, la cebolla, las zanahorias y la sal y remueve bien. Tapa la cacerola, baja el fuego un poco y cocina durante 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las cebollas estén muy suaves.

Prepara las lentejas. Hay que espulgarlas, por si tienen alguna piedrita. Las pones, poco a poco, en un plato llano blanco y miras bien. Luego las puedes poner en un colador y enjuagarlas bien. Escúrrelas.

Agrega los garbanzos, las lentejas, la espelta o el arroz, los tomates, la ralladura y el zumo de limón y todas las especias (el comino, la canela, el pimentón, la cúrcuma, los copos de chile, el cilantro en polvo y la pimienta negra). Agrega el caldo, remueve, sube bien el fuego, tapa y deja que hierva. Tardará un buen rato, no te preocupes. Y, además, aunque tengas puesta la tapa, se nota porque suena.

Una vez hierva, baja el fuego y tenlo así, cociendo lentamente, de 20 a 45 minutos. ¿Por qué tanta diferencia? Porque las lentejas tardan y depende de lo que tarden. A los 20 minutos, prueba. Si no están hechas, calcula el tiempo que les puede faltar. Las mías tardaron 40 minutos.

Prueba de nuevo y ajusta la sazón a tu gusto. Si has usado un palo de canela, puedes quitarlo ahora.

Sirve la sopa con abundante perejil. Se puede congelar perfectamente. En el frigorífico te durará 2 o 3 días.

Ojo: si no tienes arroz integral en casa y usas arroz blanco redondo, no la puedes congelar. Bueno, poder, puedes, pero no va a quedar bien la textura del arroz: avisado quedas.

Harira (otra versión)

Paté de lentejas de invierno

Así se llama esta receta de El gran libro de la cocina vegana francesa, que sería más maravilloso aún si estuviera traducido por alguien familiarizado con los ingredientes que se utilizan y que no pusiera, por ejemplo, «crema de sésamo blanco», sino tahini blanco… o levadura malteada, sino levadura de cerveza. Es un poner. Eso sí: es una terrina y se puede tomar fría. Para formarlas, yo usé unos moldes de silicona grandecitos, que son tipo flan.

Ingredientes para 4 terrinas (depende del molde):

  • 150 gramos de lentejas verdinas
  • 1 puerro grande
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de mantequilla de cacahuetes
  • 3 cucharadas de salsa de soja o tamari (el tamari no lleva gluten)
  • 200 ml de leche vegetal (yo usé de almendra sin azucarar)
  • 2 cucharaditas de agar-agar en polvo
  • 1 cucharada de perejil picado para decorar
  • pimienta negra

Preparación:

Cuece las lentejas en agua hirviendo 30 minutos. Ve comprobando, porque depende de las lentejas. Las mías estaban hechas en ese tiempo. Firmes, pero blandas.

Mientras se cuecen las lentejas, corta el puerro por la mitad a lo largo y lávalo muy bien. Pícalo y pica también la cebolla y el ajo. Saltéalos a fuego medio-bajo en 2 cucharadas de aceite hasta que estén dorados, lo que te llevará unos 10 minutos.

Escurre las lentejas y ponlas en el bol del robot de cocina junto con el contenido de la sartén, la mantequilla de cacahuete y 1 cucharada de aceite de oliva. Dale unos toques para que se pique todo, pero que conserve cierta textura.

En una cacerola pequeña, pon la leche vegetal y el agar-agar y deja hervir un minuto. Añádelo al bol del robot de cocina y bate: quieres conservar cierta textura, que no se te olvide. Sazona con perejil y pimienta.

Ponlos en unos moldes de silicona, tápalos con film transparente y déjalos en el frigorífico. Así se transformarán en una terrina. Los puedes hacer el día antes al que los vayas a servir. Quedan muy vistosas y están muy ricas.

Paté de lentejas de invierno

Albóndigas

Mis primeras albóndigas. Y además tienen pinta de albóndigas. Que no se diga. Y textura de albóndigas. Y están tremendas.

Se pueden usar como las albóndigas normales; es decir, solas o con salsa de tomate (casera mejor: mi favorita es esta, pero también tenemos esta otra y esta otra. La especiada creo que está demasiado especiada (a ver: hay gente que la ha probado y dice que le encanta: a mí la salsa de tomate me gusta espesísima, primero, y luego que sepa solo a tomate, nada más. Si acaso, un poco de orégano. Pero cuando pica, ya me echa para atrás). Midiendo la masa con una cuchara de helado me salieron 29 albóndigas justas, pero esto, como todo, depende de cómo las hagáis. Yo las hice tamaño albóndiga, no tamaño pelota de fútbol. Si las hacéis más grandes, habrá que ponerlas más tiempo en el horno.

Porque esta receta lleva horno. Habréis visto pocas recetas así en el blog… porque el horno se me estropeó, así que he estado meses y meses sin utilizarlo. Y eso que es uno de mis electrodomésticos favoritos. Sí, gasta electricidad, qué se le va a hacer. Pero yo no lo noto mucho en la factura cuando le meto tralla, la verdad. La receta es de The Homemade Vegan Pantry, que se está transformando en uno de mis libros favoritos. Sin duda.

Ingredientes para 29 albóndigas, hechas con una cuchara de helado que mide 1 cucharada:

  • 1 cebolla muy picada (hazlo con un procesador de alimentos, o picadora, si tienes)
  • Aceite de oliva para saltear las cebollas
  • 225 gramos de champiñones, limpios y en cuartos
  • 2 cucharadas de tamari o salsa de soja (si eres celíaco, tamari)
  • 1 cucharada de miso de garbanzos o miso blanco
  • 2 tazas de arroz integral cocido (es decir, 280 gramos de arroz ya cocido: el peso es del arroz cocido, no seco y cocido después)
  • 1 taza de lentejas cocidas (190 gramos)
  • 1/4 taza (70 gramos) de tomate concentrado
  • 3 cucharadas (15 gramos) de levadura nutricional
  • De 4 a 6 dientes de ajo muy picados
  • 1 y 1/2 cucharaditas de albahaca seca
  • 1 cucharadita de romero fresco picado o 1/2 cucharadita de romero seco
  • 1/2 taza de avena en copos (60 gramos). Si eres celíaco, que no tengan gluten.
  • 1 taza de nueces molidas o 1 y 1/2 tazas de pan rallado. Si eres celíaco, sin gluten o nueces. Yo usé pan rallado y son 210 gramos.
  • Si usas pan rallado, 2 o 3 cucharadas de agua. Yo eché 3, que son 45 mililitros.

Preparación:

Precalienta el horno a 180º C y prepara dos bandejas forradas con papel de horno.

Calienta una sartén a fuego medio y saltea las cebollas, o en seco o con un poco de aceite. Yo eché una cucharada de aceite. Hazlo hasta que comiencen a pegarse un poquito (algo más de 10 minutos). Ten preparado un vaso de agua con una cuchara dentro para ir echando después cucharadas de agua y evitar que se pegue todo a la sartén. Si te hace falta, añade un pelín de agua.

Mientras las cebollas se hacen, pica muy menudos los champiñones en una picadora o procesador de alimentos. No quieres hacer un puré, pero sí dejarlos con la textura de la carne picada.

Cuando las cebollas estén, agrega los champiñones bien picados y saltea hasta que pierdan el agua (serán unos 7 minutos o más, depende). Agrega la salsa de soja y el miso, remueve y aparta del fuego.

Ponlo todo en un bol grande. Añade el arroz cocido y las lentejas y mezcla muy bien. Incorpora el tomate concentrado, la levadura nutricional, el romero y la albahaca y los ajos picados.

Ahora, en una picadora o procesador de alimentos, pica la avena. No quieres transformarla en harina, solo romperla un poco.

Ahora, decide si quieres usar nueces o pan rallado. Las nueces hay que transformarlas en harina. Yo usé pan rallado. Da una textura muy tradicional, el pan rallado, aunque también las probaré con nueces, porque nunca voy a desdeñar ningún plato con nueces. Pero el pan rallado me venía más a mano y no tenía que molerlo ni nada. Cuando llevas cocinando todo el día, lo cómodo gusta mucho. Si usas pan rallado, rocíalo con el agua para humedecerlo. Echa o las nueces o el pan rallado al bol y mezcla muy bien, amasando, con las manos. La mejor manera es apretar la masa como cuando cogías un pegote grande de plastilina y lo querías deshacer. Cerrando el puño. Así. Cuando esté toda la masa bien amalgamada, coge una cuchara de helado (o una normal) y haz bolas del mismo tamaño (mi cuchara mide 1 cucharada americana) y ponlas en la bandeja de hornear.

Hornea de 30 a 35 minutos, saca y ya están listas para utilizarlas como quieras. Se pueden comer así tal cual o añadirles salsa.

Hay una salsa de tomate con almendras que hace la madre de una amiga mía para las albóndigas y que tengo que encontrar pero ya. Si me acuerdo qué madre de qué amiga las hacía…

Albóndigas

Curry de lentejas, acelgas y boniato

Tengo un nuevo libro de recetas veganas favorito. Se llama But I Could Never Go Vegan! y lo ha escrito Kristy Turner. Su curry de lentejas, boniatos y acelgas fue lo primero que hice, salen siete raciones de las mías, y me alucinó. Riquísimo. El libro está dividido en todos los apartados cuyas excusas usa la gente para decir que nunca podría ser vegana: no puedo dejar el queso, cocinar vegano es muy difícil y lleva mucho tiempo, de dónde saco las proteínas, qué hago en las reuniones familiares… Está lleno de fotos, las explicaciones son clarísimas y es uno de los libros de cocina mejor editados que he visto jamás.

Yo he tuneado la receta un poco, porque los de MyProtein me regalaron un bote de aceite de coco (es la primera vez que cocino con aceite de coco: da un pelín de sabor, que a este curry le viene fenomenal, pero si no tenéis, usad aceite de oliva). Huele maravillosamente cuando se está fundiendo y, por lo visto, en postres, como sustituto de la mantequilla en ciertos bizcochos, va fenomenal. No lo he probado ni lo voy a probar, que me veo comiendo un bizcocho entero yo solita. Ni modo.

Aceite de coco de MyProtein.

Este curry se puede servir con arroz: de hecho, está muy rico con arroz. Yo he optado por hacerle la foto tal cual, al curry solo, porque ya sabéis que yo cocino y congelo, cocino y congelo. Además, me he comprado un congelador pequeñito con tres cajones y por fin voy a poder cocinar más. De hecho, estos días de vacaciones me estoy dedicando a cocinar, ordenar mi casa, jugar con mis gatos e intentar que una mastina buena y noble tenga una mejor vida. También he ido a un concierto maravilloso de la Orquesta de Extremadura. Se me van a acabar las vacaciones y no voy a saber qué he hecho estos días. Y estoy aprovechando para dormir también, cual lirona. Antes de comer, después de comer… Mis gatos me despiertan a las seis de la mañana, llueve, truene o haga sol, así que ahora aprovecho y duermo.

Cuando pongo «siete raciones de las mías», quiero decir que son las mías, las de mi dieta de adelgazamiento (sí, llevo un año y medio parada en el mismo peso… Miento: en verano, con el Festival, puse kilos y kilos que ya me he quitado: moraleja: poner kilos es muy fácil, quitarlos ya es otro cantar). Sed libres de poneros hasta el culo. Porque esto está impresionante.

Ingredientes para 7 raciones de las mías:

  • 2 cucharadas de aceite de coco (o aceite de oliva)
  • 1 cebolleta pequeña picada
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 1/2 pimiento jalapeño picado
  • Un trozo de unos 2,5 cm. de jengibre fresco picado (o seco, si no tenéis fresco, poned 1/2 cucharadita)
  • 1 cucharada de curry
  • 1 y 1/2 cucharadita de garam masala
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 1200 mililitros de caldo vegetal
  • 375 gramos de boniato, pelado y picado en dados
  • 315 gramos de lentejas
  • 170 gramos de yogur natural de soja sin endulzar o yogur vegano de coco, si es que lo encontráis: aquí yo no lo encuentro y puse de soja
  • El zumo de 1/2 lima
  • Un buen manojo de acelgas (yo puse 300 gramos), lavado y picado
  • 1 cucharadita de sal negra: sí, tengo sal negra en escamas, que compré en Carrefour. La probé sola y creo que sabe exactamente igual que la sal normal, así que no la compréis si no queréis: en teoría tiene un ligero sabor ahumado que mi paladar de fumadora no apreció en absoluto.

Preparación:

Yo, para las legumbres (y para todo en general) uso una olla de hierro colado vitrificado de Le Creuset, que compré en Lecuine. porque son un encanto y funcionan de maravilla. El hierro colado implica que, cuando pone «a fuego medio» tú lo has de poner a fuego medio-bajo, porque se calienta que no veas. Como asumo que la mayoría no os habéis gastado 180 en una olla (pero vale lo que cuesta y algo más, os lo digo, y dura toda la vida), os pongo las indicaciones para ollas normales.

Calienta el aceite de coco en la olla a fuego medio hasta que se disuelva si es que está líquido (porque el aceite de coco se solidifica con las bajas temperaturas). Agrega la cebolla y póchala durante unos 5 minutos. Ahora añade el ajo y sofríelo, removiendo, durante 1 minuto. Echa en la olla el jalapeño y tenlo, removiendo, 2 minutos. Ahora es el turno de las especias: agrega el jengibre, el garam masala y el curry y remueve sin parar durante 2 minutos para que se mezcle todo muy bien. Verás que se pega un poquito. Desglasa con algo de caldo (desglasar significa echar un poco de caldo en la olla y raspar con una cuchara de madera el fondo).

Añade el resto del caldo, los boniatos, las lentejas y remueve bien. Lleva a ebullición con la tapa puesta. Cuando hierva, baja el fuego. No quites la tapa, pero apártala un poquito. Solo un poquito, para que quede una rendija por la que salga el vapor. Ahora tienes que dejarlo hervir así, a fuego lento, el tiempo suficiente como para que se hagan tus lentejas. ¿Y eso cuánto es? Pues de 20 minutos a 45. Depende de las lentejas que hayas usado. No te fíes del paquete, porque en los paquetes (al menos, en los que yo tengo) pone 1 hora 45 minutos y con esa cantidad de tiempo se quemaría tu casa entera, me temo.

Cuando las lentejas estén hechas, añade el yogur, el zumo de lima y las acelgas picadas. Remueve bien, deja que las acelgas se rindan un poco y añade la sal. Remueve para que se disuelva y agrega pimienta si quieres. Yo no le puse porque mi curry ya es suficientemente picante.

Sirve con arroz y tendrás una comida riquísima. De postre una fruta y vamos que nos matamos de placer culinario. Si lo sirves sin arroz, como hago yo para las cenas, como es poquita cantidad hago también una ensalada y está riquísimo todo.

Qué placer tan grande comer bien.

Curry de lentejas, acelgas y boniato

Hamburguesas de remolacha cruda

Receta de Isa Chandra Moskowitz, del Isa Does It, que para eso tiene recetas que no implican estar tres horas en la cocina. Aunque yo, cuando me meto a cocinar, tardo mucho. No sé si es que yo soy una tardona o qué, pero es alucinante lo que tardo en hacer un plato que, en teoría, está listo en un pispás. Está un pelín tuneada, eso sí lo voy a decir. Porque ya no tengo miedo de quitar y poner ingredientes.

La receta original pide pasta de almendras. Yo no tenía, pasaba mucho de comprarla y usé mantequilla de cacahuete de MyProtein, que me la regalaron y es 100 por 100 cacahuete y no tiene grasas hidrogenadas, sal ni azúcar. Además, la receta original lleva media cucharadita de sal. Pero la remolacha es dulce. Si las vais a hacer para ponerlas en pan de hamburguesas, con su ketchup y sus cosas, poned 1 cucharadita de sal, porque con media quedan, para mi gusto, excesivamente dulces. De todos modos, no hay nada como meter los dedos en la masa y probarla.

Ingredientes:

  • 255 gramos de arroz integral cocido y frío
  • 195 gramos de lentejas pardinas cocidas y frías
  • 110 gramos de remolacha cruda rallada
  • 60 gramos de pan rallado
  • 60 gramos de cebolla picada muy fina
  • 30 gramos de mantequilla de cacahuete (por favor, que solo tenga cacahuetes. Yo usé la de MyProtein). La receta original habla de mantequilla de almendras.
  • 1 cucharadita de tomillo seco desmenuzado
  • 1 cucharadita de mostaza en grano
  • 1/2 cucharadita de semillas de hinojo
  • De 1/2 a 1 cucharadita de sal
  • 2 dientes de ajo muy picados o rallados con un rallador Microplane

Preparación:

Hay que cocer las lentejas y el arroz antes. Y dejarlos enfriar. Lo podéis hacer por la noche. También hay que pelar y rallar la remolacha: yo tengo un rallador eléctrico que las deja muy finas, pero se puede hacer con una mandolina, que era lo que me tenía que haber comprado en vez del rallador, o con un rallador manual. O a cuchillo, muy pacientemente. Tiene que quedar muy finita para que se integre con la masa.

Pon la remolacha, el arroz y las lentejas en el robot de cocina o en la picadora y pulsa unas cuantas veces: lo justo para que todo se integre, pero que no quede un puré, que no queremos hacer hummus. Tiene que quedar con una textura parecida a la carne picada.

Ahora, pasa esta mezcla a un bol y añade todos los ingredientes restantes de la receta. Usa las manos (bien limpias) para mezclarlo todo muy bien. Puede llevarte un minuto o dos, pero verás cómo la masa se transforma en eso: en una masa compacta.

Pon la masa en el frigorífico para que se enfríe durante media hora.

Ahora, forma las hamburguesas. Yo usé un aro de emplatar, como muestra Isa Chandra Moskowitz en esta imagen:

Foto de la web de Isa Chandra Moskowitz

No te preocupes por las marcas de los dedos, porque desaparecerán cuando le des la vuelta a la hamburguesa. Si quieres, aplástalas un poquito con una espátula y desaparecerán del todo, pero yo no hice tanta floritura.

Ahora las puedes envolver en papel film y congelar. Cuando las vayas a freír, calienta una sartén (si tienes una de hierro, mejor que mejor) a fuego medio, añade aceite y pincela la superficie y pon las hamburguesas, desenvueltas y directamente del congelador, en la sartén. Tapa la sartén y déjalas 6 minutos por cada cara.

También puedes freírlas durante 6 minutos por cada cara una vez hechas y congelarlas ya fritas. Así luego, cuando las saques, solo las tienes que poner un poco en el microondas y están listas para comer. Las hamburguesas se te churruscarán un poquito y quedarán crujientes por fuera y blanditas por dentro.

Hamburguesas de remolacha cruda

Lentejas garam masala

Después de los artículos sobre olla rápida, tocaba estrenarla, claro que sí. Y creo que va a ser uno de mis aparatos de cocina favoritos. El libro Vegan Pressure Cooking es maravilloso. Al menos, tiene ingredientes que yo uso (eso, en mi idioma, significa «no todo lleva pimiento» y las recetas están muy bien explicadas. Estas lentejas son muy básicas, pero insuperables. Quedan así de espesorras. Que, por cierto, es como a mí me, gustan. La receta original dice algo que los americanos… Mirad, no sé por qué hacen estas cosas: 2 cucharadas de chalota picada, dice. Un cuarto de cebolla, oye, y vamos que nos matamos. Es que yo, la chalota, no sé qué es y nunca la he visto. Ni las cebollas dulces. Bueno, sí, las cebollas dulces las he visto en supermercados, pero no compro verdura en supermercados, la compro en pequeño comercio. Lo mismo un día me hago con una bolsa… por probar.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 350 gramos de lentejas pardinas
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1/4 cebolla picada
  • 2 zanahorias en daditos
  • 1 o 2 tallos de apio en daditos
  • 1/2 cucharadita de garam masala
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1 hoja de laurel
  • 470 mililitros de caldo vegetal
  • 705 mililitros de agua
  • de 1/4 a 1/2 cucharadita de sal
  • pimienta al gusto

Preparación: 

Enjuaga y escurre las lentejas.

En la olla destapada, calienta el aceite a fuego medio. Añade la zanahoria, el apio y la cebolla y saltea de 3 a 5 minutos.

Agrega el garam masala, el comino, la canela, la hoja de laurel y las lentejas y remueve para que los sabores de las especias se mezclen bien.

Tapa la olla, ponla en el punto máximo (la mía tiene 1 y 2 y la puse en el 2) y déjala de 7 a 10 minutos. Permite que salga el vapor de forma natural: esto es, aparta la olla del fuego y deja que el indicador de presión baje.

Agrega ahora la sal y remueve y añade un toquecito de pimienta.

Lentejas garam masala

Harira

Libro de Isa Chandra Moskowitz que sale al mercado, libro que pido en Amazon. ¿Por qué? Porque todo sale bien. Porque todo sale bien a la primera, que es como me gusta a mí que salgan las cosas para no desesperarme. Porque a mí, las cosas, a la primera nunca me salen. No las importantes, al menos. Así que, al menos, ya que la cocina es terapéutica (porque lo es, aunque acabe con todos los cacharros en la entrada a la espera de recoger -necesito una cocina de 140 metros cuadrados, creo-), y ya que comer bien es tan importante y ya que, confesémoslo, a mí me gusta comer (a mí me gusta mucho comer: si no, de qué iba a tener yo este sobrepeso que tengo… y que estoy quitándome, por cierto, para que no penséis en mí como en una vacaburra que se pimpla toda esta olla de una sentada), lo mejor es que, cuando acabes de cocinar, tengas un plato rico que meter en el congelador. Sí. Ole. Gracias, Isa. Te debo la mayoría de los platos de mi dieta. Ah. El libro, que, como todos los de esta mujer es una maravilla (y tiene más fotos que ninguno) se llama Isa does it. Sí: es el que sale en la foto.

Ingredientes para 10 raciones:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana
  • 1 cucharadita de sal más 1 pizca
  • 4 dientes de ajo picados
  • 2 cucharadas de jengibre fresco picado
  • 1/2 cucharadita de copos de pimiento rojo (son copos de chile: sí, pican)
  • 1840 gramos (8 tazas) de caldo vegetal
  • 1 berenjena mediana pelada y en cubitos muy pequeños
  • 110 gramos (1/2 taza) de lentejas
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1 cucharadita de azafrán machacado
  • 1 lata grande tomates picados
  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 1/4 taza de menta fresca (yo no tenía y le puse albahaca: que ya sé que no es lo mismo, pero está rica, doy fe) picada
  • 1/4 taza de cilantro fresco picado
  • 115 gramos de fideos cabello de ángel (fideos cabellín, se llaman también. Si eres celíaco, usa pasta sin gluten)

Preparación:

Precalienta una cazuela grande a fuego medio-alto. Añade el aceite y saltea la cebolla con una pizca de sal de 3 a 4 minutos. Agrega el ajo, el jengibre y los copos de pimiento rojo y saltea, sin dejar de remover, durante 1 minuto más.

Desglasa la olla con unas gotas de caldo. Esto es, que eches un poquito de caldo y remuevas bien el fondo de la olla, por si se ha quedado algo pegadito. Agrega la berenjena, el pimentón, las lentejas, la canela, la sal y el azafrán con 920 gramos de caldo (4 tazas). No se echa todo el caldo de golpe porque, si no, tarda mucho en hervir. Pero te hará falta. De verdad.

Ahora tapa la olla, lleva a ebullición a fuego alto y, cuando hierva, baja el fuego y cuece, con la olla parcialmente tapada, durante 20 minutos. Remueve de vez en cuando. Las berenjenas deberían deshacerse. Eso dice en el libro. Las mías, como las corté a cuadros más o menos grandes, ni se deshicieron ni nada. Y mis lentejas tardan mucho más en cocerse, así que las tuve 40 minutos. Esto no importa: hay que cocer hasta que las lentejas estén tiernas o casi tiernas.

Luego, agrega el tomate, los garbanzos cocidos, la menta, el cilantro y 460 gramos (2 tazas) más de caldo. Ahora es el momento de añadir los fideos cabellín. Lleva a ebullición, aplasa los fideos con cuidado para que se introduzcan en el caldo con una espumadera o una paleta de silicona y deja cocer el tiempo que marque el paquete (los míos tardan 3 minutos).

La sopa, cuando se enfría, espesa. Así que sí: necesitarás el resto del caldo, las otras dos tazas que pensabas que te habían sobrado, que son 460 gramos más.

Está impresionante. De verdad.

Harira

Sopa de lentejas

Sí, ha llegado el otoño. Ha llegado el otoño de una manera brutal. No por el tiempo, que está más o menos como todos los otoños (esto es, nunca sabe una qué ropa ponerse…) sino porque vino con gente nueva que llegó de golpe (a veces ocurren estas cosas) y porque trajo también noticias maravillosas. Noviembre siempre es bonito. Adiós, ensaladas. Hola, platos contundentes de cuchara. Bienvenidos, nuevos sabores. Y nuevos libros. Este es de Vicki’s Vegan Kitchen. Recetas facilitas, que siempre salen (adoro los libros americanos de cocina, con tanto detalle y tan profusamente explicados para torpes como yo). Y es mi primer plato de lentejas desde que, allá por aquellos tiempos del inicio de mi genial (léase con ironía) colitis ulcerosa, dejé de comerlas porque me moría de miedo si las veía…

Ingredientes para 4 personas.

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla grande pelada y picada
  • 4 hojas de laurel
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 200 gramos (1 taza) de lentejas secas, enjuagadas y escurridas
  • 850 gramos (5 tazas) de agua o caldo vegetal sin sal
  • 2 cucharadas de vinagre balsámico de Módena
  • 2 cucharadas de salsa tamari
  • Una pizca de cayena (yo no le puse, porque es picante)
  • De 4 a 6 dientes de ajo picados

Preparación: 

Calienta una olla grandecita a fuego medio. Añade el aceite y deja que se caliente un ratito. Agrega la cebolla y el laurel y saltea, removiendo de vez en cuando, durante 10 minutos.

Ahora agrega el ajo y el comino y saltea, sin dejar de remover y siempre a fuego medio, de 2 a 3 minutos más.

Echa en la olla las lentejas, el agua o el caldo y el vinagre. Sube el fuego, tapa la olla, lleva a ebullición y, cuando hierva, baja el fuego. Ponlo a fuego medio-bajo (yo lo dejo en el número 3 de la vitrocerámica) y cuece hasta que estén tiernas. A ver: cada lenteja es un mundo. Las mías, que son pardinas, tardan más de media hora. Así que yo las tuve 30 minutos.

Antes de que finalice la cocción de las lentejas, cuando queden unos 10 minutos, agrega el tamari. ¿Cómo sabemos cuánto tiempo tardan las lentejas y cuándo tenemos que añadir el tamari? Pues yo no lo sé. Así que yo lo eché a la media hora. Luego, cuece unos 20 minutos más. Esto es lo que pone la receta: que una vez agregado el tamari, cozamos 20 minutos más. Yo no lo tuve tanto tiempo porque no quería que las lentejas se deshicieran, pero para estar hechas del todo necesitaron 45 minutos. Así que id probando, que seguro que habéis hecho más lentejas que yo…

Sopa de lentejas