Setas con bechamel

Qué cosa más rica

Qué alegría poder volver a cocinar, a hacer deporte en casa y a comer normal. Mi hummus (fue lo primero que hice), mis legumbre, mi pasta proteica, mi coliflor de mis amores… Me propuse hacer un par de platos cada día hasta llenar los congeladores y esa rutina me ha dado la vida.

Uno de los problemas que tengo para adherirme a una pauta dietética, estemos o no en confinamiento, es que necesito que lo que vaya a comer ese día sea lo suficientemente apetecible. Si no, comeré otra cosa. Otra cosa mucho más rica, pero horrible nutricionalmente.

A mí me encanta comer. No me pierdo un programa de cocina y, en mi planificación de viajes, anoto tiendas culinarias y restaurantes como si no hubiera un mañana. Hay ingredientes que me encantan, como las setas, y otros de los que no soy muy fan (como las lentejas). También los hay desterrados: nadie me verá comer pimientos, a no ser en sofrito o en gazpacho. Con eso tengo que jugar y con eso, a estas alturas, estoy aprendiendo a jugar. Sí: si hablamos de comida, a veces una tarda en averiguar por qué actúa como actúa.

De esto, por ejemplo, no me cansaría nunca. Son champiñones y setas ostra o de cardo con bechamel. Yo lo uso como salsa para pasta de legumbres (en la imagen están hechas con pasta de garbanzos), pero se pueden poner en una tostada, añadir al arroz cocido, usarlas encima de una pizza o como relleno de un hojaldre.

Ingredientes para 2 raciones:

Para la salsa bechamel:

  • 500 ml de leche de almendras a temperatura ambiente
  • 50 gramos de aceite de oliva virgen extra
  • 50 gramos de harina
  • 15 gramos de almidón de maíz (Maicena)
  • sal
  • pimienta negra
  • nuez moscada molida

Para las setas:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 puerro grande limpio y a rodajas
  • 4 dientes de ajo pelados y picados
  • 350 gramos de champiñones laminados limpios
  • 200 gramos de setas ostra o de cardo limpias y cortadas a tiras
  • 200 gramos de bechamel
  • 1/2 cucharadita de setas en polvo
  • sal

Preparación:

La bechamel la hice en Cook Expert y es tan sencillo como meter todos los ingredientes en la cubeta y elegir el programa Experto durante 9 minutos a 95º C y velocidad 4.

Mientras tanto, pon una cacerola a calentar a fuego medio y, cuando esté caliente, añade las 2 cucharadas de aceite. Cuando el aceite se haya calentado también, agrega el puerro y sofríe, removiendo de vez en cuando, durante unos 5 minutos. Agrega el ajo picado y remueve 30 segundos.

Sube el fuego: ponlo a temperatura media-alta. Añade los champiñones y las setas y rehoga hasta que pierdan el líquido (tarda de 5 a 10 minutos). Agrega sal y pimienta.

Baja el fuego y añade la bechamel y las setas en polvo. Remueve y prueba por si hace falta más sal, nuez moscada o pimienta. Si te gusta una salsa más clara, echa un chorrito de leche y remueve. Ya la puedes servir.

Con pasta de garbanzos

Puedes usar cualquier bechamel. Por ejemplo:

Si no tienes Cook Expert o Thermomix o MyCook, puedes hacerla en una sartén dorando la harina en el aceite caliente y añadiendo la leche: se va removiendo con unas varillas hasta que no queden grumos. No olives la sal, la pimienta y la nuez moscada.

Las setas en polvo realzan este plato y cualquier plato de setas. Si no tienes, es tan fácil como comprar setas secas y molerlas en un molinillo.

Yo he usado cebollino seco para decorar. Le puedes añadir también levadura nutricional. Está exquisito, lo aseguro.

Setas con bechamel

Puré de patatas y boniato

Así de cremoso queda

Siempre dudo a la hora de colgar recetas tan simples, pero luego me recuerdo a mí misma que este blog no se hace únicamente «para los demás»: lo hago por necesidad individual (por eso no es un blog de cocina al uso: de esos hay infinidad en la red y algunos buenísimos, con fotografías mucho mejores que éstas y con la historia al dedillo de cada receta) y para no tener que mirar en no sé cuántos libros qué hice tal día que me gustó tanto.

También me recuerdo que éste es un blog de comida de diario. No pongo en la mesa alta cocina. Pongo comida que está más o menos rica (sí, hay cosas que me gustan menos) y que me nutre. Esta receta también es una manera de reivindicar la comida humilde.

Repito pocas recetas. Como, en general, pocos hidratos (que no vengan de las legumbres o las verduras, quiero decir: o sea, como, en general, poco arroz, poca pasta… salvo el pan del desayuno, que yo soy de tostadas), pero adoro las patatas y los boniatos, así que cuando me llegaron en el grupo de consumo, me dije: voy a hacer un puré, a ver qué tal. Porque nunca he hecho puré de patatas y boniato. Y tampoco había estrenado nunca la mariposa (lo llaman batidor), quise hacerlo con este puré… para descubrir después que, a mí, con los purés muy espesos, como éste, lo que me gusta es usar el programa Smoothie, que queda todo cremosísimo.

Ingredientes para 2 o 3 raciones:

  • 1 boniato de tamaño normal (el mío pesaba 280 gramos una vez pelado)
  • 2 patatas medianas (las mías pesaban 250 gramos una vez peladas)
  • 100 ml de leche vegetal. Yo usé leche de anacardos, que hice muy espesa para otra receta
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Unos toques de pimienta negra
  • Unos toques de nuez moscada

Preparación:

En Cook Expert:

Llena la jarra de agua hasta la marca de vapor. Pon el cestillo de vapor y, encima, las patatas y el boniato cortados en trozos medianitos, no demasiado grandes, pero tampoco minúsculos (de un centímetro y medio de ancho, más o menos) y programa Vapor 30 minutos. A mitad de cocción, dale vueltas para que se cueza todo por igual. 

Comprueba que esté todo muy blandito.

Saca el cestillo, limpia la jarra (retira el agua y seca un poco, no hace falta que la laves) y pon la mariposa encima de las cuchillas.

Mete las patatas y el boniato cocidos en la jarra, añade la leche vegetal y programa 1 minuto 30 segundos, sin temperatura a velocidad 3.

Si las patatas y el boniato están muy blandos, debería bastar. Si no, ponlo un minuto y medio más de nuevo. 

Así queda como un puré machacadito, suave, pero, dependiendo de cómo estén los tubérculos, puede quedar con algún tropezón. Así que yo, que los purés me gustan untuosos, lo que uso es el programa Smoothie una vez y listo. Queda maravilloso.

No tengo Cook Expert:

Es tan sencillo como cocer al vapor las patatas y el boniato durante 30 minutos, en un cocedor al vapor o, también, en tu olla rápida (el tiempo que marque el fabricante, porque las instrucciones suelen venir con un cuadro de tiempos para cada ingrediente). Luego, bate en una batidora con la leche, la sal, la pimienta y la nuez moscada o machaca todo con un machacador de patatas en un bol. 

Puré de patatas y boniato

Brócoli con nata de anacardos

Brócoli con pasta de lentejas caviar

Voy a hacer unas aclaraciones a esta receta nada más comenzar. Una, la calabaza está ahí porque me había sobrado de otra preparación y no la iba a tirar. Dos: se puede hacer con los mismos ingredientes o con distintos, pero de la misma familia. Por ejemplo, yo hice este plato y, en otra olla (pero sin foto, porque es la misma receta), una variación: chalotas y cebollas con coliflor, nata de anacardos y levadura de cerveza.

¿Nata de anacardos? ¿Qué es esto? Pues esto es tan fácil como poner 200 gramos de anacardos a remojo y luego batirlos en la batidora con agua como para que quede una consistencia de nata algo líquida. Esto va en gustos, lo del agua. Comienza con 200 mililitros y luego añade hasta que veas que queda como a ti te gusta (yo soy de comidas muy espesas, lo reconozco y eso no le gusta a mucha gente).

Ingredientes para 3 raciones:

  • 125 gramos de cebolla (1 cebolla mediana tirando a pequeña), cortada a cuartos y, después, a medias lunas
  • 500 gramos de brócoli, las flores y los tallos, pelados y picados en trozos pequeños
  • 150 ml de agua
  • 350 ml de nata de anacardos (arriba pongo cómo se hace) o comprada de almendras
  • 100 gramos de calabaza
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada

Preparación:

Calienta una cacerola grande o una sartén de paredes altas a fuego medio. Cuando esté caliente, añade el aceite de oliva y deja que se caliente también. Ahora, agrega la cebolla con una pizca de sal y deja pochar, removiendo de vez en cuando, hasta que esté transparente, unos 5 minutos.

Ahora, agrega la calabaza y el brócoli y sala al gusto: dale unas vueltas y sofríe unos 10 minutos. Agrega el agua y deja cocer hasta que la verdura esté blanda y se haya evaporado en su mayor parte. Ahora, añade la nata de anacardos, la pimienta negra y la nuez moscada. Deja cocer hasta que espese y sirve.

En la imagen está servido con espirales de lentejas caviar o lentejas beluga, que aportan la ración proteica al plato. Los hidratos, ya sabéis, son absolutamente opcionales, pero la proteína no y las verduras tampoco.

Brócoli con nata de anacardos

Salsa para pasta con verduras naranjas

Lo de ponerle título a las recetas que te inventas es un caos. Realmente, esto es un salteado de verduras, con nata de almendras que compré en Vegan Place y que tiene una fecha de caducidad larga en el tiempo (pero que quería usar porque, como son cosas que no uso normalmente, luego me las encuentro en la despensa caducadas desde hace años) y que uso para pasta de legumbres. La pasta de legumbres ya está en todos los supermercados habidos y por haber. Yo la compro en Semilla y Grano de Badajoz. El tiempo de cocción es el mismo que el de una pasta normal: 7 minutos.

Ingredientes para 2 raciones:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 125 gramos de zanahorias a rodajas finas (son 2 zanahorias grandes, esto no hace falta que lo peséis)
  • 300 gramos (2 tazas) de calabaza a cubitos pequeños
  • 1 cebolla grande (la mía pesaba 240 gramos), cortada a cuartos y después a rodajas finas
  • Un bote de nata de almendras (200 ml)
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Nuez moscada
  • 140 gramos de pasta de legumbres (yo usé de guisantes -la verde-, de lentejas coral -la naranja- y de lentejas beluga -la negra-).

Cuece la pasta de legumbres en agua hirviendo 7 minutos (o a tu gusto), escurre y reserva.

En una sartén a fuego medio, calienta el aceite de oliva y añade la calabaza y la zanahoria 20 minutos. Luego, agrega la cebolla y sofríe unos 7 minutos más. Echa sal y unos toques de pimienta, remueve, añade el bote de nata, unos toques de nuez moscada y deja calentar unos 5 minutos. Agrega la pasta, dale unas vueltas con cuidado, prueba para rectificar de sal o de pimienta y sirve.

Salsa para pasta con verduras naranjas

Puré de calabacín con almendras

Cuando tengo visitas en casa, siempre es un agobio. Primero, porque tengo un gato que ataca y te destroza manos y piernas como se asuste (ya ha ocurrido dos veces). Segundo, porque todo el mundo come carne y pescado y en mi casa no entran animales muertos (a no ser los del pienso de mis gatos y cualquier animal que ellos necesiten comer para darles pastillas o lo que sea, que yo con eso no tengo problema ético ninguno. Otros sí lo tienen y utilizan piensos veganos. Yo no). Así que intento hacer cosas «reconocibles» y, además, intento que quien sea que venga, coma verdura. Porque, normalmente, la gente no come verdura o no come la cantidad que debería comer. Así que hice este puré de calabacín con almendras y qué triunfo. De hecho, uno de los días ni me dejaron. Y, como una de ellas (¡hola, Miriam!) no es muy buena comedora, yo contenta y sin rechistar.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 1200 gramos de calabacines limpios y pelados. Si son ecológicos, los laváis bien y los podéis no pelar: queda muy oscuro el puré y riquísimo también. Cortadlos a cuadraditos.
  • 50 gramos de almendras peladas
  • 100 gramos de puerro o de cebolla cortados a trocitos chicos
  • 2 cucharadas de aceite de oliva 
  • 150 ml de caldo vegetal
  • sal al gusto
  • pimienta o nuez moscada

Preparación:

Pon una olla a fuego medio y caliéntala. Calienta las dos cucharadas de aceite en la olla. Sí: lo primordial es que, siempre que vayas a sofreír algo, calientes aceite en una olla ya caliente. Luego, agrega la cebolla o el puerro y sofríe unos 5 minutos. Ahora, agrega los calabacines y sofríe unos 10 minutos más, removiendo bien de vez en cuando. Añade ahora el caldo vegetal y sala al gusto. Lleva a ebullición. Cuando hierva, tapa la olla parcialmente y baja el fuego a fuego lento. Déjalo así unos 20 minutos. Vigila de vez en cuando, por si se queda sin agua. Ahora, pásalo todo a una batidora bien potente y añade las almendras. Bate muy bien y, para servir, puedes añadir pimienta negra o nuez moscada recién molidas. Este puré está bien rico tanto frío como caliente, así que sirve para invierno y para verano. 

Puré de calabacín con almendras

Espinacas y kale a la crema

Esta receta es una veganización (RAE, escucha) de esta otra receta de MyCook. Tenía espinaca y tenía kale, que ahora también la venden en bolsas en el Carrefour de Mérida. 

Espinacas a la crema

Hacía siglos que no comía espinacas a la crema. Y en verano también me apetecen, porque, creo que ya lo he contado en varias ocasiones, tengo una querencia por los tomates que, en cuanto me doy cuenta, mi única ingesta de verdura cruda en toda la semana ha sido de tomates. Y casi que de verdura cocinada también. Como el verano es un descontrol absoluto, un estrés estratosférico y un quémásdarátodoenestavida, pues el fin de semana que cociné, compré muchas verduras distintas para hacer algo productivo con ese pensamiento que me martillea de vez en cuando: «por favor, come variado de una puta vez». Yo soy así: educada y tabernera a partes iguales. Así que hice muuuuchas sopas frías, que por algo es verano y muchos platos con verduras. Mi triunvirato ganador siempre está formado por zanahoria, cebolla y calabacín, así que le di mucho al verde y compré espinacas y kale y busqué la receta de espinacas a la crema. Todo fácil. Hay que hacer la vida fácil. 

Ingredientes para 6 raciones:

  • 700 ml de agua
  • 200 gramos de espinacas crudas, lavadas y escurridas
  • 300 gramos de kale cruda, lavada y escurrida
  • 2 dientes de ajo, pelados y sin el germen
  • 50 gramos de harina
  • 50 gramos de aceite
  • 500 gramos de leche de soja
  • unos toques de pimienta negra
  • unos toques de nuez moscada
  • sal al gusto (yo uso 1/2 cucharadita)
  • 15 gramos (1/4 taza) de levadura nutricional
Espinacas a la crema
Espinacas a la crema

Preparación:

Cuece las espinacas y la kale en la bandeja de vapor, con el agua en el vaso, 15 minutos a 120º C y velocidad 3. Tira el agua. Calienta el aceite 1 minuto a 120º C y velocidad 1. Agrega los dientes de ajo y programa 2 minutos a 120º C y velocidad 1. 

Escurre bien las espinacas. Yo uso una centrifugadora de verduras. Ponlas en el vaso, añade sal y programa 4 minutos a 120º C y velocidad 2. Agrega la harina y programa 1 minuto a 100º C y velocidad 2. Incorpora la leche, la pimienta negra, la nuez moscada y la levadura nutricional. Programa 5 minutos a 100º C y velocidad 3 y ya está listo. Puedes decorar con más levadura.

Espinacas y kale a la crema

Salsa de setas

Salsa de setas
Salsa de setas con bacon de tempeh

Le estoy pillando el punto a la MyCook para cocinar. Para cocinar y para inventarme recetas y, sobre todo, para amortizarla, porque durante mucho tiempo la he usado nada más que para hacer salsa de tomate. Ni siquiera para picar (aunque para eso prefiero el robot de cocina, la verdad). Realmente, conocer cualquier máquina, si se usa, es bastante fácil. Conocerla y saber usar los ingredientes (mi primera boloñesa de soja texturizada se me quemó enterita). Uno de estos fines de semana que cocino (cocino una vez al mes o así) había comprado medio kilo de setas de cardo y champiñones, así que hice una salsa que me inventé yo. Es una salsa espesa, que se puede usar hasta como paté. Yo la mezclé con bacon de tempeh y así ya solo me tengo que preocupar de sacar el tupper del congelador y cocer pasta.

Ingredientes para 5 raciones:

  • 70 gramos de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo
  • 100 gramos de puerro en rodajas grandes
  • 500 gramos de setas de cardo y champiñones limpios, mezclados
  • 50 ml de vino blanco
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 200 ml de nata de almendras
  • unos toques de nuez moscada
  • unos toques de pimienta negra molida

Salsa de setas
Salsa de setas

Preparación:

Calienta el aceite de oliva en la MyCook durante 1 minuto a 120º C y velocidad 1.

Añade el puerro y los dientes de ajo y sofríe 5 minutos a 120º C y velocidad 1. Baja los ingredientes del vaso con la ayuda de la espátula.

Ahora, agrega las setas de cardo y los champiñones cortados en tiras. Programa 6 minutos a 100º C y velocidad 1.

Echa el vino blanco. Quita el cubilete para que se evapore el alcohol y programa 2 minutos a 120º C y velocidad 2.

Añade la nata de almendras, nuez moscada y pimienta y programa 3 minutos a 100º C y velocidad 2, con el cubilete puesto.

Ahora, quita el cubilete, pon el cestillo invertido sobre la tapa y da unos golpes de Turbo para triturarla del todo. Ya la puedes usar. Queda muy espesa. Si la quieres más líquida, añade líquido y bate. Puede ser leche de soja o de avena o más nata. Yo la mezclé con tempeh, de ahí que el tempeh salga en la foto.

No tengo MyCook: ¿qué hago?

Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Añade el puerro bien picadito y los dientes de ajo picados y sofríe durante 5 minutos, dando vueltas de vez en cuando.

Ahora, agrega las setas de cardo y los champiñones cortados en cuadraditos pequeños. Sube un poco el fuego y fríe durante 6 u 8 minutos, dando vueltas de vez en cuando también. Soltarán un poco de agua, que se tiene que evaporar. 

Añade el vino blanco y deja que se evapore. Tardará unos minutos. Echa la nata de almendras y sofríe durante 5 minutos. Ahora, ponlo en el vaso de la batidora y bate bien. También la puedes dejar así. Solo tienes que cocer pasta y a comer. 

Salsa de setas

Heura con salsa de setas

A veces, conoces a una persona y, de pronto, tienes ganas de hacer, de ser, de estar: de todas las maneras posibles: con un paseo a una central derruida, con una visita a un museo lleno de obras de arte impactantes en un lugar que la naturaleza transformó en un conjunto de formaciones redondas y con infinidad de charcas; hablar de poesía con dos amigos; embarcarte en un proyecto que te hará corregir y reescribir un libro para otro de esos amigos que también son familia y montar un negocio (ajeno) de una forma más profesional… y viajar y reír y… También es una consecuencia lógica del año horrible que fue 2017. Volver a ser. Volver a ser yo. Regresar. Poco a poco, que hay cosas que aún me cuestan y yo, aunque no lo parezca, soy lenta. Un terremoto, pero lenta.

Salsa de setas con nata y Heura
Salsa de setas con nata y Heura

He comprado Heura a menudo, pero siempre la he comido con tortillas de trigo o en ensalada. Así que ya era hora de tratarla como el ingrediente versátil que es y hacerle una salsa rica con setas. Es la típica salsa de setas de toda la vida, que yo creo que todo el mundo sabe hacer, pero por si acaso…

Ingredientes para 5 raciones de las mías:

  • 3 paquetes de Bocados Heura
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • 50 ml de vino blanco
  • Un brick de nata de almendras
  • 500 gramos de champiñones ostra (son las setas más comunes que hay en el supermercado) cortadas en cuadraditos
  • 2 cebollas grandes cortadas en juliana
  • 4 dientes de ajo, pelados, sin el germen y muy picados
  • sal
  • pimienta negra recién molida
  • nuez moscada

Heura son salsa de setas y nata
Heura son salsa de setas y nata

Preparación:

La Heura se sofríe aparte, hasta que esté doradita. Tarda poco, de 5 a 7 minutos, en una sartén con 2 cucharadas de aceite, a fuego medio. Hay que darle vueltas de vez en cuando para que se dore. Yo la salo y echo pimienta negra recién molida también.

Mientras tanto, en una cacerola, calienta el resto del aceite (4 cucharadas) y pon a pochar la cebolla con una pizca de sal. Tenla, a fuego medio-bajo, unos 10 minutos. Añade el ajo muy picado y saltea 1 minuto. Ahora añade las setas y remueve bien. Tenlas hasta que suelten el agua (sueltan poca agua, pero algo sí sueltan), unos 4 minutos. Luego, si ya se ha evaporado toda esa agua, añade el vino blanco y sube un poco el fuego. Deja que se evapore.

Salsa de nata y setas con Heura
Salsa de nata y setas con Heura

Una vez evaporado, añade la nata, un poco de nuez moscada y remueve bien. Agrega la Heura, remueve, prueba por si le hace falta más sal (que le hará falta un poco más si no has salado mucho la Heura) y a comer con un poquito de pan integral para mojar en la salsa. Un poquito es una rebanada, no toda la hogaza… También lo puedes servir con arroz integral o con pasta y es un plato tremendamente rico.

Heura con salsa de setas

Muffins de zanahorias y uvas pasas

Muffins de zanahoria y pasas
Muffins de zanahoria y pasas

La primera vez que probé el bizcocho de zanahorias, lo hizo una mujer llamada Morag, inglesa (el nombre es gaélico, por cierto), amiga de mi compañera de piso de Sevilla de por aquellos entonces. Nos dijo: «Voy a hacer un bizcocho de zanahorias». Yo arrugué la nariz, porque las zanahorias eran verduras y fue como si me hubieran dicho: «voy a hacer un bizcocho con cebollas». Total, que allá que se puso la mujer a hacer el bizcocho y yo lo probé por ser educada… y se transformó en mi bizcocho favorito. Con pasas, sin pasas, con nueces, sin ellas, con muchas especias o solo con canela. Lo adoro. Si hay tarta de zanahorias, es lo que pido. No me canso. Así que, como tenía que hacer un regalo a unos amigos a los que les prometí magdalenas, horneé estos muffins de la segunda edición del Vegan with a vengeance de Isa Chandra Moskowitz. Ella usa aceite de coco refinado. Yo, de girasol, que se produce aquí.

Magdalenas de zanahoria y pasas
Magdalenas de zanahoria y pasas

Ingredientes para 12 muffins:

  • 80 gramos (1/2 taza) de uvas pasas
  • 225 gramos (1 y 1/2 tazas) de harina
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 cucharadita de nuez moscada molida
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 50 gramos (1/4 taza) de azúcar
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 235 gramos (1 taza) de leche de almendras sin endulzar o de soja
  • 55 gramos (1/4 taza) de aceite de girasol
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 200 gramos (2 tazas) de zanahoria rallada con el rallador de agujeros grandes o medianos o picada muy picada en la picadora

Muffins de zanahoria y pasas
Muffins de zanahoria y pasas

Preparación:

Precalienta el horno a 200º C. Prepara una bandeja de muffins, o engrasando las cavidades con aceite de girasol o con cápsulas.

En un bol pequeño, remoja las pasas en agua hirviendo, tapa y deja reposar 10 minutos. Cuela.

Mientras tanto, tamiza la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato, la canela, el azúcar, la nuez moscada y la sal en un bol y mezcla muy bien. Crea un volcán en el centro y añade la leche, el extracto de vainilla y el aceite. Mezcla bien con una cuchara de madera hasta que esté todo integrado y no veas harina.

Ahora, añade las zanahorias y las pasas escurridas y remueve bien.

Rellena los moldes de muffins unas 3/4 partes de su capacidad. La masa sale justa, así que no tendrás problemas. Hornea de 18 a 22 minutos, hasta que un palillo o la punta de un cuchillo insertado en el centro salga limpio. Saca el molde del horno, con la ayuda de unas manoplas, deja enfriar 5 minutos dentro del molde y luego desmolda las magdalenas y pásalas a una rejilla.

Se conservan, como todas las magdalenas, bien tapadas en una lata. También se pueden congelar y se descongelan en el frigorífico envueltas en papel de cocina para que absorba la humedad.

Muffins de zanahorias y uvas pasas

Alubias asadas con castañas y calabaza

El día después de que los responsables del FanCineGay me dieran el premio, me lo pasé zascandileando en el sofá. Todo el domingo. Pero el lunes no trabajaba, tenía una malla con dos kilos de castañas esperándome y diciéndome: «Como me acabes regalando, te mato», así que me puse a asar castañas y a pelarlas como si lo fueran a prohibir. Desde las diez y media de la mañana asando castañas. Por lo visto las venden congeladas, pero yo no las he visto nunca y además, están de temporada. Como las calabazas. Así que cogí el Veganomicon, esa biblia cuyas recetas tardan horas en cocinarse (algunas, no os asustéis), pero están riquísimas, y me puse a cocinar. Esto:

Castañas asadas, calabaza y alubias
Asado con castañas y calabaza

Ingredientes para 6 raciones:

  • 450 gramos de cebollas peladas y cortadas a rodajas finas
  • 65 gramos (1/3 taza) de aceite de oliva
  • 450 gramos de castañas (sí, sin pelar: yo asé muchas y cogí 240 gramos)
  • 2 calabazas cacahuetes peladas y picadas (aproximadamente, 1 kilo)
  • 420 gramos de alubias blancas cocidas (de unos 200 gramos de alubias secas). También puedes usar 280 gramos de habas tiernas.
  • 2 cucharaditas de tomillo seco
  • 1 y 1/2 cucharaditas de cilantro (coriandro) molido
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • 1 y 1/2 cucharaditas de sal
  • Unos toques generositos de pimienta negra
  • 115 ml (1/2 taza) de caldo vegetal

Para el topping:

  • 90 gramos (1/2 taza) de pan rallado (lo puedes usar sin gluten si eres celíaco)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1/2 cucharadita de salvia seca (no en polvo, en hoja)
  • Una pizca de cayena en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal

Castañas asadas, alubias, calabaza...
Sale una fuente inmensa de alubias, calabaza y castañas asadas

Preparación:

Vamos a partir de la base de que no tienes nada hecho. Yo puse 400 gramos de alubias a remojo: sobraron 600 gramos una vez cocidas, porque aumentan mucho de volumen. Si no quieres que te sobren, la noche anterior pon 200 gramos de alubias a remojar y ya está. Se cuecen cubiertas de agua en la olla. Yo usé alubias planchadas y las tuve once minutos, con salida del vapor natural.

Yo asé las castañas en La Cocinera, que es un aparato que no sé siquiera si siguen vendiendo. Se lo compré a un amigo de segunda mano y me gasté 400 euros (costaba 600 en origen, creo recordar) y no lo utilizaba desde hacía años, pero me he propuesto que, ya que lo tengo, le voy a meter tralla. Tiene varios programas y las castañas se asan de la siguiente forma:

Se cogen 450 gramos de castañas y se les hace un corte profundo a todas ellas en forma de cruz, porque así es más fácil pelarlas (y también porque siempre hay que rajarlas para que no exploten). Se pone en el programa 2 durante 55 minutos. Luego se ponen las castañas encima de un paño y el paño se retuerce bien (se hace un hatillo con los extremos del paño, como si quisiéramos hacer una bolsita) y aplastamos las castañas. Abrimos el paño, dejamos que se enfríen un poco y nos ponemos a pelarlas. Normalmente se pelan bien. Si no, pues paciencia. De esas castañas sale poco más o menos la mitad: tampoco seáis muy estrictos con las cantidades, que no hace falta.

La Cocinera Breadman
La Cocinera – Ese aparato infrautilizado que he vuelto a sacar del armario

¿No tenéis La Cocinera? Pues un horno. Precalienta el horno a 220ºC. Y esto es lo mismo: hazle a las castañas un corte profundo en forma de cruz, porque así es más fácil pelarlas y, además, evitas que exploten. Se ponen en el horno en una bandeja durante 25 minutos. Luego se colocan las castañas encima de un paño y se hace un hatillo con los extremos del paño, como si quisiéramos hacer una bolsita y aplastamos las castañas. Abrimos el paño, dejamos que se enfríen un poco y nos ponemos a pelarlas.

Luego bajamos la temperatura del horno a 190º C.

Cogemos una bandeja grande y echamos el aceite y la cebolla. Revolvemos muy bien con una cuchara de madera para que la cebolla se impregne con el aceite. Asamos en la posición media del horno durante 30 minutos, pero no te vayas a plantar el culo en el sofá, porque cada 10 minutos tienes que remover las cebollas.

Mientras se hacen, pelas las castañas (que ya deberías estar en ello, porque vas a tardar) y se pican en trozos gruesos. Se ponen en la misma bandeja que las cebollas, junto con la calabaza, las alubias, el tomillo, el coriandro, la nuez moscada, la sal, la pimienta y el caldo vegetal. Ahora, tapa bien la bandeja con papel de aluminio y métela al horno de 35 a 45 minutos, hasta que pinches la calabaza con un cuchillo y la veas blandita. Yo la tuve 45 minutos.

Castañas asadas, alubias y calabaza
El dorado de estas castañas asadas con alubias y calabazas es magnífico

Mientras, prepara la corteza (el topping). En un bol, mezcla con una cucharita el pan rallado, el aceite de oliva, la salvia, la sal, la cayena y la pimienta. Quita el papel de aluminio de la bandeja, distribuye esta mezcla por encima del asado (sí, al fin y al cabo, esto es un asado porque está asado) y hornea otros 15 minutos, hasta que la corteza esté doradita.

Y disfruta. Que esto está riquísimo.

Alubias asadas con castañas y calabaza