Hamburguesa moruna

A la rica hamburguesa

He pasado dos meses y pico comiendo diferentes variantes de Thai Tom Yum y de un plato parecido, pero con calabaza, zanahoria y cebolla. Es decir, he pasado dos meses y pico comiendo tempeh, porque no calculo las raciones bien y, al final, lleno el congelador. Los dos congeladores (seis cajones en total, que en realidad son cinco porque en uno solo hay hierbas y, realmente, me tengo que poner a ordenarlos un día de estos y a tirar cosas, que tengo salvia congelada desde hace cinco años o seis).

Se me dan mal los autocuidados, de siempre. Cocinar y comer bien, organizarse, ordenar la despensa y la cocina, tener la casa ordenada, los armarios ordenados, saber dónde está cada cosa… Eso es cuidarse, también, por muy tedioso que pueda ser el proceso, que lo es. A eso voy a dedicar mis vacaciones, porque este año no tengo dinero para ir a ninguna parte que no sea el SAVECC. Miro la fecha del 16 de septiembre, que es cuando tengo vacaciones, marcando las cruces en el calendario. Los dos meses de verano han sido duros: no por el Festival, que es agotador, pero es trabajo (y soy experta en trabajar a destajo para usarlo como refugio, pero me estoy quitando), sino por una serie de noticias horribles que han ido llegando y que me mantendrán en vilo hasta bien entrado el otoño.

Y, por si todo fuera poco, el domingo 25 de agosto, Ororo amaneció así:

El día anterior le había notado un puntito, en la zona del bigote, pero pensé que se había arañado jugando con Coyote. Durante la hora del desayuno, se puso a mamar de mi cuello y, de pronto, lo vi y avisé al veterinario: yo no soy una histérica con los gatos: Huck pasó un fin de semana enseñando el tercer párpado y casi sin moverse (algo que comió, porque es un lambuzo) y lo llevé el lunes. Mis primeras urgencias, 77 euros menos, pastillas que darle durante 10 días y vamos a ver cómo va mejorando. Por lo visto es una herida: pierden pelo con las heridas. Yo pensaba que se me iba a ir quedando pelona poco a poco…

También pretendo cocinar mucho en mis vacaciones. Cocinar, volver a actualizar el blog, escribir más, contar más, leer. Una de las cosas que pretendo cocinar son más hamburguesas. No porque haya pocas hamburguesas en el blog, sino porque me salvan de muchos apuros y ocupan poco espacio también en el congelador. Mis cenas suelen ser con platos distintos a los que comería a mediodía (creo que es porque en mi casa, de pequeños, se cenaba tortilla francesa o «del plato», que eran embutidos, y tengo asociada la cena a comidas «más festivas»): hamburguesas, ensaladas con tofu, pinchitos.

Yo las querría comer en pan con sus avíos, pero…

Ingredientes para 8 hamburguesas:

  • 235 gramos de garbanzos cocidos
  • 155 gramos de alubias negras
  • 105 gramos de copos de centeno integrales o de avena integral
  • Una cebolla (180 gramos), cortada en trozos grandes
  • 1 cucharada de especias morunas (yo las compré en Granada y se llaman así).
  • Sal al gusto (tendrás que probar la masa para ver si está a tu gusto: comienza con media cucharadita y ve probando)
  • Pimienta negra recién molida
  • Pan rallado, por si acaso. Si eres celíaco, úsalo sin gluten.

Pon las alubias cocidas, los garbanzos cocidos, la cebolla cortada en cuartos o en trozos grandes, los copos de centeno o de avena, las especias morunas y sal y pimienta en un robot de cocina. Ve dándole al robot, pero con golpes cortos, parando para raspar las paredes e integrar la masa. El objetivo es que todo se integre, pero no hacer hummus ni puré ni una papilla. Yo lo veo porque pongo la cebolla en cuartos y, cuando está picada la cebolla en trozos pequeñitos, es cuando la masa está integrada. Pero hay que ir parando la máquina muchas veces, al menos cuatro o cinco. El proceso tarda un minuto o menos.

Si no tienes, en un bol hondo y lo machacas todo con un machacador de patatas o un tenedor, pero tendrás que picar la cebolla muy fina antes.

Deja la masa reposar 5 minutos y comprueba. No quieres una masa líquida, pero sí que sea húmeda y no secorra, así que, si está muy líquida, se trata de añadir pan rallado o más avena e ir pulsando el robot. Yo lo que hago es poner la masa en un bol, echar pan rallado (de cucharada en cucharada; se puede usar sin gluten) y amasar con la mano y así compruebo cómo está la masa. Depende de cómo estén las legumbres: si son recién cocidas, si se han guardado sin el líquido de cocción… porque guardarán más o menos humedad. De hecho, uno de los trucos es cocer las legumbres el día antes y dejarlas escurrir bien. Luego, a un tupper a la nevera. Luego, sacas el tupper y las secas con un papel de cocina: así no cogen tanta humedad. Yo el truco lo leí y lo veo correcto, pero no me paro a hacer tantas florituras. Y por eso me suelen quedar húmedas, también lo digo, y acabo poniendo un poco de pan rallado.

Humedece tus manos y forma 8 hamburguesas. Ponlas en la bandeja, tápalas con otro papel de cocina y déjalas en la nevera al menos una hora o toda la noche. Así se asientan y se ponen más duritas y las puedes freír o hacer al horno.

Cuando las vayas a hacer, puedes optar por dos formas: 

En el horno.- Prepara una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Precalienta el horno a 180 grados y pincela las hamburguesas con el aceite. Ponlas de 10 a 15 minutos, sácalas, dales la vuelta con dos espátulas y con cuidado y luego tenlas de 5 a 10 minutos más. Ve mirando, que cada horno es un mundo y no queremos que se quemen.

En la sartén.- Calienta una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente, añade las 2 cucharadas de aceite. Espera a que el aceite se caliente y fríe las hamburguesas, de 3 a 8 minutos, sin tocarlas (depende de si has hecho 8 hamburguesas o 4 hamburguesas muy grandes: si son más pequeñas, tardan menos tiempo en hacerse). Luego, dales la vuelta y fríe de 3 a 5 minutos más. 

Hamburguesa moruna

Las hamburguesas más sencillas del mundo

Mark Bittman ha creado las hamburguesas de legumbres más simples y fáciles que podáis encontrar. Yo he hecho estas de alubias negras, pero admiten un sinfín de posibilidades.

Esta canción es de Joan Dausà. La colgó mi amigo Pablo (del que ya he hablado varias veces en este blog) y la tengo en bucle desde hace días. Si no sabéis catalán (como yo), os dejo la letra traducida

Hubo un tiempo en que caure no feia mal. A los 40 tampoco duele: caes en blando. Hace unos días, huyendo del Festival de Mérida, me fui a Expoesía, en Soria. Es la única feria del libro dedicada a la poesía en España y allí estaban mis amigos. Antes de irme, dediqué un fin de semana a cocinar para cargar bien el congelador y poder centrarme con la comida. 

Yo soy de cenar «pequeñeces». Hay quien cena potajes tranquilamente. Yo no. Yo crecí cenando tortilla francesa, sándwiches, rollitos de jamón de York y queso (rebozados y fritos: qué manjar) o «del plato» («¿cenamos del plato?» era una pregunta en casa que significaba: «¿cenamos queso, jamón, salchichón, chorizo, fiambres, patés?»). Vamos, que a mí me pones pasta para cenar y no me entra. Porque yo ceno de picoteo. Un paté vegetal sí. Una hamburguesa sí. Lo demás, menos. 

Hamburguesas de Mark Bittman

Por eso hago hamburguesas: para cenarlas. Esta receta es de Mark Bittman, del libro How to cook everything vegetarian, que es de llorar de lo bueno que es. Intento ahora crear recetas más que copiarlas de los libros y usar los libros como inspiración nada más. A veces salen bien y otras mal. Estas hamburguesas admiten tantas posibilidades que no creo que nunca salgan mal. Las hice de dos clases: solo hay que cambiar las especias que introduzcas y listo. 

Ingredientes para 8 hamburguesas grandecitas:

  • 390 gramos (2 tazas) de alubias negras. En realidad, puedes usar 2 tazas de cualquier legumbre: alubias blancas, negras, rojas, garbanzos, lentejas…
  • 1 cebolla, cortada en trozos grandes (la mía pesaba 180 gramos)
  • 105 gramos (1/2 taza) de copos de avena
  • 1 cucharada de especias de cuscús. Yo usé esta, pero puedes usar chile en polvo, garam masala, curry, 5 especias chinas, baharat… Cualquier mezcla de especias que tengas por casa.
  • sal
  • pimienta
  • 1 cucharada de pan rallado (o más avena)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • algún líquido, por si la masa está muy compacta: agua, caldo, ketchup, vino, nata vegetal, leche vegetal…
Hamburguesas ricas ricas

Preparación:

Prepara una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Pon las alubias, la cebolla, la avena, las especias y sal y pimienta en un robot de cocina. Ve dándole al robot, pero con golpes cortos, parando para raspar las paredes e integrar la masa, porque quieres que todo se integre, pero no hacer hummus. Yo lo veo porque pongo la cebolla en cuartos y, cuando está picada la cebolla en trozos pequeñitos, es cuando la masa está integrada. Pero hay que ir parando la máquina muchas veces, al menos cuatro o cinco. El proceso tarda un minuto o así.

Si no tienes, en un bol hondo y lo machacas todo con un machacador de patatas o un tenedor, pero tendrás que picar la cebolla muy fina antes.

Deja la masa reposar 5 minutos y comprueba. No quieres una masa líquida, pero sí que sea húmeda y no secorra, así que, si está muy líquida, se trata de añadir pan rallado o más avena e ir pulsando el robot. Yo lo que hago es poner la masa en un bol, echar pan rallado (de cucharada en cucharada; se puede usar sin gluten) y amasar con la mano y así compruebo cómo está la masa. Depende de cómo estén las alubias: si son recién cocidas, si se han guardado sin el líquido de cocción… porque guardarán más o menos humedad. 

Humedece tus manos y forma 8 hamburguesas (pesan unos 75 gramos cada una). Ponlas en la bandeja, tápalas con otro papel de cocina y déjalas en la nevera al menos una hora o toda la noche. 

Cuando las vayas a hacer, puedes optar por dos formas: 

  • En la sartén.- Calienta una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente, añade las 2 cucharadas de aceite. Espera a que el aceite se caliente y fríe las hamburguesas, de 3 a 8 minutos, sin tocarlas (depende de si has hecho 8 hamburguesas o 4 hamburguesas muy grandes: si son más pequeñas, tardan menos tiempo en hacerse). Luego, dales la vuelta y fríe de 3 a 5 minutos más. 
  • En el horno.- Precalienta el horno a 180 grados y pincela las hamburguesas con el aceite. Ponlas de 10 a 15 minutos, sácalas, dales la vuelta con dos espátulas y con cuidado y luego tenlas de 5 a 10 minutos más. Ve mirando, que cada horno es un mundo y no queremos que se quemen.

 

 

Las hamburguesas más sencillas del mundo

Croquetas de garbanzos con salsa teriyaki

Croquetas de garbanzos con salsa teriyaki
Croquetas de garbanzos con salsa teriyaki

¿No sabéis qué hacer para la cena de Reyes? Pues estas croquetas (que son, en realidad, una especie de falafel, pero con los garbanzos cocidos en vez de crudos) con salsa teriyaki os pueden sacar del apuro, porque, si tenéis cocidos los garbanzos o los compráis de bote, se hacen en un pis pas. Si no tenéis cocidos los garbanzos y no queréis comprarlos de bote, puedes remojarlos en poco más de una hora, como conté en el post dedicado a las legumbres en la olla rápida. Una vez lavadas, pon las legumbres en una olla normal, añade agua para que las cubra unos 8 cm., lleva a ebullición y, una vez que hiervan, apaga el fuego, tapa la olla y deja reposar así durante 1 hora. Cuando transcurra la hora, ya las puedes usar. En olla rápida se cuecen en 14 minutos, con salida de vapor natural. ¿No sabes qué es? Lee este post donde explico cómo eliminar el vapor de la olla. La receta es de The Complete Guide to Even More Vegan Substitutions. Sí, tengo los dos que han sacado Celine Steen y Joni Marie Newman. Soy muy fan de las dos.

Ingredientes para 16 croquetas:

  • 3/4 cucharadita de almidón de maíz (Maizena, en España)
  • 75 ml (5 cucharadas) de agua
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de sake (yo no tengo sake, pero tengo mirin y usé mirin)
  • 2 cucharadas de tamari o salsa de soja
  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 1 cucharada de tahini o de mantequilla de cacahuete cremosa
  • 1 cucharadita de aceite de sésamo tostado
  • 1 y 1/2 cucharadas de panko o pan rallado normal
  • 1/4 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 2 cucharaditas de zumo de limón
  • 1 diente de ajo grande muy picado
  • 2 cucharadas de chalotas muy picadas (yo usé dos chalotas y listo)
  • 2 cucharadas de perejil fresco o cilantro muy picados
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1 y 1/2 cucharadas de harina integral
  • Aceite de oliva para pincelar

Croquetas de garbanzos con salsa teriyaki
Croquetas de garbanzos con salsa teriyaki

Preparación:

En un bol pequeño, disuelve la Maizena en 1 cucharadita de agua. Ponlo en un cazo y añade 40 ml de agua (son 2 cucharadas más 2 cucharaditas) de azúcar, el sake o mirin y la salsa de soja o tamari. Cocina a fuego medio-alto hasta que sea un sirope, removiendo con frecuencia. Tardará unos 6 minutos. Reserva.

Precalienta el horno a 200º C. Prepara una bandeja con papel de hornear.

Pon los garbanzos en un robot de cocina y dale unos toques. No quieres hacer un puré, pero sí romperlos para que no quede ninguno entero. Ve parando y removiendo para que los de abajo no se hagan puré.

En un bol grande, bate 2 cucharadas de agua con el tahini o la mantequilla de cacahuete, el aceite de sésamo tostado y el zumo de limón. Añade los garbanzos, el ajo picado, la chalota, el perejil o el cilantro y la sal. Remueve bien para mezclarlo todo.

Ahora, añade el panko o el pan rallado normal, la harina integral y el bicarbonato sódico.

Remueve bien y amasa un poco. Divide la masa en 16 bolitas (como yo soy así, pesé la masa y cada bolita debía pesar 37,5 gramos: no soy tan exacta e hice unas de 37, otras de 40 y así). Pon las bolitas en la bandeja y echa aceite en spray o pincela. La masa es líquida, ojo, así que te puedes mojar las manos para hacer las bolitas si lo deseas. No chorreando, pero un poco húmedas y así no se te pega.

Mete en el horno 15 minutos. Saca la bandeja con ayuda de unas manoplas, para no quemarte y dale la vuelta a las croquetas. Hornea de 10 a 15 minutos más.

Saca y sirve con la salsa teriyaki.

Croquetas de garbanzos con salsa teriyaki

Alubias asadas con castañas y calabaza

El día después de que los responsables del FanCineGay me dieran el premio, me lo pasé zascandileando en el sofá. Todo el domingo. Pero el lunes no trabajaba, tenía una malla con dos kilos de castañas esperándome y diciéndome: «Como me acabes regalando, te mato», así que me puse a asar castañas y a pelarlas como si lo fueran a prohibir. Desde las diez y media de la mañana asando castañas. Por lo visto las venden congeladas, pero yo no las he visto nunca y además, están de temporada. Como las calabazas. Así que cogí el Veganomicon, esa biblia cuyas recetas tardan horas en cocinarse (algunas, no os asustéis), pero están riquísimas, y me puse a cocinar. Esto:

Castañas asadas, calabaza y alubias
Asado con castañas y calabaza

Ingredientes para 6 raciones:

  • 450 gramos de cebollas peladas y cortadas a rodajas finas
  • 65 gramos (1/3 taza) de aceite de oliva
  • 450 gramos de castañas (sí, sin pelar: yo asé muchas y cogí 240 gramos)
  • 2 calabazas cacahuetes peladas y picadas (aproximadamente, 1 kilo)
  • 420 gramos de alubias blancas cocidas (de unos 200 gramos de alubias secas). También puedes usar 280 gramos de habas tiernas.
  • 2 cucharaditas de tomillo seco
  • 1 y 1/2 cucharaditas de cilantro (coriandro) molido
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • 1 y 1/2 cucharaditas de sal
  • Unos toques generositos de pimienta negra
  • 115 ml (1/2 taza) de caldo vegetal

Para el topping:

  • 90 gramos (1/2 taza) de pan rallado (lo puedes usar sin gluten si eres celíaco)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1/2 cucharadita de salvia seca (no en polvo, en hoja)
  • Una pizca de cayena en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal

Castañas asadas, alubias, calabaza...
Sale una fuente inmensa de alubias, calabaza y castañas asadas

Preparación:

Vamos a partir de la base de que no tienes nada hecho. Yo puse 400 gramos de alubias a remojo: sobraron 600 gramos una vez cocidas, porque aumentan mucho de volumen. Si no quieres que te sobren, la noche anterior pon 200 gramos de alubias a remojar y ya está. Se cuecen cubiertas de agua en la olla. Yo usé alubias planchadas y las tuve once minutos, con salida del vapor natural.

Yo asé las castañas en La Cocinera, que es un aparato que no sé siquiera si siguen vendiendo. Se lo compré a un amigo de segunda mano y me gasté 400 euros (costaba 600 en origen, creo recordar) y no lo utilizaba desde hacía años, pero me he propuesto que, ya que lo tengo, le voy a meter tralla. Tiene varios programas y las castañas se asan de la siguiente forma:

Se cogen 450 gramos de castañas y se les hace un corte profundo a todas ellas en forma de cruz, porque así es más fácil pelarlas (y también porque siempre hay que rajarlas para que no exploten). Se pone en el programa 2 durante 55 minutos. Luego se ponen las castañas encima de un paño y el paño se retuerce bien (se hace un hatillo con los extremos del paño, como si quisiéramos hacer una bolsita) y aplastamos las castañas. Abrimos el paño, dejamos que se enfríen un poco y nos ponemos a pelarlas. Normalmente se pelan bien. Si no, pues paciencia. De esas castañas sale poco más o menos la mitad: tampoco seáis muy estrictos con las cantidades, que no hace falta.

La Cocinera Breadman
La Cocinera – Ese aparato infrautilizado que he vuelto a sacar del armario

¿No tenéis La Cocinera? Pues un horno. Precalienta el horno a 220ºC. Y esto es lo mismo: hazle a las castañas un corte profundo en forma de cruz, porque así es más fácil pelarlas y, además, evitas que exploten. Se ponen en el horno en una bandeja durante 25 minutos. Luego se colocan las castañas encima de un paño y se hace un hatillo con los extremos del paño, como si quisiéramos hacer una bolsita y aplastamos las castañas. Abrimos el paño, dejamos que se enfríen un poco y nos ponemos a pelarlas.

Luego bajamos la temperatura del horno a 190º C.

Cogemos una bandeja grande y echamos el aceite y la cebolla. Revolvemos muy bien con una cuchara de madera para que la cebolla se impregne con el aceite. Asamos en la posición media del horno durante 30 minutos, pero no te vayas a plantar el culo en el sofá, porque cada 10 minutos tienes que remover las cebollas.

Mientras se hacen, pelas las castañas (que ya deberías estar en ello, porque vas a tardar) y se pican en trozos gruesos. Se ponen en la misma bandeja que las cebollas, junto con la calabaza, las alubias, el tomillo, el coriandro, la nuez moscada, la sal, la pimienta y el caldo vegetal. Ahora, tapa bien la bandeja con papel de aluminio y métela al horno de 35 a 45 minutos, hasta que pinches la calabaza con un cuchillo y la veas blandita. Yo la tuve 45 minutos.

Castañas asadas, alubias y calabaza
El dorado de estas castañas asadas con alubias y calabazas es magnífico

Mientras, prepara la corteza (el topping). En un bol, mezcla con una cucharita el pan rallado, el aceite de oliva, la salvia, la sal, la cayena y la pimienta. Quita el papel de aluminio de la bandeja, distribuye esta mezcla por encima del asado (sí, al fin y al cabo, esto es un asado porque está asado) y hornea otros 15 minutos, hasta que la corteza esté doradita.

Y disfruta. Que esto está riquísimo.

Alubias asadas con castañas y calabaza

Salmorejo de cerezas

Flor de cerezo en Piornal

Que en Extremadura tenemos las mejores cerezas del mundo es algo que espero que todo el mundo sepa ya a estas alturas. No son cerezas, de todos modos. Bueno, sí lo son: son picotas. Todas las picotas son cerezas, pero no todas las cerezas son picotas. Del Jerte. Nacen de esa flor preciosa (Piornal es un pueblo de Cáceres, donde se celebra el Jarramplas. Supongo que esta entrada hay que leerla escuchando esta canción:

Yo me la pongo todos los 20 de enero. En bucle.

Pero ahora es julio y es tiempo de picotas. La Denominación de Origen de la cereza del Jerte se puso en contacto conmigo para invitarme a una charla en Madrid. Les dije que soy fan (nunca compro otras cerezas) y fueron tan amables de enviarme una caja.

Caja de picotas. El mejor regalo del mundo.

Las picotas son redondas, gorditas y crujen. Y son muy rojas, rojísimas. Oscuras. Y crujen. ¿He dicho que crujen? Pues crujen.

Picotas del Jerte

Y son mi fruta favorita. Más que cualquier otra. Mucho más que cualquier otra.

Así que, como hago todo en esta vida con cerezas cuando llega la temporada («todo» es gazpacho, que es la base de mi alimentación a 42 grados a la sombra) y en un restaurante probé salmorejo de cerezas, con las cerezas estas congeladas, que tienen muy buen color, pero no mucho más, hice salmorejo de picotas. Nunca había hecho salmorejo. Es un poco atípico, porque uso pan rallado. Yo pan normal en casa no tengo. Y menos aún paciencia para esperar a que se ponga duro.

Ingredientes para 5 raciones:

  • 300 gramos de picotas del Jerte, pesadas con hueso
  • 600 gramos de tomates
  • 120 gramos de pan rallado
  • 1 ajo
  • 50 ml de aceite de oliva (yo, también D.O. Monterrubio de la Serena)
  • Vinagre para servir (cualquiera, pero yo uso de manzana).

Preparación:

No echo vinagre en el salmorejo porque lo congelo y con vinagre congela mal. Eso, para empezar. Para seguir, deshueso las cerezas con un deshuesador y las voy echando en la MyCook (una batidora potente también sirve). Pelo los tomates, los pico en cuartos y los echo también en la MyCook. Añado el diente de ajo sin el germen y pelado. Bato 4 minutos a velocidad progresiva 7-10.

En un bol, echo el pan rallado. Añado el contenido del vaso de la MyCook. Lo remuevo y lo vuelvo a echar de nuevo. Ahora lo pongo 1 minuto a velocidad 7-10 y ya está listo.

¿Por qué lo hago así? Porque la primera vez que hice salmorejo, creo que eché mucho pan y aquello por poco no me quema el motor. Así que ahora lo hago con mucho más cuidado: total, se tarda menos de 10 minutos.

La fuente que veis me la regalaron mis amigos (amigos que, además, son compañeros de trabajo) por mi cumpleaños. Es de Villeroy & Boch y estoy completamente enamorada de ella. Qué cosa más bonita. Ellos también son muy bonitos. Y tienen muy buen gusto, como podéis comprobar.

Repartidlo en tuppers y guardadlo en el congelador. Para servir, chorrito de vinagre. Porque, si se congela con vinagre y luego se descongela, solo sabe a vinagre. Cuando se descongele, siempre en el frigorífico, se le da unas vueltas con una cuchara y ya se puede comer.

Simple como el mecanismo de un chupe y exquisito.

Salmorejo de cerezas

Filetes rusos

En la traducción española del Veganomicon, esto se llama escalopes de garbanzos. A mí me recordaron a los filetes rusos. No, en sabor no. Dejad de dar la coña. Los garbanzos con gluten y hierbas y un poquito de ralladura de limón. saben a garbanzos. Y a limón. Pero no saben a carne picada. Me recordaron a los filetes rusos por la forma de hacerlos (se hace una bola, se aplasta… Eso lo hacía yo con mi madre de pequeña, de las pocas veces que nos dejaba entrar en la cocina, porque nunca hemos tenido una cocina en la que cupieran, para cocinar, más de dos personas). La textura es perfecta con las cantidades que pongo aquí. Para calentarlos en el microondas y que no se sequen, yo los saco del frigorífico (se pueden congelar) y los pongo 30 segundos a máxima potencia por cada lado. Si los queréis algo más calentitos, porque están calientes, pero no demasiado, ponedlos 40 segundos por cada lado y listo. Rajas un tomate, o te haces una ensalada o unas verduras al vapor y ya tienes cena.

Ingredientes para 8 filetes:

  • 2 tazas (400 gramos) de garbanzos cocidos
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 taza (125 gramos) de gluten
  • 1 taza (170 gramos) de pan rallado
  • 1/2 taza (115 ml) de caldo vegetal o agua
  • 4 cucharadas de salsa de soja
  • 4 dientes de ajo rallados con el Microplane o prensados
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 1/2 cucharadita de salvia seca (no en polvo: yo solo tengo en polvo y usé unos toquecitos)

Preparación:

Se pueden hacer o fritos o al horno. Yo los hice al horno, así que precaliéntalo a 180º C.

Machaca los garbanzos con un machacador de patatas o un tenedor hasta que no quede ninguno entero. Agrega el resto de los ingredientes y amasa bien, durante unos 3 minutos, para que se desarrolle el gluten. Divide la masa en 8 porciones iguales, haz una bola con todas ellas y luego aplástalas entre tus manos. Como si hicieras filetes rusos, mismamente.

Prepara una bandeja con papel de hornear, un cuenquito con algo de aceite y un pincel. Pincela las dos caras de los filetes rusos. Ponlos en la bandeja. Hornea durante 20 minutos. Sácalos (¡usa guantes!), dales la vuelta y hornea de 8 a 10 minutos más. Deja enfriar un poco y ya los puedes comer. Se pueden congelar también así tal cual. Deja descongelar toda la noche en el frigorífico y luego los calientas.

Si optas por freírlos, pon una fina capa de aceite en la sartén y hazlos hasta que veas que están dorados por las dos caras.

Con variaciones, Mivegablog tiene una receta aquí.

Filetes rusos

Albóndigas

Mis primeras albóndigas. Y además tienen pinta de albóndigas. Que no se diga. Y textura de albóndigas. Y están tremendas.

Se pueden usar como las albóndigas normales; es decir, solas o con salsa de tomate (casera mejor: mi favorita es esta, pero también tenemos esta otra y esta otra. La especiada creo que está demasiado especiada (a ver: hay gente que la ha probado y dice que le encanta: a mí la salsa de tomate me gusta espesísima, primero, y luego que sepa solo a tomate, nada más. Si acaso, un poco de orégano. Pero cuando pica, ya me echa para atrás). Midiendo la masa con una cuchara de helado me salieron 29 albóndigas justas, pero esto, como todo, depende de cómo las hagáis. Yo las hice tamaño albóndiga, no tamaño pelota de fútbol. Si las hacéis más grandes, habrá que ponerlas más tiempo en el horno.

Porque esta receta lleva horno. Habréis visto pocas recetas así en el blog… porque el horno se me estropeó, así que he estado meses y meses sin utilizarlo. Y eso que es uno de mis electrodomésticos favoritos. Sí, gasta electricidad, qué se le va a hacer. Pero yo no lo noto mucho en la factura cuando le meto tralla, la verdad. La receta es de The Homemade Vegan Pantry, que se está transformando en uno de mis libros favoritos. Sin duda.

Ingredientes para 29 albóndigas, hechas con una cuchara de helado que mide 1 cucharada:

  • 1 cebolla muy picada (hazlo con un procesador de alimentos, o picadora, si tienes)
  • Aceite de oliva para saltear las cebollas
  • 225 gramos de champiñones, limpios y en cuartos
  • 2 cucharadas de tamari o salsa de soja (si eres celíaco, tamari)
  • 1 cucharada de miso de garbanzos o miso blanco
  • 2 tazas de arroz integral cocido (es decir, 280 gramos de arroz ya cocido: el peso es del arroz cocido, no seco y cocido después)
  • 1 taza de lentejas cocidas (190 gramos)
  • 1/4 taza (70 gramos) de tomate concentrado
  • 3 cucharadas (15 gramos) de levadura nutricional
  • De 4 a 6 dientes de ajo muy picados
  • 1 y 1/2 cucharaditas de albahaca seca
  • 1 cucharadita de romero fresco picado o 1/2 cucharadita de romero seco
  • 1/2 taza de avena en copos (60 gramos). Si eres celíaco, que no tengan gluten.
  • 1 taza de nueces molidas o 1 y 1/2 tazas de pan rallado. Si eres celíaco, sin gluten o nueces. Yo usé pan rallado y son 210 gramos.
  • Si usas pan rallado, 2 o 3 cucharadas de agua. Yo eché 3, que son 45 mililitros.

Preparación:

Precalienta el horno a 180º C y prepara dos bandejas forradas con papel de horno.

Calienta una sartén a fuego medio y saltea las cebollas, o en seco o con un poco de aceite. Yo eché una cucharada de aceite. Hazlo hasta que comiencen a pegarse un poquito (algo más de 10 minutos). Ten preparado un vaso de agua con una cuchara dentro para ir echando después cucharadas de agua y evitar que se pegue todo a la sartén. Si te hace falta, añade un pelín de agua.

Mientras las cebollas se hacen, pica muy menudos los champiñones en una picadora o procesador de alimentos. No quieres hacer un puré, pero sí dejarlos con la textura de la carne picada.

Cuando las cebollas estén, agrega los champiñones bien picados y saltea hasta que pierdan el agua (serán unos 7 minutos o más, depende). Agrega la salsa de soja y el miso, remueve y aparta del fuego.

Ponlo todo en un bol grande. Añade el arroz cocido y las lentejas y mezcla muy bien. Incorpora el tomate concentrado, la levadura nutricional, el romero y la albahaca y los ajos picados.

Ahora, en una picadora o procesador de alimentos, pica la avena. No quieres transformarla en harina, solo romperla un poco.

Ahora, decide si quieres usar nueces o pan rallado. Las nueces hay que transformarlas en harina. Yo usé pan rallado. Da una textura muy tradicional, el pan rallado, aunque también las probaré con nueces, porque nunca voy a desdeñar ningún plato con nueces. Pero el pan rallado me venía más a mano y no tenía que molerlo ni nada. Cuando llevas cocinando todo el día, lo cómodo gusta mucho. Si usas pan rallado, rocíalo con el agua para humedecerlo. Echa o las nueces o el pan rallado al bol y mezcla muy bien, amasando, con las manos. La mejor manera es apretar la masa como cuando cogías un pegote grande de plastilina y lo querías deshacer. Cerrando el puño. Así. Cuando esté toda la masa bien amalgamada, coge una cuchara de helado (o una normal) y haz bolas del mismo tamaño (mi cuchara mide 1 cucharada americana) y ponlas en la bandeja de hornear.

Hornea de 30 a 35 minutos, saca y ya están listas para utilizarlas como quieras. Se pueden comer así tal cual o añadirles salsa.

Hay una salsa de tomate con almendras que hace la madre de una amiga mía para las albóndigas y que tengo que encontrar pero ya. Si me acuerdo qué madre de qué amiga las hacía…

Albóndigas

Hamburguesa ras el hanout

En teoría, esta receta es la hamburguesa moruna del libro de Toni Rodríguez Las más exquisitas hamburguesas veganas. En la práctica, ni es moruna ni nada que se le parezca: lleva ras el hanout. Es decir, no lleva las típicas especias de pinchos morunos, porque no encontré la mezcla y, aunque hay un sinfín de recetas por internet, no tenía ni tiempo ni ganas de ponerme a moler especias, porque los fines de semana yo me meto en la cocina cuando ya no tengo casi nada en el congelador y lo hago todo de una tacada y termino muerta… Lo cual significa que tengo que aprender a hacer comida de batalla, picar y al wok o al cocedor de vapor.

Ingredientes para 11 hamburguesas bien hermosas:

  • 420 gramos de soja texturizada
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • De 1 a 4 cucharadas de ras el hanout (esto va en gustos y no hay nada como probar la masa. Con cuatro queda fuerte y con 1 muy flojito)
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1/2 taza de perejil picado
  • 90 gramos de pan rallado (si sois celíacos, sin gluten. No he probado la receta con pan rallado sin gluten, así que tenéis que mirar que quede compacto, pero no secorro).
  • 1 cucharada de aceite
  • 1 cucharada de sal o algo más (probad la masa y salad a vuestro gusto)
  • Pimienta negra
  • Agua hirviendo
  • Aceite de oliva para freír las hamburguesas

Preparación:

Cubre la soja texturizada con agua hirviendo, pero ve removiendo hasta que veas que se hidrata. Si te pasas de agua, tendrás que colar el exceso de líquido y colar soja texturizada (sale una cantidad importante) es un coñazo. Así lo digo. No tengo coladores tan enormes. Se trata de cubrir la soja para que se hidrate y ya está.

En el mismo bol, agrega el ajo picado, el perejil picado, el ras el hanout, el jengibre en polvo, el perejil y el pan rallado y mezcla muy bien. Tendrás que amasar para que quede compacto, así que mete la mano sin miedo en el bol y estruja la masa. No te olvides de añadir la sal y la pimienta. Yo la sal la eché a ojo, así que ve probando la masa, porque una masa sosa no está rica y una salada está asquerosa. Forma las hamburguesas. Lo puedes hacer con un molde, que los venden por nada y menos y son muy apañados, con las manos haciendo bolitas y aplastándolas o con aros de emplatar y apretando la masa con una cuchara.

Prepara una plancha (yo tengo una plancha eléctrica de estas que sirven para paninis también y que prensa las hamburguesas y les hace estas rayitas tan monas) y picela la base con aceite. Coloca las hamburguesas y pincélalas también con aceite de oliva por arriba. Yo las tuve de 7 a 10 minutos, hasta que estuvieron doradas.

Luego sácalas y cómetelas. Yo las como solas, pero esto como estaría bueno para reventar es con lechuga, tomate, dos buenas rebanadas de pan de centeno, pepinillo y cebolla caramelizada por encima…

La soja texturizada es una proteína completa. Las proteínas están muy bien, pero no te olvides de las verduras. Una hamburguesa con una ensalada grandecita o verdura al vapor y un poco de pan o arroz integral o pasta o algún otro cereal y ya hemos comido muy ricamente.

Hamburguesa ras el hanout

Hamburguesas de alubias negras II

Sí, tengo otra receta de hamburguesa de alubias negras, del blog Oh She Glows, pero esta es del Veganomicon, esa Biblia de la cocina vegana que escribieron Isa Chandra Moskowitz y Terry Hope Romero. Son unas hamburguesas que se hacen en un pis pás, siempre que tengas cocidas las alubias negras, claro está. Pero en la olla rápida también se hacen en un pis pas, en menos de diez minutos. La he tuneado para ajustarla a mi gusto de picante y de sal, que en la receta original no lleva, pero sí le hace falta si las vais a comer solas (sin ketchup, veganesa o salsas varias).

 Ingredientes para 6 hamburguesas:

  • 340 gramos de alubias negras cocidas (de 150 gramos de alubias secas)
  • 60 gramos de gluten
  • 65 gramos de pan rallado
  • 1/4 cucharadita de chile en polvo
  • 1/2 cucharadita de comino
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 55 ml de agua
  • 1 cucharada de tomate concentrado
  • 1/4 taza de cilantro muy picado
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 cebolla pequeña
  • 2 cucharadas de aceite de oliva

Preparación:

Machaca las alubias con un tenedor en un bol. No las quieres hacer puré, así que no uses un robot de cocina: solo machácalas. Si quedan algunas enteras, como ves en la foto, está muy bien.

Agrega el gluten, el pan rallado, el chile en polvo, el comino, el agua, el tomate concentrado y el cilantro picado. No mezcles todavía. Usa un rallador muy fino (yo uso el Microplane) para rallar el ajo y un rallador de agujeros gruesos o el robot de cocina para rallar la cebolla. Si no tienes Microplane, un prensador de ajos funciona muy bien también. Agrega la sal, mezcla bien con un tenedor y luego amasa con las manos hasta que la mezcla esté uniforme: te llevará un minuto.

Divide la masa en 6 hamburguesas iguales (pesará, cada una, unos 95 gramos más o menos) y haz una bola con ellas, como si hicieras albóndigas. Aplástalas luego con las manos un poquito y precalienta una sartén con las dos cucharadas de aceite. Fríe las hamburguesas de tres en tres, presionándolas con cuidado, pero firmemente, con una espátula. Cuando les des la vuelta, rocíalas primero con aceite. Fríelas unos 5 minutos por cada lado. Deberán estar firmes al tacto cuando las toques, pero por dentro, lo aseguro, estarán blanditas.

Hamburguesas de alubias negras II

Hamburguesas de remolacha cruda

Receta de Isa Chandra Moskowitz, del Isa Does It, que para eso tiene recetas que no implican estar tres horas en la cocina. Aunque yo, cuando me meto a cocinar, tardo mucho. No sé si es que yo soy una tardona o qué, pero es alucinante lo que tardo en hacer un plato que, en teoría, está listo en un pispás. Está un pelín tuneada, eso sí lo voy a decir. Porque ya no tengo miedo de quitar y poner ingredientes.

La receta original pide pasta de almendras. Yo no tenía, pasaba mucho de comprarla y usé mantequilla de cacahuete de MyProtein, que me la regalaron y es 100 por 100 cacahuete y no tiene grasas hidrogenadas, sal ni azúcar. Además, la receta original lleva media cucharadita de sal. Pero la remolacha es dulce. Si las vais a hacer para ponerlas en pan de hamburguesas, con su ketchup y sus cosas, poned 1 cucharadita de sal, porque con media quedan, para mi gusto, excesivamente dulces. De todos modos, no hay nada como meter los dedos en la masa y probarla.

Ingredientes:

  • 255 gramos de arroz integral cocido y frío
  • 195 gramos de lentejas pardinas cocidas y frías
  • 110 gramos de remolacha cruda rallada
  • 60 gramos de pan rallado
  • 60 gramos de cebolla picada muy fina
  • 30 gramos de mantequilla de cacahuete (por favor, que solo tenga cacahuetes. Yo usé la de MyProtein). La receta original habla de mantequilla de almendras.
  • 1 cucharadita de tomillo seco desmenuzado
  • 1 cucharadita de mostaza en grano
  • 1/2 cucharadita de semillas de hinojo
  • De 1/2 a 1 cucharadita de sal
  • 2 dientes de ajo muy picados o rallados con un rallador Microplane

Preparación:

Hay que cocer las lentejas y el arroz antes. Y dejarlos enfriar. Lo podéis hacer por la noche. También hay que pelar y rallar la remolacha: yo tengo un rallador eléctrico que las deja muy finas, pero se puede hacer con una mandolina, que era lo que me tenía que haber comprado en vez del rallador, o con un rallador manual. O a cuchillo, muy pacientemente. Tiene que quedar muy finita para que se integre con la masa.

Pon la remolacha, el arroz y las lentejas en el robot de cocina o en la picadora y pulsa unas cuantas veces: lo justo para que todo se integre, pero que no quede un puré, que no queremos hacer hummus. Tiene que quedar con una textura parecida a la carne picada.

Ahora, pasa esta mezcla a un bol y añade todos los ingredientes restantes de la receta. Usa las manos (bien limpias) para mezclarlo todo muy bien. Puede llevarte un minuto o dos, pero verás cómo la masa se transforma en eso: en una masa compacta.

Pon la masa en el frigorífico para que se enfríe durante media hora.

Ahora, forma las hamburguesas. Yo usé un aro de emplatar, como muestra Isa Chandra Moskowitz en esta imagen:

Foto de la web de Isa Chandra Moskowitz

No te preocupes por las marcas de los dedos, porque desaparecerán cuando le des la vuelta a la hamburguesa. Si quieres, aplástalas un poquito con una espátula y desaparecerán del todo, pero yo no hice tanta floritura.

Ahora las puedes envolver en papel film y congelar. Cuando las vayas a freír, calienta una sartén (si tienes una de hierro, mejor que mejor) a fuego medio, añade aceite y pincela la superficie y pon las hamburguesas, desenvueltas y directamente del congelador, en la sartén. Tapa la sartén y déjalas 6 minutos por cada cara.

También puedes freírlas durante 6 minutos por cada cara una vez hechas y congelarlas ya fritas. Así luego, cuando las saques, solo las tienes que poner un poco en el microondas y están listas para comer. Las hamburguesas se te churruscarán un poquito y quedarán crujientes por fuera y blanditas por dentro.

Hamburguesas de remolacha cruda