Kale con pasas

Berza, acelga y hojas de daikon con pasas
Kale, acelga y hojas de daikon con pasas

Ya hice una entrada de la kale, donde expliqué cómo se cortaba y cómo se almacenaba. En teoría, este blog debería haber estado lleno, desde noviembre, de recetas veganas festivas navideñas, pero yo soy un desastre organizativo que al final no sabe qué hacer para cocinar hasta cuatro días antes, que elige recetas y recetas de patés y demás. Lo que sí tengo claro es que, desde hace años (desde que me hice vegetariana), las verduras no faltan en la mesa navideña ni después. Entre otras cosas, porque después a veces siguen las comidas navideñas: yo tengo el fin de semana que viene una. Sí: juntarme con gente que vive en distintas ciudades cuando todos tenemos mil compromisos es bastante complicado. Y, como las verduras no pueden faltar nunca, y a mí me encanta comerlas solas, esta receta es maravillosa. Es del The Vegetable Butcher.

Ingredientes:

  • Unos 300 gramos de kale (yo puse kale, acelgas y hojas de daikon: sí, se comen), ligeramente húmedas, después de lavarlas bien.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo picados
  • 2 cucharadas de agua
  • 2 cucharadas soperas bien colmadas de pasas
  • 2 cucharaditas de vinagre de Jerez
  • sal
  • pimienta negra recién molida
Berza, hojas de daikon y acelgas con pasas
Kale, hojas de daikon y acelgas con pasas

Preparación:

Calienta en una olla grande el aceite de oliva, a fuego medio. Añade los dientes de ajo picados y remueve 30 segundos. Luego, agrega las hojas de berza (o de cualquier hoja verde que tengas) junto al agua y las pasas y sube el fuego a medio-alto. Añade sal y pimienta. Cocina, removiendo de vez en cuando (puedes usar unas pinzas de barbacoa) durante 3 o 4 minutos.

Añade el vinagre y remueve hasta que se evapore: tarda uno o dos minutos, no mucho. Ya lo puedes servir. Si quieres, le puedes añadir piñones tostados o nueces.

Kale con pasas

Avena partida con manzana y canela

Avena con manzana para desayunar
Avena con manzana para desayunar

Antes de tener que salir pitando para Granada (sí, me quedan más entradas por hacer de la comida en Madrid y del fin de semana que pasé con Mivegablog, Vegan Place y Kiss the Cook en Granada, que en Granada hubo tiempo para todo), me gasté un montón de dinero en la frutería para pasarme la semana cocinando… Lo tuve que hacer todo en una mañana. Así que junté todos los electrodomésticos y los puse a trabajar, con estrés y taquicardia y un mal cuerpo que no veas, para poder congelarlo todo. De algunas recetas no pude ni sacar fotos, pero ya las repetiré. Otras me las dictó mi madre por teléfono y voy a ver si las pongo en pie. Es lo que pasa cuando, por la noche, te dicen que te tienes que ir pitando a otro sitio. Como tenía manzanas que había comprado para comerlas crudas y solas, las metí en la olla lenta siguiendo una receta de Melissa King, de su libro Easy.Whole.Vegan. Es fácil y está muy rica. Para un desayuno de invierno, calentita, viene que ni pintada. Y se puede congelar.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 720 ml (3 tazas) de leche de almendras sin endulzar o agua. Yo puse agua, que la leche ya se la meto luego en el bol.
  • 300 gramos (1 y 3/4 tazas) de quinua cruda o avena partida. Yo usé avena.
  • 2 manzanas picadas, preferiblemente Gala. Yo usé cuatro manzanas para que no se estropearan.
  • 80 gramos (1/2 taza) de uvas pasas o dátiles Medjoul picados. Yo usé pasas.
  • 1/2 cucharadita de sal fina
  • 1 y 1/2 cucharaditas de canela molida
  • 1/4 cucharadita de jengibre molido
  • 1/4 cucharadita de nuez moscada molida. En lugar de la canela, el jengibre y la nuez moscada, yo usé 2 cucharaditas de apple pie spice.
Avena con manzana y canela
Avena con manzana y canela

Preparación:

Mezcla todos los ingredientes en la olla de la crock pot y remueve bien. Tapa y cocina en HIGH durante 3 horas o en LOW durante 6. Lo puedes servir inmediatamente, calentito, o refrigerarlo para usarlo más tarde. Yo lo he congelado y queda perfecto. Para servir, le añado leche de soja, remuevo, lo caliento en el microondas 30 segundos, lo saco, remuevo otro poco y luego lo caliento otros 30 segundos más.

Puedes añadir mantequilla de almendras para servir, o semillas de cáñamo, pipas de calabaza o semillas de chía.

Si no tienes crock pot, lo puedes hacer al fuego también. Pon los ingredientes en una cazuela, remueve, lleva a ebullición, tapa la cazuela y baja el fuego: ponlo a fuego medio-bajo para que se mantenga un hervor suave. Remueve de vez en cuando, porque además tendrás que ver cuándo se absorbe el agua. Prueba y lo más probable es que esté listo. Si no lo estás, tendrás que añadir un pelín de agua caliente más (calienta un vaso con agua en el microondas y lo vas añadiendo). Tardará unos 15 minutos. Y ya tienes tu desayuno.

Avena partida con manzana y canela

Curry de garbanzos y vegetales

Me encantan los currys, qué queréis que os diga. Uso leche de coco baja en grasa, que no sabe igual ni de coña, pero qué se le va a hacer. Estar gordita es lo que tiene. No importa: luego se bate un poco y listo. Se bate un poco de los garbanzos, digo, para espesar la salsa. Es un plato aromático, como todos los currys, y apropiadísimo para una buena comida de invierno. La receta es de 1000 vegan recipes, con mis correspondientes tuneos (ella le echa patata, yo no, porque busco platos congelables; ella le echa guisantes y yo no porque no tenía…). Y, ahora que me doy cuenta, ¡¡es una receta repetida!! Ay, qué mal funcionan mis archivos mentales…

Ingredientes para 4 raciones:

  • 1 cucharada de aceite de pepitas de uva o de oliva
  • 1 cebolla mediana picada
  • 2 zanahorias medianas picadas
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 cucharadita de jengibre fresco picado
  • 1 cucharadita de curry en polvo
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de coriandro (cilantro) molido -es una especia redonda; no es cilantro en hojas-
  • 1 taza (225 gramos) de agua
  • 320 gramos de garbanzos secos (pero cocidos ya: es decir, el peso es de los garbanzos secos, pero la receta usa garbanzos cocidos, así que hay que cocerlos antes).
  • 1 lata de leche de coco baja en grasas
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharadita de sal o al gusto

Preparación:

En una olla grande, calienta el aceite a fuego medio. Añade la cebolla, las zanahorias picadas y el ajo. Tapa y cocina hasta que las verduras estén suaves, unos 5 minutos.

Agrega ahora el jengibre, el curry, el coriandro y el comino. Cocina, sin tapar, durante algo más de un minuto, removiendo con una cuchara de madera. Agrega el agua, lleva a ebullición, baja el fuego, tapa y deja cocer unos 20 minutos.

Añade los garbanzos, la leche de coco, las pasas, el azúcar y la sal. Cuece, sin tapar, durante otros 20 minutos para que se intensifiquen los sabores. Si quieres una salsa más espesa, pon un cacito de los garbanzos en la batidora y añádelos al guiso después de batirlos. Sirve.

Se puede congelar.

Curry de garbanzos y vegetales

Curry de garbanzos, guisantes, pasas y zanahorias

Como no puedo tomar mucho picante, hago las recetas de curry como me parece, con una mezcla de especias (tipo curry, claro) que es bastante suave. Y sin guindillas, chiles, pimienta y demás. La receta la tomé de 1000 vegan recipes, pero hice con ella lo que quise, porque la original lleva chiles y patatas y, como yo cocino para congelar, no le eché las patatas. Pretendo servirlo con arroz basmati o arroz integral, de todos modos…

Para 5 personas.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de aceite de pepitas de uva
  • 1 cebolla mediana, picada
  • 2 zanahorias medianas, picadas
  • 2 dientes de ajo, picados (yo lo hago con un prensador)
  • 1 cucharadita de jengibre fresco picado
  • 1 cucharada de curry en polvo, picante o suave, como prefiráis
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de coriandro molido
  • 1 taza (230 gramos) de agua
  • 800 gramos de garbanzos cocidos y escurridos
  • 150 gramos de guisantes (los usé congelados: hay que dejarlos descongelar primero)
  • 1 lata de leche de coco (baja en grasa, en mi caso)
  • 80 gramos de pasas
  • 1 cucharadita de azúcar (o su equivalente en stevia)
  • sal

Preparación:

En una olla grandecita, calienta el aceite a fuego medio. Agrega la cebolla, las zanahorias y el ajo. Tapa y cocina hasta que estén suaves, unos 10 minutos.

Agrega el jengibre, el curry, el comino y el coriandro y cocina, sin tapar, durante algo más de un minuto, removiendo continuamente. Agrega el agua, lleva a ebullición y luego baja el fuego: cocínalo así, con la tapa puesta, durante 20 minutos.

Añade ahora los garbanzos, los guisantes, la leche de coco, las pasas y el azúcar o endulzante. Agrega sal al gusto. Lleva a ebullición y luego baja el fuego para ponerlo a fuego lento. Cocina así durante 20 minutos, sin tapar, porque queremos que el líquido se evapore y quede espesito. Si deseas que quede mucho más espeso, puedes batir un poco de los garbanzos con las verduras y algo del caldito en la batidora y agregarlo a la olla. Otra opción es disolver una cucharadita de Maizena (almidón de maíz) en una cucharada de agua y agregarlo a la olla, removiendo. Sirve.

Curry de garbanzos, guisantes, pasas y zanahorias

Galletas de avena y chocolate

Otra receta de galletas veganas, crujientes por los bordes y blanditas por el centro. Acostumbrados como estamos en España a las galletas durísimas, de masa bien compacta, las galletas blanditas que consumen con fruición en otros países pueden parecernos «poco hechas». Pero ¿de qué trata la cocina sino de buscar nuevos sabores y, también, nuevas texturas?

Ingredientes para 2 o 2 y ½ docenas de galletas:

  • 2 tazas de copos de avena
  • 1 y 2/3 taza de harina normal
  • 2/3 taza de cacao en polvo
  • ½ cucharadita de bicarbonato sódico
  • ½ cucharadita de polvo de hornear
  • ¾ cucharadita de sal
  • 1 y ½ tazas de azúcar
  • 2 cucharadas de semillas de lino molidas
  • 2/3 taza de leche vegetal (soja, almendras, avena…)
  • 2/3 taza de aceite de girasol
  • 1 y ½ cucharaditas de extracto de vainilla
  • ¼ cucharadita de extracto de almendra
  • ¾ taza de chips de chocolate
  • 1 taza de cerezas secas o de pasas (opcional)

Cómo medir la harina en esta receta:

Las autoras recomiendan medir la harina con la taza dejando un copete, darle unos golpecitos contra la encimera para quitar las burbujas de aire que se puedan haber formado y luego nivelar la superficie con un cuchillo o una espátula.

Preparación:

Precalienta el horno a 180ºC. Prepara dos bandejas de hornear con papel de horno.

En un bol mediano, mezcla juntos la harina, la avena, el cacao en polvo, el bicarbonato, el polvo de hornear y la sal. Reserva.

En un bol grande, bate juntos el azúcar, la leche y las semillas de lino hasta que se haga una crema. Añade el aceite y los extractos de vainilla y almendra y bate hasta que estén bien mezclados. Incorpora la mitad de la mezcla de harina y remueve hasta que se integre bien. Luego, echa la otra mitad y también remueve hasta que esté bien integrada. Pero justo antes de que esté bien integrada del todo, añade las pepitas de chocolate y las pasas o las cerezas si lo deseas.

Para hacer cada galleta, coge dos cucharadas generosas de masa y ponlas en la bandeja, pero ten cuidado de dejar un buen espacio de separación entre ellas, como 5 cm. O más, porque tienden a expandirse y se pegan las unas con las otras. Si quieres que te salgan redondas y bonitas, sepáralas lo máximo que puedas, aunque tengas que hacer más hornadas. Si lo deseas, aplástalas un poco con las manos mojadas o con la base, mojada también en agua, de una taza. Así salen más crujientes. Si no las aplastas, salen más blanditas por el centro. A gusto del consumidor.

Hornea 10 o 12 minutos, hasta que las galletas estén firmes y hayan subido un poco. Déjalas enfriar en la bandeja 5 minutos y luego transfiérelas a una rejilla para que se enfríen completamente. Guárdalas en una lata de galletas.

Galletas de avena y chocolate