Magdalenas de chocolate y café

Había ola de calor cuando yo me puse a hornear estas magdalenas. Porque nos íbamos a Soria, a Expoesía. Se hace en un parque al que llaman «la dehesa», pero que tiene el nombre oficial de Alameda de Cervantes. Allí, en casetas de madera, hay libros de editoriales como Liliputienses, que está publicando la mejor literatura de América central y del sur que puedan encontrar (solo sirven a España, ojo) o como Luces de Gálibo (en su catálogo, desde David Eloy Rodríguez al mismísimo César Vallejo o Mónica de la Torre), Amargord, Olifante o Lastura. Yo había quedado con amigos para ir allí. Con David, con Pablo, con Eugenio, Elena, Lara, Cristián.

Conduje desde el Xanadú de Madrid, autovía de tres carriles, no he pasado más miedo en mi vida (sí, sí que lo he pasado, de lejos, pero no viene al caso) y me vino la regla. De golpe.

Mi regla es muerte y destrucción a niveles de «Enciérrate y no hables con nadie, que te quedas sin amigos». Pero, al menos, había chocolate. Y amigos maravillosos, porque mis amigos son maravillosos. La receta, obviamente, es de Isa Chandra Moskowitz. Si no os gusta el chocolate, hay más magdalenas en el blog.

Cartel de Expoesía
Cartel de Expoesía

 

Gustaron mucho, porque están muy ricas. Las hice tal cual, a otra tanda les añadí almendra en polvo y 1/2 cucharadita de extracto de almendra y a otra le puse chocolate negro porque no tenía ya pepitas de chocolate. Vamos, que se pueden tunear un poco. Y son muy jugosas. Y saben a chocolate negro.

Muffins de chocolate y café
Muffins de chocolate y café

Ingredientes para una bandeja de 12 muffins:

  • 225 g (1 y 1/2 tazas) de harina de repostería
  • 150 gramos (3/4 taza) de azúcar blanca
  • 25 g (1/4 taza) de cacao en polvo
  • 2 cucharaditas de café soluble
  • 2 y 1/2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 235 ml (1 taza) de leche de soja (o cualquier leche vegetal que tengas en casa)
  • 105 g (1/2 taza) de aceite de girasol
  • 2 cucharadas de yogur de soja
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 85 gramos (1/2 taza) de chips (pepitas) de chocolate
Magdalenas de chocolate y café
Magdalenas de chocolate y café

Preparación:

Precalienta el horno a 190º C. Prepara una bandeja de moldes de muffins con papelitos o engrasando los huecos con aceite.

En un bol, tamiza la harina, el azúcar, el cacao en polvo, el café soluble, el polvo de hornear y la sal. Si tenéis MyCook o Thermomix, con 6 segundos a velocidad 10 está ya listo.

En otro bol, bate la leche, el aceite, el yogur y el extracto de vainilla hasta que estén bien integrados. Añádelo al bol de la harina y el cacao y remueve con una espátula de siliciona o una cuchara de madera hasta que todo esté integrado. Se trata de remover, no de batir, Tardarás muy poco: es solo mezclar hasta que no veas harina.

Llena los moldes de muffins hasta casi el borde. Hornea de 18 a 20 minutos, hasta que insertes un palillo en el centro y salga limpio. Ha de salir sin pegotones de masa. Como llevan chips de chocolate, puede salir húmedo porque las pepitas de chocolate se derriten. Pero se distingue perfectamente si es masa de si es chocolate negro derretido.

Deja reposar 5 minutos en la bandeja y luego desmolda sobre una rejilla. Deja enfriar y a comer. Lo que sobre lo puedes guardar en una lata hermética. A nosotros nos duraron cinco días. Al quinto, yo me comí la última que quedaba, con todo su sabor a despedida.

Magdalenas de chocolate y café

Muffins de zanahorias y uvas pasas

Muffins de zanahoria y pasas
Muffins de zanahoria y pasas

La primera vez que probé el bizcocho de zanahorias, lo hizo una mujer llamada Morag, inglesa (el nombre es gaélico, por cierto), amiga de mi compañera de piso de Sevilla de por aquellos entonces. Nos dijo: «Voy a hacer un bizcocho de zanahorias». Yo arrugué la nariz, porque las zanahorias eran verduras y fue como si me hubieran dicho: «voy a hacer un bizcocho con cebollas». Total, que allá que se puso la mujer a hacer el bizcocho y yo lo probé por ser educada… y se transformó en mi bizcocho favorito. Con pasas, sin pasas, con nueces, sin ellas, con muchas especias o solo con canela. Lo adoro. Si hay tarta de zanahorias, es lo que pido. No me canso. Así que, como tenía que hacer un regalo a unos amigos a los que les prometí magdalenas, horneé estos muffins de la segunda edición del Vegan with a vengeance de Isa Chandra Moskowitz. Ella usa aceite de coco refinado. Yo, de girasol, que se produce aquí.

Magdalenas de zanahoria y pasas
Magdalenas de zanahoria y pasas

Ingredientes para 12 muffins:

  • 80 gramos (1/2 taza) de uvas pasas
  • 225 gramos (1 y 1/2 tazas) de harina
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 cucharadita de nuez moscada molida
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 50 gramos (1/4 taza) de azúcar
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 235 gramos (1 taza) de leche de almendras sin endulzar o de soja
  • 55 gramos (1/4 taza) de aceite de girasol
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 200 gramos (2 tazas) de zanahoria rallada con el rallador de agujeros grandes o medianos o picada muy picada en la picadora
Muffins de zanahoria y pasas
Muffins de zanahoria y pasas

Preparación:

Precalienta el horno a 200º C. Prepara una bandeja de muffins, o engrasando las cavidades con aceite de girasol o con cápsulas.

En un bol pequeño, remoja las pasas en agua hirviendo, tapa y deja reposar 10 minutos. Cuela.

Mientras tanto, tamiza la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato, la canela, el azúcar, la nuez moscada y la sal en un bol y mezcla muy bien. Crea un volcán en el centro y añade la leche, el extracto de vainilla y el aceite. Mezcla bien con una cuchara de madera hasta que esté todo integrado y no veas harina.

Ahora, añade las zanahorias y las pasas escurridas y remueve bien.

Rellena los moldes de muffins unas 3/4 partes de su capacidad. La masa sale justa, así que no tendrás problemas. Hornea de 18 a 22 minutos, hasta que un palillo o la punta de un cuchillo insertado en el centro salga limpio. Saca el molde del horno, con la ayuda de unas manoplas, deja enfriar 5 minutos dentro del molde y luego desmolda las magdalenas y pásalas a una rejilla.

Se conservan, como todas las magdalenas, bien tapadas en una lata. También se pueden congelar y se descongelan en el frigorífico envueltas en papel de cocina para que absorba la humedad.

Muffins de zanahorias y uvas pasas

Magdalenas de almendras y limón

Magdalenas de almendras y limón
Magdalenas de almendras y limón

Sevilla siempre ha sido mi casa, pero, de pisarla de ciento en viento, de tanto cambio (mi barrio estaba despoblado y ahora hay Mercadona, Burger King, bares de tapas de los que te sirven las tapas en platos cuadrados por doquier y casi no lo reconozco) y de tanta, sobre todo, evolución personal, está hecha más de recuerdos que de cualquier otra cosa. Hace un mes fui a ver a una de mis mejores amigas y me pasé toda la mañana cocinando, porque para su hijo mayor, soy «la tía que hace magdalenas». Así que llevé magdalenas. Algunas salieron horrorosas y otras salieron bien a la primera y otras salieron bien a la segunda tanda y descubrí un par de cosas. Si hay un molde que te funciona, úsalo. Y, al menos para mí, es mejor usar un cuchillo para ver si los pasteles están hechos, porque lo del palillo… Bueno, quizá si comprara palillos de una vez y no anduviera usando las brochetas de bambú… Son eternas, esas brochetas: llevan tres mudanzas conmigo.  Pero son demasiado gordas, aclaro. También, cosa que ya sabía, necesitaría un termómetro de horno de los buenos, porque mi horno… Bueno, mi horno se ha usado durante 15 años por las más variadas gentes y tiene todos los números de la temperatura borrados. Y los tiempos de horneado no están escritos en piedra. Donde pone 17 minutos, para mí son 23. Pero con eso no hay problema. Mientras no se abra el horno los 15 primeros minutos de horneado de un muffin o una magdalena o la base de un cupcake, no hay peligro. Ah. La receta es de Kris Holechek y su The 100 Best Vegan Baking Recipes, que no tiene fotos (qué se le va a hacer) pero que es imbatible.

Magdalenas de almendras y limón
Magdalenas de almendras y limón

Ingredientes para 12 magdalenas pequeñas o 6 jumbo:

Masa:

  • 340 gramos (2 y 1/4 tazas) de harina
  • 160 gramos (3/4 taza) de azúcar
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 1/8 cucharadita de sal
  • 290 ml (1 y 1/4 tazas) de leche de soja o avena o almendra
  • 60 gramos (1/3 taza) de aceite de girasol alto oleico
  • 170 gramos (1/2 taza + 2 cucharadas) de yogur natural de soja
  • 1 cucharadita de extracto de almendra
  • 2 cucharaditas de zumo de limón

Topping:

  • 50 gramos (1/4 taza) de azúcar
  • la piel rallada de 1 limón
  • 20 gramos (1/4 taza) de almendras laminadas
Magdalenas de almendras y limón
Magdalenas de almendras y limón

Preparación:

Precalienta el horno a 200º C.

Topping: Mezcla todo en un bol.

Masa: Tamiza la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal en un bol grande y mezcla bien.

Ahora, en el vaso de la batidora, pero con el accesorio de la varilla (el que es como un batidor de toda la vida), bate bien el aceite, el yogur, la leche, el zumo de limón y el extracto de almendras. No uses un bol, aunque todas las recetas dicen que batas en un bol. Salpica. Salpica mucho. Es mejor usar el vaso de la batidora. Créeme.

Ahora, añade el líquido al bol donde tienes las harinas y mezcla bien con una cuchara de madera hasta que esté todo integrado.

Pon la masa en los muffins (yo uso una cuchara de helado con expulsor o un dispensador de masas) y llénalos hasta casi el borde. Con una cucharita de las del café, ve poniendo el topping por encima (sale a 1 cucharadita cada magdalena).

Hornea de 15 a 17 minutos para los muffins normales o de 22 a 25 para los jumbo. Ten en cuenta que los tiempos no son exactos. Pon siempre el menor y ve probando. Si a los 15 minutos no está (o a los 22, si los haces grandes) -si están listos, lo sabrás porque al insertar un palillo o la punta de un cuchillo, salen limpios-, ponlos unos minutos más. No te olvides del temporizador.

Sácalos del horno (no olvides ponerte unas manoplas o coger bien un trapo) y déjalos en el molde durante 10 minutos. Luego, sácalos a una rejilla de galletas y enfría.

Los que te sobren los puedes guardar en cajas bien cerradas. También se pueden congelar y se descongelan en el frigorífico o a temperatura ambiente, envueltos en papel de cocina para que vaya absorbiendo la humedad.

Magdalenas de almendras y limón

Cupcakes de té chai

Magdalenas de té chai
Magdalenas de té chai

Esto son cupcakes. Y los moldes de cupcakes son un pelín más pequeños que los de muffins. Con lo cual, si queréis usar un molde de muffins, que es el que he usado yo, no saldrán 12 cupcakes, sino 8. Avisados quedan ustedes. Llevan té y muchas especias y están riquísimos. Yo los hice para regalar, porque este año que comienza me he propuesto cuidarme mucho más. Es decir, voy andando al deporte y vuelvo andando (40 minutos de ida, 40 de vuelta), no uso el ascensor (salvo cuando voy muy cargada), estoy intentando controlar la ansiedad (y lo consigo el 90 por ciento de las veces) y estoy siendo más consciente de lo que me llevo a la boca. Cuando sea mi examen y lo haga, comenzaré a hacer deporte más días: ahora no me da tiempo porque las tardes las dedico a estudiar. De hecho, esto lo hice una mañana que tenía libre, que me la pasé horneando magdalenas para regalar a mansalva. El blog tiene recetas dulces y yo no engordo. La receta es del libro Vegan Cupcakes Take Over The World, de Isa Chandra Moskowitz y Terry Hope Romero, que viene con todas sus decoraciones para añadir por encima, pero yo eso no lo hago nunca. Que a lo mejor lo hago algún día cuando venga gente a comer a casa, pero aún no me ha dado. Me veo más haciendo una tarta crudivegana…

Magdalenas de té chai
Magdalenas de té chai

Ingredientes para 12 cupcakes u 8 muffins:

  • 235 ml (1 taza) de leche de soja
  • 160 gramos (3/4 taza) de azúcar
  • 4 bolsitas de té negro o 2 cucharadas de té negro en hojas
  • 55 gramos (1/4 taza) de aceite de girasol alto oleico
  • 120 gramos (1/2 taza) de yogur de soja natural o de vainilla
  • 200 gramos (1 y 1/3 taza) de harina
  • 1/4 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita de polvo de hornear
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharaditas de canela en polvo
  • 1 cucharadita de cardamomo molido
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1/4 cucharadita de clavos de olor molidos
  • Una pizca (hasta 1/8 de cucharadita) de pimienta blanca o negra
Magdalenas de té chai
Magdalenas de té chai

Preparación:

Precalienta el horno a 180º C. y prepara un molde de cupcakes o muffins, lo que tengas. Lo puedes pincelar con aceite o poner cápsulas.

Calienta la leche de soja en un cazo hasta que casi esté a punto de ebullición. Añade el té, tapa con un plato y, fuera ya del fuego, deja reposar 10 minutos. Luego, si has usado bolsas, mételas y sácalas tres o cuatro veces y luego escúrrelas muy bien o cuela la leche. Mídela y, si mide menos de 235 ml (es decir, menos de 1 taza -cosa que ocurre, por cierto-) añade un poco más hasta que completes esta cantidad.

En el vaso de la batidora, bate, con el batidor de varillas (el que es como esta foto) el aceite, el yogur, el azúcar, la vainilla y la leche con el té hasta que no haya grumos.

En un bol grande, tamiza la harina, el bicarbonato sódico, el polvo de hornear, la canela, el cardamomo, el jengibre, el clavo y la pimienta. Remueve muy bien con una cuchara de madera. Ahora, agrega los líquidos y remueve bien hasta que esté todo integrado.

Rellena los moldes hasta arriba y hornea de 20 a 22 minutos, o hasta que al insertar un palillo o la punta de un cuchillo en el centro del cupcake, salgan limpios. Saca del horno (no olvides usar unas manoplas). deja reposar 5 minutos y luego pásalos a una rejilla para que se enfríen.

Guárdalos en una lata de galletas bien tapados. Se pueden congelar. Se descongelan en el frigorífico, envueltos en papel de cocina para que absorba la humedad.

Cupcakes de té chai

Muffins de cerezas y almendras

 

Muffins de cerezas y almendras
Muffins de cerezas y almendras

Mirad qué pinta tiene esto, por Dios. La pinta se la debemos a mi horno: la receta, a Isa Chandra Moskowitz, as (almost) always. Es de Vegan with a vengeance. Si no lo tenéis, o si no tenéis ninguno de los dos, comprad la edición del décimo aniversario, que es esta que os enlazo. Y compartid estos muffins, porque salen 12 y no queremos ponernos gochos.

Ingredientes para 12 muffins:

  • 80 gramos (1/2 taza) de cerezas deshidratadas picadas
  • 300 gramos (2 tazas) de harina todo uso
  • 70 gramos (1/3 taza) de azúcar
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 70 gramos (1/3 taza) de aceite de girasol
  • 180 ml (3/4 taza) de leche de almendras sin endulzar
  • 180 gramos (3/4 de taza o 2 yogures) de yogur de soja natural sin endulzar
  • 2 cucharaditas de extracto de almendras
  • 100 gramos (1 taza) de almendras laminadas, divididas (primero 75 gramos -3/4 taza- y luego usaremos 25 gramos -1/4 taza-)
Muffins de cerezas y almendras
Muffins de cerezas y almendras

Preparación:

Precalienta el horno a 200º C.

Prepara una bandeja de muffins, con papeles de magdalenas o engrasándola.

En un bol pequeño, remoja las cerezas con agua caliente durante 10 minutos.

Mientras tanto, en un bol grande, tamiza la harina, el bicarbonato, el polvo de hornear, el azúcar y la sal. Remueve bien esta mezcla. Crea un volcán en el centro y agrega el yogur, la leche, el aceite y el extracto de almendras. Mezcla con una cuchara de madera hasta que esté todo integrado y agrega 75 gramos (3/4 de taza) de las almendras laminadas. Remueve bien de nuevo. Escurre las cerezas, añádelas a la masa y remueve para que se mezclen.

Rellena los moldes de muffins 3/4 partes de su capacidad. Da justo para los 12 muffins. Presiona con cuidado el resto de las almendras, repartiéndolas entre los 12 moldes. Hornea de 18 a 22 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro, salga limpio (puede tardar un poco más). Saca la bandeja con ayuda de unas manoplas, para no quemarte y pásalas con cuidado a una rejilla de repostería para que se enfríen.

Muffins de cerezas y almendras

Brownie clásico

Brownie de chocolate y café con nueces
Brownie de chocolate y café con nueces

Si a mí hay un postre que me guste en esta vida son los brownies. Calientes. Con helado por encima. Este no era para mí, así que no hay foto del corte ni nada de nada, porque no es plan de regalar un brownie cortado en trozos («es que es para el blog»), así que aquí está, en su moldecito de Wilton y todo. Con tapadera, que es la mejor manera de regalarlo. La receta se hace también con la mezcla para bizcochos de chocolate de Miyoko Schinner. Y con su mantequilla vegana. Aquí va:

Ingredientes:

  • 170 gramos de chocolate negro
  • 100 gramos (1/2 taza) de mantequilla vegana a temperatura ambiente
  • 1 cucharada de semillas de chía molidas
  • 3 cucharadas de agua
  • 340 gramos (2 tazas) de mezcla para bizcochos de chocolate
  • 85 gramos (1/4 taza) de sirope de arce
  • 50 gramos (1/2 taza) de nueces picadas, opcional, pero yo sí le puse, porque un brownie sin nueces es como un jardín sin flores
Brownie de chocolate y café con nueces
Brownie de chocolate y café con nueces

Preparación:

Precalienta el horno a 180º C.

Engrasa un molde cuadrado para brownies, por abajo y por los lados y fórralo con papel de hornear. ¿Por qué lo engrasamos si vamos a poner el papel? Porque cuando no engrasamos, el papel baila. Lo sé, me ha pasado. Así que engrasad bien con mantequilla el molde.

Derrite el chocolate al baño maría junto a la mantequilla. Tienes que poner a hervir agua en un cazo y poner un cacito encima, que quepa en el cazo en el que tienes el agua, sin que el agua toque ni salpique el chocolate. Lo dejas ahí y se va derritiendo. Dale vueltas de vez en cuando. Para que vaya más rápido, puedes cortar el chocolate en trozos pequeños o molerlo incluso.

En un bol pequeño, mezcla la chía con el agua.

Pon la mezcla para bizcochos en un bol grande. Haz un volcán en el centro y añade el chocolate y la mantequilla cuando estén bien derretidos, la chía con el agua y el sirope de arce. Mezcla bien con una cuchara de madera hasta que esté todo integrado. No batas, solo hay que mezclar con una cuchara de madera. Agrega las nueces, remueve bien y pon la mezcla en el molde. Extiéndela como buenamente puedas. Yo lo que hago es humedecer una espátula de silicona y la extiendo así. Dale unos golpecitos suaves al molde contra la encimera y se va colocando la masa, que es bien espesa.

Ahora, hornea 20 minutos. Parecerá seco en la superficie, pero por dentro estará hecho. Si quieres saber si un brownie está hecho, introduce un palillo: ha de salir con pintitas de la masa pegadas: no con chorretones, sino con pintas, lunaritos, un poquito sucio, pero no del todo. Si sale limpio, es que te has pasado y quedará más duro, pero se come igual, ojo. No se tira, que está bien rico.

Deja enfriar unos minutos en el molde y luego pásalo a una rejilla. Cuando se enfríe, ya puedes cortar y servir.

Brownie clásico

Muffins de limón y semillas de amapola

Muffins de limón y semillas de amapola
Muffins de limón y semillas de amapola

Estos muffins aparecen en todos los libros de cocina veganos y omnívoros americanos que en el mundo han sido, en varias versiones: en magdalenas, en bizcochos… Huelen maravillosamente bien. Una recomendación: hay que rallar dos limones, así que procurad escogerlos ecológicos, en la medida en que podáis. Y, como siempre, tened cuidado de no rallar la parte blanca, porque amarga. La receta es de la segunda edición de Vegan with a vengeance, de Isa Chandra Moskowitz, señora a la que adoro porque TODO sale bien. También necesitáis un tamizador (os vale un colador de malla, si no tenéis uno). Y un rallador para la piel del limón y un molde de muffins, claro. Y un horno. Muy importante, lo del horno.

Ojo: con esa cantidad de zumo de limón saben mucho a limón. Están ácidos. A mí, obviamente, me encantaron, pero si no os gustan, poned la mitad: la masa no sufrirá. Lo digo porque a alguna gente le encantaron y otras los dejaron en la mesa al primer mordisco.

Ingredientes para 12 muffins:

  • 265 gramos (1 y 1/2 tazas) de harina todo uso
  • 60 gramos (1/4 taza) de azúcar
  • 1 cucharada de polvo de hornear
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 125 ml (1/2 taza) de leche de almendras sin endulzar
  • 180 gramos (3/4 taza) de yogur natural de soja (2 yogures)
  • 70 gramos (1/3 taza) de aceite de girasol
  • 60 ml (1/4 taza) de zumo de limón (1 limón y medio, de los grandecitos, pero no enormes)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharadas de ralladura de limón (la piel de 2 limones grandecitos)
  • 1 cucharada de semillas de amapola

Preparación:

Precalienta el horno a 180º C y prepara un molde de muffins de 12 cavidades, o bien engrasándolo con aceite o bien con papelitos de magdalenas.

En un bol grande, tamiza la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal. Mezcla bien.

Crea un volcán en el centro y agrega la leche, el aceite, el yogur, el zumo de limón, el extracto de vainilla y la ralladura de limón. Remueve con una cuchara de madera. Cuando vayas por la mitad del removido, agrega las semillas de amapola.

Rellena los moldes de muffins unos 2/3 de su capacidad. Yo uso una cuchara de helado con expulsor. Hornea de 20 a 25 minutos, hasta que estén hechos, lo que comprobarás como se comprueban todos los bizcochos: insertando un palillo de madera en el centro: si sale limpio, es que están.

Sácalos del horno con la ayuda de unas manoplas, porque no te quieres abrasar las manos. Déjalos reposar 2 minutos y luego pásalos a una rejilla de repostería.

Muffins de limón y semillas de amapola

Bizcocho de chocolate y café

Esto son unas magdalenas hechas con una mezcla de bizcochos que hice hace tiempo. Pero antes…

Muffins de chocolate
Muffins de chocolate

Antes que nada, feliz año nuevo. Yo soy de la máxima de… Pues mira, no se sabe si es de Bernard Shaw o de Thomas Szasz (Shaw, por cierto, era vegetariano): «Life is not about finding yourself. Life is about creating yourself», que podríamos traducir como «la vida no va de encontrarse a uno mismo. La vida va de crearse a uno mismo». Como nunca sabemos qué nos deparará, vamos a intentar aprovecharla bien. A pesar de las ausencias.

Yo comencé el año homenajeando a mi padre y viendo el concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena. Si os lo perdisteis, aquí está:

También se puede ver otra vez, conectando la tele al ordenador y desayunando un café y estos bizcochos, porque el año comienza cuando uno quiere.

¿Os acordáis de la mezcla para bizcochos que hice hace un tiempo? Pues la usé en Navidad para un bizcocho, unos brownies y unos muffins. La masa es la misma, pero los ingredientes no. Quedan riquísimos, todos ellos. En el blog hay pocas recetas de postres, a pesar de que, en este ambiente obesogénico en el que vivimos, son los que más visitan dan: amo los postres, yo soy más de dulce que de… ay, no: a mí me gusta todo, la verdad. Eso sí: con los dulces procuro cortarme. Los como muy esporádicamente. Y la Navidad y los cumpleaños me parecen una fecha propicia para echarle azúcar a la vida, qué queréis que os diga.

Este bizcocho es de los más jugosos que he probado. A mí me gustan los bizcochos jugosos, no secorros. Los secorros me parecen un horror. Pues bien: este es como el bizcocho vegano de chocolate que publiqué hace años (en 2013: sí, hago pocos dulces). Jugosísimo. Exquisito.

Ingredientes:

  • 640 gramos (4 tazas) de mezcla para bizcochos de chocolate
  • 470 ml (2 tazas) de agua hirviendo
  • 100 gramos (1/2 taza) de aceite de girasol
  • 2 cucharadas de vinagre de sidra
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla

Preparación:

Precalienta el horno a 180º C. Engrasa un molde de bizcochos. Yo lo hago derritiendo margarina (1 cucharada) y agregando 1 cucharada de cacao en polvo. Se mezcla y con eso se pincela el molde. El mío es un molde de bundt de Nordic Ware.

Pon en un bol grande la mezcla para bizcochos. En otro bol más pequeño, mezcla el agua, el aceite, el vinagre y el extracto de vainilla. Haz un volcán en la mezcla de bizcochos y agrega los líquidos. Ahora, bate, durante al menos 30 segundos a baja velocidad, con una batidora de varillas.

Pon la mezcla en el molde. En el de bundt hay que echarla por el mismo lado, que ella ya solita se va acomodando. Dale unos golpes al molde contra la encimera, con cuidado, para que se asiente bien la masa y métela al horno, unos 50 minutos. A ver, esto es orientativo, porque cada horno calienta como le da la gana aunque tú lo programes a 180º C, así que a partir de los 45, id comprobando si está hecho. Yo lo tuve algo más de una hora.

Una vez hecho el bizcocho, lo que comprobarás introduciendo un palillo de madera (si sale limpio, es que está hecho), saca el molde y ponlo encima de una rejilla durante 10 minutos. Una vez pasados esos diez minutos, ya lo puedes desmoldar. Ponlo sobre una rejilla para que se enfríe y listo.

Paso de los bizcochos y quiero hacer muffins:

Eso es lo que hice yo también (pongo fotos de los muffins porque el bizcocho no me salió bien del molde: sí, estas cosas pasan a veces, porque creo que me cargué un poco ese molde precisamente, cuando yo era joven e inexperta y hacía bizcochos y los desmoldaba sin esperar los 10 minutos de rigor. ¿Qué podemos hacer cuando nos ocurre eso? En El rincón de Bea lo explica Bea Roque muy bien. Nota mental: comprar KH7).

Pues se engrasa con margarina un molde de muffins de 12 cavidades o se colocan papelitos. Se vierte la masa en ellos (sobra un poco, por cierto, si lo hacemos con papelitos) de manera que los rellenemos hasta arriba (no son cupcakes, no necesitan 2/3 de la masa nada más: son muffins, se rellenan hasta arriba) y se tienen en el horno a 180º C de 20 a 30 minutos (yo los tuve 30). Estarán hechos cuando al insertar un palillo en el centro salgan limpios.

Se sacan, se esperan un par de minutos y luego, con mucho cuidado, se pasan a una rejilla de repostería para que se enfríen. Se prepara café y se merienda. Mejor con amigos.

Bizcocho de chocolate y café

Mezcla para bizcochos de chocolate (y algo más)

Yo tengo ganas de gochadas todo el tiempo. Sí, a mí me gustan los dulces. Me encantaría que no me gustaran: tengo una amiga que nunca pide postre porque no le llaman la atención. Yo me los comería todos, uno detrás de otro: para desayunar, después de comer, después de cenar y para la merienda. Ya no como salchichas frankfurt, ni carne procesada (bueno, vale, ni sin procesar) desde hace un año (sí, ya hace un año, pero no sé qué día de octubre porque no lo apunté). Y he dejado el azúcar del café. Y como fruta, aunque sea en batidos, porque menos da una piedra y yo con la fruta entera pues como que no, y oye, que me alimento muy bien. Muy bien para la mierda que yo comía antes. Así que sí: a veces quiero dulces. Y no los como, salvo cuando salgo a algún sitio y me pido un bizcochito. Pero es que también me gusta hornear galletas y tengo moldes de Nordic Ware infrautilizados y oye, que la carne es débil. Así que me hice una mezcla para bizcochos de chocolate, galletas, brownies y cosas así, para llevarlas al trabajo y no comérmelas yo todas. Que es lo que querría, ojo. La receta es de Miyoko Schinner, a la que amamos locamente.

Ingredientes:

  • 450 gramos (3 tazas) de harina integral de repostería
  • 450 gramos (3 tazas) de harina blanca
  • 800 gramos (4 tazas) de azúcar
  • 120 gramos (1 y 1/2 tazas) de cacao en polvo (cacao, no Colacao ni Nesquik)
  • 30 gramos (6 cucharadas) de café muy molido. Yo, que no me fío, usé café soluble.
  • 2 cucharadas (20 gramos) de polvo de hornear (AKA levadura Royal)
  • 1 cucharada de canela en polvo
  • 1 cucharada de sal fina

Preparación:

Esto es más simple que el mecanismo de un chupe, pero sale para un regimiento. Así que tienes que usar un bol grande e ir mezclando cada vez que eches algo. De verdad. Y además, cuando decimos «un bol grande», nos referimos a «grande»: que quepan unos 2 kg de comida o algo así. Tamiza todos los ingredientes y mezcla. Si tienes una KitchenAid o similar, puedes mezclarlo en el bol, con unas varillas. Los que no la tenemos (y menos mal, porque eso sirve para repostería y pare usted de contar, me temo yo), lo hacemos con una cuchara de madera.

Ya haremos cosas para usar esta mezcla que ahora descansa en las baldas de mi cocina… En tarros, bien tapado, te dura tres o cuatro meses.

Mezcla para bizcochos de chocolate (y algo más)

Magdalenas de tomates secos

Esto es un tuneo de una receta de Kathy Hester, que es otra de mis varias cocineras veganas favoritas. Están riquísimas frías o templadas, así que pueden ser una buena opción para llevarte una en el bolso, bien envuelta, si vas a uno de esos sitios perdidos en los que solo puedes pedir una ensalada para comer y el camarero no entiende que la quieras sin atún. Repito pocas recetas de este blog, porque hay tantas por hacer que me he tirado cuatro años con la alimentación más variada que he tenido en mi vida. Pero esta cae de nuevo veinte veces más fijo.

Ingredientes para 12 magdalenas:

Ingredientes secos:

  • 2 tazas (250 gramos) de harina de trigo integral
  • 1 cucharadita de polvo de hornear (es decir, lo que en España llamamos «levadura Royal»)
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 cucharadita de sal

Ingredientes húmedos:

  • 1 y 1/2 tazas (270 gramos) de alubias blancas cocidas, enjuagadas y escurridas si son de bote. Yo nunca uso de bote.
  • 1 taza (235 ml) de leche vegetal. Yo usé de avena, que es la que siempre tengo en casa.
  • 2 cucharadas de semillas de lino molidas (pesadas molidas, 15 gramos) mezcladas con 1/4 de taza (60 ml) de agua caliente. Deja reposar esta mezcla 10 minutos.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 taza de tomates secos en aceite (esto no lo pesé en gramos: lo hice a ojo)
  • 1/2 cucharadita de orégano seco
  • 1/4 cucharadita de romero seco
  • 1/4 cucharadita de copos de chile
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra
  • 1 taza (25 gramos) de hojas de albahaca fresca picada

Preparación:

Precalienta el horno a 180º C.

Engrasa un molde de muffins de 12 cavidades. También puedes usar papel de magdalenas. O moldes de silicona. Lo que tengas.

Mezcla los ingredientes secos en un bol.

Bate bien los ingredientes húmedos. Yo lo hice en el robot de cocina.

Ahora, echa los ingredientes húmedos en el bol de los ingredientes secos. Agrega el tomate bien picado y la albahaca bien picada y remueve. Tienes que mezclarlo todo con una cuchara de madera hasta que no veas harina, con movimientos envolventes. Se tarda nada y menos.

Rellena con esta mezcla, que queda compactita, los moldes de las magdalenas. Yo usé una cuchara de helado de las que tienen expulsor, pero puedes usar dos cucharas para ayudarte, también. Hornea de 20 a 30 minutos, hasta que una brocheta en el centro salga limpia. Yo lo tuve algo más de treinta minutos porque cada horno es un mundo. No os olvidéis del temporizador. Muy importante para que no se quemen las cosas. Nunca confiéis en vuestra cabeza.

Pero vamos, que lo digo por decir, porque a mí nunca se me ha quemado la comida

Magdalenas de tomates secos