Setas con bechamel

Qué cosa más rica

Qué alegría poder volver a cocinar, a hacer deporte en casa y a comer normal. Mi hummus (fue lo primero que hice), mis legumbre, mi pasta proteica, mi coliflor de mis amores… Me propuse hacer un par de platos cada día hasta llenar los congeladores y esa rutina me ha dado la vida.

Uno de los problemas que tengo para adherirme a una pauta dietética, estemos o no en confinamiento, es que necesito que lo que vaya a comer ese día sea lo suficientemente apetecible. Si no, comeré otra cosa. Otra cosa mucho más rica, pero horrible nutricionalmente.

A mí me encanta comer. No me pierdo un programa de cocina y, en mi planificación de viajes, anoto tiendas culinarias y restaurantes como si no hubiera un mañana. Hay ingredientes que me encantan, como las setas, y otros de los que no soy muy fan (como las lentejas). También los hay desterrados: nadie me verá comer pimientos, a no ser en sofrito o en gazpacho. Con eso tengo que jugar y con eso, a estas alturas, estoy aprendiendo a jugar. Sí: si hablamos de comida, a veces una tarda en averiguar por qué actúa como actúa.

De esto, por ejemplo, no me cansaría nunca. Son champiñones y setas ostra o de cardo con bechamel. Yo lo uso como salsa para pasta de legumbres (en la imagen están hechas con pasta de garbanzos), pero se pueden poner en una tostada, añadir al arroz cocido, usarlas encima de una pizza o como relleno de un hojaldre.

Ingredientes para 2 raciones:

Para la salsa bechamel:

  • 500 ml de leche de almendras a temperatura ambiente
  • 50 gramos de aceite de oliva virgen extra
  • 50 gramos de harina
  • 15 gramos de almidón de maíz (Maicena)
  • sal
  • pimienta negra
  • nuez moscada molida

Para las setas:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 puerro grande limpio y a rodajas
  • 4 dientes de ajo pelados y picados
  • 350 gramos de champiñones laminados limpios
  • 200 gramos de setas ostra o de cardo limpias y cortadas a tiras
  • 200 gramos de bechamel
  • 1/2 cucharadita de setas en polvo
  • sal

Preparación:

La bechamel la hice en Cook Expert y es tan sencillo como meter todos los ingredientes en la cubeta y elegir el programa Experto durante 9 minutos a 95º C y velocidad 4.

Mientras tanto, pon una cacerola a calentar a fuego medio y, cuando esté caliente, añade las 2 cucharadas de aceite. Cuando el aceite se haya calentado también, agrega el puerro y sofríe, removiendo de vez en cuando, durante unos 5 minutos. Agrega el ajo picado y remueve 30 segundos.

Sube el fuego: ponlo a temperatura media-alta. Añade los champiñones y las setas y rehoga hasta que pierdan el líquido (tarda de 5 a 10 minutos). Agrega sal y pimienta.

Baja el fuego y añade la bechamel y las setas en polvo. Remueve y prueba por si hace falta más sal, nuez moscada o pimienta. Si te gusta una salsa más clara, echa un chorrito de leche y remueve. Ya la puedes servir.

Con pasta de garbanzos

Puedes usar cualquier bechamel. Por ejemplo:

Si no tienes Cook Expert o Thermomix o MyCook, puedes hacerla en una sartén dorando la harina en el aceite caliente y añadiendo la leche: se va removiendo con unas varillas hasta que no queden grumos. No olives la sal, la pimienta y la nuez moscada.

Las setas en polvo realzan este plato y cualquier plato de setas. Si no tienes, es tan fácil como comprar setas secas y molerlas en un molinillo.

Yo he usado cebollino seco para decorar. Le puedes añadir también levadura nutricional. Está exquisito, lo aseguro.

Setas con bechamel

Puré de calabacín con almendras

Cuando tengo visitas en casa, siempre es un agobio. Primero, porque tengo un gato que ataca y te destroza manos y piernas como se asuste (ya ha ocurrido dos veces). Segundo, porque todo el mundo come carne y pescado y en mi casa no entran animales muertos (a no ser los del pienso de mis gatos y cualquier animal que ellos necesiten comer para darles pastillas o lo que sea, que yo con eso no tengo problema ético ninguno. Otros sí lo tienen y utilizan piensos veganos. Yo no). Así que intento hacer cosas «reconocibles» y, además, intento que quien sea que venga, coma verdura. Porque, normalmente, la gente no come verdura o no come la cantidad que debería comer. Así que hice este puré de calabacín con almendras y qué triunfo. De hecho, uno de los días ni me dejaron. Y, como una de ellas (¡hola, Miriam!) no es muy buena comedora, yo contenta y sin rechistar.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 1200 gramos de calabacines limpios y pelados. Si son ecológicos, los laváis bien y los podéis no pelar: queda muy oscuro el puré y riquísimo también. Cortadlos a cuadraditos.
  • 50 gramos de almendras peladas
  • 100 gramos de puerro o de cebolla cortados a trocitos chicos
  • 2 cucharadas de aceite de oliva 
  • 150 ml de caldo vegetal
  • sal al gusto
  • pimienta o nuez moscada

Preparación:

Pon una olla a fuego medio y caliéntala. Calienta las dos cucharadas de aceite en la olla. Sí: lo primordial es que, siempre que vayas a sofreír algo, calientes aceite en una olla ya caliente. Luego, agrega la cebolla o el puerro y sofríe unos 5 minutos. Ahora, agrega los calabacines y sofríe unos 10 minutos más, removiendo bien de vez en cuando. Añade ahora el caldo vegetal y sala al gusto. Lleva a ebullición. Cuando hierva, tapa la olla parcialmente y baja el fuego a fuego lento. Déjalo así unos 20 minutos. Vigila de vez en cuando, por si se queda sin agua. Ahora, pásalo todo a una batidora bien potente y añade las almendras. Bate muy bien y, para servir, puedes añadir pimienta negra o nuez moscada recién molidas. Este puré está bien rico tanto frío como caliente, así que sirve para invierno y para verano. 

Puré de calabacín con almendras

Puré de calabacín con anacardos

Hay una manera de hacer cremoso un puré: añadir grasa. Puede ser nata, puede ser mantequilla (yo uso estas palabras para referirme a sus equivalentes veganos, aclaro) o puede ser con aceite de oliva o frutos secos, que es lo que he usado yo. Anacardos. Tan versátiles, los anacardos. Y entonces, con una buena batidora, queda así de cremoso.

Puré de calabacín con anacardos y cucharita de gatito

Sí: es un puré. Y no tiene mucho más. De hecho, este fin de semana solo he hecho puré y un kilo y medio de bacon de tempeh porque tengo un sinfín de verduras de todo tipo congeladas, pero no demasiada proteína (solo garbanzos). Y me he quedado en casa, leyendo, por primera vez en muchos meses (leyendo y disfrutando el Piedras Negras de Eugenio Fuentes, al que tengo que entrevistar) y sin excesivo quebradero de cabeza, también por primera vez en meses.

No canto victoria. Hasta dentro de un año, no cantaré victoria con nada. Pongo aquí la información nutricional por 100 gramos. Recordad que, si tomáis más, porque 100 gramos no es ni verdura, hay que sumar.Ingredientes para 4 raciones:

  • 1 puerro (unos 100 gramos), limpio y picado
  • 2 dientes de ajo picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 calabacines grandes (1 kilo, más o menos)
  • 150 ml de agua
  • 17 gramos (1/4 taza) de anacardos (si no tenéis batidora potente, dejadlos a remojo al menos dos horas)
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Pimienta, nuez moscada…

Preparación:

Calentad una olla y, una vez caliente, a fuego medio, añadid el aceite. Cuando el aceite esté caliente, sofreíd el puerro y los ajos 5 minutos. Agregad los calabacines, sofreídlos 10 minutos. añadid el agua y la sal y dejad cocer 20 minutos. Luego, batid con los anacardos (si vuestra batidora no es potente, es mejor dejarlos a remojo, desde 2 horas a toda la noche) y la levadura nutricional y añadid pimienta negra, nuez moscada o copos de chile o lo que queráis.

Puré de calabacín con anacardos

Filetes con salsa española

Escribo tras haberme pasado un domingo entero ordenando la despensa y haciendo listas de la comida que tengo, con sus pertinentes fechas de caducidad y demás. He descubierto que tengo tres paquetes de algas wakame, por ejemplo. No preguntéis para qué, porque yo, algas, consumo poquísimas. También tengo botes de pasta de curry verde, roja y amarilla con los que algo habrá que hacer. Y cosas caducadas, también tenía. Así que, en este proceso de «necesito centrar mi vida», me bajé el Out of milk, porque el Prep and Pantry que yo tenía, se me fue cuando cambié de móvil (el mío acabó en el váter el fin de semana que murió Jandro) y ya no aparece en la Google Play Store. Con lo buena que era y los casi 6 euros que me costó. Moraleja: escoged las aplicaciones que sean gratis, que luego pasa lo que pasa. Que las quitan. Espero que esos seis euros hayan servido para el salario de alguien…

Centrar la vida consiste en cocinar, ordenar la casa, ordenar los libros (tarea imposible, porque me faltan estanterías), ordenar la ropa, tirar o donar lo que no hace falta (sí: tirar también: a ver para qué quiero yo y para qué querría alguien un cubo de plástico roto de comida de gatos). Y en pensar y en decidir. También en eso: en pensar, repensar, decidir, abandonar, acoger, cuidar(se).

Filetes con salsa españoia
Filetes con salsa españoia

Total, que me puse a remojar soja texturizada de Vantastic Foods, que es mi marca favorita del mundo mundial. Y a hacer una salsa que supiera a España. Porque cada país tiene sus ingredientes claves: en China, en Japón, en Nueva Orleans (que no es un país, pero culinariamente sí, qué coño), en Italia y en España, usamos ingredientes distintos para que nuestros platos sepan a lo que tienen que saber. A la cocina de aquí o de allí. Y yo amo la mantequilla de cacahuete y amo el curry, pero también el sofrito de mi madre. Y qué me puede garantizar más el sabor a España que una cosa que se llama «salsa española». La vi en el libro de MyCook y no me pude resistir. Pero la tuneé, porque la receta original lleva fondo de ternera.

Los filetes de soja, para hacerlos, se ponen a remojo en agua hirviendo o caldo vegetal, se escurren, pero no a lo bestia, y se fríen en una sartén con aceite, sal y pimienta, por los dos lados. Tened cuidado, que tienen agua y el agua, al contacto con el aceite, hace que el aceite caliente salte y te puedes quemar. No los tiréis a lo loco a la sartén. Y ya están listos.

Ingredientes para muchos filetes:

  • 100 gramos de puerro
  • 100 gramos de cebolla
  • 50 gramos de zanahoria
  • una hoja de laurel
  • unas pizcas de tomillo seco
  • 150 ml de vino tinto
  • 50 ml de aceite de oliva
  • 40 gramos de harina y 30 gramos de mantequilla vegetal o de aceite (yo siempre uso aceite)
  • Un litro de caldo vegetal
  • 1 cucharadita de Marmite

Filetes con salsa española
Filetes con salsa española

Preparación:

Calienta el aceite 1 minuto a 120º C y velocidad 1. Pon el puerro picado muy grueso, la cebolla y la zanahoria, también cortadas gordas y programa 8 minutos a 120º C y velocidad 1. Agrega el laurel con una pizca de tomillo y el vino tinto durante 3 minutos a 120º C y velocidad 2.

Ahora, añade el caldo vegetal y el Marmite y quita el cubilete. Pon el cestillo, boca abajo, encima de la tapa (para que no salpique) y programa 60 minutos (sí, son 60 minutos, una hora, no está equivocado) a 120º C y velocidad 2.

Cuelga los ingredientes con el cestillo y tíralos. Ojo: estamos hablando de tirar la verdura, no el caldo, que es la salsa, así que cuela sobre un colador. Esta indicación es para torpes porque yo nunca he puesto la cafetera de filtro sin taza debajo y nunca he colado el té sin una taza debajo y nunca he hecho nada por el estilo. También puedes batirlos, ojo, para no desperdiciar nada. Yo los deseché, porque la verdura, con una hora de cocción, ya había soltado todo el jugo imaginable.

Limpia la jarra y sécala. Pon la mantequilla o el aceite con la harina 2 minutos a 110º C y velocidad 4. Agrega el caldo, prueba de sal, por si le hace falta (al mío, con el Marmite, no le hacía) y programa 1 minuto a 110º C y velocidad 4.

Ya la puedes servir en una salsera aparte para los filetes. Y está muy rica.

Filetes con salsa española

Pasta con «Esto no es un queso cremoso»

Yo me comí el bote en una sentada nada más abrirlo. Lo puse en una tostada, a pelo, no tan bonito como la foto que adjunto, y a desayunar. El resto lo usé en un plato de pasta. 

Se llama «Esto no es un queso cremoso» y es de Mommus. Ya escribí aquí mismo sobre su «Esto no es un queso camembert«. Es una maravilla. Y este también: os lo digo yo, que era totalmente adicta a los quesos crema. Se hacen también dejando que un yogur de soja pierda el suero, como explica CreatiVegan. Pero este es de anacardos. Y yo lo compro en Vegan Place, que es donde compro toda mi comida vegana, que para algo es la tienda de mi amiga Cristina.

Foto de Peace Love Vegan

¿Qué le pega a un queso cremoso para cocinar? Pues pasta. Yo compro pasta de Spiga Negra, que también la vende Vegan Place y que es de una pequeña empresa de dos hermanos, completamente respetuosa con el medio ambiente y que lo hacen todo ello: desde sembrar el grano hasta hacer la pasta. Su proyecto me encanta y lo apoyo. 

Esta foto ya sí es mía.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 150 gramos de puerros limpios y en rodajas
  • 200 gramos de zanahorias picadas en cuadraditos
  • 250 gramos de calabacín picado en cuadraditos
  • 400 gramos de guisantes, frescos o congelados pero descongelados
  • 2 dientes de ajo muy picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal al gusto
  • 270 gramos de pasta (esto va al gusto, la verdad, pero recordad que hay que comer verduras con pasta y no pasta con verduras: es decir, el grueso del plato ha de ser la verdura y no la pasta). Podéis usar pasta sin gluten.
  • 170 gramos de Esto no es un queso cremoso
  • 180 ml de agua
  • pimienta negra recién molida

 

Preparación:

Cocer los guisantes al vapor unos 8 minutos hasta que estén tiernos. Mientras tanto, pon el agua de la pasta a cocer. Yo usé spaguetti y tardan también 8 minutos. 

En una sartén grande, calienta el aceite de oliva y añade el puerro con un poco de sal. Sofríe 5 minutos. Luego, agrega el ajo, dale unas vueltas 30 segundos y añade las zanahorias. Tenlas 10 minutos, removiendo de vez en cuando, y echa el calabacín. Sofríe otros 10 minutos. Agrega los guisantes cocidos al vapor y dale unas vueltas unos minutitos más (dos o tres). 

Mientras la verdura se hace, bate el no queso cremoso con agua (yo usé 180 ml). Este queso es muy espeso, así que vosotros tendréis que ver cómo os gusta la salsa de espesa. Yo soy de las de salsas para enfoscar, pero os puede gustar más suave. Id probando. 

Añadid la salsa, cocer dos o tres minutos y probad de sal. Si hace falta más, añadid algo más.

Cuando la pasta esté, añadidla a la sartén con dos o tres cucharadas del agua de cocción. Ya solo falta un toque de pimienta negra y listo.

Tabla de nutrientes de la receta

 

Pasta con «Esto no es un queso cremoso»

Salsa de setas

Salsa de setas
Salsa de setas con bacon de tempeh

Le estoy pillando el punto a la MyCook para cocinar. Para cocinar y para inventarme recetas y, sobre todo, para amortizarla, porque durante mucho tiempo la he usado nada más que para hacer salsa de tomate. Ni siquiera para picar (aunque para eso prefiero el robot de cocina, la verdad). Realmente, conocer cualquier máquina, si se usa, es bastante fácil. Conocerla y saber usar los ingredientes (mi primera boloñesa de soja texturizada se me quemó enterita). Uno de estos fines de semana que cocino (cocino una vez al mes o así) había comprado medio kilo de setas de cardo y champiñones, así que hice una salsa que me inventé yo. Es una salsa espesa, que se puede usar hasta como paté. Yo la mezclé con bacon de tempeh y así ya solo me tengo que preocupar de sacar el tupper del congelador y cocer pasta.

Ingredientes para 5 raciones:

  • 70 gramos de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo
  • 100 gramos de puerro en rodajas grandes
  • 500 gramos de setas de cardo y champiñones limpios, mezclados
  • 50 ml de vino blanco
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 200 ml de nata de almendras
  • unos toques de nuez moscada
  • unos toques de pimienta negra molida

Salsa de setas
Salsa de setas

Preparación:

Calienta el aceite de oliva en la MyCook durante 1 minuto a 120º C y velocidad 1.

Añade el puerro y los dientes de ajo y sofríe 5 minutos a 120º C y velocidad 1. Baja los ingredientes del vaso con la ayuda de la espátula.

Ahora, agrega las setas de cardo y los champiñones cortados en tiras. Programa 6 minutos a 100º C y velocidad 1.

Echa el vino blanco. Quita el cubilete para que se evapore el alcohol y programa 2 minutos a 120º C y velocidad 2.

Añade la nata de almendras, nuez moscada y pimienta y programa 3 minutos a 100º C y velocidad 2, con el cubilete puesto.

Ahora, quita el cubilete, pon el cestillo invertido sobre la tapa y da unos golpes de Turbo para triturarla del todo. Ya la puedes usar. Queda muy espesa. Si la quieres más líquida, añade líquido y bate. Puede ser leche de soja o de avena o más nata. Yo la mezclé con tempeh, de ahí que el tempeh salga en la foto.

No tengo MyCook: ¿qué hago?

Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Añade el puerro bien picadito y los dientes de ajo picados y sofríe durante 5 minutos, dando vueltas de vez en cuando.

Ahora, agrega las setas de cardo y los champiñones cortados en cuadraditos pequeños. Sube un poco el fuego y fríe durante 6 u 8 minutos, dando vueltas de vez en cuando también. Soltarán un poco de agua, que se tiene que evaporar. 

Añade el vino blanco y deja que se evapore. Tardará unos minutos. Echa la nata de almendras y sofríe durante 5 minutos. Ahora, ponlo en el vaso de la batidora y bate bien. También la puedes dejar así. Solo tienes que cocer pasta y a comer. 

Salsa de setas

Vichyssoise en La Cocinera – Crema de puerro y patata

Vichyssoise. Crema de puerro y patata
Vichyssoise. Crema de puerro y patata

La vichyssoise es uno de esos platos sencillos que uno piensa que para qué va a poner la receta en el blog y luego recuerda que este blog es para recordar esas recetas que hizo un día y estaban ricas y no tenerlas que buscar otra vez entre los libros y las libretas y esas cosas. Y la pone. Porque además todo el mundo dice que la vichyssoise se toma fría. Pero a mí me gusta tanto fría como caliente y en invierno es una maravilla llegar a casa, calentarla, poner las manos rodeando la taza (si está más clarucha) o el tazón (si está como para enfoscar) y entonarte y que te caliente la barriguita y te quedes así traspuesta…

Esta receta está hecha con La Cocinera. Es una empresa que ya no existe, pero hay muchos robots por el estilo. La pongo porque me costó una pasta y la tengo infrautilizada, así que todo lo que se pueda hacer con ella hasta que se me estropee, lo haré. Prometido.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 400 gramos de puerros, bien limpios y en rodajas
  • 200 gramos de patatas, peladas y lavadas después de pelar, cortadas en cuadritos
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 litro de caldo vegetal
  • 100 ml de leche vegetal
  • sal
  • pimienta negra

Vichyssoise. Crema de puerro y patata. Primer plano. Con pimienta negra recién molida.
Vichyssoise. Crema de puerro y patata. Primer plano. Con pimienta negra recién molida.

Preparación:

Echa todos los ingredientes en La Cocinera y programa. Si tienes el modelo 9300 (el antiguo), como yo, en el programa 2 durante 1 hora y 10 minutos, sin pala de amasar.

Si tienes el modelo 9400, usa el programa 21, con pala de amasar, durante 1 hora y 30 minutos.

Cuando esté fría, tritura. La puedes triturar en caliente, con una batidora de inmersión. Si la trituras con una batidora de vaso, tienes que quitar el tapón, poner un paño encima y batir. Y luego echar el paño a lavar. Así que usa una de inmersión o espera a que se enfríe.

Si no tenéis La Cocinera, es tan sencillo como freír primero los puerros en el aceite hasta que estén pochados (unos 5 minutos), añadir la patata y el caldo, llevar a ebullición, bajar el fuego y dejar cocer hasta que la patata esté (compruébalo pinchando con un cuchillo) y triturarla con la leche. Vamos, que es que más simple imposible. Se rectifica de sal, se le añade pimienta y a comer.

Vichyssoise en La Cocinera – Crema de puerro y patata

Salsa de tomate al vino blanco

¿Os acordáis de que hace poco dije que estaba de curry y de comida mexicana, americana e hindú hasta el moño? Que sí, que está muy rica, pero una echa de menos ese sofrito de madre de ajo, tomate, cebolla y pimiento, que yo no he replicado por no comprar pimiento, con lo fácil que sería echárselo a una fabada con chorizo. Que no será porque no tengo yo recetas de chorizo. Porque a mí el chorizo me gusta más que el jamón. Y yo he comido jamón toda mi vida: del blanco y, desde hace muchos años, del ibérico. Desde hace unos meses, tengo a un montón de italianos (son italianos todos ellos, no me preguntéis por qué) dándome la coña a base de mensajes privados en la página del Facebook. Me mandan fotos de parrilladas. Y yo adoro la gastronomía italiana, pero perdonen ustedes: soy de Extremadura. Y me costó mucho ver un cerdo y dejar de ver jamón. Que era lo que yo veía cuando veía un cerdo: jamón y paletillas. Como mi vida ha estado repleta (repletísima) de platos con carne y con pescado y muy poco repleta en esta vida de verduras, el paladar me está cambiando. Pero sigo echando de menos muchos sabores. Que no se los daba la carne, que se los daba el guiso. Ya.

Así que cogí el 1080 recetas de cocina, que es el libro con el que media España se ha metido en los fogones (gracias, Simone Ortega) y me puse a copietear recetas y a tunearlas, porque el libro se escribió antes de que llegaran los 80 (de hecho, habían comenzado los 70 y yo no había nacido siquiera) y es un pelín hipercalórico. Y además las recetas vienen en tazas y gramos todo a la vez. Yo, que soy así de inútil en la cocina, aunque no lo parezca porque tengo un blog y todo, comencé por una receta hipermegafácil y la adapté para MyCook. Y sale una salsa de tomate bien rica.

Ingredientes:

  • 1 kilo de tomates de pera
  • 60 ml de aceite de oliva (nunca lo pongo, pero se sobreentiende siempre que es virgen extra y ningún otro)
  • 1 puerro
  • 50 mililitros de vino blanco seco
  • 1 diente de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • Perejil fresco picado al gusto (sin pasarse, obviamente, que no queremos una salsa verde)
  • 2 dátiles Medjoul
  • Sal. Yo puse 2 cucharaditas, pero esto va en gustos.

Preparación:

Calienta el aceite 1 minuto a velocidad 1 y a 120º C. Añade el ajo y el puerro cortado en cuatro trozos y bien limpio y sofríe durante 5 minutos a velocidad 1 y a 100ºC. Agrega los tomates, lavados y picados en cuartos, el vino, el laurel, el dátil sin el hueso, el perejil y la sal. Ponlo 20 minutos a velocidad 1 y a 100ºC. Ahora puedes poner el cestillo invertido encima de la tapa y darle al Turbo para triturarlo, pero yo siempre espero que se enfríe y trituro, que total no tengo prisa. O lo saco de la MyCook y trituro con una batidora de inmersión. Que sí, que la MyCook tritura en caliente con la velocidad Turbo pero yo tardo menos y veo mejor el resultado si el vaso es transparente.

Y ya está. Más fácil imposible.

Si no tienes MyCook, esto es una salsa de tomate sin más. Se pone en una cacerola el aceite a calentar. Se añade el ajo picado con el puerro.  Luego, agrega los tomates triturados o picados muy finos, el laurel, los dátiles (picados y previamente remojados en agua caliente) y deja cocer 40 minutos parcialmente tapado. Añade el perejil cuando falten dos o tres minutos para finalizar y luego espera a que se enfríe o tritura con una batidora de inmersión. Si tienes una de vaso, tienes que esperar a que se enfríe porque, si no, te quemas. Sí, puedes quitar el bocal y poner un paño encima en caliente, pero para qué te quieres arriesgar.

 

Salsa de tomate al vino blanco

Crema de calabacín

En el inicio de los tiempos, cuando yo le daba a mierdas como el queso triangular (como dice Mi dieta cojea, si tiene forma de triángulo, no te lo compres) y guardaba bolsas de calabacín congelado en vez de adquirirlo en la frutería para no tener que pelarlo (sí, compro verdura congelada: muy poca. Guisantes, cuando no es temporada: soy una tramposa, lo sé. Pero es que los guisantes, en mi frutería, duran 15 días. Y mi carne es débil), colgué esta receta de aquí. Ni caso, le hagáis. La información es poder: aquí está la lista de ingredientes de un queso light. Llamar queso a eso debería estar prohibido. Mejunje sabor a queso, por ejemplo. Preparado con sabor a queso. Esto no es queso y no se le parece, pero la industria alimentaria lo ha hecho palatable y fundente y lo vas a comprar, porque está en el súper y entonces es bueno para comer. Algo así debería poner en la etiqueta.

Como estamos acostumbrados al sabor de este queso guarripelo en las cremas de calabacín, porque… pues no sé por qué, sinceramente, porque el calabacín está bien bueno solo. Y es suave. Y no le hace falta queso alguno. Pero bueno, como estamos acostumbrados, digo, le puse levadura nutricional. Pero se la podéis quitar, que no pasa nada.

Ingredientes:

  • 50 gramos de aceite de oliva
  • 1 puerro bien limpio y picado
  • 1150 gramos de calabacín (3 calabacines grandecitos)
  • 100 ml de agua
  • sal al gusto
  • pimienta negra
  • nuez moscada
  • 15 gramos de levadura nutricional

Preparación:

Calienta el aceite 1 minuto a 100ºC y velocidad 3.

Añade el puerro, 4 minutos a 100ºC y velocidad 3.

Ahora, agrega el calabacín y el agua con la sal y la levadura de cerveza. Como es mucha cantidad, yo puse un poco 3 minutos a 100ºC y velocidad 3 y luego añadí el resto y lo puse 15 minutos a la misma temperatura y velocidad.

Luego le puedes dar unos golpes de Turbo para que quede como un puré cremoso. Ojo: quita el vaso dosificador, pone el cestillo boca abajo encima de la tapa y un trapo encima y pulsa Turbo. No lo hagas con el vaso dosificador o saltará y te quemarás. A mí nunca me ha pasado y hablo de oídas por supuesto. Nota mental: comprar una pomada para las quemaduras.

¿No tienes MyCook? Pues sofríe el puerro en el aceite, agrega el calabacín y el agua, cuece hasta que el calabacín esté blando y tritura con la sal y la levadura de cerveza. Y listo.

Crema de calabacín

Paté de lentejas de invierno

Así se llama esta receta de El gran libro de la cocina vegana francesa, que sería más maravilloso aún si estuviera traducido por alguien familiarizado con los ingredientes que se utilizan y que no pusiera, por ejemplo, «crema de sésamo blanco», sino tahini blanco… o levadura malteada, sino levadura de cerveza. Es un poner. Eso sí: es una terrina y se puede tomar fría. Para formarlas, yo usé unos moldes de silicona grandecitos, que son tipo flan.

Ingredientes para 4 terrinas (depende del molde):

  • 150 gramos de lentejas verdinas
  • 1 puerro grande
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de mantequilla de cacahuetes
  • 3 cucharadas de salsa de soja o tamari (el tamari no lleva gluten)
  • 200 ml de leche vegetal (yo usé de almendra sin azucarar)
  • 2 cucharaditas de agar-agar en polvo
  • 1 cucharada de perejil picado para decorar
  • pimienta negra

Preparación:

Cuece las lentejas en agua hirviendo 30 minutos. Ve comprobando, porque depende de las lentejas. Las mías estaban hechas en ese tiempo. Firmes, pero blandas.

Mientras se cuecen las lentejas, corta el puerro por la mitad a lo largo y lávalo muy bien. Pícalo y pica también la cebolla y el ajo. Saltéalos a fuego medio-bajo en 2 cucharadas de aceite hasta que estén dorados, lo que te llevará unos 10 minutos.

Escurre las lentejas y ponlas en el bol del robot de cocina junto con el contenido de la sartén, la mantequilla de cacahuete y 1 cucharada de aceite de oliva. Dale unos toques para que se pique todo, pero que conserve cierta textura.

En una cacerola pequeña, pon la leche vegetal y el agar-agar y deja hervir un minuto. Añádelo al bol del robot de cocina y bate: quieres conservar cierta textura, que no se te olvide. Sazona con perejil y pimienta.

Ponlos en unos moldes de silicona, tápalos con film transparente y déjalos en el frigorífico. Así se transformarán en una terrina. Los puedes hacer el día antes al que los vayas a servir. Quedan muy vistosas y están muy ricas.

Paté de lentejas de invierno