Hamburguesa de alubias negras y cacao

Hamburguesa de alubias y cacao

Crecí en un lugar en el que había restaurantes de comida extremeña y española y en el que, de pronto, pusieron un mexicano con comida adaptada al gusto español (no supe, hasta bien mayor, qué eran los chiles anchos o los habaneros) y, luego, mucho más tarde (ya no existe) un restaurante mexicano con un cocinero que había vivido allí, en ese país tan rico y tan complejo en su cocina. Eso lo aprendí casi a los cuarenta. Antes y gracias a ese lugar, supe que se podía añadir cacao a un plato salado.

Estas hamburguesas con de Minimalist Baker. Quedan pastosas, no como las compactas realizadas con soja texturizada y seitán. Y a las hamburguesas más pastosas, hay que meterles salsa. Avisados quedáis. Llevan cacao: las semillas de este árbol fueron utilizadas como moneda por los mayas y otros pueblos mesoamericanos. También llevan las maravillosas alubias negras que tan versátiles son.

Ingredientes para 4 hamburguesas:

  • 1 taza (120 gramos) de nueces peladas
  • 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 3/4 de taza de cebolla mediana (60 gramos) muy picada
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • sal (si has cocido las alubias sin sal, pon 1/2 cucharadita más)
  • pimienta negra
  • 1 cucharada de chile en polvo (yo le puse 1/2 cucharada de especias de guacamole)
  • 1 cucharada de comino en polvo
  • 3 cucharadas de cacao puro en polvo
  • 1 cucharada de azúcar moreno (es opcional: yo no le puse, pero lo cierto es que resalta el sabor umami del cacao: esto es así)
  • 425 gramos de alubias negras cocidas y bien secas. Deja escurrir muy bien y ponlas en una bandeja, sin apelotonar, cubiertas de papel de cocina. Si eres vaga (o vago), como yo, tendrás que añadir pan rallado o avena molida para apelmazar un poco la masa.
  • 1 taza (200 gramos) de quinoa cocida

Preparación:

Pon las nueces en una bandeja de horno a 180º C y tuéstalas durante 10 minutos. Yo, en verano, no enciendo el horno ni aunque me paguen, así que las tosté en una sartén sin grasa y listo. 

Calienta una sartén. Una vez caliente, añade 1 cucharada de aceite de oliva. Cuando esté caliente, agrega la cebolla y el ajo. Sazona con sal y pimienta y deja freír, a fuego medio, removiendo de vez en cuando, de 5 a 7 minutos, para que la cebolla se poche bien. Reserva. 

Deja que las nueces se enfríen ligeramente. Añádelas a un robot de cocina con el chile o las especias de guacamole, el comino, el cacao, una pizca de sal y pimienta y el azúcar, si lo usas. Tritura bien y reserva.

Pon las alubias en un bol y machácalas con un tenedor o un prensador de patatas. Agrega la quinoa, la mezcla de nueces con las especias y la cebolla frita y mezcla bien. Pon la masa en la nevera 30 minutos. Puede estar toda la noche. Así queda más compacta. Si está seca, añade aceite de oliva, de cucharada en cucharada, y si está seca, pan rallado o pan rallado sin gluten o harina de avena (que no es más que avena triturada), también de cucharada en cucharada, integrando todo bien. Ha de estar compacta, pero húmeda a la vez. 

Divide la masa en cuatro y forma cuatro hamburguesas. Las puedes hacer en la sartén, con el aceite restante, de 3 a 5 minutos por cada lado o ponerlas en una bandeja de horno, pinceladas con aceite (forra la bandeja con papel de horno, para que no se peguen) a 180º C durante 15 o 20 minutos por cada lado: cuanto más tiempo las dejes, más firmes estarán. Deja enfriar 3 minutos y sirve. 

Hamburguesa de alubias negras y cacao

Pinchitos de soja

Si hay una mezcla de especias que a mí me gusta es la de pinchitos. Y ese sabor sí que lo echaba de menos, porque no me veía haciendo pinchitos de soja texturizada con una soja que no tiene fibras ni nada y que parece una esponjita, como la mayoría de las que se venden en los supermercados españoles. Pero, como ya he contado anteriormente, descubrí la marca Vantastic Foods y ahora solo compro esta soja gruesa cuando quiero hacer alguna receta que se parezca a la carne cortada en tacos.

Pinchitos
Pinchitos

He tenido el blog abandonadito porque, como todos sabéis (y, si acabáis de llegar, ya lo cuento yo) generalmente reservo los fines de semana para cocinar. Iba a cocinar hace un par de semanas, pero al final me lo pasé ordenando libros de poesía y leyendo sentada en el sillón, sin ganas de escribir. En la vida a veces pasan cosas y, a menudo, al menos a mí, ocurren todas a la vez. Febrero, por ejemplo, va a ser un caos de entradas y salidas: visitas de amigos, una actividad en la que colaboro con una asociación, Centrifugados (es un encuentro de pequeñas editoriales y poetas: uno de los eventos más estimulantes del año)… y el congelador, vacío, salvo por algunos yogures de soja y salsas para pasta… Total, que como este 2018 me he propuesto leer más, escribir más, cocinar más, comer sano y estar en normopeso por fin y disfrutar muchísimo a pesar de las tristezas (me temo que hay dolores inagotables ya en mi vida), me encerré en la cocina. Y, entre otras cosas, hice pinchitos. Que sacan de muchos avíos, los pinchitos, con una ensalada y un poco de arroz integral…

Ingredientes para 12 raciones de las mías:

Pinchitos
Pinchitos

Preparación:

La receta me la dio Cristina, de Vegan Place. Es muy sencilla. Se hidrata la soja texturizada en un litro de agua hirviendo. Yo la pongo en un bol, añado el agua, tapo con una tapadera de la sartén y espero 10 minutos. Luego, escurro la salsa de soja encima de un colador y, con una espumadera, la aplasto un poco para que suelte más agua.

Ahora, coge varios tuppers. Yo lo que hago es cubrir el fondo de los tuppers con una capa de aceite de oliva (que no sea gruesa: una capa para cubrir y ya está). Ahora, añado especias para pinchitos: ¿cuánta cantidad? depende de lo grande que sea el tupper y cuánta soja vayáis a poner. Para un tupper de unos 250 gramos, con algo menos de 1 cucharadita es suficiente. Se revuelve para que se mezclen las especias y el aceite. Ahora, se echa la soja escurrida (la que quepa), se le pone la tapa al tupper y se menea un poco (como si estuvierais tocando unas maracas) para que toda la soja se impregne por igual.

Una vez que tengáis hecho esto con toda la soja, la podéis meter en el frigorífico hasta 2 o 3 días antes de cocinarla. El adobo lo tomará en una hora o así, así que al cabo de la hora ya podéis cocinarla. De hecho, yo la he hecho también friendo cebolla, añadiendo especias para pinchitos, sofriendo las especias y luego añadiendo la soja, pero está más conseguida dejando que se empape del adobo al menos una horita.

Para cocinarla, es tan fácil como poner una sartén a fuego medio a calentar y añadir los pinchitos con el aceite que quede en el tupper. No hace falta añadirle más aceite. Ahora, agregad sal al gusto (que no se os olvide; si no, quedan sosos). Los fríes, removiendo de vez en cuando, hasta que estén doraditos (tardan unos 10-15 minutos, depende de lo dorados que te gusten) y, con una ensalada bien hermosa, ya tienes comida.

Pinchitos de soja

Avena partida con manzana y canela

Avena con manzana para desayunar
Avena con manzana para desayunar

Antes de tener que salir pitando para Granada (sí, me quedan más entradas por hacer de la comida en Madrid y del fin de semana que pasé con Mivegablog, Vegan Place y Kiss the Cook en Granada, que en Granada hubo tiempo para todo), me gasté un montón de dinero en la frutería para pasarme la semana cocinando… Lo tuve que hacer todo en una mañana. Así que junté todos los electrodomésticos y los puse a trabajar, con estrés y taquicardia y un mal cuerpo que no veas, para poder congelarlo todo. De algunas recetas no pude ni sacar fotos, pero ya las repetiré. Otras me las dictó mi madre por teléfono y voy a ver si las pongo en pie. Es lo que pasa cuando, por la noche, te dicen que te tienes que ir pitando a otro sitio. Como tenía manzanas que había comprado para comerlas crudas y solas, las metí en la olla lenta siguiendo una receta de Melissa King, de su libro Easy.Whole.Vegan. Es fácil y está muy rica. Para un desayuno de invierno, calentita, viene que ni pintada. Y se puede congelar.

Ingredientes para 6 raciones:

  • 720 ml (3 tazas) de leche de almendras sin endulzar o agua. Yo puse agua, que la leche ya se la meto luego en el bol.
  • 300 gramos (1 y 3/4 tazas) de quinua cruda o avena partida. Yo usé avena.
  • 2 manzanas picadas, preferiblemente Gala. Yo usé cuatro manzanas para que no se estropearan.
  • 80 gramos (1/2 taza) de uvas pasas o dátiles Medjoul picados. Yo usé pasas.
  • 1/2 cucharadita de sal fina
  • 1 y 1/2 cucharaditas de canela molida
  • 1/4 cucharadita de jengibre molido
  • 1/4 cucharadita de nuez moscada molida. En lugar de la canela, el jengibre y la nuez moscada, yo usé 2 cucharaditas de apple pie spice.

Avena con manzana y canela
Avena con manzana y canela

Preparación:

Mezcla todos los ingredientes en la olla de la crock pot y remueve bien. Tapa y cocina en HIGH durante 3 horas o en LOW durante 6. Lo puedes servir inmediatamente, calentito, o refrigerarlo para usarlo más tarde. Yo lo he congelado y queda perfecto. Para servir, le añado leche de soja, remuevo, lo caliento en el microondas 30 segundos, lo saco, remuevo otro poco y luego lo caliento otros 30 segundos más.

Puedes añadir mantequilla de almendras para servir, o semillas de cáñamo, pipas de calabaza o semillas de chía.

Si no tienes crock pot, lo puedes hacer al fuego también. Pon los ingredientes en una cazuela, remueve, lleva a ebullición, tapa la cazuela y baja el fuego: ponlo a fuego medio-bajo para que se mantenga un hervor suave. Remueve de vez en cuando, porque además tendrás que ver cuándo se absorbe el agua. Prueba y lo más probable es que esté listo. Si no lo estás, tendrás que añadir un pelín de agua caliente más (calienta un vaso con agua en el microondas y lo vas añadiendo). Tardará unos 15 minutos. Y ya tienes tu desayuno.

Avena partida con manzana y canela

Quinua con pistachos y pasas

Quinoa con pasas y pistachos
Quinoa con pasas y pistachos

Hace algún tiempo, estuve en Sevilla y Gema me llevó al mercado del Arenal para comer en Veganitessen. Por qué no vivo en Sevilla es algo que me he preguntado desde que acabé la carrera, pero ya no la echo de menos tantísimo como antes, porque en Mérida he descubierto mi lugar. Allí, un chaval muy amable que vendía productos ecológicos y artesanales (cosas que no significan «vegano»), me vendió quinoa sevillana. Ahora, en una de mis fruterías, la tienen salmantina. A mí me da igual de dónde sea, siempre que sea española y que su lugar de cultivo esté cerca (es decir, para qué voy a comprar de Galicia teniendo de Sevilla, que está más cerca). Por cierto, ya que hablo de Galicia, aprovecho para poner música. Es que adoro a esta mujer. Se llama SES. Y esta canción es muy bonita. Sí, compro quinoa sevillana o castellana, pero pongo música gallega en lugar de flamenco. Soy así de mestiza.

La primera canción que le canté a mi sobrino fue en gallego. A Carolina. Yo no sé gallego, pero me sé algunas canciones en gallego. Aunque ahora vamos a preparar quinua sevillana. En olla rápida. La receta es de Jill Nussinow.

Ingredientes para 3 raciones:

  • 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 chalotas picaditas o 1/2 cebolla grande picada
  • 1 diente de ajo muy picado
  • 160 gramos (1 taza) de quinoa, enjuagada y escurrida
  • 1 cucharadita de cardamomo molido
  • 70 gramos (1/2 taza) de zanahoria a rodajas muy finas
  • 300 ml (1 y 1/4 tazas) de caldo vegetal (yo cojo 300 ml de agua y le pongo un cubito de caldo concentrado)
  • 1 palito de canela de unos 2 cm.
  • 30 gramos (3 cucharadas) de uvas pasas
  • 30 gramos (3 cucharadas) de pistachos, picados y tostados en una sartén sin grasa 3 minutos
  • Si el caldo no está salado, 1/4 cucharadita de sal
  • pimienta negra recién molida
  • 1/4 taza de cilantro fresco picado
  • 1/2 cucharadita de ralladura de limón (yo le puse la ralladura de medio limón pequeño, porque estas no las mido)
  • 1 o 2 cucharadas de zumo de limón (exprimí el medio limón pequeño y se lo eché)
  • la parte verde de una cebolleta para decorar

Quinoa con pasas y pistachos
Quinoa con pasas y pistachos

Preparación:

Calienta la base de una olla rápida a fuego medio, o enciende la función de saltear de una olla eléctrica (yo tengo una Instant Pot). Añade el aceite, la chalota y el ajo y saltea 2 minutos. Ten cuidado si la olla es eléctrica, porque la función de saltear calienta más que el fuego normal, así que remueve y vigila. Añade la quinua enjuagada y escurrida y el cardamomo y remueve durante otros 2 minutos. Ahora, echa las zanahorias, el caldo, las pasas y el palito de canela y remueve.

Pon la tapa, lleva a alta presión durante 5 minutos y luego deja salir el vapor de forma natural. Quita la tapa, remueve un poco, investiga dónde está el palo de canela, quítalo y tíralo. Ahora, si tu caldo no es salado, echarías la sal y probarías a ver si está a tu gusto. Puedes ponerle también pimienta. Ahora, pon el cilantro, los pistachos, el zumo de limón y la ralladura y remueve. Ya lo puedes servir decorado con la cebolleta… o meter en tuppers, etiquetar y congelar.

Quinua con pistachos y pasas

Pilaf de quinoa

Escribo esto en el Jazz Bar de Mérida, después de salir de un ensayo de inglés, diez días antes de que se publique y ocho después de que yo haya leído la segunda estrofa de este poema de Robert Frost que no me resisto a copiar aquí enterito.

Whose woods these are I think I know

His house is in the village though;

He will not see me stopping here

To watch his woods fill up with snow.

My little horse must think it queer

To stop without a farmhouse near

Between the woods and frozen lake

The darkest evening of the year

He gives his harness bells a shake

To ask if there is some mistake.

The only other sound’s the sweep

Of easy wind and downy flake.

The woods are lovely, dark and deep,

But I have promises to keep.

And miles to go before I sleep,

And miles to go before I sleep.

No, no habla de comida. Pero da igual: es tan bonito, tan musical, tan todo… Por Youtube hay un sinfín de recitados, que bien se puede poner uno mientras hace este pilaf de quinoa. Ya sabemos que el pilaf es una manera de cocinar el arroz, pero como la quinoa se usa también para hacer risottos (o quinottos), pues ya está: pilaf de quinoa. En olla rápida, que tarda un minuto. Aunque luego hay que dejarlo unos minutitos más para que se absorba el líquido, con cuidado de que no se queme. La receta es de Vegan Pressure Cooking.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 180 gramos de quinoa
  • 1 cucharadita de aceite de nuez (o de oliva: yo usé de nuez)
  • 80 gramos de cebolla roja picada (yo usé cebolla de la normal, porque no tenía roja)
  • 130 gramos de zanahorias en cubos
  • 360 mililitros de caldo vegetal
  • 1/2 cucharadita de perejil seco
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 60 gramos de nueces picadas
  • Perejil fresco para decorar (a mí la decoración se me olvidó: en fin)

Preparación:

Enjuaga y escurre la quinoa.

En la olla, sin tapar, calienta el aceite a fuego medio y saltea la cebolla con la zanahoria durante unos 3 minutos. Agrega el caldo vegetal, el perejil, la sal, el tomillo y la quinoa. Remueve.

Tapa la olla. Lleva a ebullición a alta presión (en mi olla es el 2). Cuece de 3 a 5 minutos: en la receta original pone 1, pero con 1 no se hace la quinoa. Deja que el vapor salga sin forzar; esto es, apartando la olla del fuego. Si ves que a los 10 minutos la válvula no ha bajado (sí, pon el temporizador: de verdad), quita el vapor con la válvula y abre la olla. Si no lo haces así, luego ni Hulk va a poder abrir la olla. Bueno, también puedes leer el libro de instrucciones, porque normalmente lo que pasa es que se obstruye la válvula de presión de seguridad.

Si ves que queda algo de líquido, sabrás que es mejor así que no que se te pegue la quinoa al fondo de la tapa. Como el interior de la olla está muy caliente, vuelve a ponerla al fuego y espera a que la mayoría del líquido se absorba. Puede ocurrir también que tu quinoa sea muy rápida, y que se te pegue un poco al fondo de la olla, pero generalmente con estos tiempos esto no pasa. Luego ya puedes añadir las nueces picadas y el perejil fresco y servir.

Y uno come tranquilamente, descansa un poco y puede leer a Robert Frost.

Pilaf de quinoa

Quinoa con puerros al aceite de trufa

¿Paleodieta? ¿Qué es la paleodieta? No lo voy a explicar yo: lo va a explicar Óscar Picazo. Porque, si lo explicara yo, me remitiría a que es, en teoría, comer como el hombre de las cavernas, pero sin morirse a los 32 porque te has quedado sin dientes y no puedes desgarrar la carne y además no cocinas haciendo fuego en la cueva que es tu casa, sino con una vitrocerámica y tienes frigorífico y tus días no transcurren cazando bisontes, sino con el culo plantado delante de un ordenador. También supongo que mi visión de la dieta paleo viene determinada porque los dos paleos que me he encontrado han terminado bloqueados en Twitter por machistas y gilipollas.

Y, en esas, me encontré con este libro y no me lo pensé. Me hizo mucha gracia. De aquí he sacado esta receta, que está riquísima y es aromática a más no poder (porque el aceite de trufa es que deja un olor en la cocina…). Si tenéis más ganas de quinoa, podéis ver más recetas aquí. Y en esta entrada explicamos qué es la quinoa para quien no esté familirizado con este pseudocereal.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 180 gramos de quinoa
  • 350 gramos de caldo vegetal
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 4 puerros
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharaditas de aceite de trufa blanca
  • 2 cucharadas de cebollino fresco picado
  • Pimienta negra

 

Preparación:

Pon la quinoa en un colador de malla y enjuágala bajo el grifo de agua fría. Esto le quita el amargor. Ahora, ponla en un cazo, agrega el caldo y 1/4 cucharadita de sal y lleva a ebullición. Cuando hierva, baja el fuego, tapa el cazo y deja cocer 15 minutos. Cuando hayan pasado los 15 minutos, aparta del calor y separa los granos con un tenedor. Verás que no ha absorbido todo el líquido. Y así está bien por lo que te vamos a contar ahora.

Mientras la quinoa se está cociendo, prepara los puerros. Córtalos por la mitad a lo largo, quítales las hojas verdes (lávalas y guárdalas en una bolsa para congelación: te servirán para hacer un caldo de verduras). Lava bien los puerros porque suelen tener tierra (yo los pico y los lavo una vez picados. Luego los escurro muy bien). Calienta el aceite en una sartén, añade los puerros picados en medias lunas y refríe, removiendo de vez en cuando, durante 10 minutos, que es lo que tardarán en estar tiernos.

Añade el contenido de la sartén al cazo con la quinoa y mezcla. Sazona con pimienta y calienta de 3 a 4 minutos. Absorberá más líquido. Luego agrega el aceite de trufa y la mitad del cebollino y remueve.

Divide en 4 platos, decora con el cebollino restante y a disfrutar.

Quinoa con puerros al aceite de trufa

Quinoa con puerros al aceite de trufa

¿Paleodieta? ¿Qué es la paleodieta? No lo voy a explicar yo: lo va a explicar Óscar Picazo. Porque, si lo explicara yo, me remitiría a que es, en teoría, comer como el hombre de las cavernas, pero sin morirse a los 32 porque te has quedado sin dientes y no puedes desgarrar la carne y además no cocinas haciendo fuego en la cueva que es tu casa, sino con una vitrocerámica y tienes frigorífico y tus días no transcurren cazando bisontes, sino con el culo plantado delante de un ordenador. También supongo que mi visión de la dieta paleo viene determinada porque los dos paleos que me he encontrado han terminado bloqueados en Twitter por machistas y gilipollas.

simbolo_2Y, en esas, me encontré con este libro y no me lo pensé. Me hizo mucha gracia. De aquí he sacado esta receta, que está riquísima y es aromática a más no poder (porque el aceite de trufa es que deja un olor en la cocina…). Si tenéis más ganas de quinoa, podéis ver más recetas aquí. Y en esta entrada explicamos qué es la quinoa para quien no esté familirizado con este pseudocereal.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 180 gramos de quinoa
  • 350 gramos de caldo vegetal
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 4 puerros
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharaditas de aceite de trufa blanca
  • 2 cucharadas de cebollino fresco picado
  • Pimienta negra

Preparación:

Pon la quinoa en un colador de malla y enjuágala bajo el grifo de agua fría. Esto le quita el amargor. Ahora, ponla en un cazo, agrega el caldo y 1/4 cucharadita de sal y lleva a ebullición. Cuando hierva, baja el fuego, tapa el cazo y deja cocer 15 minutos. Cuando hayan pasado los 15 minutos, aparta del calor y separa los granos con un tenedor. Verás que no ha absorbido todo el líquido. Y así está bien por lo que te vamos a contar ahora.

Mientras la quinoa se está cociendo, prepara los puerros. Córtalos por la mitad a lo largo, quítales las hojas verdes (lávalas y guárdalas en una bolsa para congelación: te servirán para hacer un caldo de verduras). Lava bien los puerros porque suelen tener tierra (yo los pico y los lavo una vez picados. Luego los escurro muy bien). Calienta el aceite en una sartén, añade los puerros picados en medias lunas y refríe, removiendo de vez en cuando, durante 10 minutos, que es lo que tardarán en estar tiernos.

Añade el contenido de la sartén al cazo con la quinoa y mezcla. Sazona con pimienta y calienta de 3 a 4 minutos. Absorberá más líquido. Luego agrega el aceite de trufa y la mitad del cebollino y remueve.

Divide en 4 platos, decora con el cebollino restante y a disfrutar.

Quinoa con puerros al aceite de trufa

Quinoa con brócoli

Esta es una de las recetas del Veganomicon que en realidad se hace con mijo para formar croquetas. Yo la he hecho con mijo muchas veces, pero esta vez le añadí quinoa. Y ya está. El resultado es espectacular. Fue la receta que me hizo descubrir el estragón.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 cucharadita de estragón seco
  • 1/4 cucharadita de copos de pimiento rojo
  • pimienta negra recién molida
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 180 gramos de quinoa
  • 520 gramos de caldo vegetal
  • 400 gramos de brócoli picado fino, flores y tallos

Preparación:

Lava la quinoa y escúrrela, para quitarle el amargor. Precalienta una cacerola a fuego medio. Añade el aceite y agrega el ajo. Saltéalo 30 segundos. Echa ahora el estragón, los copos de pimiento rojo, la pimienta y la sal y mezcla unos segundos. Agrega el caldo vegetal y el brócoli. Lleva a ebullición. Deja que hierva, tapa, baja el fuego a fuego medio-bajo y deja que cueza durante 7 minutos. Ahora, agrega la quinoa y destapa la olla. Tienes que dejarla cocer 15 minutos, hasta que el líquido se haya evaporado. Sencillo y riquísimo.

Quinoa con brócoli

Quinoa a la puttanesca

Esta receta es de Isa Chandra Moskowitz también, de quién si no, de un libro que se llama Appetite for reduction y que está basado en recetas veganas bajas en calorías. Porque lo vegano también puede engordar, ojo. Las patatas fritas son veganas. Y uno puede comer mal comiendo vegano o comiendo omnívoro. Y uno puede comer bien comiendo vegano, u omnívoro, y tener ataques de ansiedad y comprar una bolsa de patatas fritas con todo su aceite de palma y su grasa. Slurp. Slurp bis. Propósito de nuevo año: más control. Qué digo «más»: control. Ahí lo dejo. Dioses, háganme caso.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 165 gramos de quinoa cruda
  • 330 gramos de agua
  • 4 dientes de ajo picados
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1/2 cucharadita escasa de copos de pimiento rojo
  • una pizca generosa de estragón seco
  • una pizca generosa de mejorana seca
  • 56 gramos de vino blanco
  • 60 gramos de aceitunas negras
  • 100 gramos de alcaparras escurridas
  • 1 bote grande tomate en cubos
  • pimienta negra recién molida

Preparación:

Cuece la quinoa en el agua. La quinoa hay que lavarla y escurrirla antes de cocinarla. Luego pon el agua a hervir y añade la quinoa. Deja 15 minutos, hasta que se absorba el agua.

Calienta el aceite a fuego medio en una cacerola mediana y agrega el ajo. Cocina durante 1 minuto, sin parar de remover. Agrega ahora las hierbas, las especias y el vino. Sube el fuego, lleva a ebullición y baja el fuego, pero que no deje de hervir. Cuece durante 1 minuto.

Agrega ahora las aceitunas, las alcaparras y el tomate. Vuelve a subir el fuego, deja que hierva, tapa la olla si no quieres encontrar salpicaduras en la cocina durante todo el año y baja el fuego. Deja cocer 15 minutos. Luego, sirve la salsa sobre la quinoa cocida.

Quinoa a la puttanesca

Pilaf de quinoa y garbanzos / Chickpea quinoa pilaf

El pilaf es una forma de preparar el arroz, solo que aquí no hay arroz. Queda suelto y muy sabroso puede servir o como guarnición de un plato principal o como primer plato, siempre que se le añadan las proteínas pertinentes. La receta está tomada del Veganomicon, de Isa Chandra Moskowitz, a la que nunca me cansaré de glosar lo suficiente y cuyos libros son la base de mi recetario gastronómico vegano (aunque tenga muchos más).

Ingredientes para 5 raciones de las mías:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla pequeña picada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de coriandro molido
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de tomate concentrado (yo no tenía y le puse un invento que se llama Ketchup Culinair, de Heinz)
  • 180 gramos de quinoa cruda
  • 360 gramos de garbanzos cocidos
  • 460 gramos de caldo vegetal

Preparación:

Calienta una sartén a fuego medio, añade el aceite, deja que se caliente un par de minutos y agrega la cebolla picada. Saltéala durante 7 minutos. Agrega el ajo y fríe dos minutos más.

Añade ahora el tomate, el coriandro, el comino, la pimienta y la sal y saltea durante un minuto. Echa la quinoa en la sartén y fríela durante 2 minutos, removiendo. Ahora, pon los garbanzos cocidos y el caldo. Tapa, sube el fuego, ponlo al máximo y llévalo a ebullición. Una vez hierva, baja el fuego: ponlo a fuego muy bajo y cocina hasta que la quinoa haya absorbido el caldo. En el libro pone que tardará 18 minutos, pero a mí me tardó una media hora. La quinoa ha de quedar cocida, pero no pasada: si la pruebas y está dura, déjala un ratito más.

Pilaf de quinoa y garbanzos / Chickpea quinoa pilaf