Thai Tom Yum de tempeh

Con la cocina podemos hablar de política también. Cuando Israel y Ángel se fueron a Thailandia, me trajeron, entre otras muchas cosas de comer, especias para Tom Yum. El tom yum, realmente, es una sopa. Esas especias no las reconozco. Sé que hay galanga, hierba limón seca, guindillas, hojas de lima kaffir, pero también una especie de tronco grande que desconozco. Supongo que podéis encontrarlas en tiendas de especias (como Semilla y Grano en Badajoz o Spicy Yuli en Madrid). Aquí, la cocinera Kwan Honsai cuenta más sobre esta sopa. Ojo: es de marisco, que a mí me gusta advertir de las cosas. Pero podéis ver qué especias le tenéis que echar.

Yo no quería sopa, que esto es Extremadura y es verano y es el infierno y mi cocina más porque tengo que cerrar las dos puertas para evitar que Huck se suba a la vitrocerámica encendida: él es así: el olor de la comida le encanta y mete el morro en todas partes. Así que herví las especias en leche de coco, algo que vi hacer a no sé quién, y las colé y se las eché a una mezcla de verduras de temporada que había comprado en la frutería. Como proteína, tempeh. El tempeh no le gusta a mucha gente, cosa que no comprendo (Cristina, te estoy mirando a ti).

A mí me fascina su versatilidad. Vale para currys, estofados, ensaladas, sopas, entrantes, patés y cualquier cosa que os podáis imaginar. Así que, inspirada por el programa Ugly delicious, al que estoy enganchadísima (de nuevo: salen animales muertos a cascoporro), me puse a cocinar…

Ingredientes para 5 raciones:

  • Una lata de leche de coco de 400 ml
  • Especias para Thai Tom Yum
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 270 gramos de zanahorias peladas y picadas en cuadraditos
  • Un bote de bambú (peso neto: 180 gramos)
  • 25 gramos de setas shiitake secas
  • 300 gramos de calabaza cacahuete picada en cuadraditos
  • 500 gramos de tempeh cortado en cuadraditos
  • 2 dientes de ajo pelados y picados finos
  • Una cebolla pelada y picada en cuadraditos
  • Un trozo de jengibre del tamaño de un pulgar pelado y picado fino

Preparación:

Calienta una olla a fuego medio y, en otro fogón, una sartén grande. En un tercero, pondrás la leche de coco a hervir a fuego suave con las especias de Tom Yum. 

Cuando la olla y la sartén estén calientes, es hora de trabajar. En la sartén, agrega dos cucharadas de aceite de oliva y, una vez caliente, añade el tempeh para que se dore. Tarda unos 10 o 15 minutos. Procura remover de vez en cuando. Para que el tempeh esté menos amargo, lo puedes cocer antes 10 minutos al vapor. A mí me gusta tal cual y a veces lo cuezo y a veces no. 

En la olla, calienta dos cucharadas de aceite de oliva y, cuando esté caliente, añade la cebolla. Deja dorar 5 minutos. 

Mientras tanto, pon agua a hervir, echa las setas shiitake secas en un bol y cúbrelas de agua caliente. Pon un plato encima y déjalas ahí diez minutos. Luego, sácalas con una espumadera y deja que se enfríen. Esa agua la puedes colar para aprovecharla en caldos. Cuando estén más o menos frías, pícalas. 

Agrega el ajo y el jengibre a la olla y da vueltas durante 30 segundos. Luego, añade la cebolla y la zanahoria y deja pochar, a fuego lento, de 10 a 15 minutos. Remueve de vez en cuando.

Incorpora las setas picadas y el bambú y saltea dos o tres minutos.

Ahora, añade la leche de coco que tenías cociendo con las especias y desglasa la olla si hay algo pegadito al fondo. El tempeh ya debería estar más que dorado. Agrégalo también a la olla y tapa. Cuece 10 minutos y ya está listo. 

 

 

Thai Tom Yum de tempeh

Tempeh a la naranja

Estos días, anticipándome mucho a lo que suelo (bueno, no: a veces los oigo en verano) ando escuchando villancicos (en inglés: Brenda Lee, The Rat Pack, The Pretenders, Elvis y compañeros mártires) y copiando en unas hojas todas las recetas de los 800 libros de cocina veganos que tengo que podrían servir para mis menús de Navidad sin poner los kilos que me está costando tanto perder (es decir, primando las verduras en la mesa, los patés con crudités en vez de con pan y algún postre crudivegano -ojo: tienen calorías a cascoporro, sí, pero están hechos de frutos secos y frutas o verduras y no de harinas refinadas: azúcar llevan, en forma de sirope de arce, generalmente, aunque algunos utilizan dátiles: aún no he elegido nada). Yo cocinaré el fin de semana del 22 de diciembre, haré las fotos, me largaré a celebrar la Navidad y no me ocuparé del blog, pero hoy traigo una receta que puede valer para la Navidad: tempeh a la naranja.

La receta es de Vegan Under Pressure. Si tenéis olla rápida y os apañáis con el inglés, esta mujer es la experta mundial en ollas a presión, tanto eléctricas (yo tengo una Instant Pot que me regalaron los Reyes Magos) como de fuego (que, desde que tengo la Instant Pot, ya no uso).

Tempeh a la naranja
Tempeh a la naranja

Ingredientes para 2 personas:

  • 210 gramos de tempeh.
  • 1/2 cucharadita de piel rallada de una naranja
  • 60 ml (1/4 taza) de zumo de naranja
  • 1 cucharada de vinagre de arroz
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 2 cucharaditas de salsa de soja
  • 2 cucharadas de caldo vegetal

Tempeh a la naranja
Tempeh a la naranja

Preparación:

Jill Nussinow dice que la olla a presión actúa como vaporera, pero yo recomiendo siempre cocer el tempeh al vapor, porque el tempeh es amargo y tiene un sabor fuerte. Si lo queréis suavizar, cocedlo al vapor diez minutos y listo.

Luego es tan fácil como marinar el tempeh, cortado en bastones o en rodajitas, lo que queráis. Se ponen en una fuente el zumo de naranja y la ralladura, el vinagre de arroz, la salsa de soja y el caldo vegetal y se marina el tempeh un cuartito de hora, dándole la vuelta una vez. Ponlo todo en una olla rápida y cocina en HIGH (alta presión) 5 minutos. Quita el vapor manualmente- Utiliza guantes de cocina para no quemarte.

Lo puedes decorar con ralladura de naranja y con unas hojas de cilantro fresco.

Yo le hice una salsa que está riquísima, pero de la que no tengo foto. La salsa es bien sencilla. En una olla al fuego, se pone a calentar aceite de oliva (1 cucharada) y luego se añade una cebolla picada en juliana, un calabacín hermosote cortado en cubos, una manzana en cubitos (la manzana puede ser dulce o ácida) y se rehoga todo durante 10 minutos a fuego medio, dándole vueltas de vez en cuando. Se añade el zumo de una naranja pequeña y sal al gusto y se espera a que reduzca  un poco. Se sirve el tempeh con esta salsa y ya, si queréis plato completo, con sus hidratos y todo, yo le echaría arroz integral… excepto en Navidad, que ya nos metemos bastante pan para el cuerpo untando hummus y demás.

La receta es para dos personas porque me quedaba solo esa ración de tempeh, pero se puede doblar o triplicar perfectamente si hay muchos veganos en casa.

Tempeh a la naranja

Nuggets asiáticos de garbanzos y tempeh

Nuggets asiáticos
Nuggets asiáticos

Escribo esto el día del cumpleaños de Jandro. Su hija mayor siempre me recuerda las fechas importantes: todos los días 1 de cada mes me dice: tres, cuatro, cinco… los que han pasado desde que murió. Cuando se acercaba su cumpleaños, lo mismo. Conocí a Jandro casi un lustro antes de que ella naciera y jamás se me olvidó el 29 de marzo: le he llamado hasta a Rumanía para felicitarle.

Su hijo pequeño se ha hecho vegetariano. Ahora me manda fotos de sándwiches vegetales con atún entre los ingredientes: Bienvenido a mi mundo, le digo. Le ha dado por cocinar y come legumbres todos los días. Tiene 14 años. Espero que haga estos nuggets y me lo cuente después. La receta es de The Complete Guide to Even More Vegan Food Substitutions.

Nuggets de tempeh y garbanzos
Nuggets de tempeh y garbanzos

Ingredientes para 25 nuggets:

  • 330 gramos de garbanzos cocidos
  • 500 gramos de tempeh
  • 80 gramos de cebolla roja muy picada
  • 60 gramos de tahini
  • 3 cucharadas de zumo de limón
  • 3 cucharadas de vinagre de arroz
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo tostado
  • 2 cucharadas de aceite de oliva o de girasol o de pepitas de uva
  • 2 cucharadas de miso blanco (yo uso siempre el que tengo abierto y era oscuro, que es más fuerte, pero queda riquísimo igual)
  • 2 cucharadas de salsa de soja o de tamari
  • 2 cucharaditas de sirope de agave
  • 8 dientes de ajo muy picados
  • 4 cucharadas de gluten de trigo
  • 4 cucharadas de harina integral
  • Aceite de oliva para pincelar los nuggets

Preparación:

Machaca los garbanzos en un bol. Desmenuza el tempeh en el mismo bol (ponedlo en un robot de cocina y lo haréis en un pispás). Añade la cebolla, el tahini, el zumo de limón, el vinagre de arroz, el aceite de sésamo y el de oliva, el miso, la salsa de soja, el sirope de agave y los ajos y mezcla muy bien con una cuchara de madera.

Ahora, espolvorea el gluten de trigo y la harina por encima y remueve otra vez para mezclar bien. Amasa con las manos para integrarlo todo, porque el tahini y el miso son espesos y quieres que todo sepa por igual.

Prepara una fuente (yo necesité dos) con papel de hornear. Coge dos cucharadas apretaditas de masa, dales forma de nugget (yo les di forma rectangular, que a saber cómo es la forma de los nuggets, si cada uno es de su padre y de su madre) y ponlos en la bandeja. Salen 25. Tapa con papel film y deja enfriar al menos tres horas o toda la noche. Así se ponen más compactos.

Precalienta el horno a 180º C.

Pincela los nuggets con aceite de oliva y hornéalos durante 15 minutos. Dales la vuelta (yo uso para ello dos espátulas finas de madera y lo hago rápido) y hornea otros 10 minutos más. Ya los puedes servir.

Lo que hay en el centro de la foto es salsa barbacoa de la marca MaryLee, que también la compro en Vegan Place. Sí, la salsa barbacoa tiene azúcar por un tubo: o jarabe, o sirope o lo que sea. Pero yo uso un pelín. Si no queréis azúcar, podéis hacerla con dátiles de forma casera: yo la tengo pendiente, pero algún día la haré.

Nuggets asiáticos de garbanzos y tempeh

Guisantes con bacon de tempeh

Guisantes con tempeh
Guisantes con tempeh

Ya me hacía falta a mí un fin de semana en casa, sin hacer nada más que cocinar, leer, dormir la siesta a deshora y estar con mis gatos. Los pasados han sido matadores: muy bonitos, llenos de poesía, llenos de amigos, llenos de lágrimas también por algunas despedidas, pero sin parar de comer fuera, sin parar de dormir fuera, sin parar de ver otras ciudades. No me recuerdo haber sido casera antes de que Coyote, Huck, Brea y Ororo llegaran a mi vida. A mí la casa se me caía encima. Ahora ya no. Ahora me gustan mi sofá, mis libros, mi ordenador, mi cámara, mi trípode y mi familia peluda. Y descansar. Porque los siguientes fines de semana no sé qué me deparará el futuro.

Sí que hay novedades. He retomado las clases del coche. Yo tengo un carnet de conducir que se me caducó a los diez años sin haberlo usado en la vida. Cuando vino Cristina a verme, me convenció de que diera clases. Y eso es lo que he hecho. Tengo que aprender a mirar. A observar bien los carriles y los retrovisores. Pero yo, que el primer día pensaba que iba a descubrir que eso no era para mí, me encontré bien tranquila y feliz en la autovía. También tengo al mejor profesor de toda Extremadura, que es Antonio Zafra. Ya iremos viendo cómo se da la conducción, pero, lo confieso, estoy muy ilusionada. Tengo la Semana Santa libre entera, por primera vez en mi vida, y no podré viajar porque no tengo un duro, pero estoy ilusionada igual.

Como me quedé en casa, cociné. E hice, en la MyCook, estos guisantes. Que están bien ricos. Adoro los guisantes.

Guisantes con tempeh
Guisantes con tempeh

Ingredientes para 6 raciones de las mías:

  • 500 gramos de guisantes congelados. Déjalos descongelar.
  • 70 gramos de aceite de oliva virgen extra
  • 180 gramos de cebolla cortada en cuartos
  • 150 ml de agua
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 120 gramos de bacon de tempeh desmenuzado

Guisantes con tempeh
Guisantes con tempeh

Preparación:

Calienta el aceite en la MyCook durante 1 minuto a 120º C velocidad 1.

Añade la cebolla y sofríela durante 6 minutos a 120ºC y velocidad 1.

Pon la mariposa en las cuchillas. Aprovecha para bajar la cebolla de las paredes con ayuda de una espátula de silicona.

Agrega los guisantes, el agua y la sal y programa 15 minutos a 100º C y velocidad 2.

Incorpora el bacon de tempeh y sofríe 5 minutos a 100º C y velocidad 2.

Así queda con líquido, ojo. Se puede comer con él o sin él. Yo lo cuelo a veces y otras veces he usado el líquido para cocer un poquito de arroz integral (mezclándolo con agua: una parte de arroz, tres de agua y 20 minutos cociendo). Los guisantes son una magnífica fuente de proteínas y el tempeh ni os digo, así que unos hidratos de calidad y una ensalada o un puré y una fruta y ya tenéis una comida bien rica.

Guisantes con bacon de tempeh

Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada

Los fines de semana de mi vida se dividen en: planes con amigos, que parecen casi vacaciones, porque vemos la ciudad (la mía, Mérida) de otra manera; encierro en casa cocinando, leyendo y mirando libros de cocina, días en los que solo salgo para ir a comprar; excursiones para asistir a fiestas tradicionales o ver castillos o monumentos con alguna historia truculenta o de leyenda detrás (es lo que tiene que la jefaza de Extremadura Secreta sea una de tus mejores amigas) y retomar la semana con mucha alegría. Para mí no hay diferencia, salvo el trabajo, entre los fines de semana y los días laborales: todo pertenece a lo que hago, a lo que pienso o a lo que soy. Me gustan los sábados lo mismo que me gustan los lunes o los miércoles. En realidad, a mí me gusta la vida, así, en general. En particular, algunas cosas un poco menos.

Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada
Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada

Comer sí que me gusta. 😉

Y esta salsa boloñesa también. Es del libro Mi pequeña carnicería vegana, pero la he tuneado porque no tenía algunos ingredientes (por ejemplo, tomate, que sí que tenía, pero era kumato y ese me lo como crudo con hummus) y vino tinto, que no sé cómo me he quedado sin vino tinto. Pero sí: esas cosas pasan: tres botellas de blanco, ninguna de tinto. Pues venga, es vino igual…

Ingredientes para 4 raciones de las mías:

  • 1 cebolla en cuadritos pequeños
  • 2 zanahorias peladas y en cuadritos pequeños
  • 1 rama de apio, sin los hilos y muy picada
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 200 gramos de tempeh
  • 30 gramos de soja texturizada fina
  • 150 ml de vino blanco
  • 300 ml de caldo de verduras
  • 60 gramos de tomate concentrado
  • sal, si el caldo no la lleva. Si la lleva, no hace falta

Boloñesa de tempeh y soja texturizada
Boloñesa de tempeh y soja texturizada

Preparación:

Calienta el aceite de oliva en una cacerola y dora la cebolla, el apio y las zanahorias a fuego medio durante unos 7 minutos. Mientras tanto, ve desmenuzando el tempeh en un bol y mézclalo con la soja texturizada: sí, en crudo: sin hidratar ni nada.

Añade el tempeh con la soja y sofríe unos 2 o 3 minutos, dando vueltas de vez en cuando (pero a menudo). Ahora, añade el vino, mezcla bien y deja que cueza, a fuego algo más bajo, hasta que se evapore. Tarda poco, unos minutos nada más.

En un bol, diluye el tomate concentrado en el caldo de verduras y, cuando se haya evaporado el vino, añádelo a la cacerola. Sube el fuego, deja que hierva y, cuando hierva, baja el fuego, tapa la cacerola y deja cocer 30 minutos.

Recuerda que, si tu caldo no lleva sal, hay que ponerle sal.

Ya está listo y, obviamente, lo que le va mejor es una pasta corta integral y a comer.

Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada

Filetes de tempeh ahumado

Tempeh a rodajas
Tempeh a rodajas

Tengo pocas recetas de tempeh en este blog y no sé por qué, porque es un alimento que me encanta. Bastante más que el tofu. Y ahumado está riquísimo. Así que vamos a remediarlo. Normalmente lo hago a cuadraditos o lo desmenuzo para hacer bacon, pero la presentación de esta receta es en filetes. Redondos. Preciosos. Por cierto, es de este libro, que acaba de salir:

Fuss-Free Vegan
Fuss-Free Vegan

Sam Turnbull procedía de una familia que tenía cabezas de venado colgando en el salón de su casa y que mataba los animales que quería: la persona que menos hubiera uno imaginado que podría hacerse vegana. Ahora tiene un blog que se llama It doesn’t taste like chicken. Es decir, «no sabe a pollo», que es el mejor título para un blog vegano del mundo. «¿El tofu, pero a qué sabe? ¿A pollo?» «¿El tempeh es como el pollo?» Qué manía con el pollo, coño, dejad a los pollos: el tempeh sabe a tempeh y el tofu sabe a tofu.

Y ahora, una vez dicho de dónde viene la receta, os voy a mostrar la causa de que todas mis fotos sean iguales:

Ororo y los filetes de tempeh
Ororo en el mantel que pongo como fondo para las fotos

Aquí está Ororo, pero podía estar Huck, metiendo el morro o la pata en el plato. O podría estar Brea, tirando del mantel por uno de los lados de la mesa. Lo han hecho más de una vez, siempre, gracias al cielo, sin un plato encima. Yo coloco el trípode, saco esa mesita, la pongo en medio del salón, pongo un mantel (tengo solo tres: algún día me haré con una madera larga y grande y eso para usarla de fondo) y coloco la cámara, la pongo en modo manual, voy corriendo a por el plato de la cocina, lo pongo en la mesa y disparo.

Podría echar a los gatos del salón y quedarme una hora decorando, pero normalmente hago las fotos cuando me he pasado el fin de semana cocinando y estoy agotada. Y me quiero sentar a ver series como Mindhunter. Qué buena Mindhunter. Viva David Fincher.

Ingredientes para 2 raciones:

  • 2 cucharadas de sirope de arce o de agave
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharada de aceite de oliva, más algo más de aceite para freír el tempeh
  • 1 cucharadita de humo líquido
  • 1/4 cucharadita de ajo en polvo
  • 1/4 cucharadita de pimentón (yo usé pimentón dulce de La Vera)
  • 225 gramos de tempeh a rodajas finas. Si no tienes tempeh, también puedes usar tofu.

Filetes de tempeh
Filetes de tempeh

Preparación:

Mezcla en un bol el sirope, la salsa de soja, el aceite, el humo líquido, el ajo en polvo y el pimentón. Añade el tempeh y mezcla bien, pero con cuidado. Deja reposar el tempeh en la marinada al menos 10 minutos (pero como si lo quieres tener toda la noche).

Calienta una capa fina de aceite de oliva en la sartén y fríe el tempeh o el tofu, a fuego medio, unos minutos por cada cara. La expresión «unos minutos» va de 2 a 5 o hasta 10 minutos, porque depende de lo gordito que hayas cortado el tofu (imagínate que lo has hecho con tofu en barritas) y de cómo de crujiente te guste. Si el grosor de las rodajas es como las mías, con 3 minutos por cada lado estará. Si no, se quema. Estad pendientes e id dándole la vuelta a las rodajas de vez en cuando.

Mientras se cocina, que lo tendrás que hacer en tandas, ve añadiendo el líquido de la marinada poco a poco. Formará una glasa. Cuando esté frito a tu gusto, sácalo y ya lo puedes comer.

Filetes de tempeh ahumado

Bacon de tempeh

Bacon de tempeh
Bacon de tempeh

Kristy Turner tiene dos libros imprescindibles en el mercado: uno es But I could never go vegan. Y de ahí saqué esta receta de bacon de tempeh. Lo bueno, está tremenda. Lo malo, da para una ración de las mías, de mi pauta dietética. Pero es mucho bacon, aviso. Y, aunque mi pauta sean unos 200 gramos de tempeh, lo cierto es que con un par de lonchitas bastan para una ensalada individual y luego se puede ampliar la parte proteica con frutos secos, con legumbres o con un paté vegetal de lentejas o lo que tengáis a mano. ¿Tiene algo que ver con el bacon de tofu? Pues sí, claro. Ambos saben a bacon: este de tempeh, ligeramente más dulce.

¿Cómo se puede tomar? Yo lo tomo en ensaladas casi siempre. Pero se puede usar en bocadillos, con lechuga y tomate (es un bocata americano muy típico, el BLT -bacon, lechuga, tomate-) o en una pasta carbonara con crema de anacardos (sí, es una sopa de tomate: mira más abajo, que está la crema) y mucha cebolla. Eso está riquísimo.

Bacon de tempeh
Bacon de tempeh

Ingredientes:

  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 2 cucharadas de sirope de arce
  • 1 cucharada + 4 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharaditas de humo líquido
  • 1 y 1/2 cucharaditas de vinagre balsámico
  • 1/2 cucharadita de comino en polvo
  • Unos toques de ajo en polvo
  • Unos toques de pimienta negra
  • 225 de tempeh

Bacon de tempeh
Bacon de tempeh

Preparación:

Mezcla la salsa de soja, el sirope de arce, 1 cucharada de aceite de oliva, el humo líquido, el vinagre balsámico, el comino, el ajo en polvo y la pimienta negra en un bol. Ponlo en una fuente honda grande. Sí, grande: vas a tener que poner el tempeh en una capa y cunde mucho.

Corta el tempeh en láminas finas y agrégalo a la marinada. Dale unas vueltas para que se impregne bien. Ponlo en una sola capa, para que se impregne bien. Mételo 1 hora en el frigorífico. Yo lo tapo con papel film o aluminio o un gorro de ducha de los que dan en los hoteles.

Cuando lo vayas a cocinar, saca la fuente del frigorífico y prepara un plato con dos capas de papel de cocina. Calienta 2 cucharaditas del aceite restante en una sartén grande (si tienes de hierro, mejor) y pon todas las tiras de tempeh que te quepan en una sola capa, sin superponerlas. Fríela 3 minutos por cada lado y ve usando la marinada restante para desglasar la sartén (es decir, para echarla a cucharaditas y raspar un poco el fondo con una espátula de madera para que no se pegue).

Cuando el tempeh se haya caramelizado, pásalo al plato con el papel de cocina. Añade el resto del aceite y haz las tiras que te queden del mismo modo.

Deja enfriar y guarda en el frigorífico 3 o 4 días, pero también se puede congelar.

Variación: si quieres hacer trocitos de bacon, desmenuza el tempeh, ponlo en la marinada, deja marinar una media hora y luego, cocínalo todo junto en una sartén, removiendo de vez en cuando, durante 10 minutos, hasta que la marinada se haya absorbido. Y ya lo puedes usar desmenuzado donde quieras.

Bacon de tempeh

Salchichas desmenuzadas de tempeh

Tempeh sausage crumbles. Salchichas de tempeh desmenuzadas. Como cuando coges las salchichas de cerdo, las abres, quitas la tripa (que es la piel) y la desmenuzas. En España eso no se lleva mucho, pero en Florencia yo lo he visto. las ponen abiertas por la mitad o desmenuzadas encima de las pizzas. Y esto se puede usar igual: desmenuzado encima de las pizzas, con alguna salsa para la pasta, si haces tacos mexicanos alguna vez, como relleno de bocadillos o de tortitas o de pan naan o de pita… Creo que es la primera receta con tempeh que aparece aquí, porque a las otras que he hecho no les he hecho fotos. Imperdonable.

Esta receta es de Vegan with a vengeance, de la segunda edición, que es mucho más bonita que la primera y en la que cambian algunas recetas y hay más fotos. Con que solo hubieran puesto una, ya habría más, comparada con la primera. De todos modos, los dos son libros imprescindibles en cualquier buena biblioteca de cocina (cuyo dueño hable inglés). En cualquiera, ojo.

«¿Por qué lo llamas salchicha si no es una salchicha?» Porque sabe a salchicha. Y porque el aspecto recuerda a la salchicha cuando se desmenuza. Porque no hemos nacido veganos, sino en una cultura gastronómica concreta, en mi caso hipercarnívora, y «tempeh desmenuzado al hinojo y la mejorana» es una cosa que queda muy cursi. ¿Qué vas a comer? «Pasta con tomate y salchichas así, deshechas» versus «Pasta con tomate y tempeh desmenuzado al hinojo y la mejorana». Hemos crecido comiendo hamburguesas (cosas picadas aplanadas en forma redonda: las hay de carne y también de pescado, pero a las de pescado no se les dice ni mú), salchichas, chorizos y filetes. Usamos esas palabras también. Superadlo. En la última feria del libro de Badajoz, alguien me dijo: «Pero no lo llaméis hamburguesas»… Y de pronto, cuando yo iba a soltar toda esta retahíla, se escuchó: «No lo llames matrimonio«.

Por si alguien me lee desde allende los mares, esta frase («No es un matrimonio», «no lo llaméis matrimonio») se usó muchísimo por parte del Partido Popular, que es el partido conservador español, cuando el Gobierno de Rodríguez Zapatero quiso aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Y, cuando alguien me pregunte, lo diré: «No lo llames matrimonio». Porque yo veo esto y pienso que es talmente carne picá.

Ingredientes para 3 raciones de las mías:

  • 400 gramos de tempeh
  • 4 cucharadas de semillas de hinojo enteras, molidas (después de medirlas) en el molinillo, parcialmente. Si no os gusta tanto el hinojo, porque es potentorro, poned 2 cucharadas
  • 2 cucharaditas de albahaca seca
  • 2 cucharaditas de mejorana seca o de orégano seco (yo usé mejorana)
  • 1 cucharadita de salvia seca
  • 1/2 cucharadita de copos de chile (copos de pimiento rojo)
  • 4 dientes de ajo picados
  • 4 cucharadas (60 ml) de salsa de soja (o tamari para los celíacos)
  • 2 cucharadas (30 ml) de aceite de oliva
  • El zumo de 1 limón (unos 50 ml)

Preparación:

Desmenuza el tempeh en una cacerola y añade agua hasta que casi lo cubra. Cuécelo a fuego medio-alto hasta que la mayoría del agua se haya evaporado (de 12 a 15 minutos). Esto se hace para quitarle el amargor al tempeh, que sin cocer o sin cocinarlo al vapor, está muy fuerte. Escurre el agua sobrante, agrega el resto de los ingredientes y cocina hasta que esté doradito, unos 20 minutos. Si haces la mitad de la receta, serán unos 10 minutos. De todos modos, esto lo tienes que ir viendo tú porque, cuanto más lo cocines, más líquido pierde y lo mismo te gusta más jugoso que a mí.

Esto es potente, ojo. Es decir, sabe especiado, así que es mejor mezclarlo bien con otras preparaciones. Por ejemplo, en una pizza con verduras quedaría genial. Con pasta y salsa de tomate, si le echas demasiado, puede resultar un poco abrumador (sobre todo, por el hinojo, que es una especia a la que los españoles -o al menos esta española que soy yo- no estamos muy acostumbrados). Para que resulte menos potente, hay que echar menos cantidad de hinojo. Con arroz también quedaría muy bien. Experimentad e id probando, porque yo lo mismo estoy diciendo que esto me resulta potente y vosotros lo probáis y decís: «pues no es para tanto». Ventajas y desventajas de tener paladares diferentes…

Eso sí: está muy rico. El tempeh, que es maravilloso.

Salchichas desmenuzadas de tempeh

La despensa vegana – El tempeh

El tempeh es otro producto que procede de la fermentación de la soja, como el tofu, pero su proceso de elaboración es distinto y posee más fibras y minerales… En España lo vemos en botes de cristal, pero también se vende envuelto en plástico al vacío, en un bloque (se parece al turrón de Jijona, la verdad). Tiene que estar compactada, no en trocitos, cuando la compréis. Se puede congelar perfectamente. En la nevera, abierto, se mantiene unos 15 días.

Tempeh en un mercado indonesio envuelto en hojas de plátano

Es un alimento indonesio y se elabora inoculándole a la soja el hongo Rhizopus, que hace que la soja tenga mejor sabor y se pueda digerir mejor por el organismo. Se consume desde hace siglos. Puede ser una modernez en Occidente, no digo que no, pero, desde luego, no es un alimento «nuevo». Tradicionalmente se envolvía en hoja de plátano, como nos cuentan los chicos de Mercado Calabajío en este post.

¿Para qué se usa? Para cualquier plato salado: como se puede cortar en filetes, se usa como sustituto del bacon en sándwiches veganos, pero también en platos contundentes como guisos, estofados, pizzas, platos de pasta… Yo todavía no lo he probado, pero me temo que no tardaré mucho porque varias de las recetas más apetecibles de mis libros veganos de cocina están hechas con tempeh.

Tempeh en trozos

Según la web Gastronomía Vegana, hay varias clases de tempeh. Cito:

El tempeh hecho con soja es el más popular y el más vendido, pero también hacen tempeh con cacahuetes, mezcla de cacahuetes y soja, mijo, arroz, trigo u okara (el okara es la pulpa de soja que queda tras hervirla y batirla; con esta pulpa se hace el tofu, y con el agua de la cocción y escurrido, la leche de soja). En realidad hay decenas de variedades, que podemos agrupar en 5 tipos:

1)Tempeh de legumbres.- Incluye las variedades típicas indonesias hechas con soja (que es una legumbre), garbanzos, cacahuetes, etc.
2)Tempeh de cereales y soja.- En esta categoría se incluyen los hechos con cereales/semillas mezclados con soja, como los tempehs de trigo y soja, arroz y soja, cebada, avena, centeno, mijo, etc.
3)Tempeh de semillas.- Sólo las semillas, sin mezclar con soja. Por ejemplo tempehs de arroz, cebada, mijo, trigo, avena o centeno.
4)Tempeh presscake.- Aprovechan las sobras nutritivas de otras preparaciones como el tofu. Es decir, están hechos con okara, coco, judías mungo (soja verde), cacahuetes, soja desgrasada o algunas mezclas de los anteriores.
5)Tempeh de semillas no leguminosas o semilla + legumbre.- Son menos comunes, por ejemplo el tempeh de sésamo y soja, o el de semillas de caucho.

El tempeh también se puede hacer casero. Me consta que hay gente que lo hace, como Chocoginja. Aquí hay un tutorial del Foro Vegetariano, paso a paso. Yo no lo he hecho nunca y, conociéndome, seré de las que lo compren…

La despensa vegana – El tempeh