Callos veganos. El clasicazo

Callos veganos
Callos veganos con su hojita de hierbabuena

No sé cuántas recetas habrá de callos veganos en la red, pero no me importa. Era la primera vez que los hacía y se han transformado en mi nuevo plato de garbanzos favorito. Yo solo he probado los callos una vez, en casa de Jandro, con Jandro (1), y me parecieron riquísimos: «Qué bien cocinas, coño», le dije a Mariana. Ella se rió: «Son de lata». Seguían estando ricos y Mariana sigue siendo una magnífica cocinera.

Muero por ir a Granada.

Y a Cáceres y a Badajoz. Por no tener que salir con unos guantes que se arrugan y se enredan en todas partes, con las bolsas del súper bien visibles por si acaso, por no notar que sudo todo el rato con la mascarilla puesta. Por poder sentarme en alguno de los quioscos de la plaza de España de Mérida repleta de gente.

Mientras tanto, como callos.

Exquisitos de verdad

Ingredientes para 3 raciones:

  • 450 gramos de garbanzos cocidos
  • 250 gramos de cebollas peladas y cortadas en trozos de 3 o 4 cm.
  • 500 gramos de setas de cardo o setas ostra frescas limpias y cortadas a tiras
  • 100 gramos de tomate frito
  • Una pimienta de cayena seca entera
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 dientes de ajo
  • 40 gramos de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de pimentón agridulce de La Vera
  • 300 ml de caldo de verduras
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 2 pellizcos de pimienta molida
  • 1 rama de hierbabuena, solo las hojas, picadas

Preparación:

En Cook Expert:

Pon, en el vaso, la cebolla, el ajo y el aceite y pica tres segundos a velocidad 14. Las velocidades van de cinco en cinco segundos, así que párala cuando en la pantalla ponga 02.

Ahora, sofríe 10 minutos a 120º C y velocidad 1A.

Pon la mariposa.

Añade las setas y el pimentón y rehoga 2 minutos a 100º C y velocidad 3.

Pon el tomate frito, 2 cucharadas soperas de garbanzos, el caldo, la cayena, el comino, la sal y la pimienta. Programa 10 minutos a 100º C y velocidad 3.

Quita la mariposa.

Añade el resto de los garbanzos y programa 10 minutos a 120º C y velocidad 0. Quita el cubilete. Esto sirve para reducir la salsa.

Sirve con la hierbabuena picada.

Tradicional:

Pon una olla a fuego medio y deja que se caliente mientras picas las cebollas a cuadraditos y el ajo en trozos pequeños. Añade el aceite, deja que se caliente también y sofríe la cebolla y el ajo 10 minutos. Remueve de vez en cuando.

Añade las setas y espolvorea el pimentón. Sofríe 10 minutos, removiendo de vez en cuando.

Agrega el tomate frito, los garbanzos (todos), la cayena, el caldo, el comino, la sal y la pimienta. Deja hervir durante 10 minutos.

Ante de servir, incopora la hierbabuena y a comer.

Enlaces del blog:

(1) Jandro era uno de esos amigos que son hermanos. He hablado de él muchas veces en este blog, aquí.

Callos veganos. El clasicazo

Boloñesa con tofu

Los Reyes me trajeron un libro al que le tenía muchas, muchísimas ganas, pero que, al menos en la primera receta tiene un fallo importante: dice que 1/4 de taza de levadura nutricional son 50 gramos. Son 10. Que la levadura abulta mucho, señores. Es el Vegan for Fun, de Attila Hildmann y, dejando aparte este fallito (nota mental: usar tazas y pesar después), como todas las recetas estén tan requetetremendas como esta, me lo voy a fundir en nada y se va a poner en el podio de mis chefs veganos favoritos. Es una boloñesa de tofu que te deja la cocina, en uno de los pasos, con un olor a vino tinto que te dan ganas de beberte la botella a morro.

Boloñesa de tofu
Boloñesa de tofu

Ingredientes para 2 raciones:

  • 250 gramos de tofu (yo le eché un bloque de tofu del Aldi, que pesaba 238 exactamente y no abrí otro porque pa qué: si no es del Aldi, prénsalo una hora al menos para que suelte el agua. Si es del Aldi, no hace falta)
  • 1 cebolla picada fina (yo eché cuatro chalotas que tenía rodando por ahí)
  • 2 dientes de ajo sin el germen muy picados
  • 50 ml (3 cucharadas y 1/2) de aceite de oliva (siempre que pongo «aceite de oliva» es aceite de oliva virgen extra. No uso otro)
  • 4 cucharadas de tomate concentrado
  • 150 ml (2/3 de taza) de vino tinto
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra (él no lo dice, pero yo le puse) recién molida
  • 150 gramos (1/2 taza) de tomate triturado o de tomate frito, lo que tengáis por ahí
  • 1 o 2 cucharaditas de sirope de agave (yo usé arce, aunque tenía agave, porque el de arce está mucho más rico y tiene un puntito ligerísimamente amargo y raspón que me encanta)
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 4 o 5 hojas de albahaca
  • 50 gramos (1/4 taza) de piñones. Como los piñones cuestan como la sangre de unicornio, podéis usar almendras, nueces, pipas de girasol o de calabaza o lo que tengáis.
  • 10 gramos (1/4 taza) de levadura de cerveza o levadura nutricional, que no son lo mismo, pero valen las dos. La nutricional sabe más a queso.

Boloñesa de tofu
Boloñesa de tofu

Preparación:

Pon el tofu en un bol y machácalo con un tenedor. Se hace bien, pero te llevará un minuto: aprieta fuerte. Mientras lo haces, puedes ir calentando el aceite de oliva en una sartén, a fuego medio. Si la tienes de hierro, mejor. Echa el tofu y cocínalo 5 minutos. Remueve a menudo, porque se trata de que el tofu se haga por todas partes.

Agrega la cebolla y fríe 2 minutos, removiendo de vez en cuando. Ahora, añade el ajo y fríe otros 2 minutos.

Incorpora el tomate concentrado y remueve bien para integrarlo. Sigue removiendo, 2 minutos más.

Ahora, desglasa la sartén con el vino tinto. Deja que hierva y, cuando lo haga, cuece 4 minutos. Esto espesará un poquito la salsa.

Agrega el orégano, sal y unos toques de pimienta negra. Echa también ahora el tomate triturado o el tomate frito y el sirope. Si el tomate frito es de bote, no le eches sirope, porque el industrial tiene azúcar como para engordar tres kilos. Deja cocer unos 3 o 4 minutos.

Lava la albahaca y pícala.

Saca una sartén, ponla a fuego medio sin nada de grasa y añade los piñones. Tuéstalos, removiendo, durante 3 minutos, o hasta que estén doraditos. Ahora, pon 2/3 de los piñones (hazlo a ojo, no hace falta que peses) en un molinillo junto a la levadura de cerveza y tritura bien. Espolvorea sobre la salsa y remueve. Agrega la albahaca y el resto de los piñones, remueve y sirve.

Si hacéis pasta con este plato, que es para lo que sirve, lo que podéis hacer es montar el plato con la pasta cocida y luego, echar por encima la salsa sin los piñones enteros. Se pone un poco de los piñones y la levadura (es decir, lo que sería el parmesano) y, por encima, un puñadito de piñones para decorar. El resto de la levadura en un bol para que se la eche quien quiera y listo. Copazo de vino tinto y oye, comida romántica hecha.

Si la hacéis como yo, que es para congelar e ir sacando y no cocinar nada durante la semana, se mezcla todo, se divide en dos tuppers, se etiqueta (muy importante) y al congelador.

Boloñesa con tofu

Ragú de verduras

Ya sabéis que yo hago recetas fáciles y que sirvan para el diario. Ya me gustaría a mí que me diera tiempo a cocinar cosas muy elaboradas, pero tiempo justamente es lo que me falta. Bien es cierto que el tiempo es relativo: si me hubieran dicho que, de mi boca saldría que una receta que lleva una hora «se hace en un ratito», me hubiera reído a carcajadas. Y, sin embargo, ya no compro salsa de tomate: la hago yo. Para que veáis lo que cambian las cosas cuando uno se mete en la cocina. Esta receta la saqué de uno de los libros que me compré en marzo en Florencia: Vegan, la nuova scelta vegetariana. Me gusta mucho la cocina italiana (como me dijo un amigo mío de ese país: «qué descubrimiento la cocina italiana hecha en Italia») y creo que comen mejor que los españoles. ¿En qué me baso? En que en todos los restaurantes hay al menos un plato vegetariano y en que, en las cartas, en los menús, no han desaparecido las legumbres, como aquí. Este es un ragú de seitán que puede servir para pasta, para arroz, para legumbres o como guarnición.

Ingredientes para 5 raciones de las mías:

  • 1 cebolla
  • 1 rama de apio
  • 2 calabacines
  • 2 zanahorias
  • 2 dientes de ajo
  • 750 mililitros de salsa de tomate
  • 1 pizca de tomillo
  • aceite de oliva
  • sal

Preparación:

Corta la verdura en cubos por separado. Prensa el ajo y pica la cebolla. Sofríe, en dos cucharadas de aceite, el ajo durante 1 minuto. Agrega ahora la cebolla y fríela 7 minutos, todo a fuego medio. Añade el apio, sin hilos y picado, y la zanahoria. Sofríe unos minutos (yo lo tuve 7 minutos más) y agrega el calabacín. Sazona al gusto y añade el tomillo.

Ahora, echa la salsa de tomate, sube el fuego y, cuando hierva, tapa el cazo y baja el fuego. Ponlo a fuego medio-bajo o bajo (yo lo dejo en el 3 de la vitrocerámica: mi vitrocerámica tiene hasta el 9). Cuece durante 30 o 40 minutos y listo para servir.

Congela perfectamente.

Ragú de verduras

Arroz a la cubana

Se supone que el verdadero arroz a la cubana lleva plátano. Algunos le echan huevo, o salchichas. Como no veo un arroz a la cubana que sea igual que otro, salvo que todos llevan arroz y tomate frito, yo he hecho mi propia versión sencilla (muy sencilla) del arroz a la cubana. Odio el plátano. Pero el seitán me gusta (desde que lo hago yo: el comprado me parece horrible… o es que no he dado con la marca adecuada -debería decir «no di» porque dudo mucho que vuelva a comprar seitán). Esto se hace en un pis pas y es fácil fácil, así que lo como una vez por semana, normalmente.

Ingredientes para 1 ración de las mías:

  • 60 gramos de arroz crudo (blanco o integral: yo uso integral)
  • 80 gramos de seitán blanco al vapor (o cualquier otro que tengáis, oye)
  • tomate frito al gusto (mejor casero)
  • 1 cucharadita de aceite
  • sal

Preparación: 

Ponemos el arroz a hervir. Dicen que es mejor dejar en remojo el arroz integral. Yo no lo dejo. Si el arroz es integral, se pone el agua a hervir y se dejan 20 minutos (o lo que marque el paquete). Si no es integral, hay que seguir las instrucciones, porque cada arroz es un mundo (yo tengo uno que tarda 45 minutos en estar listo).

Cuando al arroz le falten cinco minutos para estar listo, ponemos una sartén al fuego con la cucharadita de aceite. Yo lo pongo a fuego medio-alto. Añadimos el seitán cortado en trocitos y freímos un ratito, hasta que lo veamos dorado (suele tardar, en eso, cinco minutos).

Escurrimos el arroz. Lo devolvemos al cazo en el que lo habíamos hervido. Añadimos el seitán y la salsa de tomate y damos unas vueltas. Mi salsa de tomate es casera y suelta liquidillo. A mí me gusta así, pero si os gusta el arroz seco, dejad que se evapore o usad una salsa más compacta.

Se hace en un pis-pas y está muy bueno.

Arroz a la cubana

Ragú de seitán

He estado en Florencia. No tengo ni idea de italiano, pero me traje tres libros porque me enamoré de la minestra di farro y porque adoré la cocina italiana hecha en Italia, que no tiene nada que ver con lo que pensamos que es cocina italiana. Y además, he estado en Florencia y me compré tres libros de cocina, dos vegetarianos y uno que no lo es, pero que tiene un sinfín de platos veganos. He hecho este ragú de seitán, con el seitán rojo al vapor y ha quedado riquísimo. Sí, vamos a hacerle los honores a Italia y a comerlo en una lasaña, por ejemplo…

Receta de Vegan, la nuova scelta vegetariana.

Vegan

Ingredientes para 3 raciones:

  • 240 gramos de seitán
  • 1 cebolla mediana
  • 1 zanahoria
  • 1 rama de apio
  • 1 diente de ajo
  • 1 rama de romero fresco (o un poquito de romero seco)
  • 750 mililitros de salsa de tomate
  • 1/2 taza de vino tinto
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • sal

Preparación:

Freír el ajo, la cebolla y el romero fresco en 2 cucharadas de aceite y salar al gusto. Todo ha de estar, por supuesto, bien picadito.

Añadir la zanahoria y el apio, sin hilos, bien picaditos también y freír a fuego medio-alto durante otros 3 minutos.

Agregar el seitán, que tiene que estar también bien picadito (queremos hacer un ragú) y revolver para que se mezcle bien. Déjalo dorar unos minutos.

Añade media taza de vino tinto. Continúa sofriendo así el seitán y, cuando comience a pegarse al fondo o cuando se haya evaporado todo el vino, apártalo del fuego y déjalo reposar diez minutos.

Mezcla bien y vuelve a ponerlo al fuego.

Luego, agrega la salsa de tomate. Cuécelo durante 30 o 40 minutos más, a fuego medio-bajo. Si resulta la salsa demasiado líquida, continúa cociendo hasta que se evapore todo el líquido.

Ragú de seitán

Potaje de garbanzos y judías negras con verduras

Siempre me pasa lo mismo. Compro ingredientes para hacer comida, pensando que mi congelador es más grande de lo que es, así que al final acabo innovando. Me inspiré en esta receta, pero al final, como me apetecía un plato de legumbres que no fuera tan caldoso, para poder añadirle cuscús, por ejemplo, o pasta. O para tomármelo tal cual, pero que no fuera sopa. Si tomo sopa de plato único, por muy bien hecha que esté (con sus legumbres y su pasta) me parece que no he comido… Está riquísimo, doy fe. Creo que va a ser otro de mis platos de invierno de cabecera.

Ingredientes para 4 personas:

450 gramos de garbanzos cocidos
1/2 paquete de espinacas congeladas
2 zanahorias grandecitas
300 gramos de judías negras cocidas
100 gramos de judías verdes congeladas
1 cebolla
3 dientes de ajo
1 bote pequeño de tomate frito Hida
1 hoja de laurel
2 cucharadas de aceite de oliva
1 pastilla de caldo vegetal disuelta en un vaso de agua de 250 mililitros
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de comino
1 cucharadita de orégano
1 cucharadita de pimentón

Preparación:

Sacar las espinacas del congelador, ponerlas en un bol y cocerlas en el microondas a máxima potencia durante dos minutos. Sacar las judías verdes del congelador también. Pelar la cebolla, los ajos y las zanahorias.

Calentar a fuego lento una olla con 2 cucharadas de aceite de oliva. Picamos finamente la cebolla y el ajo y lo añadimos a la cazuela. Pochamos: hay que esperar de 5 a 7 minutos, removiendo de vez en cuando, a que cojan color: este paso es importante para que todo quede rico. Luego subimos el fuego y añadimos las zanahorias troceadas, las judías verdes, las espinacas y la salsa de tomate. Agregamos la pastilla de caldo disuelta en el vaso de agua, el laurel, la sal, el comino, el orégano y el pimentón junto con los garbanzos y las judías negras. Añadimos más agua (según queramos más o menos espeso el caldo) y esperamos a que hierva. Yo añadí algo más de un vaso (mis vasos miden 250 mililitros). Dejar cocer 35 minutos y apartar del fuego.

Potaje de garbanzos y judías negras con verduras

Puré de judías blancas y tomate

¿A quién se le ocurre hacer un puré de legumbres con este calor? Pues a mí no. De verdad que no. Pero no me quedó otro remedio. Resulta que tengo una olla rápida magnífica… que no sé cerrar muy bien, así que el fin de semana que hice esta crema tuve problemas con la presión… y se me deshicieron casi del todo. Creo que vi una pielecilla flotando por ahí. Yo, que soy de las que entra en pánico en 0,2 segundos, pensé: «Ea, otra cosa para tirar». Y luego me dije: «Pero ¿cómo vas a tirar medio kilo de judías blancas, chiquilla, que además son ecológicas?». Así que busqué recetas de purés en internet. Me gustó mucho esta, pero como ya ni sabía la cantidad de judías que tenía, hice lo que me pareció… Con mis cantidades, claro está, sale para un regimiento… Ah, los imprevistos, que tienen estas cosas.

Ingredientes:

  • 500 gramos de alubias blancas secas
  • 100 gramos de tomate frito casero
  • 250 gramos de nata de soja (opcional)
  • 2 dientes de ajo pelados y picados
  • Un poco de perejil
  • un chorrito pequeño de aceite de oliva virgen
  • un chorrito pequeño de vinagre
  • sal

Preparación:

Las judías hay que cocerlas, claro está. Se ponen a remojo ocho o doce horas, se escurren y se cuecen. En la olla rápida en teoría tardan 15 minutos sin deshacerse. En la práctica, como se me hicieron puré casi del todo, pues no sé cuánto tardan ni nada.

En el vaso de la batidora, por tandas, se baten las judías con el resto de los ingredientes. Lo pasé por el pasapurés para que quedara aún más fino.

Está muy buena. Y, como es espesa, se puede usar como paté vegetal.

Puré de judías blancas y tomate