Bacon de tempeh

Bacon de tempeh
Bacon de tempeh

Kristy Turner tiene dos libros imprescindibles en el mercado: uno es But I could never go vegan. Y de ahí saqué esta receta de bacon de tempeh. Lo bueno, está tremenda. Lo malo, da para una ración de las mías, de mi pauta dietética. Pero es mucho bacon, aviso. Y, aunque mi pauta sean unos 200 gramos de tempeh, lo cierto es que con un par de lonchitas bastan para una ensalada individual y luego se puede ampliar la parte proteica con frutos secos, con legumbres o con un paté vegetal de lentejas o lo que tengáis a mano. ¿Tiene algo que ver con el bacon de tofu? Pues sí, claro. Ambos saben a bacon: este de tempeh, ligeramente más dulce.

¿Cómo se puede tomar? Yo lo tomo en ensaladas casi siempre. Pero se puede usar en bocadillos, con lechuga y tomate (es un bocata americano muy típico, el BLT -bacon, lechuga, tomate-) o en una pasta carbonara con crema de anacardos (sí, es una sopa de tomate: mira más abajo, que está la crema) y mucha cebolla. Eso está riquísimo.

Bacon de tempeh
Bacon de tempeh

Ingredientes:

  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 2 cucharadas de sirope de arce
  • 1 cucharada + 4 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharaditas de humo líquido
  • 1 y 1/2 cucharaditas de vinagre balsámico
  • 1/2 cucharadita de comino en polvo
  • Unos toques de ajo en polvo
  • Unos toques de pimienta negra
  • 225 de tempeh
Bacon de tempeh
Bacon de tempeh

Preparación:

Mezcla la salsa de soja, el sirope de arce, 1 cucharada de aceite de oliva, el humo líquido, el vinagre balsámico, el comino, el ajo en polvo y la pimienta negra en un bol. Ponlo en una fuente honda grande. Sí, grande: vas a tener que poner el tempeh en una capa y cunde mucho.

Corta el tempeh en láminas finas y agrégalo a la marinada. Dale unas vueltas para que se impregne bien. Ponlo en una sola capa, para que se impregne bien. Mételo 1 hora en el frigorífico. Yo lo tapo con papel film o aluminio o un gorro de ducha de los que dan en los hoteles.

Cuando lo vayas a cocinar, saca la fuente del frigorífico y prepara un plato con dos capas de papel de cocina. Calienta 2 cucharaditas del aceite restante en una sartén grande (si tienes de hierro, mejor) y pon todas las tiras de tempeh que te quepan en una sola capa, sin superponerlas. Fríela 3 minutos por cada lado y ve usando la marinada restante para desglasar la sartén (es decir, para echarla a cucharaditas y raspar un poco el fondo con una espátula de madera para que no se pegue).

Cuando el tempeh se haya caramelizado, pásalo al plato con el papel de cocina. Añade el resto del aceite y haz las tiras que te queden del mismo modo.

Deja enfriar y guarda en el frigorífico 3 o 4 días, pero también se puede congelar.

Variación: si quieres hacer trocitos de bacon, desmenuza el tempeh, ponlo en la marinada, deja marinar una media hora y luego, cocínalo todo junto en una sartén, removiendo de vez en cuando, durante 10 minutos, hasta que la marinada se haya absorbido. Y ya lo puedes usar desmenuzado donde quieras.

Bacon de tempeh

Ragú de verduras con jackfruit

Llevo viendo en mis libros americanos la palabra «jackfruit» no sé cuánto tiempo. Es una fruta, se parece al mango y la compré en lata en Vegan Place, después de que Gema me regalara una. Tiene dos particularidades: está muy rica y se desmenuza, así que parece atún o carne mechada y se usa así. Como el atún o la carne mechada. Tiene otra más: viene de donde Cristo perdió el mechero, así que dudo mucho que la vuelva a comprar. Creo que se puede hacer lo mismo con seitán casero a tiras.

Ragú de jackfruit
Ragú de jackfruit

Esta receta es de Instant Pot también, pero se puede hacer sin ella, con una olla rápida normal, o sin olla rápida, pero entonces se tratará de freír todos los ingredientes y dejar que la salsa se reduzca: en vez de 10 minutos, tardará unos 40.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (nunca lo aclaro, pero siempre uso virgen extra)
  • 1 cebolla pequeña muy picada
  • 4 dientes de ajo muy picados
  • 2 zanahorias peladas y muy picadas
  • 1 tallo de apio, sin los hilos, bien limpio y muy picado
  • 1 lata de jackfruit en salmuera (no en sirope) de unos 500 gramos. Puedes echar seitán, boniato en tiras o calabaza cacahuete, todas esas cosas, siempre en tiras, si no encuentras jackfruit o no lo quieres comprar porque viene de quinta leche
  • Un bote grande (unos 600 gramos, creo que pesan) de tomate triturado, comprado o hecho en casa (batiendo tomates en una batidora, fíjate qué fácil)
  • 1 cucharada de vinagre balsámico de Módena (no reducción, que es azúcar: el vinagre de toda la vida, pero de Módena)
  • 2 cucharaditas de orégano seco
  • 1 cucharadita de albahaca seca
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 hoja de laurel
  • 1/4 cucharadita de romero seco
  • Unos toques de pimienta negra
Ragú de jackfruit
Ragú de jackfruit

Preparación:

Si tienes una olla rápida eléctrica, usa la función SALTEAR a media potencia (modo Normal) y calienta el aceite. Saltea la cebolla 5 minutos, hasta que esté traslúcida. Si no tienes olla rápida eléctrica, puedes usar la olla rápida normal y saltear la cebolla u otro tipo de olla. Añade el ajo, las zanahorias y el apio y saltea 4 minutos más, removiendo de vez en cuando.

Escurre la lata de jackfruit en un colador y luego desmenuza la fruta. Quedan unos tallitos, que puedes cortar con el tenedor. Si usas seitán, calabaza o boniato, pícalos en tiras finas también. Ponlo en la olla con el tomate triturado, el vinagre, el orégano, el laurel, la sal, el romero y unos toques de pimienta. Tapa y ten cuidado de mirar que la válvula esté en la posición correcta (SEALING). Ponla en modo Manual y selecciona 10 minutos. Si tienes olla rápida normal, coloca la tapa, ponla a alta presión y pon un temporizador 10 minutos desde que comience a salir el vapor y bajes el fuego. En ambos casos, deja que el vapor salga de forma natural. Prueba, rectifica de sal y ya puedes servirlo con pasta o guardarlo en tuppers.

Si no tienes ollas rápidas, el proceso es el mismo: se saltean las verduras, se añade el resto de los ingredientes, se lleva a ebullición, se baja el fuego y se sofríe a fuego lento unos 40 minutos, con la tapa puesta los primeros 10 minutos porque el tomate salta y te ensucia toda la cocina. Luego ya la puedes quitar para que se reduzca un poco la salsa.

Ragú de verduras con jackfruit

Sopa de lentejas

Sí, ha llegado el otoño. Ha llegado el otoño de una manera brutal. No por el tiempo, que está más o menos como todos los otoños (esto es, nunca sabe una qué ropa ponerse…) sino porque vino con gente nueva que llegó de golpe (a veces ocurren estas cosas) y porque trajo también noticias maravillosas. Noviembre siempre es bonito. Adiós, ensaladas. Hola, platos contundentes de cuchara. Bienvenidos, nuevos sabores. Y nuevos libros. Este es de Vicki’s Vegan Kitchen. Recetas facilitas, que siempre salen (adoro los libros americanos de cocina, con tanto detalle y tan profusamente explicados para torpes como yo). Y es mi primer plato de lentejas desde que, allá por aquellos tiempos del inicio de mi genial (léase con ironía) colitis ulcerosa, dejé de comerlas porque me moría de miedo si las veía…

Ingredientes para 4 personas.

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla grande pelada y picada
  • 4 hojas de laurel
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 200 gramos (1 taza) de lentejas secas, enjuagadas y escurridas
  • 850 gramos (5 tazas) de agua o caldo vegetal sin sal
  • 2 cucharadas de vinagre balsámico de Módena
  • 2 cucharadas de salsa tamari
  • Una pizca de cayena (yo no le puse, porque es picante)
  • De 4 a 6 dientes de ajo picados

Preparación: 

Calienta una olla grandecita a fuego medio. Añade el aceite y deja que se caliente un ratito. Agrega la cebolla y el laurel y saltea, removiendo de vez en cuando, durante 10 minutos.

Ahora agrega el ajo y el comino y saltea, sin dejar de remover y siempre a fuego medio, de 2 a 3 minutos más.

Echa en la olla las lentejas, el agua o el caldo y el vinagre. Sube el fuego, tapa la olla, lleva a ebullición y, cuando hierva, baja el fuego. Ponlo a fuego medio-bajo (yo lo dejo en el número 3 de la vitrocerámica) y cuece hasta que estén tiernas. A ver: cada lenteja es un mundo. Las mías, que son pardinas, tardan más de media hora. Así que yo las tuve 30 minutos.

Antes de que finalice la cocción de las lentejas, cuando queden unos 10 minutos, agrega el tamari. ¿Cómo sabemos cuánto tiempo tardan las lentejas y cuándo tenemos que añadir el tamari? Pues yo no lo sé. Así que yo lo eché a la media hora. Luego, cuece unos 20 minutos más. Esto es lo que pone la receta: que una vez agregado el tamari, cozamos 20 minutos más. Yo no lo tuve tanto tiempo porque no quería que las lentejas se deshicieran, pero para estar hechas del todo necesitaron 45 minutos. Así que id probando, que seguro que habéis hecho más lentejas que yo…

Sopa de lentejas

Ensalada con queso de cabra

Sí, esta receta no es vegana, es vegetariana. Aquí, en Extremadura, la primera semana de julio nos sorprendió con una ola de calor absolutamente inaguantable. Yo, para las ensaladas, soy muy poco historiada, la verdad: lo mío es mezclar hojas de lechuga, añadirle lo primero que veo y ya está. Así que esto es simple simple. Pero está rico. Las cosas simples también están muy ricas: con este calor (y con el sol dando todo el día en la cocina, y sin aire acondicionado) no se puede estar con los fogones porque una no tiene ganas de nada. Nada más que de poder dormir alguna noche del tirón.

Ingredientes para 1 ración de las mías:

  • Una bolsa de mezcla de lechugas pequeña
  • 3 cucharaditas pequeñas de cebolla caramelizada
  • 40 gramos de frutas secas (usé piña, pomelo de Thailandia y mango)
  • 40 gramos de queso de cabra en taquitos
  • Una pizca de sal
  • Vinagre de Módena al gusto
  • 1 cucharada de aceite

Preparación:

Se pone el contenido de la bolsa en un bol y se corta un poco con unas tijeritas, porque suelen venir hojas muy grandes. Se añade la cebolla caramelizada, las frutas secas cortaditas en trozos pequeños, el queso de cabra y una pizca de sal. Luego se añade el vinagre (no pongo cantidad porque yo soy un poco adicta al vinagre, lo reconozco) y el aceite, se remueve y se sirve.

Ensalada con queso de cabra

Hamburguesas de champiñones y cebolla caramelizada / Sweet Caramelized Onion Burger

Sí: uno puede comprar hamburguesas hechas. Sí: son más cómodas. Y están muy ricas. Pero no saben igual que las caseras y, sobre todo, no controlas tú los ingredientes. Además, yo tenía muchas ganas de probar el método para envolver hamburguesas y congelarlas del que habla Creativegan (que, en materia de explicaciones, es como mi Biblia culinaria. Antes, engrasaba el molde, se me estropeaban las hamburguesas… Vamos, que nunca se lo agradeceré lo suficiente).

Están MUY buenas y son lo más parecido a «textura cárnica» que he encontrado, siempre que se tomen, digo yo, entre pan rico, con lechuga (quien pueda, snif), tomate y lo que sea que le echéis a las hamburguesas. Yo me la he tomado sola. Los piñones, de verdad, le dan un puntito, pero son caros de narices. Rematadamente caros, es una cosa casi obscena. Sobre todo los míos, que encima son ecológicos. Y sí: podía haber planchado el mantel. Ay.

La receta es de The Best Veggie Burgers on the planet

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite vegetal, más algo más para freír, si las fríes, porque puedes hacerlas al horno
  • 1 cebolla blanca, grande, en juliana
  • 140 gramos de champiñones, picados o en rodajitas
  • 2 cucharadas de ajo picado
  • sal y pimienta
  • 2 cucharadas de sirope de arce
  • 2 cucharadas de vinagre balsámico
  • 1 taza (160 gramos) de harina de arroz
  • 2 cucharadas de maicena
  • ¼ taza (30 gramos) de piñones
  • 1 cucharada de perejil seco
  • ¼ cucharada de humo líquido, opcional. Yo no le puse.

 

Preparación:

Precalienta las dos cucharadas de aceite en una sartén a fuego medio-alto. Añade la cebolla, los champiñones y el ajo. Agrega una pizca de sal y saltea, removiendo a menudo, hasta que los champiñones hayan reducido de tamaño hasta la mitad, lo que te llevará unos 5 minutos.

Agrega el vinagre y el sirope de arce. Baja el fuego y ponlo a fuego medio y cocina 10 minutos largos, moviendo ocasionalmente, o hasta que casi todo el líquido se haya consumido. Añade pimienta al gusto. Aparta del calor y deja enfriar.

Transfiere el contenido de la sartén a un bol. Añade la harina de arroz, la maicena, los piñones, el perejil y el humo líquido y amasa hasta que obtengas una masa manejable. Si crees que está demasiado seca, no te preocupes: sigue amasando y se pondrá mejor, prometido. De hecho, lo que ocurre es que, como los champiñones son blanditos y no han perdido todo el líquido, se transforma en una masa.

Forma cuatro hamburguesas. A mí me salieron cuatro hamburguesas grandecitas, pero yo tengo un aparato que les da forma. Si no lo tenéis, usad un aro de emplatar o las manos. La irregularidad es bella.

Cocínalas como quieras. Hornea en el horno precalentado a 180ºC durante 30 minutos en una bandeja de horno con papel de hornear: pincélalas antes con aceite y dales la vuelta a mitad de cocción. O fríelas en una sartén con una pequeña cantidad de aceite durante tres minutos por cada lado a fuego medio-alto o hasta que se forme una bonita corteza crujiente.

Si estáis a dieta, tened en cuenta que cada hamburguesa lleva 40 gramos, más o menos (algo menos) de harina de arroz, así que ya lleva hidratos de carbono para parar un tren y tendréis que ver vuestras raciones recomendadas. Si no estáis a dieta, pues daos un lujazo y comedlas con pan y patatas fritas y nachos con guacamole y un trozo de tarta de postre. A mi salud.

Hamburguesas de champiñones y cebolla caramelizada / Sweet Caramelized Onion Burger

Ensalada de diario de garbanzos y quinoa

Confieso que me estoy enamorando a pasos agigantados de Isa Chandra Moskowitz. Tengo ya todos sus libros: en algunos de ellos, en algunas recetas (muy pocas) utiliza ingredientes que en España son complicados de encontrar, al menos en Extremadura, pero ¿qué más da? Salvo en repostería, hay que sentirse libres para modificar o suprimir alguno de ellos. Y además, todas las que he probado (y ya van algunas) han salido simplemente exquisitas.

Hay que poner los anacardos a remojar la noche anterior, a no ser que tengáis una batidora muy potente (es decir, Vitamix, Thermomix o Mycook)

Esta receta de ensalada es saciante, pero no empacha, con su justo equilibrio entre el cereal y las legumbres. El aliño, sin aceite, es simplemente maravilloso: tiene toques ácidos y dulces a la vez. Está sacada de Appetite for Reduction. Como siempre, incluyo el enlace del libro por si leéis en inglés y queréis adquirirlo.

Ingredientes para la ensalada:

  • 2 tazas de quinoa, ya cocida y fría
  • 1 cebolla roja pequeña en tiras o picadita
  • 4 tazas de lechuga romana picada
  • 400 gramos de garbanzos cocidos escurridos y enjuagados
  • 1 receta de Balsamic Vinaigrette

Ingredientes para la vinagreta balsámica:

  • ¼ taza de anacardos en trocitos
  • 2 cucharadas de escalonia (chalota, echalote: son esas cebollas que parecen un balón de rugby, por la forma) cortada en trozos grandes
  • ½ taza de agua
  • ¼ taza de vinagre balsámico
  • 2 cucharaditas de mostaza de Dijon
  • 1 cucharada de sirope de ágave
  • ¾ cucharadita de sal
  • Pimienta negra molida

Preparación:

Prepara la vinagreta. Pon los anacardos en agua durante toda la noche y tira el agua. Ponlos con la chalota en la picadora y pícalos. Ahora, en el vaso de la batidora (no en la picadora, que se saldrá el líquido: lo he comprobado: la cocina es ensayo y error), añade a los anacardos el resto de los ingredientes. Bate durante al menos cinco minutos, raspando las paredes con una espátula. Ha de estar todo bien batido y sin grumitos. A mí me quedaron grumitos, pero no importó. Está riquísima igualmente.

En un bol grande, pon los ingredientes de la ensalada juntos y añade la vinagreta. Remueve. La vinagreta se mantiene en un recipiente tapado, en el frigorífico, tres días.

Ensalada de diario de garbanzos y quinoa