Prueba de ‘cerdo’

Prueba de cerdo (sin cerdo)
Prueba de cerdo (sin cerdo)

Han pasado muchas cosas estos meses que no he estado por aquí. Siempre me he planteado el blog como una diversión que era más propia que otra cosa, para tener todas mis recetas reunidas en un mismo lugar. Así que no me obligo a cocinar y a hacer fotos (he estado mucho tiempo con comida de batalla: ensaladas con tofu, verdura al vapor, cocido a tutiplén), pero al mismo tiempo, me digo: «Estás pagando una pasta de servidor para tener esto abandonadito». Luego recuerdo que mi expresión favorita es «tengo que…» y que no se puede transformar el ocio en obligación.

Entre todo eso que ha ocurrido, han estado: unas elecciones, muchos desfases alimenticios, mucho trabajo, mucho estrés, algunos restaurantes, gente nueva, Los Vengadores, Juego de Tronos (estoy recuperando la serie, ahora que emiten la octava temporada) y terapia (mi psicólogo es bueno, muy bueno, pero no hace milagros), deporte y rehabilitación del hombro, que me deja sin tiempo para nada, visitas de amigos y sus novios (un amigo, su novio) y la celebración de una boda y la Veggie World de Lisboa en el horizonte.

En medio de esto, un puente para cocinar mucho: traigo ahora un plato típico extremeño. Que se note de dónde soy. Lo he titulado «prueba de ‘cerdo'» porque es un plato que se hace con carne de cerdo y, si pongo «prueba», lo mismo os parece un error. En Extremadura se dice «prueba», nada más. Y es un plato exquisito.

Ingredientes para 9 raciones de las mías:

  • 270 gramos de soja en cubos
  • 1 cucharada de orégano
  • 1 cucharada de pimentón picante de La Vera
  • 1 cucharada de pimentón dulce de La Vera
  • 6 dientes de ajo pelados y machacados en un mortero
  • 100 ml de vino blanco
  • 270 ml de aceite de oliva virgen extra (sí, es mucha cantidad, en principio, pero son dos cucharadas por ración… o cuatro si coméis dos raciones).
  • Agua o caldo hirviendo
  • Sal
Prueba de cerdo con soja texturizada
Prueba de cerdo con soja texturizada

Preparación:

Pon la soja en un cuenco, vierte agua hirviendo por encima, tapa y deja reposar 10 minutos. Luego, escúrrela. Ponla en una olla grande con las dos clases de pimentón, el vino blanco, el aceite y los ajos y remueve muy, muy bien. Deja macerar un mínimo de media hora. Yo lo tuve dos.

Ahora, calienta una sartén a fuego medio-alto y ve añadiendo la soja, en tandas, para freírla hasta que se dore. No hace falta aceite, que ya lleva. Soltará líquido, del vino y de la hidratación. Sofríe, removiendo, hasta que el líquido se vaya evaporando y no te olvides de añadir sal al gusto. Cuando esté hecha, agrega el orégano, remueve y sirve.

Está exquisita.

Prueba de ‘cerdo’

Tiras de soja texturizada con setas

Tiras de soja con setas
Tiras de soja con setas

No recuerdo a nadie que haya dado tanto la coña con que tengo que probar algo como Claudia con la soja en tiras de Vantastic Foods. Y yo soy muy bien mandá, así que la pedí y es cierto: está tremenda.

La soja texturizada hay que remojarla en agua caliente o en caldo para que se hidrate y luego ya se puede cocinar. No hace falta escurrirla ni estrujarla para eliminar cada gotita de agua. Yo la escurro en un colador y a la sartén o la olla. Si el aceite está muy caliente, saltará, así que tened cuidado. A ver: también se puede hacer con el caldo de la propia comida (si hacemos estofados y eso), pero a mí me gusta más hidratarla y dorarla aparte. Si tenéis dudas de cómo se hace, Virginia García lo explica en este artículo de Cuerpomente y en este otro de Gastronomía Vegana.

No: no es necesario comer soja en esta vida. No es necesario comer nada en esta vida, salvo el suplemento de B12, si eres vegetariano con bajo consumo de huevos y leche, si eres vegano o si tienes más de 50 años aunque comas carne y pescado. Si no os gusta la soja texturizada, no la comáis. A mí no me gustan los pimientos, no los como y no me he muerto.

Pero quién se resiste a cualquier cosa que lleve setas y champiñones. Yo no.

Soja texturizada con setas
Soja texturizada con setas

Ingredientes para 4 raciones:

  • 240 gramos de soja texturizada en tiras (o la que queráis, siempre que sea gruesa)
  • 3 dientes de ajo muy picados
  • 2 cucharones de cebolla cocida casi caramelizada (o 2 cebollas picadas en cuadraditos y 2 cucharadas de aceite)
  • Pimienta negra recién molida
  • 1/2 cucharadita de sal o al gusto
  • 1/2 cucharadita de setas en polvo
  • 450 gramos de setas variadas (yo usé setas congeladas)
  • 60 ml de vino blanco
Tiras de soja con setas
Tiras de soja con setas

Preparación:

Pon la soja en un cuenco enorme, agrega agua hirviendo y deja remojar 10 minutos.

Si no tienes la cebolla hecha, calienta una olla grande a fuego medio y añade las 2 cucharadas de aceite y una pizca de sal. Cuando el aceite esté caliente, agrega la cebolla picada y sofríe, dando vueltas de vez en cuando, unos 10 minutos.

Si tienes la cebolla hecha, ponla en una olla grande igual. Deja que se caliente un poco.

Añade al ajo picado y las setas. Metedle caña al fuego y ponedlo a fuego medio-alto. Ahora hay que esperar a que las setas pierdan el líquido, que tarda lo que tarde, depende de si son frescas o congeladas. Una vez que lo pierdan, agrega el vino y es la misma operación: esperar a que el vino se evapore.

Ahora, echa la soja, escurrida, en la olla. Ojo: no aplastes la soja para escurrirla. Así queda jugosa. Y, por cierto, digo «una olla» y no una sartén porque toda la soja no cabe en una sartén… Sofríe removiendo de vez en cuando unos 10 minutos, hasta que se dore, con un poco de sal y pimienta negra. Prueba de sal y rectifica, si hace falta y ya la puedes servir.

Tiras de soja texturizada con setas

Picada de almendras para albóndigas (o lo que sea)

Picada de almendras
Picada de almendras

En Fitzroy, Victoria, Australia, que tiene 10.000 habitantes, hay un restaurante que se llama Smith & Daughters. Sí, vale: Fitzroy es como un barrio residencial de Melbourne, la capital del país, y ahí se celebra el Melbourne Fringe Festival, que es un referente mundial. Pero me da igual: se erige como ciudad y tiene 10.000 habitantes. ¡Es un puto pueblo!

Vivo en una región de un millón de habitantes en la que no hay ni un restaurante vegano. Ni uno.

Miro con envidia allende los mares y las fronteras. Algún día iré al Smith and Daughters. Su chef se llama Shannon Martínez. Su abuela es española. Así que mezcla sabores que da gusto. Y tiene ese toque de comida casera de aquí. Que el curry está muy bueno, pero yo echo de menos los sofritos. Su socia es Maureen Wyse. Os pongo el nombre de las dos para que babeéis con las cuentas de Instagram. Y la del restaurante.

A veces me parece que España está cuarenta años por detrás de cualquier avance social. Luego recuerdo que no me lo parece: que es una realidad. Si vives en Extremadura, ya puedes morir. Lechuga y tomate es lo máximo que te ofrecen en cualquier restaurante. Y mucho pan. La gente lleva a los niños a las vaquillas del aguardiente, tienes compañeros que celebran las capeas de su pueblo como si fueran un espectáculo de Neil Young, hay matanzas didácticas… Cuando veo las fotos que cuelga Claudia en su Instagram, quiero morir de la envidia. Qué de restaurantes. A mí, que me ponen fruta en las comuniones…

Picada de almendras
Picada de almendras

En fin: vivo donde vivo. En la comunidad autónoma sin (casi) opciones. Pero dejo de quejarme, que la receta que viene ahora está muy rica.

Sale un montón. No la pesé, porque yo echo tres cucharadas a los tuppers con albóndigas y luego lo que sobra lo guardo para soja texturizada y ya. Pero sale mucha cantidad. Vamos, para cuatro o cinco personas hay. Y para más.

Ingredientes:

  • Para la salsa:
    • 60 ml (1/4 taza) de aceite de oliva
    • 1 cebolla picada en cuartos
    • 2 tallos de apio cortados en cuatro trozos
    • 3 tomates en cuartos
    • 250 ml (1 taza) de vino blanco
    • 2 hojas de laurel
    • 3 tallos de tomillo fresco o un poquito de tomillo seco (yo uso una pizca)
    • Un manojito de perejil, fresco, solo las hojas, picado
    • Un litro (4 tazas) de caldo vegetal
  • Para la picada:
    • 2 cucharadas de aceite de oliva
    • 2 rebanadas de pan bueno a cubitos (unos 100 gramos)
    • 1 cucharada de ajo picado o majado (yo usé un ajo y ya)
    • 80 gramos (1/2 taza) de almendras crudas, tostadas en una sartén sin grasa unos minutos
    • Un manojito de perejil fresco picado, solo las hojas
    • 1 cucharada de pimentón dulce (así sabe mucho a pimentón: podéis ponerle menos)
    • Una pizca de azafrán
    • Un poco de piel rallada de un limón. La receta original pone «la piel rallada de un limón», pero queda con muchísimo sabor a limón y queremos sabores más equilibrados. Echad un poco de ralladura y ya.
    • 1 cucharadita de tomillo fresco picado o 1/4 cucharadita tomillo seco
Picada de almendras
Picada de almendras

Preparación:

Con MyCook: Calienta el aceite 1 minuto a 120ºC y velocidad 1. Agrega el tomate, el apio y la cebolla y sofríe 5 minutos a 120ºC y velocidad 1. Echa el vino blanco por el boquete y, con el cubilete quitado, programa otros 10 minutos a 120º C y velocidad 2. Yo con esto tuve bastante, la verdad. Pero depende de lo que os guste de espeso. Agrega el caldo y ponlo 40 minutos a 120º C y velocidad 2, sin el cubilete. Así el líquido se evapora, se evapora el alcohol y se reduce todo.

Mientras tanto, haz la picada: Calienta el aceite en una sartén y fríe el pan a fuego medio-alto hasta que se dore por todas partes. Pásalo a un robot de cocina con el resto de los ingredientes y pica hasta que se forme una pasta. Añádelo a la salsa lentamente y remueve a fuego lento unos 5 minutos, hasta que espese. No te olvides de quitar el laurel cuando vayas a servir.

Sin MyCook: Primero, pica las verduras a cuadritos y pica muy bien el ajo, porque la MyCook pica, pero tú lo tendrás que hacer a mano. Para la salsa, calienta el aceite en un cazo a fuego lento. Agrega el tomate, el apio y la cebolla y fríe 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Agrega el vino y las hierbas y y cuece hasta que se haya reducido a la mitad. Ahora, agrega el caldo y sube la temperatura. Ponlo a fuego medio y cuece hasta que la salsa se haya reducido a la mitad también.

Ahora, haz la picada, o mientras tanto, porque en reducir tardará (para que os hagáis una idea, yo en la MyCook lo tuve 40 minutos). Calienta el aceite en una sartén y fríe el pan a fuego medio-alto hasta que se dore por todas partes. Pásalo a un robot de cocina con el resto de los ingredientes y pica hasta que se forme una pasta. Añádelo a la salsa lentamente y remueve a fuego lento unos 5 minutos, hasta que espese. No te olvides de quitar el laurel cuando vayas a servir.

Picada de almendras para albóndigas (o lo que sea)

Salsa de setas

Salsa de setas
Salsa de setas con bacon de tempeh

Le estoy pillando el punto a la MyCook para cocinar. Para cocinar y para inventarme recetas y, sobre todo, para amortizarla, porque durante mucho tiempo la he usado nada más que para hacer salsa de tomate. Ni siquiera para picar (aunque para eso prefiero el robot de cocina, la verdad). Realmente, conocer cualquier máquina, si se usa, es bastante fácil. Conocerla y saber usar los ingredientes (mi primera boloñesa de soja texturizada se me quemó enterita). Uno de estos fines de semana que cocino (cocino una vez al mes o así) había comprado medio kilo de setas de cardo y champiñones, así que hice una salsa que me inventé yo. Es una salsa espesa, que se puede usar hasta como paté. Yo la mezclé con bacon de tempeh y así ya solo me tengo que preocupar de sacar el tupper del congelador y cocer pasta.

Ingredientes para 5 raciones:

  • 70 gramos de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo
  • 100 gramos de puerro en rodajas grandes
  • 500 gramos de setas de cardo y champiñones limpios, mezclados
  • 50 ml de vino blanco
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 200 ml de nata de almendras
  • unos toques de nuez moscada
  • unos toques de pimienta negra molida
Salsa de setas
Salsa de setas

Preparación:

Calienta el aceite de oliva en la MyCook durante 1 minuto a 120º C y velocidad 1.

Añade el puerro y los dientes de ajo y sofríe 5 minutos a 120º C y velocidad 1. Baja los ingredientes del vaso con la ayuda de la espátula.

Ahora, agrega las setas de cardo y los champiñones cortados en tiras. Programa 6 minutos a 100º C y velocidad 1.

Echa el vino blanco. Quita el cubilete para que se evapore el alcohol y programa 2 minutos a 120º C y velocidad 2.

Añade la nata de almendras, nuez moscada y pimienta y programa 3 minutos a 100º C y velocidad 2, con el cubilete puesto.

Ahora, quita el cubilete, pon el cestillo invertido sobre la tapa y da unos golpes de Turbo para triturarla del todo. Ya la puedes usar. Queda muy espesa. Si la quieres más líquida, añade líquido y bate. Puede ser leche de soja o de avena o más nata. Yo la mezclé con tempeh, de ahí que el tempeh salga en la foto.

No tengo MyCook: ¿qué hago?

Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Añade el puerro bien picadito y los dientes de ajo picados y sofríe durante 5 minutos, dando vueltas de vez en cuando.

Ahora, agrega las setas de cardo y los champiñones cortados en cuadraditos pequeños. Sube un poco el fuego y fríe durante 6 u 8 minutos, dando vueltas de vez en cuando también. Soltarán un poco de agua, que se tiene que evaporar. 

Añade el vino blanco y deja que se evapore. Tardará unos minutos. Echa la nata de almendras y sofríe durante 5 minutos. Ahora, ponlo en el vaso de la batidora y bate bien. También la puedes dejar así. Solo tienes que cocer pasta y a comer. 

Salsa de setas

Heura con salsa de setas

A veces, conoces a una persona y, de pronto, tienes ganas de hacer, de ser, de estar: de todas las maneras posibles: con un paseo a una central derruida, con una visita a un museo lleno de obras de arte impactantes en un lugar que la naturaleza transformó en un conjunto de formaciones redondas y con infinidad de charcas; hablar de poesía con dos amigos; embarcarte en un proyecto que te hará corregir y reescribir un libro para otro de esos amigos que también son familia y montar un negocio (ajeno) de una forma más profesional… y viajar y reír y… También es una consecuencia lógica del año horrible que fue 2017. Volver a ser. Volver a ser yo. Regresar. Poco a poco, que hay cosas que aún me cuestan y yo, aunque no lo parezca, soy lenta. Un terremoto, pero lenta.

Salsa de setas con nata y Heura
Salsa de setas con nata y Heura

He comprado Heura a menudo, pero siempre la he comido con tortillas de trigo o en ensalada. Así que ya era hora de tratarla como el ingrediente versátil que es y hacerle una salsa rica con setas. Es la típica salsa de setas de toda la vida, que yo creo que todo el mundo sabe hacer, pero por si acaso…

Ingredientes para 5 raciones de las mías:

  • 3 paquetes de Bocados Heura
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • 50 ml de vino blanco
  • Un brick de nata de almendras
  • 500 gramos de champiñones ostra (son las setas más comunes que hay en el supermercado) cortadas en cuadraditos
  • 2 cebollas grandes cortadas en juliana
  • 4 dientes de ajo, pelados, sin el germen y muy picados
  • sal
  • pimienta negra recién molida
  • nuez moscada
Heura son salsa de setas y nata
Heura son salsa de setas y nata

Preparación:

La Heura se sofríe aparte, hasta que esté doradita. Tarda poco, de 5 a 7 minutos, en una sartén con 2 cucharadas de aceite, a fuego medio. Hay que darle vueltas de vez en cuando para que se dore. Yo la salo y echo pimienta negra recién molida también.

Mientras tanto, en una cacerola, calienta el resto del aceite (4 cucharadas) y pon a pochar la cebolla con una pizca de sal. Tenla, a fuego medio-bajo, unos 10 minutos. Añade el ajo muy picado y saltea 1 minuto. Ahora añade las setas y remueve bien. Tenlas hasta que suelten el agua (sueltan poca agua, pero algo sí sueltan), unos 4 minutos. Luego, si ya se ha evaporado toda esa agua, añade el vino blanco y sube un poco el fuego. Deja que se evapore.

Salsa de nata y setas con Heura
Salsa de nata y setas con Heura

Una vez evaporado, añade la nata, un poco de nuez moscada y remueve bien. Agrega la Heura, remueve, prueba por si le hace falta más sal (que le hará falta un poco más si no has salado mucho la Heura) y a comer con un poquito de pan integral para mojar en la salsa. Un poquito es una rebanada, no toda la hogaza… También lo puedes servir con arroz integral o con pasta y es un plato tremendamente rico.

Heura con salsa de setas

Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada

Los fines de semana de mi vida se dividen en: planes con amigos, que parecen casi vacaciones, porque vemos la ciudad (la mía, Mérida) de otra manera; encierro en casa cocinando, leyendo y mirando libros de cocina, días en los que solo salgo para ir a comprar; excursiones para asistir a fiestas tradicionales o ver castillos o monumentos con alguna historia truculenta o de leyenda detrás (es lo que tiene que la jefaza de Extremadura Secreta sea una de tus mejores amigas) y retomar la semana con mucha alegría. Para mí no hay diferencia, salvo el trabajo, entre los fines de semana y los días laborales: todo pertenece a lo que hago, a lo que pienso o a lo que soy. Me gustan los sábados lo mismo que me gustan los lunes o los miércoles. En realidad, a mí me gusta la vida, así, en general. En particular, algunas cosas un poco menos.

Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada
Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada

Comer sí que me gusta. 😉

Y esta salsa boloñesa también. Es del libro Mi pequeña carnicería vegana, pero la he tuneado porque no tenía algunos ingredientes (por ejemplo, tomate, que sí que tenía, pero era kumato y ese me lo como crudo con hummus) y vino tinto, que no sé cómo me he quedado sin vino tinto. Pero sí: esas cosas pasan: tres botellas de blanco, ninguna de tinto. Pues venga, es vino igual…

Ingredientes para 4 raciones de las mías:

  • 1 cebolla en cuadritos pequeños
  • 2 zanahorias peladas y en cuadritos pequeños
  • 1 rama de apio, sin los hilos y muy picada
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 200 gramos de tempeh
  • 30 gramos de soja texturizada fina
  • 150 ml de vino blanco
  • 300 ml de caldo de verduras
  • 60 gramos de tomate concentrado
  • sal, si el caldo no la lleva. Si la lleva, no hace falta
Boloñesa de tempeh y soja texturizada
Boloñesa de tempeh y soja texturizada

Preparación:

Calienta el aceite de oliva en una cacerola y dora la cebolla, el apio y las zanahorias a fuego medio durante unos 7 minutos. Mientras tanto, ve desmenuzando el tempeh en un bol y mézclalo con la soja texturizada: sí, en crudo: sin hidratar ni nada.

Añade el tempeh con la soja y sofríe unos 2 o 3 minutos, dando vueltas de vez en cuando (pero a menudo). Ahora, añade el vino, mezcla bien y deja que cueza, a fuego algo más bajo, hasta que se evapore. Tarda poco, unos minutos nada más.

En un bol, diluye el tomate concentrado en el caldo de verduras y, cuando se haya evaporado el vino, añádelo a la cacerola. Sube el fuego, deja que hierva y, cuando hierva, baja el fuego, tapa la cacerola y deja cocer 30 minutos.

Recuerda que, si tu caldo no lleva sal, hay que ponerle sal.

Ya está listo y, obviamente, lo que le va mejor es una pasta corta integral y a comer.

Salsa boloñesa con tempeh y soja texturizada

Soja texturizada con setas

Soja texturizada gruesa con setas
Soja texturizada gruesa con setas

La soja texturizada gruesa de Vantastic Foods, que podéis encontrar en Vegan Place (yo ando convenciendo a Cristina de que lo pida todo de esta marca) es la mejor que he probado con diferencia. Yo le meto mucho a la soja texturizada gruesa, pero la textura de esponja que tienen otras marcas no me acababa de convencer, aunque me la comiera igual. Bien: esta no es esponja. Esta tiene sus fibritas que se te quedan entre los dientes y todo. Y se cocina igual que cualquier plato de carne tradicional en el que podáis pensar (patatas con carne, por ejemplo, o estofado de carne con verduras). Adoro esta soja y adoro las setas, así que las mezclo y sale un plato tremendo que, con pan integral, arroz integral, pasta y, además, una ensalada o un tomate o dos picados, ya es una comida completísima. Además, la receta es muy fácil y se hace en un pis pas y podéis poner las setas que se os antojen. Yo usé champiñones ostra, que son los que se encuentran más fácilmente, además de los blancos, en cualquier frutería. Son estos:

Champiñones ostra
Champiñones ostra

Ingredientes para 4 raciones:

  • 100 gramos de medallones de soja
  • 400 gramos de setas ostra (o 200 de setas ostra y 200 de champiñones normales, pelados y limpios, cortados a rodajas y a tiras)
  • 1 cebolla grande cortada en cuadraditos
  • De 50 a 75 ml de vino blanco
  • 2 o 3 dientes de ajo (o más, los que queráis)
  • Un manojo de perejil, solo las hojas
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 litro de agua hirviendo o de caldo vegetal
  • Sal al gusto
Soja texturizada con setas
Soja texturizada con setas

Preparación:

La soja texturizada siempre se prepara de la misma manera. Se pone la soja en un cuenco hondo, se echa el agua o el caldo hirviendo encima, se tapa (yo le pongo un plato encima) y se deja reposar 10 minutos, para que la soja se hidrate. Luego se escurre bien en un colador y, si quieres, para que esté mucho más escurrida, la aplastas con el dorso de una cuchara de madera encima del colador. Ya la puedes freír a fuego medio otros 10 minutos o 15, depende de lo dorada que te guste, en 2 cucharadas de aceite y en una sartén puesta a fuego medio o medio-alto.

Yo la hago por separado para controlar el dorado, pero se puede hacer todo en la misma sartén. Realmente, la hago por separado porque normalmente frío cantidades grandes de soja y hago las salsas aparte y así tengo soja por un lado y salsas en el congelador por otro para unirlas cuando me apetezca. Por ejemplo, a esta soja con setas se le puede poner salsa de tomate y añadirle pasta integral corta (macarrones, espirales… y tienes un plato bien completo).

En otra sartén, calientas otras 2 cucharadas de aceite. Sofríes la cebolla a fuego medio durante 5 minutos (de 5 a 7, hasta que esté dorada) y, mientras tanto, machacas los dientes de ajo con una pizca de sal en el mortero, junto al perejil en hojas (pon la cantidad que veas, yo echo un puñado y no peso las hierbas), le añades el vino al mortero y remueves para que el perejil y el ajo se desprendan de las paredes del mortero y lo reservas.

Cuando estén las cebollas, añade las setas y pon el fuego a fuego medio-alto. Dale unas vueltas y sofríe de 7 a 10 minutos, hasta que veas que han eliminado el líquido. Luego, añades el contenido del mortero y le das un hervor para que se evapore el alcohol. Ahora aquí puedes añadir la soja texturizada frita. Vas removiendo de vez en cuando y esperas a que se evapore el vino por completo (esto depende de lo húmeda que esté tu soja, pero en unos 10 minutos o menos lo deberías tener listo). No te olvides de echar sal al plato. Y ya lo puedes servir como te apetezca.

Soja texturizada con setas

Soja texturizada con sofrito de mi madre

Soja texturizada con sofrito
Soja texturizada con sofrito

Mi madre cocina como mi amiga Claudia y como todas las madres: un puñado de esto, un chorrito de aquello, una cucharada de harina y un poco más. Su sofrito es el sofrito de toda la vida: cebolla, tomate, pimiento verde, chorreón de vino blanco y sal. Es uno de esos sabores que echas de menos hasta que descubres la soja texturizada. Luego, la soja texturizada que compras aquí te parece una esponja y tampoco te da la gana de hacerle un sofrito, porque compras dos paquetes y luego nunca más. Pero entonces aparece en tu vida Vegan Place. Y, allí, está esta soja. Ocho raciones por poco menos de tres euros. Con una textura inigualable. Con sus hebritas. Con su crujiente por fuera cuando la sofríes bien y su blandura por dentro. Vamos, la textura de una buena carne de ternera, que aquí una no ha dejado de comer carne porque no le guste. Así que un día que iba a la frutería, llamé a mi señora madre para preguntarle las cantidades de su sofrito. Y lo hice. Con alguna variación, porque a mí un tomate me parecía poco. Está muy rico y sabe a mi niñez. 🙂

Soja texturizada con el sofrito de mi madre
Soja texturizada con el sofrito de mi madre

Ingredientes para 3 raciones:

  • 150 gramos de medallones de soja
  • 1 litro de agua caliente o de caldo vegetal y algo más para rellenar el mortero
  • 2 tomates medianos, con o sin la piel, al gusto, picados en cuadraditos
  • 1 cebolla grande, picada en cuadritos
  • 2 o 3 dientes de ajo, al gusto
  • 1 pimiento verde pequeño, sin las nervaduras de dentro y sin las semillas, picado fino
  • 50 ml de vino blanco
  • 1 cubito de caldo concentrado, 1 cucharadita de caldo vegetal en polvo o 1 pastilla de caldo vegetal. Yo usé el caldo concentrado, claro está. No compro ya pastillas de esas.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva para la soja y otras 2 para el sofrito
  • 1/2 cucharadita de azúcar (por la acidez del tomate. Yo no se la pongo)
  • sal al gusto (pongo «al gusto» porque mi caldo es salado ya)
  • pimienta negra al gusto (yo le echo algunos toques, cuatro o cinco, con el molinillo)
Soja texturizada con el sofrito de mi madre
Soja texturizada con el sofrito de mi madre

Preparación:

La soja texturizada hay que hidratarla antes de cada preparación. Por eso, pon a hervir el litro de agua y coloca la soja en un cuenco grande. Cuando hierva, echas el agua por encima, tapas con un plato y lo tienes así 10 minutos. Luego, escurres bien en un colador la soja y ya la puedes usar. Para que quede mucho más escurrida, la puedes aplastar con una cuchara de madera. Si la quieres más seca, yo espero a que se enfríe un poco más y la aplasto con las manos. Pero vamos, que yo lo hago para que no salte mucho el aceite.

La preparación de mi sofrito es más laboriosa porque yo odio el pimiento, pero mezclado no me importa comerlo, así que bato la salsa como si no hubiera un mañana. Sin embargo, vosotros la podéis quedar tal cual y hacerlo todo en la misma olla.

En una sartén grande, calienta 2 cucharadas de aceite a fuego medio y sofríe la soja texturizada con un poco de sal: vamos, que cojas un poco de sal con la punta de tres dedos y la espolvorees por la soja. Si es mucha cantidad de soja, que lo es, hazlo en tandas y añade más aceite si es necesario. La tienes que poner unos minutos hasta que esté dorada. Eso lo verás, no te preocupes. Pero, si quieres ajustarte a tiempos, ponla de 5 a 10 minutos removiendo de vez en cuando, dependiendo de lo dorada que te guste. Cuando esté hecha, aparta del fuego y reserva.

En una olla aparte, calienta las otras 2 cucharadas de aceite. Sofríe la cebolla a fuego medio hasta que esté doradita, lo que tarda de 5 a 7 minutos. Yo, como lo voy a batir todo, pico los ingredientes un poco más grandes y ahorro tiempo. Luego, añade el pimiento y tenlo otros cinco minutos, hasta que se ponga blandito. Ahora, agrega el tomate, remueve, tapa la olla y ponlo a fuego bajo unos 15 minutos. Remueve de vez en cuando. Aquí es cuando puedes añadir el azúcar por si el tomate está muy ácido.

Mientras tanto, coge un buen mortero y una buena maza y machaca los dientes de ajo, con una pizca de sal, como si no hubiera un mañana. Agrega la pastilla de caldo vegetal (yo la saco un rato antes para que se derrita) y reserva.

Ahora, como la carne está hecha y el sofrito también, yo lo que hago es meter la batidora en la olla y batir y batir. Así no queda ni un trocito de pimiento. Luego añado la soja texturizada ya frita y le doy unas vueltas. Ahora cojo el mortero y le añado al mortero el vino blanco. Una vez añadido el vino blanco, rellenamos el mortero de agua (no del todo, que falten un par de dedos de agua para que rebose) y lo vertemos encima de la soja. Removemos y dejamos que la salsa se espese y que el vino se evapore (otros 10 minutos lo tuve yo). En este punto, probamos por si le falta sal y añadimos la pimienta, si queremos. Y, cuando haya cocido un poco, ya está listo. Y está riquísimo. Pero con esta soja (estoy enamorada de Vantastic Foods, todo hay que decirlo), porque las demás saben a esponja. Por lo visto depende del modo de extrusionar la soja, pero no he investigado tanto… La textura de esta marca es inmejorable. O lo mismo es mejorable y la compramos igual.

No me enrollo más: esto está muy bueno y, con unas patatas al horno y una buena ensalada o pisto o un gazpacho o un puré de verduras o tomate rajado es un plato bien completo.

 

Soja texturizada con sofrito de mi madre

Filetes con salsa al vino

Cuando esto salga publicado, hará dos o tres días que tres adolescentes camparán por mi casa. Con mis gatos. Con carteles en todas las ventanas, para que no las abran. Con orden de no salir hasta las cuatro de la tarde, que yo llego, que tampoco van a querer porque hará 40 grados. Con los quebraderos de cabeza que puede suponer darles de comer durante un par de semanas a tres personas de edades comprendidas entre los 18 recién cumplidos y los 13, que son omnívoros, cuando en mi casa, animales muertos no entran, pero ellos piden hamburguesas de ternera, jamón York y atún. Así que aquí estoy, recopilando recetas que tengan texturas a las que ellos estén acostumbrados y, tratándose de eso, el producto estrella es este. Que he hecho con una receta de lo más tradicional: al vino. Para no meterle muchas especias. Mi madre, lo que usa en la cocina es ajo, perejil y vino blanco. Y pimentón. Todo lo que salga de ahí, pimienta incluida, lo rechaza porque dice que enmascara la comida. Su hija tiene más de 70 especias distintas, en tres muebles. Ver para creer.

Los filetes de no ternera parecen ternera, tienen la misma textura, pero no son ternera. Y a mí esta soja es que me encanta. Estoy un poco harta de soja con textura de esponja marina, sinceramente. Además, el guiso es parecido al que hace mi madre para los filetes de pollo (ella creo que echa media pastillita de Avecrem, pero yo cosas de estas no uso) y me gusta comer platos tradicionales de vez en cuando. 😉

Filetes de no ternera al vino blanco
Filetes de no ternera al vino blanco

Ingredientes para 3 raciones:

  • 150 gramos (1 paquete) de filetes de no ternera
  • Cebolla al gusto (yo uso mucha, aunque en la foto no lo parezca)
  • De 2 a 4 dientes de ajo muy picados, al gusto también
  • Un buen puñado de perejil
  • 50 ml de vino blanco (le podéis echar más)
  • Sal al gusto
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
Filetes de no ternera encebollados
Filetes de no ternera encebollados

Preparación:

Pon un litro de agua o litro y medio a hervir. Mientras hierve, actualiza el Facebook y echa los filetes de no ternera en un bol grande. Una vez que hierva el agua, cubre los filetes y pon un plato encima del bol. Hidrata así los filetes 10 minutos. El agua seguirá hirviendo y caliente. Yo, para escurrirlos bien, lo que hago es esperar un poco más. Mientras espero, voy picando la cebolla en cuadritos (una, dos o tres, las que queráis), pelando los ajos y colocando una sartén grande o una cacerola al fuego. A fuego medio. Se añade un chorrito de aceite, que cubra la base (unas 2 cucharadas va bien) y se pocha la cebolla, con un poco de sal, durante 10 minutos. Luego se añade el ajo picado y se da vueltas durante 30 segundos.

El agua no estará del todo fría. Se puede añadir agua fría al bol para no quemarte las manos porque ahora tienes que escurrir la soja y yo la escurro estrujándola. No quiero que me salte todo el aceite. Una vez escurrida, se echa en la cazuela y se va friendo hasta que esté doradita. Esto tarda otros 10 minutos más o menos (depende de lo «doradita» que la queráis. Eliminará agua, así que lo que hago yo es esperar a que la inmensa mayoría del agua se haya evaporado. Luego añado el vino, doy unas vueltas y espero a que se evapore, removiendo de vez en cuando. En este punto añade sal al gusto y dale más vueltas, prueba la sazón y echa más sal y pimienta negra si quieres. Espolvorea con perejil picado (sí, yo echo los tallos también, dan mucho sabor) y sirve.

Se puede comer sola o mezclada con arroz integral, por ejemplo, o bulgur.

Filetes con salsa al vino

Tofu al pimentón

Tofu al pimentón
Tofu al pimentón en su bandejita de asar

Ya se han acabado las Navidades. Menos mal. Porque nos hemos puesto hasta el culo.

Yo, al menos.

Bueno, yo llevo poniéndome hasta el culo desde hace dos meses. Pero ya no.

Este tofu al pimentón sirve para platos con inspiración de Europa del Este. O eso, al menos, dice Terry Hope Romero en su Vegan Eats World, al que cada vez le estoy metiendo más tralla, porque no solo de curry vive el hombre. La foto también está recién salido del horno. Así queda el tofu y así queda la bandeja. Se puede cortar como os dé la gana. En 8 filetes o en tiras como he hecho yo porque total, yo el tofu lo mezclo casi siempre con otras cosas («otras cosas» quiere decir arroz), salvo el tofu lacado a la naranja, que ese me lo como solo. Allá vamos. A entofufarnos. O algo así. Vivan las proteínas vegetales.

Ingredientes:

  • 400 gramos de tofu firme o extrafirme, prensado y escurrido
  • 60 ml (1/4 taza) de vino blanco (también puedes usar caldo vegetal o cerveza y sabrá distinto)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharaditas de vinagre de sidra o de vinagre de vino blanco
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce (yo usé agridulce de La Vera)
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra (o menos, al gusto)
Tofu al pimentón.
Tofu al pimentón en primer plano. Queda crujiente y riquísimo.

Preparación:

Si tu tofu no es del Aldi, que es un ladrillaco impresionante hecho con sales de calcio, además, y que no hace falta ni prensarlo ni nada, prénsalo de 20 minutos a 1 hora. Córtalo en 8 rebanadas o como te apetezca. Yo hice cuadrados grandes. Se coge el tofu, se parte en tres trozos longitudinales y esos tres trozos se cortan a lo ancho en dos.

Mezcla los ingredientes de la marinada (el vino blanco, el aceite, el vinagre, el pimentón, el ajo, la sal y la pimienta negra) en un bol. Bate bien con un tenedor o una cuchara. En una fuente de horno (no una bandeja, ojo: una fuente, con sus bordes y todo) se coloca la marinada (que es el contenido del bol) y se pone el tofu. Ahora, enciende el horno a 210ºC. Deja que el tofu se macere unos 20 minutos y dale la vuelta de vez en cuando, para que se empape bien.

Mételo al horno 20 minutos. Saca la fuente con la ayuda de unas manoplas para no quemarte. Dale la vuelta a los filetes de tofu y déjalos de 20 a 24 minutos más. Luego ya lo puedes usar en los platos que desees.

Tofu al pimentón